Mostrando las entradas con la etiqueta Entrenamiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Entrenamiento. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de junio de 2024

Por qué al hacernos mayores tenemos que centrarnos en ganar músculo más que en perder peso

Por Giulia Granchi

BBC News Brasil, São Paulo

 

En un video que llegó a millones de personas en las redes sociales, una señora que parece tener más de 70 años levanta una barra con pesas en el gimnasio. La siguiente imagen es de ella haciendo lo mismo, pero con la compra en el supermercado.

El mensaje del video coincide con el que la doctora estadounidense Gabrielle Lyon intenta transmitir a sus pacientes desde hace años: para envejecer bien y tener calidad de vida en la vejez, es necesario desarrollar y mantener la musculatura.

"Tal vez no nos preocupe tanto llevar bikini, pero sí el ser autónomos, tener fuerza para sostener a nuestros nietos. Llevar nuestra propia compra, vivir de forma independiente, ese es el primer motivo para preocuparnos por mantener una buena masa muscular", afirma la geriatra, autora del libro "La revolución muscular", publicado por la editorial Intrínseca en marzo.

"Pero va mucho más allá. Mantener la masa muscular ayuda a prevenir enfermedades crónicas como la obesidad, la diabetes tipo 2, la hipertensión, enfermedades cardiovasculares... Condiciones que se vuelven más comunes a medida que las personas envejecen".

"Realmente existe esta transición con la edad, donde nos preocupamos menos por nuestro físico. Cuando somos jóvenes, nos enfocamos en la apariencia, y eso está bien, porque eso crea buenos hábitos.

"Pero hay una diferencia: no siempre se trata solo de estética. Y, de hecho, nunca es demasiado tarde para fortalecerse y ganar músculo".

Un proceso natural con la Edad 

El proceso natural de pérdida progresiva de masa y fuerza muscular comienza a producirse, aunque lentamente, a partir de los 30 años.

Cuando llegamos a los 50 comienza una pérdida de masa muscular más importante, que puede llegar al 2% anual.

Pero algunos factores, como el sedentarismo, una dieta baja en proteínas, las enfermedades crónicas y la hospitalización pueden hacer que este descenso comience antes.

Esta importante pérdida de músculo, conocida como sarcopenia, puede provocar una disminución de la capacidad funcional, un mayor riesgo de caídas y discapacidad.

"A menudo, el músculo perdido se reemplaza por grasa corporal, lo que reduce la fuerza y la movilidad muscular y altera el metabolismo", describe Lyon.

La médica señala que, en la última década, gran parte de las investigaciones, así como las campañas de concientización, se centraron mucho en la obesidad y la necesidad de perder peso.

"Esto ha dañado la forma en que la gente piensa sobre el fitness. Cuando envejecemos, la falta de músculo puede causar más daño que la cantidad de grasa en el cuerpo", dice.

Y para aquellos que consiguen mantener un buen aporte de masa muscular, explica, la quema de grasas también se potencia, ya que los músculos gastan más energía en reposo que otros tejidos.

 

Un Protector frente a las enfermedades 

Una buena masa muscular ayuda a evitar diferentes problemas de salud.

Ejemplos de enfermedades que la masa muscular puede ayudar a prevenir incluyen:

Diabetes tipo 2

Esta enfermedad hace que el cuerpo no utilice adecuadamente la insulina, una sustancia producida por el páncreas que ayuda a regular el azúcar en sangre, así que justamente provoca que los niveles de azúcar suban.

Un cuerpo con más músculos necesita más energía para mantenerlos funcionando y, por lo tanto, utiliza más azúcar para transformarla en energía.

Así, la masa muscular ayuda a regular de manera más eficiente el azúcar en la sangre, ayudando tanto a prevenir la diabetes tipo 2 como a regular la condición de quienes padecen la enfermedad.

Enfermedades cardíacas

Los ejercicios de fuerza hacen que el corazón necesite trabajar más para bombear sangre a los músculos.

El esfuerzo adicional ayuda a fortalecer el órgano, lo que reduce el riesgo de enfermedades cardíacas.

Osteoporosis

Durante ejercicios como levantar pesas, los músculos se contraen y ejercen fuerza sobre los huesos a través de los tendones.

Este movimiento estimula la remodelación ósea, lo que hace que los huesos sean más densos, algo que ayuda a prevenir la osteoporosis, una afección en la que se vuelven quebradizos y propensos a fracturas.

 

Cómo ganar masa muscular 

En opinión de Lyon, el sistema musculoesquelético es el órgano del cuerpo más subestimado, especialmente cuando se trata de personas mayores.

"Cuando seas mayor, si comes y entrenas como lo hacías cuando eras más joven, es posible que no puedas mantener tu salud muscular. Debes concentrarte en esto y planificar una rutina que te funcione".

