viernes, 9 de octubre de 2026

4 comportamientos que acaban con una relación de pareja y 2 señales que indican que aún hay esperanza de salvarla








Por Sophie Hardach
BBC Future*



Si estás en una relación infeliz, es posible que te duela el corazón; literalmente.

Las discusiones acaloradas pueden provocar problemas de sueño y hasta dolor cardíaco y muscular.

Pueden hacer que todos los miembros de la familia, incluidos los niños, sean más vulnerables a problemas de salud física y mental.

Una relación feliz puede mejorar tu salud e incluso prolongar tu vida. Una relación infeliz puede tener el efecto contrario, aumentando el riesgo de muerte prematura al deteriorar tu salud.

De hecho, las relaciones de mala calidad se consideran un factor de riesgo para la salud igual o mayor que el tabaquismo o la falta de ejercicio. Y luego, por supuesto, está el dolor de corazón en sentido figurado: el sufrimiento que conlleva el desmoronamiento de una relación amorosa.

Entonces, ¿cómo transformar una relación infeliz en una feliz? ¿Es siquiera posible?

Un creciente número de investigaciones revela respuestas sorprendentes y ofrece esperanzas a las parejas decididas a cambiar el rumbo de su relación.


Por qué discuten las parejas



 
Si empiezas una relación nueva y la primera discusión que tienes con tu pareja es sobre platos sucios, es posible que estés vislumbrando un futuro lejano: las investigaciones sugieren que los temas sobre los que discuten las parejas permanecen bastante constantes a lo largo de la relación.
 
Estos problemas recurrentes se conocen como problemas perpetuos o estancados.

"Esas cuestiones estancadas podrían tener que ver con las finanzas, la crianza de los hijos, la vida sexual o cómo negocian el poder en la relación", dice Carrie Cole, psicóloga y directora de investigación del Instituto Gottman de terapia de pareja en Seattle, EE.UU.

Pero también puede tratarse de cuestiones aparentemente menores, como la limpieza.

En un estudio longitudinal, el psicólogo John Gottman y su equipo observaron los desacuerdos de las parejas en una evaluación inicial y después, nuevamente, cuatro años después.

Descubrieron que el 69% de las veces las parejas seguían discutiendo sobre el mismo tipo de temas que habían debatido cuatro años antes.

Otros estudios han revelado un patrón similar, con ciertas cuestiones centrales, como el dinero, que surgen en conflictos en hogares e incluso en ciertas culturas.


Los desacuerdos sobre el dinero, en particular, causan las disputas más persistentes y acaloradas. La división desigual de las tareas domésticas es otra causa de tensiones y puede aumentar la probabilidad de divorcio.

En sí mismo, el desacuerdo no es necesariamente una mala señal. Puede ser simplemente una parte natural de aprender a comprender y responder a las necesidades de los demás. Y tanto las parejas felices como las infelices discuten.

La diferencia crucial entre parejas felices e infelices es cómo se comportan sus integrantes, sugiere la investigación, durante y también fuera de las discusiones.




4 comportamientos que acaban con una relación



La evasión es un problema que puede terminar llevando hasta la ruptura.


Cole cita cuatro comportamientos específicos que podrían indicar que una relación puede estar a punto de romperse, según los estudios: la crítica, el desprecio, una actitud defensiva y la evasión (lo que significa retirarse de un conflicto negándose a participar).

"Esos cuatro comportamientos acabarán con una relación", dice Cole. Pero, añade, "son reparables, si la pareja quiere solucionarlos". (Sigue leyendo para obtener consejos específicos).

De hecho, no es sólo la relación la que está en riesgo: investigaciones independientes han demostrado que las críticas persistentes de la pareja predicen significativamente una muerte más temprana.

Las discusiones que involucran este tipo de comportamientos, junto con agresión y hostilidad, se conocen como destructivas y, en última instancia, pueden aumentar el riesgo de divorcio.

Sin embargo, las discusiones constructivas, que se centran en resolver problemas mutuamente con respeto, curiosidad y amabilidad, pueden fortalecer la relación.
 
Un factor clave es la capacidad de respuesta: la sensación de que tu pareja te escucha, te apoya y te comprende.

Experimentar que tu pareja responde no solo se asocia con una mayor satisfacción conyugal, sino que incluso puede amortiguar la inflamación y mejorar la salud física y la longevidad.

La bondad y la cooperación también pueden generar buena voluntad a largo plazo. Un estudio de 20 años de parejas casadas mostró que la toma de decisiones compartida y las tareas domésticas igualmente compartidas se asociaban con una mayor felicidad conyugal y menor conflicto.

La forma en la que las parejas discuten puede incluso afectar su sueño: las discusiones destructivas se asocian con un mal sueño, mientras que las constructivas se asocian con un buen sueño, según una investigación.


Reconstruir la empatía


 
La ayuda de un terapeuta puede ser la clave para convertir las discusiones de problemáticas en constructivas.



Si estás en medio de una relación infeliz, puede parecer casi imposible pasar de discusiones amargas y hostiles a discusiones amables y solidarias.

Pero una gran cantidad de evidencia demuestra que es posible, por ejemplo, con la ayuda de la terapia.

Las investigaciones sugieren que la terapia de pareja tiene un impacto positivo en el 70% de las parejas que la llevan a cabo.

Puede ayudar a mejorar los problemas de relación, aumentar la satisfacción sobre la misma y prevenir la angustia, fortaleciendo la intimidad emocional y ayudando a mejorar los problemas de salud física o emocional individuales.

"En la mayoría de las parejas que llegan al punto de la terapia, la empatía casi se ha evaporado", dice Jay Lebow, terapeuta de pareja y profesor clínico de psicología en el Instituto Familiar de la Universidad Northwestern en Evanston, Illinois (EE.UU.).

Lebow, quien es coautor de un estudio que encontró que la terapia de pareja es efectiva, añade que un desafío es cómo reconstruir la empatía.



Los psicólogos se fijan en ciertas actitudes y comportamientos para entender qué relaciones tienen mayores probabilidades de sobrevivir al conflicto.



Hay una serie de señales que sugieren que la terapia está funcionando, afirma.
 
