Mostrando las entradas con la etiqueta Crisis de la Vivienda. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Crisis de la Vivienda. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de octubre de 2026

Cómo España pasó de construir más casas de las que necesitaba a enfrentar una grave crisis de vivienda

Por Juan Francisco Alonso
BBC News Mundo



Durante los últimos días, el nombre de Maricarmen Abascal, una jubilada de 87 años, ha estado en boca de muchos españoles.

Las imágenes de la anciana siendo sacada en camilla por unos paramédicos de la vivienda del centro de Madrid en la que había vivido de alquiler durante siete décadas han conmocionado al país.

Aunque finalmente podrá regresar a su hogar tras alcanzar un acuerdo con la empresa propietaria del inmueble, el impacto que ha causado su caso no cesa.

Además de provocar una ola de protestas, ha vuelto a situar en el centro del debate público uno de los problemas que, según las encuestas, más preocupa a los españoles desde hace años: el acceso a una vivienda asequible.

En 2024, una de cada cuatro familias españolas afirmaba tener problemas para acceder o mantener su techo, de acuerdo con informe publicado por la Fundación Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada (FOESSA).

Y es que comprar una vivienda o, en su defecto, alquilarla se ha convertido en un objetivo cada vez más difícil de alcanzar para miles de personas en España.

El 47,3% de los jóvenes españoles de 26 a 34 años que siguen viviendo con sus padres dicen que la razón principal es que no se pueden permitir comprar o alquilar una vivienda debido a sus elevados precios, reportó el Instituto Nacional de Estadística (INE) en abril pasado.

Pero ¿cómo es posible que un país que entre 1997 y 2008 llegó a construir cinco millones de casas y apartamentos, alrededor del doble de las que demandaba el mercado en aquel momento, haya hoy cientos de miles de personas con dificultades para acceder a una vivienda?

La crisis de 2008 golpeó con fuerza al sector de la construcción español, acabando con muchas empresas y dejando muchos proyectos inconclusos.



La crisis que lo cambió todo

"El giro se produjo precisamente porque el exceso de construcción registrado entre 1997 y 2007 dejó la impresión de que se había edificado demasiado", afirma Carme Trilla, presidenta de Hàbitat3, una fundación sin ánimo de lucro de referencia en la provisión y gestión de vivienda social, que trabaja para garantizar el acceso a una vivienda digna, especialmente a personas en situación de exclusión."

Esta opinión también es compartida desde el mundo académico.

"Hasta 2008 hacíamos justo lo contrario de lo que hacemos ahora", sostiene Jorge Galindo, director de Política Económica de la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas de España (Esade).

"En ese momento estábamos construyendo prácticamente dos viviendas por cada hogar que se creaba y, al mismo tiempo, teníamos un río de crédito barato que financiaba tanto la construcción como la compraventa de estas viviendas sin ningún tipo de criterio racional", explica Galindo.

Sin embargo, la crisis financiera originada en Estados Unidos tras la quiebra del banco Lehman Brothers hizo estallar la burbuja inmobiliaria española, al cerrarse el grifo del crédito y hundirse los precios de la vivienda, transformando radicalmente al sector.

"Pasamos de construir casi 14 viviendas por cada 1.000 habitantes, lo cual era una aberración, a dos por cada 1.000, lo que es otra aberración, mientras que en el resto de los países se construyen cuatro viviendas por cada 1.000 habitantes", apunta José García Montalvo, profesor de Economía de la Universidad Pompeu Fabra.

El resultado es que hoy en el país tiene un déficit habitacional de unas 750.000 viviendas, según datos del Banco de España. No obstante, hace solo unos días el organismo regulador advirtió que esta cifra podría superar el millón en los próximos dos años si no se toman medidas.

La solución parece estar a la vista: construir muchas más de las 90.000 viviendas que se edifican actualmente cada año en España. Pero ¿por qué eso no está ocurriendo?