Lyon sostiene que entrenar para ganar músculo de modo eficaz no tiene por qué ser complicado.

"No hay ejercicios ni movimientos específicos que sean cruciales. La idea es estimular contínuamente el tejido muscular. Y hay muchas maneras de hacerlo".

Una gran cantidad de estudios científicos sugiere que, para la hipertrofia (ganancia muscular), un método muy eficaz es el denominado "fallo muscular"; es decir, llegar al máximo de la capacidad muscular con el máximo esfuerzo en ejercicios de entrenamiento con pesas convencionales de manera que en una serie de un ejercicio determinado llegue un punto que resulte imposible hacer una repetición más.

Esto no significa necesariamente que la persona tenga que levantar cargas muy pesadas o hacer un número muy elevado de repeticiones, sino que haga un esfuerzo dentro de su condición física actual.

Para quienes están dando su primer paso para salir del sedentarismo, deben incluir el ejercicio en su rutina de modo gradual.

"Lleva una mochila u objetos más pesados que tengas en casa, piensa en actividades que impliquen levantar algo por encima de tu cabeza... Esto te ayuda a entender la importancia de mantener el equilibrio y la fuerza muscular y, especialmente, la importancia de la fuerza en las piernas. No necesitas hacer sentadillas con el máximo peso, pero sí ser capaz de levantarte del suelo", explica Lyon.

Se recomienda el acompañamiento con un profesional de educación física para poder alinear un plan que sea eficaz para el objetivo -y es aún más importante en el caso de personas mayores y sedentarias, para evitar lesiones y caídas durante el ejercicio.

Otra medida imprescindible para ganar masa muscular es una dieta equilibrada con especial foco en las proteínas.

Según la Sociedad Internacional de Nutrición y Deporte, para el crecimiento muscular y el mantenimiento de la masa magra, junto con el ejercicio físico, es necesario un aporte diario de entre 1,4 y 2,0 gramos de proteína por kilo de peso.

Por tanto, una persona que pese 70 kilos necesitaría consumir entre 98 y 140 gramos de proteína al día.

 

Nunca es demasiado tarde 

Lyon sostiene que siempre es un buen momento para empezar a entrenar.

"Lo que quiero decir con esto es que la actividad física debería ser una forma de vida. Soy madre de dos niños pequeños y ya hacemos ejercicio en familia, por supuesto. En el caso de ellos, de una manera adaptada a los niños. Se entrena desde una edad temprana, esto prepara el músculo para estar más saludable en el futuro".

Pero incluso para alguien que entrena desde pequeño y de forma constante, la médica admite que perder masa muscular sigue siendo bastante fácil.

"En una semana de inactividad, ya vemos pérdidas importantes. Esto queda muy claro cuando analizamos a las personas que ingresaron en la UCI, por ejemplo".

Por otro lado, más optimista, Lyon explica que los músculos tienen un tipo de memoria.

"Es mucho más fácil volver a estar en forma que empezar desde cero. Si empiezas joven, aún mejor".

Pero explica que esto no debería asustar a nadie que vaya a empezar a hacer ejercicio cuando sea mayor: es posible conseguir buenos resultados a cualquier edad, y una dieta equilibrada y un entrenamiento centrado en las características personales sólo pueden aportar beneficios.

"El cuerpo depende de la actividad. Fuimos creados para ser criaturas activas y, cuando reducimos la actividad física, corremos el riesgo de sufrir discapacidades físicas".

La médica sostiene que, a medida que envejecemos, debemos volvernos más activos, no menos.

"La inactividad no es una opción para una persona sana. Cuanta más masa muscular saludable tengas, mayor será tu capacidad para sobrevivir contra todo tipo de enfermedades, ya sea cáncer, caídas o cualquier otra cosa. Y tendrás mayor capacidad para ser autónomo y sobrevivir. No hay nada más importante para la población mayor que tener músculos".

Y para aquellos que buscan salir del sedentarismo, Lyon tiene algunos consejos:

"No esperes motivación ni dependas de objetivos concretos. Lo más importante es pensar que los años que te quedan se pueden cambiar si tomas buenas decisiones por ti mismo".

 

Fuente:

Ganar músculo 

 

miércoles, 6 de octubre de 2021

Los hallazgos del mayor estudio sobre ejercicio y estado físico jamás realizado

Redacción

BBC News Mundo

 

 
Hacer ejercicios intensos es más eficiente que dedicar más horas a hacer ejercicios leves.


Los beneficios de la actividad física son ampliamente conocidos por la ciencia. Sin embargo, la relación entre los diferentes tipos de ejercicio (más ligero, más intenso, aeróbico o no) y la mejora en la condición física aún no se comprenden completamente.