"Una de ellas es que [los clientes mejoren su] habla y escucha. Eso suena bastante fácil, pero cuando estás en una relación angustiosa, se vuelve muy difícil escuchar", dice.
 
Trabajar en la relación también se trata de "poder dar un paso atrás y preguntarnos qué está pasando entre nosotros, en lugar de cuáles son los problemas que tengo con mi pareja", dice.


Dos señales para la esperanza

Hay dos señales específicas que le dan esperanza a Cole en sus sesiones con parejas.

Una es cuando un miembro de la pareja le dice al otro: "Puedo ver por qué te sientes así". Para Cole, esto es una señal de que la pareja está "aceptando la influencia" del otro. "Con esto quiero decir que pueden considerar válida la perspectiva de cada uno, aunque pueda ser diferente a la suya", explica.

La otra señal reveladora es: "¿Sienten curiosidad el uno por el otro? Si la sienten, hay algo de esperanza", dice. Incluso si no están de acuerdo con lo que dice el otro, "dirían algo como: 'Cuéntame más sobre eso, ¿cómo llegaste a creer eso?'".

Si las personas trabajan en sus problemas, "la evidencia de que se obtienen buenos resultados es bastante sólida", dice Lebow.


Compartiendo sueños

Cuando se trata de resolver un conflicto estancado, comprender los sueños y objetivos de cada uno puede ayudar, dice Cole.

Pone el ejemplo de una pareja que acudió a terapia por discusiones recurrentes por dinero.

Ambos habían crecido en la pobreza. Pero esto los había moldeado de maneras muy diferentes. El objetivo de la esposa era tener seguridad e independencia financiera, mediante el ahorro y una cuidadosa elaboración de presupuestos.

El marido quería gastar el dinero que tanto le costó ganar en cosas bonitas y disfrutar de la sensación de integrarse al resto de la sociedad y no estar más aislado por la pobreza.

Esto llevó a interminables disputas sobre el gasto.

"Peleaban por esas cosas todo el tiempo. Y nunca llegaban a entender el motivo por el que peleaban", dice Cole.

En terapia, se escucharon hablar mutuamente sobre sus dolorosas experiencias habiendo crecido en la pobreza y cómo esto había moldeado sus objetivos en la vida. Aprendieron a llegar a acuerdos y acordaron cuánto dinero iban a reservar para el ahorro y cuánto serían libres de gastar.

"Lo resolvieron. Pero tenían que entender qué era importante para cada uno de ellos, antes de poder estar abiertos a aceptar la influencia mutua y trabajar hacia un compromiso que incluyera los sueños de ambos", dice Cole.

Lebow también destaca otro factor: "La motivación de los clientes es muy importante", afirma. "Puedes tener al mejor terapeuta de pareja del mundo, con las personas menos motivadas, y es poco probable que el resultado sea bueno. Puedes tener los clientes más motivados con el peor terapeuta, pero aún así podrías hacerlo bien. Eso marca una gran diferencia".


 
Compartir sueños e ilusiones ayuda a fortalecer el vínculo de la pareja, según investigaciones.


Terminando mejor

Incluso las parejas que se separan pueden beneficiarse de la terapia, dice Lebow.

Puede ayudarles a afrontar la separación en sí y su posible impacto en la salud mental. Puede hacer que el proceso sea menos hostil y también ayudar a la pareja a apoyar la salud mental de sus hijos, si los tienen, dice.

Y aunque una ruptura o un divorcio pueden ser increíblemente dolorosos, "estos son momentos en los que realmente puedes aprender algo sobre ti mismo", afirma. "Es un momento en el que mucha gente aprende cosas que son muy valiosas para ellos y para el resto de sus vidas".

Pero Lebow añade que trabajar habilidades como la escucha y la empatía no sólo ayuda a las parejas en dificultades: "Incluso las personas que tienen buenas relaciones pueden mejorar su relación".


Esta es una adaptación al español de una historia publicada por BBC Future. Si quieres leer la versión original, en inglés, haz clic aquí.



Fuente: 4 comportamientos que acaban con una relación de pareja y 2 señales que indican que aún hay esperanza de salvarla



sábado, 3 de octubre de 2026

Por qué hay más de un Polo Norte (y lo difícil que es definir cuántos son en total)

 


Redacción
Servicio Mundial de la BBC

 

Todos hemos oído hablar del Polo Norte como una tierra helada de hielo marino, osos polares, auroras boreales y sol a la medianoche.

Pero, ¿sabías que hay más de un Polo Norte y que no es algo fácil de definir?

De hecho, según la exploradora y climatóloga británica Felicity Aston, podría decirse que hay "muchos polos norte en el planeta Tierra".

"Los dos polos norte absolutos, según cualquier definición, son el Polo Norte magnético y el Polo Norte geográfico", apuntó Aston, quien fue entrevistada en el podcast The Infinite Monkey Cage, de la BBC.
 
 
Polo Norte geográfico

El Polo Norte geográfico es, según Aston, "en el que todo el mundo piensa".
 
Imagina la Tierra como una esfera ligeramente inclinada.

Ahora, imagina un palo que la atraviesa por el centro, de arriba a abajo.

Ese palo imaginario es el eje de rotación de la Tierra.
 
El Polo Norte geográfico es el punto donde esa vara imaginaria se cruzaría con la superficie terrestre, que en este caso se encuentra sobre las aguas y el hielo del océano Ártico.

El Polo Sur se ubica en el otro extremo del mismo eje, en la Antártida.
 


El Polo Norte geográfico es "el que se encuentra a 90 grados de latitud norte", explica Aston. Allí es donde convergen todos los meridianos.

Es un punto fijo que no cambia, a diferencia del Polo Norte magnético.
 
 
Polo Norte magnético

La Tierra está rodeada por un campo magnético, generado por corrientes eléctricas en el núcleo externo fundido del planeta.

Este campo nos protege del viento solar y la radiación.

Al igual que un imán estándar, la Tierra tiene dos polos magnéticos: uno en la parte superior y otro en la inferior.