"Porque el sector quedó diezmado", apunta García Montalvo.

En similares términos se pronuncia Paloma Taltavull de la Paz, profesora de Economía de la Universidad de Alicante, quien indica que la crisis tuvo "consecuencias tremendas" para el sector de la construcción en España.

"El sector adelgazó tanto que hay pocas empresas constructoras actualmente", le dice a BBC Mundo, al tiempo que asevera que una posible recuperación tomará tiempo.

La construcción cayó mientras la población aumentaba, provocando un alza en los precios tanto de las viviendas para comprar como para alquilar.


La ley del mercado entra en acción

Pero mientras la construcción de viviendas no se recupera, otro elemento que está complicando el panorama es el crecimiento de la población impulsado sobre todo por la inmigración.

"Desde 2021, la creación de hogares está al alza. Ahora mismo, en España se están creando un cuarto de millón de hogares netos cada año, la mayoría gracias a la migración procedente de Colombia y Venezuela", explica Galindo a BBC Mundo.

"Si en la época de la burbuja construíamos el doble de viviendas que de hogares que se creaban, hoy construimos una tercera parte en relación a los hogares que se crean. Y entonces esa gente que está llegando a vivir a nuestro país, a contribuir a nuestra economía, a ser parte de nuestra sociedad, no encuentra acomodo", apunta.

La combinación de una oferta insuficiente y una demanda creciente explica el alza de los precios de las viviendas disponibles, sobre todo de aquellas destinadas al alquiler.

"La primera puerta de entrada para una persona que llega a una ciudad nueva, ya sea de dentro o de fuera de España, así como para alguien que se emancipa, es el alquiler. Esa mayor presión de la demanda, unida a la falta de oferta suficiente, explica la fuerte escalada de los precios", agrega el experto.

Desde 2015, los precios de las casas y apartamentos a la venta o para alquilar han subido un 80%, mientras que los salarios de los trabajadores solo han aumentado un 30% en el mismo tiempo, según datos del INE.

En algunas ciudades españolas, el precio promedio de un alquiler actualmente alcanza los US$1.335 mensuales, una cifra que equivale al 98,7% del salario medio de una persona joven.

El desalojo de la jubilada de 87 años ha provocado una ola de protestas ciudadanas en todo el país.


El papel de los "buitres" y turistas

El desalojo temporal de Maricarmen, resultado de un procedimiento judicial promovido por la empresa propietaria de su vivienda, también ha vuelto a poner el foco sobre otros actores en el mercado, como los fondos de inversión y quienes destinan inmuebles al alquiler turístico.

"Tienen una responsabilidad importante, aunque no son los únicos", admite a BBC Mundo Jaime Jover, portavoz del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Sevilla.

"Los fondos de inversión son un nuevo actor que han entrado con fuerza en el mercado español, en gran medida promovido por el gobierno, porque tienen diferentes bonificaciones fiscales. Su modo de proceder calienta mucho el mercado, mediante grandes compras de viviendas que revenden por precios más altos en tres o cuatro años, sin realizar hacer ninguna inversión de mejora", agrega.

No obstante, García Montalvo duda de su impacto.

"Los fondos de inversión, los fondos buitre como les llaman aquí, tienen una proporción minúscula del mercado, en torno al 5%. Entonces, ¿cuál es su papel en el mercado? Ninguno", asegura el economista.

"En España no hay grandes tenedores, la mayor parte de las viviendas las tienen pequeños propietarios que tienen una o dos en alquiler", agrega.

Alrededor de 2,4 millones de españoles tienen casas y apartamentos arrendados, según datos del Observatorio del Alquiler.

En los últimos años, muchos de esos propietarios han optado por alquilar esas viviendas a turistas o a personas cuyas estancias van a ser cortas, lo cual ha reducido el número de unidades disponibles para familias, señalan los expertos consultados.