Para ahondar en este conocimiento, investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston (EE.UU.) realizaron un gran estudio con más de 2.000 participantes, el mayor jamás hecho con el objetivo de comprender esta relación.

El buen estado físico tiene una gran influencia en la salud y está asociado con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular.

Publicado en el European Heart Journal, el estudio encontró que el ejercicio intenso mejora el estado físico más que la actividad física ligera, como caminar 10.000 pasos diarios (distribuidos a lo largo de la jornada).

El ejercicio intenso es tres veces más efectivo para mejorar el estado físico que simplemente caminar y 14 veces más efectivo que simplemente disminuir la inactividad diaria (como levantarse para cambiar de canal de televisión, subir escaleras en lugar del ascensor, etc.).

La conclusión puede parecer obvia, pero de hecho hay una serie de detalles que han sido indagados a profundidad por la investigación, realizada y dirigida por el equipo del profesor de cardiología de la Universidad de Boston, Matthew Nayor.

Por ejemplo, ¿puede una persona que pasa todo el día sentada en la oficina compensar este tiempo sedentario haciendo ejercicio más intensamente después del trabajo? ¿Cómo se compara la salud de esta persona con la de alguien que tiene un trabajo donde hay más actividad física pero no hay ejercicio más allá de eso?

También había incertidumbre acerca de si la cantidad de pasos dados por día (contados con contadores de pasos) realmente hacía alguna diferencia en la condición física. La conclusión es que sí lo hacen en todos los géneros, grupos de edad y condiciones de salud, lo que confirma que mantener la actividad durante todo el período el día es beneficioso para todos.

Los investigadores también encontraron que las personas que tienen un número de pasos por día más alto que el promedio y que se ejercitan más intensamente durante un período corto también tienen un estado físico por encima del promedio, independientemente del tiempo que hayan estado sentados.

En otras palabras, aparentemente es posible compensar el daño causado por un estilo de vida sedentario a lo largo del día con un aumento de la actividad física y del ejercicio en otros momentos.

La investigación también indagó sobre cómo el cuerpo responde a diferentes intensidades de actividad física durante el inicio, la mitad y el punto máximo de un ejercicio.

Los investigadores ya esperaban encontrar entre los resultados el hecho de que el ejercicio más intenso promueve una mejora en el rendimiento durante la actividad máxima.

Pero también encontraron que el ejercicio de alta intensidad también es más beneficioso que caminar a paso ligero para mejorar la capacidad del cuerpo para comenzar y mantener niveles más bajos de actividad.

Según Nayor, quien dirigió la investigación, otra pregunta fue cuáles son los impactos de los hábitos pasados relacionados con la salud física y el nivel de bienestar de una persona en el presente.

"Descubrimos que los participantes con altas tasas de actividad al principio, pero bajos niveles de actividad unos 8 años después, tenían niveles equivalentes de aptitud física. Esto sugiere que quizás haya un 'efecto memoria' de actividades físicas pasadas que se reflejan en el actual índice de aptitud física", dice Nayor en un artículo sobre la investigación publicado por la Universidad de Boston y el Foro Económico Mundial.

  

La Importancia de las Actividades Físicas Ligeras 

Matthew Nayor señala que si bien la conclusión es que las actividades más intensas son mejores para el acondicionamiento físico, esto no significa que las actividades ligeras sean innecesarias.

"Nuestro estudio confirmó que la actividad ligera también mejora el estado físico. Y esto es especialmente importante para las personas mayores o para las personas que tienen condiciones médicas que les impiden realizar actividades más intensas", dice en el artículo.

Agrega que si su objetivo es mejorar su estado físico, resulta tres veces más efectivo hacer al menos un ejercicio más moderado o intenso que simplemente ser una persona que camina mucho, por ejemplo.

Contar los pasos que se dan durante el día no es tan efectivo como el ejercicio intenso, pero es mejor que no hacer nada.

 

Ejercicio Intenso

Los investigadores utilizaron definiciones establecidas en otros estudios como base para su trabajo reciente. Según esos parámetros, caminar entre 60 y 99 pasos por minuto es un ejercicio ligero, caminar entre 100 y 129 pasos por minuto es moderado y por encima de 130 pasos por minuto es intenso.

Sin embargo, en el artículo publicado por la Universidad de Boston, Nayor señala que es posible que la velocidad deba ser mayor en las personas más jóvenes.

La US Fitness Guide recomienda entre 2:30 horas y 5 horas de ejercicio moderado por semana y entre las 1:15 horas y 2:30 horas de ejercicio intenso en el mismo período.

 

Fuente:

Ejercicio y Estado Físico 

viernes, 14 de agosto de 2020

¿Cómo evitar que el cerebro envejezca demasiado rápido?