La forma de las líneas del campo magnético alrededor de la Tierra —una herramienta visual que se utiliza para indicar la dirección y la intensidad del campo magnético— también es similar a las líneas de campo que se dibujan alrededor de un imán de barra.

El Polo Norte magnético es el punto de la Tierra donde el campo magnético apunta verticalmente hacia abajo.

Se puede medir con una brújula, que apunta hacia el Norte magnético.

Pero dado que el metal fundido en el núcleo externo de la Tierra se desplaza, también lo hace el campo magnético terrestre.
 

 
"Durante mucho tiempo estuvo presente en las islas de la Reina Isabel, los Territorios del Noroeste y Nunavut, en el norte de Canadá", explica Aston.

"Pero en los últimos 10 años, su movimiento se aceleró notablemente", agrega.

Según la Agencia Espacial Europea, en 2019 se desplazaba a una velocidad de entre 50 y 60 kilómetros al año.

Ahora, el Polo Norte magnético está más cerca de la costa de Siberia, en Rusia, que de Canadá, señala Aston.

En ocasiones, los polos norte y sur pueden incluso invertirse, un fenómeno conocido como inversión geomagnética.

Gracias a los registros paleomagnéticos, sabemos que esto ha ocurrido cientos de veces en los últimos 160 millones de años, la última vez hace unos 780.000 años.
 


Los otros polos norte

Las otras definiciones del Polo Norte se utilizan con menos frecuencia y algunas son más objeto de debate que el magnético y geográfico.

El Polo Norte geomagnético es diferente del Polo Norte magnético.

Este último se basa en el campo magnético real de la Tierra.

En cambio, el Polo Norte geomagnético es una posición calculada a partir de un modelo hipotético y simplificado del campo magnético terrestre.

"Es como un Polo Norte teórico", explica Aston.

"Sería como si la Tierra fuera realmente una especie de imán de barra bien definido, y tuviéramos un campo magnético perfecto, uniforme y homogéneo".

Añade que muchos modelos informáticos utilizan el Polo Norte geomagnético.

Oimiakón, en Siberia, es el lugar habitado más frío de la Tierra, cuenta Aston.


Luego están el Polo Norte del frío y el Polo Norte de la inaccesibilidad.

El primero es el lugar habitado más frío de la Tierra, considerado generalmente como un pueblo en el noreste de Siberia llamado Oimiakón.

El segundo es el punto del océano Ártico que está más alejado de la tierra firme y es más inaccesible desde todas las direcciones.

También existe el Polo Norte celeste, que utilizan los astrónomos.

Es el punto imaginario en el cielo del norte donde el eje de rotación de la Tierra apuntaría directamente hacia el espacio.

Se encuentra en el cielo justo encima del Polo Norte geográfico, muy cerca de Polaris, la estrella polar.
 
La estrella polar, situada en el centro de esta imagen, está muy cerca del polo norte celeste.
 
 
"Si imaginamos que el cielo forma una esfera alrededor de la Tierra, el Polo Norte de esa esfera celeste, al proyectarse sobre la superficie terrestre, daría lugar a lo que algunos consideran otro Polo Norte del planeta", señala Aston.
 
 
 
En busca de los polos norte

Si bien existen muchos tipos diferentes de polos norte, en teoría es bastante fácil ubicarlos a todos.

Pero encontrarlos una vez allí, especialmente al Polo Norte geográfico, es una historia completamente distinta.

"La última vez que esquié hacia el Polo Norte [geográfico], un helicóptero me dejó en la superficie helada del océano Ártico, a unos 80 kilómetros de distancia (…) y tuve que orientarme", recuerda Aston.

"Todas las direcciones se ven exactamente iguales".

"¿Y qué haces? ¿Usas brújula?", se pregunta.
 
El explorador estadounidense Robert Peary se adjudicó a él y a sus compañeros ser los primeros en llegar al Polo Norte geográfico en 1909, aunque esto ha sido cuestionado por algunos.
 
 
 
Pero el problema con una brújula, dice, es que apunta al Polo Norte magnético, en lugar de al geográfico.

Puedes usar la declinación —el ángulo entre el norte geográfico y la dirección a la que apunta la aguja de una brújula— para calcular adónde debes ir.

Pero la declinación "varía según tu ubicación", aclara Aston.

"Y estás intentando hacer eso mientras el hielo sobre el que estás parado también se mueve de forma errática, no siempre a la misma velocidad ni en la misma dirección".

El GPS podría ser otra opción. Pero, según ella, estos sistemas suelen funcionar con baterías y las mismas se agotan muy rápidamente a bajas temperaturas, por lo que no siempre se puede confiar en ellas.

Mientras tanto, los dispositivos de navegación más antiguos, como el sextante, dependen del Sol, lo cual resulta complicado cuando está muy nublado, añade Aston.
 
"Todos estos métodos diferentes para llegar al Polo Norte tienen sus desventajas inherentes, por lo que uno termina utilizando una especie de mezcla de todos ellos", indica.

"Es todo un poco como un juego de adivinanzas".
 
 
Basado en un episodio de The Infinite Monkey Cage. haciendo clic aquí (en inglés). Reporte adicional de Daisy Stephens.
 
 
 
 
 

jueves, 1 de octubre de 2026

Cómo España pasó de construir más casas de las que necesitaba a enfrentar una grave crisis de vivienda

Por Juan Francisco Alonso
BBC News Mundo



Durante los últimos días, el nombre de Maricarmen Abascal, una jubilada de 87 años, ha estado en boca de muchos españoles.

Las imágenes de la anciana siendo sacada en camilla por unos paramédicos de la vivienda del centro de Madrid en la que había vivido de alquiler durante siete décadas han conmocionado al país.

Aunque finalmente podrá regresar a su hogar tras alcanzar un acuerdo con la empresa propietaria del inmueble, el impacto que ha causado su caso no cesa.

Además de provocar una ola de protestas, ha vuelto a situar en el centro del debate público uno de los problemas que, según las encuestas, más preocupa a los españoles desde hace años: el acceso a una vivienda asequible.

En 2024, una de cada cuatro familias españolas afirmaba tener problemas para acceder o mantener su techo, de acuerdo con informe publicado por la Fundación Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada (FOESSA).