En 2025, España recibió 96,8 millones de visitantes internacionales, lo que representa un 3,2% más que el año anterior. Estos datos convierten el país europeo en el segundo más visitado del mundo después de Francia, de acuerdo con la Organización Mundial del Turismo (ONU Turismo).

"El déficit de oferta no solo se debe a que se construyen menos viviendas, sino también a que una parte del parque inmobiliario no se destina a residencia habitual, sino al alquiler turístico o de temporada. En determinadas zonas, esto ejerce una presión adicional sobre el mercado", agrega Trilla.

Los propietarios de algunas viviendas prefieren alquilarlas a los turistas que cada año visitan el país.


Lo que ocultan las cifras

La falta de oferta parece ser, según los expertos, la causa fundamental de la crisis de vivienda que atraviesa España.

Sin embargo, esto plantea una duda. ¿Qué pasa con los 3,8 millones de viviendas que, según el INE, están vacías en el país?

"Están en zonas donde nadie quiere vivir", responde Galindo.

"La mayoría de esas viviendas se encuentran en municipios de los que la gente se ha marchado y que difícilmente volverán a ocuparse, porque los empleos, las oportunidades y las familias ya no están allí", agrega.

El caso de Maricarmen también ha servido para poner el foco en el tema de los desahucios, por impago del alquiler o de la hipoteca. Medios españoles informan que se produjeron 45 desalojos diarios durante el primer trimestre de 2026.

Sin embargo, desde 2021, cuando se registraron 39.096 casos, este tipo de situaciones ha disminuido de forma sostenida, hasta situarse en 24.520 en 2025, según datos del Consejo General del Poder Judicial.

Desde el organismo también precisan que todos estos desahucios no necesariamente afectaron a ocupantes de viviendas, porque también abarcan locales comerciales, plazas de estacionamiento, etc.

Aunque a primera vista esto parece una buena noticia, algunos expertos aseguran que esta estadística esconde otra cara de la crisis.

"Es una cosa rara: parece que las cosas van mejor, pero realmente van peor", asegura García Montalvo.

"¿Quién consigue una vivienda en alquiler? ¿Solo el primero? ¿Y quién es el primero? El nómada digital que cobra 6.000 euros (6.800 dólares) de una empresa alemana o suiza. ¿Quiénes son los últimos? Los inmigrantes, los jóvenes y las familias monoparentales, quienes nunca llegan a alquilar", explica.

"¿Qué pasa entonces? Que los inquilinos cada vez son más ricos, por lo que la estadística mejora porque no hay que desalojar al nómada digital", agrega.

A su juicio, este fenómeno también explica por qué cada vez más viviendas en las grandes ciudades españolas se alquilan por habitaciones en lugar de arrendarse completas.

"El mercado está tan presionado que ya no se alquilan viviendas enteras, sino por trocitos", dice.

Ante la ola de indignación y protestas provocada por el caso de Maricarmen, el gobierno socialista de Pedro Sánchez ha anunciado una serie de medidas, entre ellas la suspensión de determinados desahucios hasta 2030 y la prórroga de algunos los contratos de alquiler, entre otras.

No obstante, dichas medidas todavía deben ser refrendadas por el Congreso.

Desde 2015, el precio de la vivienda, ya sea para comprarla o alquilarla, ha aumentado un 80%, mientras que los salarios solo han crecido un 30%, según datos del INE.




Se fue Maricarmen RIP Muere Maricarmen Abascal

miércoles, 23 de septiembre de 2026

El dramático desahucio de la anciana Maricarmen a los 87 años que expone la gravedad de la crisis de vivienda en España

 


Por Atahualpa Amerise, BBC News Mundo y Guy Hedgecoe, BBC News, Madrid


El desahucio de una mujer de 87 años del apartamento donde residía alquilada desde hace siete décadas ha puesto el foco sobre la gravedad de la crisis de la vivienda en España.

Maricarmen, inquilina de un piso de 92 metros cuadrados en el acomodado barrio de Retiro, en el centro de Madrid, fue desalojada este miércoles al no poder hacer frente a la subida de alquiler exigida por la empresa de inversión propietaria del inmueble.