Por



El cerebro es un órgano que, al igual que el resto de nuestro cuerpo, envejece con el paso de los años. 

Si todos deseamos mantenernos más jóvenes no es solo porque nos disgusten las arrugas, sino también para evitar las múltiples enfermedades relacionadas con el envejecimiento.
Las previsiones indican que en el año 2050 un 25% de la población europea tendrá más de 65 años y el número de personas con más de 80 años se va a triplicar. 

Pero ¿existe una fuente de la juventud para nuestro cerebro? 

Aunque posiblemente nada nos haga retroceder en el tiempo, podemos intentar envejecer de manera saludable y reducir el efecto que tiene el paso de los años.

¿Qué es el Envejecimiento? 

El envejecimiento podría definirse como el conjunto de cambios que ocurren con la edad y provocan una disminución de nuestras capacidades fisiológicas, motoras y cognitivas.

El primario es gradual e inevitable y se produce a lo largo de nuestra vida. 

El secundario o prematuro viene desencadenado por el padecimiento de ciertas enfermedades o el abuso de sustancias, y se puede prevenir.

 La edad cronológica (la del certificado de nacimiento) indica el tiempo que ha transcurrido desde nuestro nacimiento. 

Sin embargo, existe también la edad fisiológica, que depende de la condición de nuestro organismo y puede ser menor a la cronológica (si nos cuidamos) o mayor (si tenemos malos hábitos).

El Envejecimiento del Cerebro 

Con la edad, el tamaño del cerebro disminuye, perdemos neuronas y se altera la producción de hormonas y neurotransmisores.

Sin embargo, el cambio más importante que se produce es la pérdida de muchas de las conexiones entre las neuronas, unas células de larga vida que no se dividen y, por lo tanto, difícilmente se regeneran.

Otra consecuencia del envejecimiento cerebral es la acumulación de proteínas en forma de agregados que tienden a depositarse tanto dentro como fuera de las neuronas.

Esto puede desencadenar el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas relacionadas con la edad, como la enfermedad de Alzheimer o el Parkinson.

Conviene aclarar que lo que comúnmente se denomina como demencia senil es un término obsoleto. El envejecimiento no implica necesariamente la aparición de una demencia o pérdida importante de memoria. 

Si existe una pérdida significativa de la capacidad de memoria y aprendizaje, estaría relacionada con una enfermedad específica y no con el envejecimiento normal del cerebro.

Medidas para Frenar el Envejecimiento

La dieta es esencial para envejecer de forma saludable. 

La más recomendada es la mediterránea, que brevemente implica un bajo consumo de carnes y aves de corral, un consumo de bajo a moderado de lácteos, una cantidad moderada de alcohol (vino) y grasas (aceite de oliva), y una alta ingesta de verduras, legumbres, frutas, cereales y pescado.

Se ha comprobado que la dieta mediterránea reduce el riesgo de padecer fallos cognitivos y enfermedades como el alzhéimer. 

Además, la restricción calórica o limitación de las calorías que ingerimos puede ayudar a retrasar el envejecimiento.

Además de cuidar lo que comemos, es recomendable dormir ocho horas al día. 

El mantenimiento de un buen ciclo vigilia-sueño es esencial para muchas funciones cerebrales, por ejemplo para la eliminación de las toxinas del cerebro que se han acumulado durante el día.

Mientras dormimos, el espacio que existe entre las neuronas aumenta, facilitando su limpieza y buen funcionamiento. Por lo tanto, mantener un sueño reparador favorece un envejecimiento más saludable.

El ejercicio regular y la actividad física son claves para disminuir los efectos del envejecimiento. 

Estudios clínicos indican que el entrenamiento físico con intensidad moderada juega un papel neuroprotector, ralentizando la disminución del volumen del cerebro y mejorando su funcionamiento. 

Concretamente, el ejercicio aeróbico mejora la función cognitiva, no sólo durante el envejecimiento sino también en personas que sufren enfermedades neurodegenerativas.

Por otra parte, se ha comprobado que aquellas personas que poseen un nivel educativo más alto o que mantienen una cierta actividad intelectual -leer, estudiar o adquirir nuevas habilidades- tienen una menor predisposición a desarrollar demencia. 

La base de esta neuroprotección está asociada a la formación de nuevas conexiones entre las neuronas.

Otros hábitos saludables también pueden ayudarnos a evitar los efectos del envejecimiento prematuro. 

Sin ir más lejos, mientras que una ingesta abundante de alcohol corre el riesgo de inducir fallos cognitivos, otras bebidas alcohólicas pueden ser beneficiosas para mantener una buena salud mental .

El vino, por ejemplo, tiene un alto contenido en polifenoles, que tienen acción antinflamatoria y antioxidante.