Y es que comprar una vivienda o, en su defecto, alquilarla se ha convertido en un objetivo cada vez más difícil de alcanzar para miles de personas en España.

El 47,3% de los jóvenes españoles de 26 a 34 años que siguen viviendo con sus padres dicen que la razón principal es que no se pueden permitir comprar o alquilar una vivienda debido a sus elevados precios, reportó el Instituto Nacional de Estadística (INE) en abril pasado.

Pero ¿cómo es posible que un país que entre 1997 y 2008 llegó a construir cinco millones de casas y apartamentos, alrededor del doble de las que demandaba el mercado en aquel momento, haya hoy cientos de miles de personas con dificultades para acceder a una vivienda?

La crisis de 2008 golpeó con fuerza al sector de la construcción español, acabando con muchas empresas y dejando muchos proyectos inconclusos.



La crisis que lo cambió todo

"El giro se produjo precisamente porque el exceso de construcción registrado entre 1997 y 2007 dejó la impresión de que se había edificado demasiado", afirma Carme Trilla, presidenta de Hàbitat3, una fundación sin ánimo de lucro de referencia en la provisión y gestión de vivienda social, que trabaja para garantizar el acceso a una vivienda digna, especialmente a personas en situación de exclusión."

Esta opinión también es compartida desde el mundo académico.

"Hasta 2008 hacíamos justo lo contrario de lo que hacemos ahora", sostiene Jorge Galindo, director de Política Económica de la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas de España (Esade).

"En ese momento estábamos construyendo prácticamente dos viviendas por cada hogar que se creaba y, al mismo tiempo, teníamos un río de crédito barato que financiaba tanto la construcción como la compraventa de estas viviendas sin ningún tipo de criterio racional", explica Galindo.

Sin embargo, la crisis financiera originada en Estados Unidos tras la quiebra del banco Lehman Brothers hizo estallar la burbuja inmobiliaria española, al cerrarse el grifo del crédito y hundirse los precios de la vivienda, transformando radicalmente al sector.

"Pasamos de construir casi 14 viviendas por cada 1.000 habitantes, lo cual era una aberración, a dos por cada 1.000, lo que es otra aberración, mientras que en el resto de los países se construyen cuatro viviendas por cada 1.000 habitantes", apunta José García Montalvo, profesor de Economía de la Universidad Pompeu Fabra.

El resultado es que hoy en el país tiene un déficit habitacional de unas 750.000 viviendas, según datos del Banco de España. No obstante, hace solo unos días el organismo regulador advirtió que esta cifra podría superar el millón en los próximos dos años si no se toman medidas.

La solución parece estar a la vista: construir muchas más de las 90.000 viviendas que se edifican actualmente cada año en España. Pero ¿por qué eso no está ocurriendo?

"Porque el sector quedó diezmado", apunta García Montalvo.

En similares términos se pronuncia Paloma Taltavull de la Paz, profesora de Economía de la Universidad de Alicante, quien indica que la crisis tuvo "consecuencias tremendas" para el sector de la construcción en España.

"El sector adelgazó tanto que hay pocas empresas constructoras actualmente", le dice a BBC Mundo, al tiempo que asevera que una posible recuperación tomará tiempo.

La construcción cayó mientras la población aumentaba, provocando un alza en los precios tanto de las viviendas para comprar como para alquilar.


La ley del mercado entra en acción

Pero mientras la construcción de viviendas no se recupera, otro elemento que está complicando el panorama es el crecimiento de la población impulsado sobre todo por la inmigración.

"Desde 2021, la creación de hogares está al alza. Ahora mismo, en España se están creando un cuarto de millón de hogares netos cada año, la mayoría gracias a la migración procedente de Colombia y Venezuela", explica Galindo a BBC Mundo.

"Si en la época de la burbuja construíamos el doble de viviendas que de hogares que se creaban, hoy construimos una tercera parte en relación a los hogares que se crean. Y entonces esa gente que está llegando a vivir a nuestro país, a contribuir a nuestra economía, a ser parte de nuestra sociedad, no encuentra acomodo", apunta.

La combinación de una oferta insuficiente y una demanda creciente explica el alza de los precios de las viviendas disponibles, sobre todo de aquellas destinadas al alquiler.

"La primera puerta de entrada para una persona que llega a una ciudad nueva, ya sea de dentro o de fuera de España, así como para alguien que se emancipa, es el alquiler. Esa mayor presión de la demanda, unida a la falta de oferta suficiente, explica la fuerte escalada de los precios", agrega el experto.

Desde 2015, los precios de las casas y apartamentos a la venta o para alquilar han subido un 80%, mientras que los salarios de los trabajadores solo han aumentado un 30% en el mismo tiempo, según datos del INE.

En algunas ciudades españolas, el precio promedio de un alquiler actualmente alcanza los US$1.335 mensuales, una cifra que equivale al 98,7% del salario medio de una persona joven.

El desalojo de la jubilada de 87 años ha provocado una ola de protestas ciudadanas en todo el país.


El papel de los "buitres" y turistas

El desalojo temporal de Maricarmen, resultado de un procedimiento judicial promovido por la empresa propietaria de su vivienda, también ha vuelto a poner el foco sobre otros actores en el mercado, como los fondos de inversión y quienes destinan inmuebles al alquiler turístico.

"Tienen una responsabilidad importante, aunque no son los únicos", admite a BBC Mundo Jaime Jover, portavoz del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Sevilla.

"Los fondos de inversión son un nuevo actor que han entrado con fuerza en el mercado español, en gran medida promovido por el gobierno, porque tienen diferentes bonificaciones fiscales. Su modo de proceder calienta mucho el mercado, mediante grandes compras de viviendas que revenden por precios más altos en tres o cuatro años, sin realizar hacer ninguna inversión de mejora", agrega.

No obstante, García Montalvo duda de su impacto.

"Los fondos de inversión, los fondos buitre como les llaman aquí, tienen una proporción minúscula del mercado, en torno al 5%. Entonces, ¿cuál es su papel en el mercado? Ninguno", asegura el economista.