Después de un litigio de varios años en el que la justicia falló a favor de la empresa propietaria del inmueble, la comisión judicial ejecutó el desahucio al cuarto intento.

Maricarmen, que tiene movilidad reducida y una discapacidad del 50%, salió de la vivienda en camilla, fue trasladada al hospital y, tras una revisión médica, decidió alojarse con familiares.

Frente a la puerta del edificio, decenas de activistas se concentraron para intentar impedir el desahucio, mostrar su apoyo a la mujer y protestar contra la situación del mercado inmobiliario en España, marcada por un acceso cada vez más difícil a la vivienda y el encarecimiento de los alquileres.

Beatriz Duro, abogada de Maricarmen, criticó: "Aquí se van pasando la pelota y nadie asume la responsabilidad y todo el mundo dice que es el de al lado".

El caso de Maricarmen también ha puesto en el foco los llamados contratos de renta antigua, firmados hace décadas y sujetos a normas especiales sobre el precio del alquiler y su transmisión a los familiares del inquilino.

Maricarmen salió de la casa en silla de ruedas.


Qué ha ocurrido

La octogenaria vivió en el piso de la calle Alcalde Sainz de Baranda durante siete décadas, desde 1956, cuando su padre firmó el contrato de alquiler.

Tras la muerte del padre, su esposa pasó a ocupar su lugar como inquilina; y, cuando esta murió en 2005, el contrato pasó a su hija Maricarmen.

Maricarmen residía en la vivienda como inquilina bajo un contrato que pertenecía al régimen conocido en España como renta antigua: alquileres firmados durante la dictadura franquista (1939-1975) que después conservaron condiciones diferentes a las de los contratos nuevos, incluida una renta históricamente baja.

Pagaba 500 euros al mes de alquiler (unos US$573), una cantidad muy inferior al precio actual de mercado, especialmente teniendo en cuenta el tamaño del apartamento y su localización en uno de los barrios más privilegiados de Madrid.

Con el paso del tiempo, la ley permitió que algunos contratos antiguos de alquiler siguieran vigentes, y cambió las reglas sobre cómo podía actualizarse la renta y qué familiares podían continuar el contrato cuando fallecía el inquilino.

Por eso, el hecho de que el piso cambiara de dueño no ponía fin automáticamente al alquiler: primero había que determinar si el contrato de Maricarmen seguía vigente.

Según la interpretación del Tribunal Supremo, en el caso de Maricarmen el contrato no podía prolongarse indefinidamente por tratarse de una segunda sucesión.

Los voluntarios ayudaron a empacar las pertenencias de Marcarmen


En 2018, la familia propietaria vendió el edificio a la empresa Renta Corporación, que dos años después ofreció a Maricarmen comprar el piso por 247.000 euros (US$282.000), pero ella alegó que no podía asumir el precio.

Tras rechazar la oferta, el mismo año 2020 Renta Corporación vendió la vivienda a Urbagestión, la actual propietaria.

Urbagestión reclamó inicialmente a la inquilina 2.650 euros (US$3018) mensuales y después planteó aceptar 1.650 euros (US$1879).

Esa última suma superaba en 300 euros (US$341) la pensión mensual de 1.350 euros (US$1537) que recibe Maricarmen.

Según su abogada, Maricarmen siguió pagando la renta que venía abonando y nunca se negó a pagar.

La empresa, por su parte, defendía que el contrato antiguo había terminado y reclamaba la cantidad actualizada.

La anciana fue sacada de su vivienda en una camilla


El desahucio y la protesta

Los tribunales aplazaron tres fechas anteriores para ejecutar el desahucio y el último intento quedó fijado para este miércoles 23 de septiembre.

A primera hora del día la comisión judicial entró en la vivienda y ejecutó el desalojo.