Definitivamente, el tabaco es un hábito que se debe evitar, ya que se ha relacionado con la aceleración del envejecimiento y la aparición de problemas cognitivos y demencia.

Tampoco hay que perder de vista los factores de riesgos relacionados con enfermedades crónicas altamente prevalentes en personas de avanzada edad. 

El mantenimiento de la actividad e integridad del cerebro dependen, en buena parte, de los vasos sanguíneos que mantienen una buena irrigación. 

La hipertensión, la aterosclerosis y los niveles elevados de colesterol incrementan las posibilidades de desarrollar fallos cognitivos, ictus y demencia.

A esto se suma que la diabetes y la obesidad afectan al metabolismo de la glucosa y generan resistencia a la insulina. 

Ambas alteraciones podrían provocar daños crónicos a las neuronas y acelerar el envejecimiento cerebral.

Los trastornos del estado de ánimo tampoco ayudan.

La depresión es un desorden emocional muy común en personas mayores y es producida por un desequilibrio en los neurotransmisores, que son las moléculas que usan las neuronas para comunicarse. 

Este desajuste podría traducirse en un mal funcionamiento del cerebro a largo plazo, lo que aceleraría el envejecimiento cerebral.

En síntesis, la clave para mantener un cerebro sano y joven es la misma que para el resto del organismo. 

Es decir, hay que mantener una dieta sana, dormir las horas suficientes, evitar el consumo en exceso de alcohol, huir del tabaco y el estrés, realizar ejercicio moderado, y evitar el desarrollo de otras enfermedades o, al menos, mantenerlas bajo control.

*Inés Moreno González. Profesora e Investigadora Ramón y Cajal en Enfermedades Neurodegenerativas, CIBERNED, IBIMA, Universidad de Málaga. 


Fuente:

miércoles, 2 de agosto de 2017

Qué son el dolor bueno y el dolor malo al hacer ejercicio y cómo los puedes identificar

 Por Redacción BBC Mundo


Sin dolor no hay ganancia.
Así suelen explicar los preparadores físicos o entrenadores personales las molestias que sienten las personas tras someterse a una rutina de ejercicios de alta intensidad.
Es un dolor que en el mundo de la actividad física o fitness lo califican de bueno dados los beneficios que produce al cuerpo pero, que si no se tiene cuidado, puede fácilmente transformarse en un dolor malo.
El problema está en saber identificar cuándo se siente el primero y en qué momento se convierte en el segundo.
"Es complicado en algunas ocasiones diferenciar el uno del otro", le reconoció a la BBC Juan Francisco Marco, profesor del centro de ciencia deportiva, entrenamiento y fitness Alto Rendimiento, en España.
"El dolor bueno es el que asociamos al que se produce durante un ejercicio, que no te limita, y que te permite continuar hasta que llega el momento en el que el músculo se bloquea debido al agotamiento", añadió.
"El otro caso es cuando se produce un dolor por una lesión, que tal vez te permita seguir haciendo el ejercicio, pero debido a la molestia nunca podrás llegar al agotamiento físico, sino que tendrás que parar por incapacidad de respuesta del músculo al esfuerzo que se le está exigiendo".
Para Francisco Sánchez Diego, director del centro de entrenamiento Corpore 10, "el dolor bueno se siente en el grupo muscular que has trabajado, sea durante el entrenamiento o en los días subsiguientes al mismo".
"Está claro que para la gente que está recién comenzando está más expuestaa sufrir esos pinchazos que llamamos agujetas, pero eso no quiere decir que lo que está experimentando el cuerpo sea negativo".
Sánchez Diego le explicó a BBC Mundo que lo que sucede es que se "producen unas microrroturas fibrilares, que son aquellas fibra que no pueden con el esfuerzo al que están siendo sometidos los músculos, y obliga al cuerpo a reemplazarlas por unas mejores".
De esta manera el músculo se va desarrollando constantemente y va adquiriendo más resistencia y fortaleza.

Reposo

Si bien la fatiga asociada al dolor bueno es considerada positiva hay un punto de inflexión que suele pasar desapercibido y da cabida a que la molestia se transforme en un dolor malo.
Cuando no se respeta este tiempo de recuperación, se produce un exceso de fatiga y de estrés con el tiempo, lo que genera que una de las partes involucradas durante el ejercicio no responda al esfuerzo, lo que resulta en un dolor malo.
"Una diferencia es que el dolor bueno se va sintiendo de menos a más, en cambio el dolor malo empieza prácticamente al principio del ejercicio, cuando el músculo está frío", describió el profesor de Alto Rendimiento.
"A medida que el entrenamiento va avanzando el dolor se va reduciendo porque el músculo se va calentando o la articulación se va lubricando, pero es un dolor que persiste y con el tiempo te obliga a parar".
"Notas dolencias musculares, articulares, de tendones que tu cuerpo no recupera, y eso se percibe en la intensidad del dolor que sientes", añadió Sánchez Diego.
"Los pinchazos comunes sólo deberían durar poco tiempo y se suelen notar cuando haces un movimiento. Los otros se sienten incluso cuando estás parado, sin necesidad de activar la musculatura".