"En España no hay grandes tenedores, la mayor parte de las viviendas las tienen pequeños propietarios que tienen una o dos en alquiler", agrega.

Alrededor de 2,4 millones de españoles tienen casas y apartamentos arrendados, según datos del Observatorio del Alquiler.

En los últimos años, muchos de esos propietarios han optado por alquilar esas viviendas a turistas o a personas cuyas estancias van a ser cortas, lo cual ha reducido el número de unidades disponibles para familias, señalan los expertos consultados.

En 2025, España recibió 96,8 millones de visitantes internacionales, lo que representa un 3,2% más que el año anterior. Estos datos convierten el país europeo en el segundo más visitado del mundo después de Francia, de acuerdo con la Organización Mundial del Turismo (ONU Turismo).

"El déficit de oferta no solo se debe a que se construyen menos viviendas, sino también a que una parte del parque inmobiliario no se destina a residencia habitual, sino al alquiler turístico o de temporada. En determinadas zonas, esto ejerce una presión adicional sobre el mercado", agrega Trilla.

Los propietarios de algunas viviendas prefieren alquilarlas a los turistas que cada año visitan el país.


Lo que ocultan las cifras

La falta de oferta parece ser, según los expertos, la causa fundamental de la crisis de vivienda que atraviesa España.

Sin embargo, esto plantea una duda. ¿Qué pasa con los 3,8 millones de viviendas que, según el INE, están vacías en el país?

"Están en zonas donde nadie quiere vivir", responde Galindo.

"La mayoría de esas viviendas se encuentran en municipios de los que la gente se ha marchado y que difícilmente volverán a ocuparse, porque los empleos, las oportunidades y las familias ya no están allí", agrega.

El caso de Maricarmen también ha servido para poner el foco en el tema de los desahucios, por impago del alquiler o de la hipoteca. Medios españoles informan que se produjeron 45 desalojos diarios durante el primer trimestre de 2026.

Sin embargo, desde 2021, cuando se registraron 39.096 casos, este tipo de situaciones ha disminuido de forma sostenida, hasta situarse en 24.520 en 2025, según datos del Consejo General del Poder Judicial.

Desde el organismo también precisan que todos estos desahucios no necesariamente afectaron a ocupantes de viviendas, porque también abarcan locales comerciales, plazas de estacionamiento, etc.

Aunque a primera vista esto parece una buena noticia, algunos expertos aseguran que esta estadística esconde otra cara de la crisis.

"Es una cosa rara: parece que las cosas van mejor, pero realmente van peor", asegura García Montalvo.

"¿Quién consigue una vivienda en alquiler? ¿Solo el primero? ¿Y quién es el primero? El nómada digital que cobra 6.000 euros (6.800 dólares) de una empresa alemana o suiza. ¿Quiénes son los últimos? Los inmigrantes, los jóvenes y las familias monoparentales, quienes nunca llegan a alquilar", explica.

"¿Qué pasa entonces? Que los inquilinos cada vez son más ricos, por lo que la estadística mejora porque no hay que desalojar al nómada digital", agrega.

A su juicio, este fenómeno también explica por qué cada vez más viviendas en las grandes ciudades españolas se alquilan por habitaciones en lugar de arrendarse completas.

"El mercado está tan presionado que ya no se alquilan viviendas enteras, sino por trocitos", dice.

Ante la ola de indignación y protestas provocada por el caso de Maricarmen, el gobierno socialista de Pedro Sánchez ha anunciado una serie de medidas, entre ellas la suspensión de determinados desahucios hasta 2030 y la prórroga de algunos los contratos de alquiler, entre otras.

No obstante, dichas medidas todavía deben ser refrendadas por el Congreso.

Desde 2015, el precio de la vivienda, ya sea para comprarla o alquilarla, ha aumentado un 80%, mientras que los salarios solo han crecido un 30%, según datos del INE.




Se fue Maricarmen RIP Muere Maricarmen Abascal

miércoles, 30 de septiembre de 2026

La gente pronuncia cada vez menos palabras y eso es una mala noticia, según los expertos


 

Redacción
BBC News Mundo 

 

Quizás no lo hayas notado, pero los números lo demuestran: cada año la gente habla menos.

O al menos eso está ocurriendo en las culturas "occidentales e individualistas", según un estudio revisado por pares publicado en la revista Perspectives on Psychological Science.

Sus autores analizaron cuándo hablaban al día unos 2.000 participantes de todas las edades en varios países, incluidos EE.UU., México, Australia y algunos de Europa.

Y luego de revisar los datos de un periodo de 17 años, encontraron una tendencia clara hacia la pérdida de palabras: las personas dejaban de pronunciar más de 300 palabras cada día.

Si se suman, son casi 110.000 palabras al año, lo cual equivale al contenido de una novela corta.

Aunque los científicos Valeria Pfeifer y Matthias Mehl aseguran que las muestras no se enfocaron en encontrar las causas, la rápida expansión del uso de celulares, internet y las redes sociales en las últimas décadas podrían tener un impacto en cuánto la gente dejó de comunicarse.

Y luego vino la pandemia de covid-19, que obligó a muchos al aislamiento social, seguida del trabajo remoto y la expansión de las tecnologías "sin contacto".

Mehl, sin embargo, reconoce que hay culturas que son "colectivistas", que no encajarían en los resultados obtenidos entre las más de 2.000 personas analizadas.

La forma de contrarrestar esto y combatir la "epidemia de soledad" que se vive en muchos países, según Mehl, es algo tan simple como atreverse a hablar con "extraños", que pueden ser tan cercanos como los vecinos.

El científico habló sobre su investigación con la corresponsal especial de la BBC Katty Kay.

Matthias Mehl conversó con Katty Kay en el podcast "New Normal" de la BBC


¿Cómo llegaste al hallazgo de que la gente habla cada vez menos cada año?

En 2007 habíamos publicado un estudio sobre la ausencia relativa de diferencias de género en el uso diario de palabras [hombres y mujeres pronunciaban un número similar de palabras]. Y a la gente le preocupaba que nuestra muestra fuera limitada.