Maricarmen, que tiene dificultades para caminar y vivía en un sexto piso, salió en camilla y fue trasladada en ambulancia al hospital Gregorio Marañón, donde se le practicó una revisión médica.

La octogenaria, que rechazó alojarse en una residencia temporal de la Comunidad de Madrid, se trasladó a casa de unos familiares.

Activistas y simpatizantes de Maricarmen acamparon frente al edificio la noche anterior al desahucio, entre ellos algunas figuras públicas como el actor Carlos Bardem —hermano de Javier Bardem— y la cantante Ana Belén.

En la mañana, cientos de personas se congregaron para intentar impedir el desalojo, bloqueando el portal y las escaleras del edificio y coreando consignas como "Maricarmen se queda".

Los manifestantes se congregaron el martes frente al edificio bajo el lema "Maricarmen se queda".


En un video publicado en redes sociales, Maricarmen agradeció emocionada a quienes habían acudido a apoyarla en "una lucha tan cruel de unas personas que quieren ganar dinero".

La policía acordonó un tramo de la calle y retiró a manifestantes y periodistas de la entrada, donde hubo cargas policiales contra algunos de los activistas, que denunciaron golpes y el uso de gas pimienta.

La Delegación del Gobierno afirmó que los agentes actuaban por mandato judicial.

En junio, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU pidió que se paralizara el desahucio mientras examinaba el caso o que se ofreciera a Maricarmen una alternativa de vivienda adecuada.

Según medios españoles, una conocida escritora se ofreció desde el anonimato a cubrir la diferencia entre los 500 euros que pagaba Maricarmen y los 2.650 euros reclamados por la empresa, además de cualquier deuda que se le exigiera.

Sin embargo, según la abogada de Maricarmen, la empresa rechazó la oferta y el desahucio siguió adelante.

El Ministerio de Vivienda afirmó también que CASA 47, la entidad pública de vivienda, había ofrecido comprar el piso y que Urbagestión rechazó la propuesta.

La BBC intentó ponerse en contacto con la empresa.


La crisis de la vivienda en España

La escasez de viviendas disponibles en grandes ciudades como Madrid o Barcelona se plantea como la principal causa de la subida de los alquileres.

En Madrid, los precios medios del alquiler anunciados en Idealista, el portal más usado para compraventa y alquiler de inmuebles, alcanzaron 23,3 euros (US$26,5) por metro cuadrado en agosto de 2026, un 5,1% más que un año antes.

En agosto de 2016 el promedio del alquiler era de 12,8 euros (US$14,5) por metro cuadrado, por lo que el aumento acumulado en diez años fue de alrededor de más del 80%

El Banco de España calcula que, entre 2021 y 2025, se construyeron 750.000 viviendas menos de las necesarias para atender la demanda.

La brecha se vio con claridad en 2025: ese año se formaron unos 240.000 hogares nuevos, cada uno con necesidad de vivienda, pero solo se incorporaron al mercado unas 92.000 viviendas nuevas.

Aunque la diferencia no explica por sí sola cada subida del alquiler, ofrece un dato relevante sobre la presión entre la demanda de vivienda y la oferta disponible.

La ministra española de Vivienda, Isabel Rodríguez, calificó la jornada del desahucio de Maricarmen como "un día muy triste y dramático" y habló de las consecuencias de la especulación.

El gobierno de coalición liderado por el socialista Pedro Sánchez ha culpado en repetidas ocasiones a las empresas de inversión inmobiliaria de la situación en el mercado de la vivienda.

En contraste, algunos expertos sostienen que es necesario construir más viviendas y advierten de que la inseguridad jurídica bajo las leyes actuales —los procesos de desahucio por impago u ocupación ilícita pueden durar años— disuade a muchos propietarios a la hora de poner sus pisos en alquiler.





Comentario

Otro caso de lo más indignante cuando el formalismo patrimonial gana por goleada y no interesan los derechos humanos... 

En todas partes se cuecen habas y en la mía, a calderadas.