Peligro

Tendinitis, sobrecarga o contractura son dolores malos comunes, mientras que los hombros en el tren superior y las rodillas en el tren inferior suelen ser las zonas más afectadas del cuerpo.
Ambos entrenadores resaltan la importancia de conocer los tipos de dolores y cómo reacciona el cuerpo ante la carga de ejercicio a la que está siendo sometido.
Un dolor, al fin de cuentas, no debería extenderse por mucho tiempo o impedir realizar el entrenamiento físico deseado. Mucho menos debería afectar la vida diaria de una persona al caminar o dormir.
De esta manera se podrá evitar una lesión más severa que obligue al cuerpo a parar o en el peor de los casos requiera la intervención de un médico o especialista.
"Es como un ciclo en el que primero sientes un dolor bueno, pero al no darle el descanso necesario al músculo se puede transformar en uno malo, en el que estás destruyendo totalmente la musculatura", alertó el director del centro Corpore 10.

Fuente:


martes, 27 de junio de 2017

Por qué nos cuesta tanto hacer ejercicio (y no es sólo por flojera)

Por Redacción BBC Mundo

Si eres de los que no hace ejercicio puede que no sea totalmente tu culpa.

Es posible que la razón por la que te cueste tanto estar activo físicamente no pase por tu falta de voluntad, sino por el simple hecho de cómo eres.

O que las innumerables excusas que sueles mencionar para justificar una vida sedentaria en realidad tengan fundamento, o por lo menos algunas de ellas.

El punto es que no puede ser simplemente casualidad que pese al bombardeo de información sobre los numerosos beneficios que brinda el ejercicio, tanto para la salud como para el estado de ánimo, todavía haya una mayoría de la población que no hace ningún tipo de entrenamiento físico.

"Por experiencia se debe a una condición o predisposición genética ligada al somatotipo de cada persona", le explicó a BBC Mundo Juan Francos Marco, licenciado en ciencia deportiva del centro Alto Rendimiento.
"Para alguien endomorfo es mucho más difícil cualquier actividad física que para una persona del grupo ectomorfo o mesomorfo, y eso hace que tengan más predisposición a llevar una vida más perezosa. Si hacen ejercicio es más por una recomendación médica".

Nuestros ancestros

Para el profesor David Lieberman, experto en la evolución biológica del ser humano, la explicación puede remontarse incluso hasta nuestros ancestros.

En un trabajo que realizó en 2015, "¿Realmente es el ejercicio una medicina? Una perspectiva evolutiva", el profesor de Harvard explica cómo nuestros antepasados tenían la tendencia de reposar y guardar energía cuando no estaban obligados a someter al cuerpo a exigentes jornadas de caza o se trasladaban de un lugar a otro.

"Es natural y normal ser físicamente flojos", aseguró.

"Nuestro instinto ha sido siempre ahorrar energía. Durante la mayor parte de la evolución humana eso no tenía relevancia porque si querías poner comida en la mesa tenías que trabajar realmente duro", en referencia a que en aquellos tiempos no resultaba fácil encontrar las cantidad de alimento necesaria para balancear las calorías que se quemaban cuando se salía en cacería.

En una entrevista con el diario The Washington Post, Lieberman explicó que en la vida moderna no se necesita el mismo esfuerzo físico ya que las máquinas y la tecnología nos hacen la vida mucho más fácil, pero que "heredamos sus instintos" de reposar cuando no es necesario estar en movimiento.

En el mismo artículo, el profesor Bradley Cardinal, de la universidad estatal de Oregon, escribe que no cree que todo se deba a un tema biológico y que hay un aspecto social que tiene un efecto negativo en las personas.
 
En ese sentido se refirió al hecho que en muchos círculos de la vida en los que nos desenvolvemos, sea con amigos o profesionalmente, está mal visto no hacer ejercicio y no se entiende que la actividad física se debe llevar como algo natural, incluso cuando se decide no hacerla.

Zona de confort

Para Sherry Pagoto, profesora de medicina de la universidad de Massachusetts, en un artículo publicado en el portal Psychology Today, lo más difícil es poder superar el rechazo psicológico que se genera a raíz de las muchas situaciones incómodas que se experimentan del propio ejercicio físico.

Sudar, pasar frío, sentirse sin aliento, los dolores musculares o el sacrificio que implica son elementos que juegan constantemente con la mente, que suele entrar a menudo en una confrontación con la voluntad de las personas.