Así que, 17 años después, volvimos con una muestra aproximadamente cuatro veces mayor, con más de 2.000 personas. La doctora Pfeiffer dijo: "Tengo los resultados y son como 12.000 palabras".

Y le dije: "Eso debe estar mal, no puede ser. Tienen que ser unas 16.000, porque eso fue lo que encontramos en ese entonces".

Y ella revisó los números y los tenía correctos desde el principio. Así que nos sorprendió mucho ver que había una pérdida de unas 4.000 palabras en prácticamente 17 años.


La primera suposición que hago es que el celular ha reemplazado nuestra habla, que estamos usando más los pulgares y enviando más mensajes y hablando menos. ¿Es eso lo que han encontrado?

No lo analizamos directamente en el estudio. Pero creo firmemente que hemos cambiado muchas de las palabras habladas por las escritas.

De hecho, ni siquiera me sorprendería que nuestro volumen total de palabras superara el de entonces, porque escribimos muchísimo en correos electrónicos, mensajes de texto y redes sociales.

Pero lo más interesante y lo más importante es que, si perdemos estas palabras por nuestros dispositivos digitales, entonces la pregunta es si los nativos digitales, la generación más joven, habrían perdido más de esas palabras.

Y eso lo pudimos comprobar. Así que dividimos nuestra muestra en dos: en un grupo con participantes menores de 25 años y en otro con mayores de 25. Y, efectivamente, como era de esperarse, descubrimos que la pérdida era mayor en el grupo más joven.

En promedio, fueron 338 palabras al día. Los participantes más jóvenes, menores de 25 años, perdieron 451 palabras. Y los participantes de mayor edad, por otro lado, perdieron 314 palabras.

Esto indica que estamos perdiendo vocabulario debido a estos dispositivos.

La pérdida de conversaciones es una tendencia de las culturas "occidentales e individualistas", señala Matthias Mehl.


¿Sabes algo más sobre las palabras específicas que estamos perdiendo y los tipos de conversaciones que podríamos estar perdiendo?

Es mucho más probable que lo que hayamos perdido sea una buena cantidad de esas pequeñas conversaciones casuales que solíamos tener.

Porque la infraestructura social ha cambiado de tal manera que ahora hay muchas menos oportunidades de intercambiar unas palabras con lo que los científicos llamarían "vínculos débiles".

Son esas personas con las que nos cruzamos aquí y allá, que no desempeñan un papel particularmente importante en nuestras vidas, pero con las que nos encontramos una y otra vez, y con las que solíamos tener una conexión.

Claro, ahora cuando saco a pasear a mi perro por la mañana, suelo usar mis audífonos para ponerme al día con las noticias y no saludo a mi vecino. O cuando voy al supermercado y en la fila para pagar estoy escuchando un podcast, ya no charlo con la persona que me está cobrando. ¿Es ese el tipo de interacción casual a la que te refieres?

Eso es exactamente lo que tenía en mente. Y estamos ampliando los límites aún más.

Ahora puedes pagar la cuenta en el restaurante acercando tu celular a la factura, escaneando el código de barras y pagando a través de él. Así que ya ni siquiera tienes que hablar con el mesero.

Y lo mismo ocurre, por supuesto, a la hora de pedir direcciones. No sé quién pide direcciones hoy en día cuando no sabes adónde ir, si tienes tu celular.

Estas son precisamente las conversaciones que creo que estamos perdiendo. Y es interesante preguntarse: ¿eso importa?

Hace que nuestras vidas sean más eficientes, ¿no? Tienes la oportunidad de escuchar podcasts mientras paseas a tus perros. Así que creo que nuestra búsqueda de la eficiencia nos ha hecho perder esas conversaciones espontáneas.

Tenemos una panadería aquí en la ciudad; yo soy originario de Alemania, ahora vivo en Arizona [EE.UU.], y esta es una panadería realmente buena, una panadería local. Y voy ahí, y la persona me dice: "Hola, Matthias".

Y yo pienso: "Vaya, me reconoce".

Interacciones como las de pedir a alguien indicaciones en la calle se han perdido.

Y creo que lo que también estamos perdiendo son esos micromomentos de pertenencia que tenemos con esas conversaciones espontáneas. En los momentos en que paseábamos a nuestros perros y saludábamos al vecino, te sentías reconocido, te sentías visto, sentías un micromomento de pertenencia.

No es esa gran sensación de pertenencia que se tiene con la familia y cosas por el estilo, pero te hace sentir bien. Y creo que en estos tiempos en los que la gente ha dicho que estamos atravesando una epidemia de soledad, el aislamiento social es realmente importante. Creo que esos micromomentos de ser visto, de ser reconocido, de sentir un poquito de tu valor, creo que pueden significar mucho.

Tus datos se detienen en 2019, lo cual obviamente es justo antes de la pandemia y antes del trabajo remoto. ¿Tienes alguna idea, sin embargo, de lo que ha pasado desde la pandemia, si esto se ha acelerado o disminuido, o qué ha pasado con nuestras conversaciones?

Tenemos estudios en curso ahora que, en unos años, podremos analizar. Así que no contamos con datos directos, pero no tengo motivos para creer que esa tendencia se haya detenido, ya que la pandemia fue una experiencia que generó mucho aislamiento.

Fue una experiencia en la que no pudimos tener precisamente esas conversaciones espontáneas porque era necesario mantener el distanciamiento social.

Al salir de la pandemia, muchas personas reportaron una cierta inercia social, como si interactuar socialmente se hubiera vuelto más difícil, y que recibir visitas de amigos o salir se hubiera vuelto más complicado.

Así que creo que tal vez nos hayamos recuperado un poco de ese bajón de la pandemia, pero, en general, me sorprendería mucho que hubiéramos logrado frenar seriamente esa tendencia.

La pandemia trajo más aislamiento social, incluido el teletrabajo que ha perdurado años después.

¿Tienes alguna idea sobre cómo podríamos revertir esta tendencia?

No tengo una gran solución, pero sí he hablado de estos dos científicos, Gillian Sandström y Nicholas Epley, quienes han escrito dos libros: Once Upon a Stranger (Érase una vez un extraño, traducción libre) y A Little More Social (Un poco más social, traducción libre), y los he leído, inspirado por nuestro propio descubrimiento de que estamos perdiendo estas palabras.