Pagoto considera que la incomodidad de esas situaciones es algo temporal y que el cuerpo humano se adapta a las nuevas experiencias, lo que abre un abanico de posibilidades y recompensas.

Para ello también es importante entender la realidad en la que cada persona ha vivido.

"La cultura y la educación toman un aspecto relevante a medida que se va creciendo", indicó el profesor Marco, del centro Alto Rendimiento en España.

"Si nunca se ve a nadie de tu familia o de tu entorno practicar deporte o hacer ejercicio será difícil se que se sienta atraído a hacerlo. En caso contrario el niño lo incorpora como algo implícito para el resto de su vida", explicó.

"Otro factor que condiciona es la motivación", siguió Marco.

"La gente quiere resultados rápidos porque asocian que hay un sufrimiento que requirió mucha voluntad y disciplina".

"Si no ven la recompensa aparecen las dudas y cuestionan si está valiendo la pena el esfuerzo".

Según el preparador físico español lo más recomendable es entender que se trata de un proceso lento, que si bien requiere voluntad y dedicación, con el tiempo se obtendrá la recompensa.

Y que no hay nada reprochable con el hecho de que algunas personas son simplemente más perezosas y otras por naturaleza son más activas.


Fuente:

http://www.bbc.com/mundo/deportes-40417300

jueves, 1 de junio de 2017

¿En qué orden han de realizarse los ejercicios?

Por Manuel Bento Falcón "Maokoto"


Llegados a cierto punto, unos antes y otros después, casi todo el mundo prueba a crear su propia rutina

Algo muy importante a la hora de elaborar una rutina es qué ejercicios se van a realizar en la misma, y una regla fundamental es añadir ejercicios básicos que cubran todo el cuerpo. Pero hay algo que también tiene gran importancia: el orden en que vamos a realizar los ejercicios en la rutina.

En mi experiencia entrenando, estas son las reglas que te recomiendo seguir en cuanto al orden de ejercicios en tu rutina.

1. Realiza primero los ejercicios para grupos más grandes

Si vamos a entrenar varios grupos musculares en una sesión, las piernas se han de entrenar antes de la espalda, el pecho antes de los brazos, etc. Esto es así porque los ejercicios que mueven mayor cantidad de musculatura también desgastan más el cuerpo, y es mejor realizarlos lo más fresco posible para mayores resultados. Si esperamos a hacerlos al final de la sesión, puede que las energías no sean suficientes como para trabajarlos con intensidad.

El orden de prioridad sería:

1) Ejercicios de tren inferior (sentadillas, peso muerto, zancadas)
2) Ejercicios de espalda (remos, dominadas)
3) Ejercicios de pecho y press de pie (press de banca, fondos, presses militares)
4) Ejercicios de trapecio y gemelos (encogimientos de hombros, elevaciones de talones)
5) Ejercicios para hombros y brazos (curl con barra, elevaciones laterales, extensiones de triceps etc.)
6) Ejercicios de agarre y antebrazo (curls de muñeca, grippers)

Los abdominales suelen dejarse también para el final, o quizás entre el 4 y el 5. El motivo es que los abs intervienen manteniendo el cuerpo tenso en todos los ejercicios, y si los cansamos antes de tiempo, los demás ejercicios se verán afectados. Este también es un motivo por el que en rutinas más abreviadas los abdominales no se trabajan directamente: ya reciben bastante estímulo indirecto de las sentadillas, pesos muertos, presses militares, etc.

Este es un orden, digamos, de “propósito general” si estamos buscando mejorar alguna zona atrasada o especializarnos, se aplica más bien el siguiente punto.

2. Realiza primero los ejercicios del grupo que quieras priorizar

Si estás estancado en algún grupo (pecho, tríceps, etc.) o simplemente quieres dar prioridad a un grupo muscular retrasado, puede ser buena idea saltarnos la regla número 1 y comenzar la sesión de entrenamiento con ejercicios para ese grupo muscular. El motivo es que el cuerpo está más fresco y descansado, y el sistema nervioso está al 100%, lo que permite imprimir más intensidad en el trabajo de ese grupo y potencialmente desbloquear ganancias.

No obstante, si todavía no estás al nivel de un intermedio como mínimo, es más que probable que no necesites priorizar un grupo muscular para ver resultados en él. No utilices esta regla como excusa para entrenar brazos o abdominales en primer lugar si solo hace 4 o 5 meses (o menos) que has empezado en el gym.

3. Ejercicios multiarticulares antes que ejercicios monoarticulares

Dentro de un mismo grupo muscular, los ejercicios que afectan a más de una articulación se han de realizar antes de los que afectan a una sola articulación. Por ejemplo, si estamos haciendo press de banca y aperturas con mancuernas para el pecho, se ha de realizar antes el press de banca y luego las aperturas con mancuernas. Si se trata de las piernas, las sentadillas irían antes de las extensiones de pierna en máquina.