Se pueden resumir en: simplemente hazlo, ten unas cuantas interacciones más. Así que me he fijado esa meta: cada vez que pienso 'Creo que podría hablar con esta persona ahora mismo', simplemente lo hago.

Hay un elemento que creo que me tomó un tiempo comprender: hablamos de esos micromomentos de pertenencia y eso es lo que yo obtengo de estas conversaciones, pero creo que la sociedad puede sacar aún más provecho de estas conversaciones.

Así que, en el momento en que voy a saludar al vecino en la calle y le digo "Hola", siento un pequeño instante de "Soy parte de este vecindario". Pero, al mismo tiempo, este tipo de microinteracciones también son, en cierto modo, tranquilizadoras.

Te dicen: "Mira, te veo, no te deseo nada malo".

Y creo que en nuestros tiempos, en los que no solo tenemos una epidemia de aislamiento social, sino que también enfrentamos el desafío de la polarización, de una fuerte polarización, creo que esto podría incluso ser una oportunidad para acercarnos un poco más.


Aquí puedes ver la entrevista en inglés 


Fuente: La gente pronuncia cada vez menos palabras




 



martes, 29 de septiembre de 2026

La Casa de los Secretos, la lujosa mansión donde Reino Unido espiaba a los generales nazis y que cambió el curso de la II Guerra Mundial

 

En esta mansión inglesa los británicos engañaron a los nazis para que revelaran sus secretos.



Por Cath Pound
BBC Culture



La Casa de los Secretos de Trent Park hace honor a su nombre.

Si bien el exterior y las habitaciones de esta elegante casa en el norte de Londres reflejan el gusto refinado del gran anfitrión y esteta Sir Philip Sassoon, quienes se aventuren al sótano descubrirán una historia poco conocida de espionaje e intriga durante la Segunda Guerra Mundial.

Hace poco, Trent Park abrió sus puertas al público por primera vez como museo, rindiendo homenaje a su crucial papel durante la guerra.

Allí, un equipo de espías, muchos de ellos refugiados judíos alemanes, interceptaban las conversaciones de prisioneros de guerra alemanes de alto rango recluidos en la casa.

Los generales nazis ignoraban que sus conversaciones estaban siendo grabadas.

Confiados en su seguridad, filtraron información vital que cambió el curso de la guerra.


Exquisitamente lujosa

El político y coleccionista de arte Sir Philip Sassoon heredó Trent Park en 1912, y en la década de 1920 se dedicó a remodelar por completo el exterior y el interior al estilo neogeorgiano, que por aquel entonces estaba muy de moda.

Los suntuosos interiores, que estaban intervenidos, contribuyeron a que los generales nazis se sintieran seguros.



"Creó una arquitectura muy elegante, serena y discreta, y los interiores son muy similares: despejados, muy espaciosos, con una pequeña selección de antigüedades fabulosamente bellas y valiosas", le cuenta Simon Thurley, asesor principal de Trent Park, a la BBC.

Exquisitos papeles pintados chinos y retratos familiares de Philip de László y John Singer Sargent adornan las paredes.

Los interiores de la planta baja de esta elegante casa han sido recreados meticulosamente.

"Al entrar en la planta baja, la gente siente que retrocede en el tiempo al mundo de Sassoon", afirma el director del museo, Giuseppe Albano, "pero claro, después bajan al sótano".


Cables camuflados

Sir Philip falleció en junio de 1939, y cuando estalló la guerra en septiembre, la casa fue tomada por el gobierno británico para uso oficial.

Thomas Kendrick, uno de los jefes de espionaje de mayor rango del Servicio Secreto Británico, la había identificado como el lugar perfecto para un Centro de Interrogatorios Detallados de los Servicios Combinados (CSDIC).

Un retrato de Sybil, marquesa de Cholmondeley, hermana del propietario, obra de John Singer Sargent, es una de las impresionantes piezas de la casa.



Aunque Kendrick ya había experimentado con la interceptación de comunicaciones de prisioneros de guerra en la Torre de Londres, se dio cuenta de que los centros de detención de prisioneros debían estar ubicados en lugares más discretos y lo suficientemente alejados del centro de Londres para evitar el riesgo de ser bombardeados.

Trent Park y sus centros asociados en Latimer House y Wilton Park también proporcionaron el espacio necesario para que Kendrick ampliara su operación y obtuviera el tipo de información que buscaba a partir de las conversaciones privadas de los prisioneros.

Y vaya si lo hizo.

"Toda la mansión y el establo estaban equipados con micrófonos", le explica a la BBC la historiadora Helen Fry, autora de "Las paredes tienen oídos".

Los micrófonos estaban ocultos en todo, desde macetas y lámparas hasta la mesa de billar e incluso en los árboles de los jardines.

Cables ocultos que discurrían tras los paneles y bajo el suelo los conectaban con las habitaciones con micrófonos, conocidas como habitaciones "M", en el sótano, que han sido recreadas por el museo, donde los oyentes secretos, al principio británicos que sabían hablar alemán, escuchaban a escondidas día y noche.

En el sótano de la casa, un equipo de grabación captó las conversaciones privadas de los generales nazis.


Trent Park se convertiría en el principal centro de detención para oficiales alemanes de alto rango, muchos de ellos de clase alta o aristócratas, cuyo convencimiento de que merecían un trato privilegiado parece haberlos convertido en presas sorprendentemente fáciles para los planes de Kendrick.

Aunque los familiares se llevaron las valiosas antigüedades de Sassoon y fueron reemplazadas por muebles gubernamentales algo más utilitarios, la casa seguía siendo una prisión de gran lujo, diseñada para que bajaran la guardia.

Cada general tenía su propio ayuda de cámara militar, capturado junto con ellos; había una biblioteca, oficiales británicos impartían clases de inglés e incluso se organizaban algunas excursiones a la ciudad.


Un falso caballero

Los oficiales nazis prisioneros contaban incluso con su propio funcionario de bienestar, el ficticio aristócrata escocés Lord Aberfeldy, papel interpretado por un joven oficial de interrogatorios.

El lord imaginario había sido bautizado con el nombre de una destilería de whisky, comenta Fry entre risas.

Aberfeldy supuestamente sentía una admiración secreta por Hitler y visitaba a los prisioneros para sonsacarles confidencias, que, por supuesto, serían captadas por quienes escuchaban en el sótano.

En los jardines, se ocultaron dispositivos de grabación entre las plantas y detrás de los árboles.


Aunque todos los oficiales alemanes fueron advertidos de que, si eran capturados, podrían ser espiados, sorprendentemente los generales parecían creer que eso no estaba ocurriendo en Trent Park.

"Hay una conversación grabada increíble entre dos de los generales donde dicen: 'Pues nos advirtieron, pero claramente no nos están espiando. Nos daríamos cuenta si lo hicieran'", ríe Thurley.

"Si les halagabas el ego y alimentabas la elevada opinión que tenían de sí mismos, dejaban de pensar lógicamente", dice Fry.

Aunque se recibía un flujo constante de información, a medida que avanzaba la guerra se hizo evidente que a los oyentes británicos, con su conocimiento puramente académico del alemán, les resultaba difícil captar la jerga y el argot.

Por eso, se decidió reclutar refugiados judíos de habla alemana procedentes de Alemania, Austria y Checoslovaquia.


El oyente secreto

Uno de esos reclutas fue Ernst Lederer, abuelo de la comediante y actriz Helen Lederer, quien había escapado de Checoslovaquia en uno de los últimos trenes que salieron en 1939.

Como todos los espías, había firmado la Ley de Secretos Oficiales y se llevó consigo a la tumba su trabajo durante la guerra.

 
Ernst Lederer fue uno de los "oyentes secretos" que recababan información vital.


 
"Su esposa creía que estaba en la Guardia Nacional, pero en realidad iba a hacer largos turnos en Trent Park", le cuenta a la BBC su nieta, que ahora trabaja en un guion cinematográfico sobre los sucesos que tuvieron lugar allí.

"No supimos a qué se dedicaba hasta que, por casualidad, hice un documental llamado 'Héroe de guerra en mi familia' para Channel 5". La serie seguía a famosos que descubrían los registros secretos de guerra de sus padres y abuelos.

"Un detalle curioso es que mi madre inglesa, a los 21 años, había sido reclutada para trabajar en Bletchley Park", cuenta Lederer.

"Ella salía de excursión con Ernst Lederer y ninguno de los dos sabía lo que el otro había hecho".

De hecho, ninguno de los espías secretos habría sabido de la existencia del centro de descifrado de códigos de Bletchley Park, aunque sus oficiales sí lo sabían, y la información se compartió entre ambos centros durante toda la guerra.

Cuando en 1941 se escuchó en Trent Park una conversación que hacía referencia a un sistema de señales de navegación por radio llamado Knickebein (Pierna Torcida), que le permitía a los bombarderos nocturnos apuntar con precisión a las fábricas de municiones británicas, la información fue corroborada por los criptógrafos de Bletchley Park, quienes pudieron proporcionarle a la Inteligencia aérea la información necesaria para interferir las señales.

El general Wilhelm Ritter von Thoma fue grabado mientras conversaba con otro prisionero, el general Ludwig Crüwell, sobre el programa secreto nazi de "armas de represalia", que incluía las bombas volantes V1, propulsada por pulsorreactor, y los cohetes V2, alimentados con oxígeno líquido.



La información más crucial que surgió de Trent Park fue, sin duda, la relativa al programa secreto alemán de armas V, que implicaba el desarrollo de unas armas de represalia (Vergeltungswaffen) terriblemente poderosas, diseñadas para ser desplegadas contra ciudades aliadas como Londres.

Una conversación escuchada al azar sobre un cohete que podía lanzarse a 15 km de altura y otra que revelaba la existencia del cohete V2, el primer misil balístico de largo alcance del mundo con un alcance de 300 km, condujeron finalmente al bombardeo de la principal instalación alemana de investigación y pruebas de cohetes y misiles en Peenemünde, en la costa báltica, en agosto de 1943.

Como señala Fry en su libro, el impacto del ataque es incalculable.

Retrasó el lanzamiento del primer cohete V1 sobre Londres hasta el 13 de junio de 1944, una semana después del desembarco de Normandía.

Si los V1 se hubieran lanzado antes, es muy probable que el Día D, el principio del fin de la guerra, no hubiera tenido lugar.

El primer cohete V2 no cayó sobre Londres hasta el 8 de septiembre de 1944.


Atrocidades nazis

El equipo de Trent Park también obtuvo información sobre la magnitud de las atrocidades que Hitler estaba cometiendo, información que no era ampliamente conocida en aquel entonces, según Albano.

Eso debió ser extraordinariamente traumático para oyentes judíos como Eric Mark, cuyos padres murieron en las cámaras de gas de Treblinka en 1943.

Mark, quien falleció en 2020, recordaba haber oído a los alemanes alardear de sus crímenes. "Decían cosas como: 'He matado a unos 1.500'".

La casa ahora está abierta al público como museo, Trent Park House of Secrets.



Sin embargo, esta información nunca se utilizó en los tribunales de crímenes de guerra, ya que habría implicado revelar cómo se obtuvo.

"El gobierno británico de la época no quería que las tácticas, la tecnología ni la audacia de la operación se hicieran públicas, sobre todo ante la inminente amenaza de la Guerra Fría contra la URRS", explica Albano.

El hecho de que quienes confesaron atrocidades escaparan a la justicia es difícil de aceptar. Pero en aquel entonces, el gobierno británico estaba seriamente preocupado por la magnitud de la amenaza soviética, principalmente debido a las conversaciones interceptadas en Trent Park, que no dejó de utilizarse como centro de espionaje hasta noviembre de 1945.

"Trent Park y esos dos centros similares nos prepararon para la Guerra Fría de maneras que nadie ha percibido, o que nadie ha comprendido del todo todavía", afirma Fry.

"Su legado es incalculable y apenas estamos empezando a entenderlo".