El motivo es similar a los expuestos anteriormente. Los ejercicios multiarticulares son más intensos, se mueve más peso en ellos, y desgastan más. Necesitamos estar lo más frescos posibles para emplear una mayor intensidad, y dejar el “gas” que quede para los ejercicios que implican menos cantidad de músculo.


4. Para igualar más el esfuerzo, “intercala” la espalda y el pecho

Aunque los ejercicios de espalda mueven algo más de músculo que los de pecho, la diferencia no es tanta.

Se podrían hacer primero los ejercicios de press y luego los de espalda. Además esto permite lo que yo llamo la “técnica de intercalación”. Esto consiste en que, si vamos a hacer varios ejercicios de espalda y de pecho en la misma sesión (cosa común en una rutina torso/pierna) intercalar un ejercicio de press/pecho con uno de espalda, para luego hacer el segundo de pecho y finalmente el segundo de espalda, me parece mejor idea que hacer primero todos los de espalda y después todos los de pecho.

Veamos un ejemplo. Imagina que en una sesión de torso vamos a hacer un press de banca, un press militar, dominadas, y un remo sentado en cable. Si siguiésemos el orden:

1) Dominadas
2) Remo sentado en cable
3) Press de banca
4) Press militar

Sucedería que:
* Al hacer remo sentado en cable la espalda está bastante agotada ya, porque acabamos de hacer dominadas. Esto resta rendimiento y efectividad al ejercicio.
* Al comenzar a hacer press de banca, ya llevamos dos ejercicios en la sesión (dominadas y remo) que, aunque sean de otro grupo, provocan agotamiento. No podremos tirar el press con la misma fuerza que si estuviésemos más frescos.
* El último ejercicio de la tanda (Press militar) recibe lo peor de los casos anteriores. Los triceps y hombros llegan ya agotados del press, y además es el cuarto ejercicio de una serie, con lo que llegamos más fatigados.

Sin embargo si utilizamos la intercalación podríamos hacer algo como esto:
1) Dominadas
2) Press de banca
3) Remo en cable sentado
4) Press militar

Al hacer esto, enfrentaremos el press de banca más frescos (solo llevamos un ejercicio llegados a este punto, y además no es de pecho). Al llegar al remo en cable, la espalda está algo más descansada porque no lo hacemos inmediatamente después de las dominadas, y lo mismo sucede con el press militar: a pesar de que el cansancio de los tres ejercicios anteriores se sigue acumulando, los triceps y hombros habrán recibido algo de descanso porque en medio hemos hecho un ejercicio de remo.

Esta técnica es la que se utiliza en la rutina insignia de nuestro blog La rutina A/B MFQH.

5. Intenta no juntar ejercicios que requieran mucha tensión en la espalda baja

Hay ejercicios (sentadillas, peso muerto, remo con barra, y también un poco el press militar de pie) que requieren mantener una espalda baja recta y tensionada. Conforme hacemos estos ejercicios, la espalda baja se va agotando, y el riesgo de redondearla y producir una lesión aumenta.

Para evitar esto en la medida de lo posible, considero que es bueno no juntar ejercicios que requieran tensión en la zona. Por ejemplo, si en una sesión vamos a entrenar Peso muerto, Press de banca y Remo con Barra, es mejor el orden:

1) Peso muerto
2) Press de banca
3) Remo con barra

Que el orden
1) Peso muerto
2) Remo con barra
3) Press de banca

¿Por qué? pues porque en el segundo caso la espalda baja ya viene un poco (o un mucho) fatigada del peso muerto, y tiene más probabilidades de ceder en el remo con barra que si intercalamos otro ejercicio en el que pueda descansar un poco. De hecho, este es uno de los motivos por los que prefiero el remo con mancuerna a una mano en lugar del remo con barra: el remo con barra es un ejercicio excelente, pero exigente para la espalda baja, lo cual lo hace poco “combinable” con otros ejercicios que tocan la zona.

Espero que esta pequeña guía os sirva a la hora de diseñar vuestras rutinas. Más sobre este en “cómo elegir los ejercicios de tu rutina

Un saludo.

Manuel Bento Falcón “Maokoto”

Fuente:

http://www.masfuertequeelhierro.com/blog/2017/06/en-que-orden-han-de-realizarse-los-ejercicios/






martes, 23 de mayo de 2017

Entrenando conforme a tu personalidad: El sistema de Neuro tipo

Por Christian Thibaudeau

Por qué tu rutina de entrenamiento no funciona

¿Has terminado alguna vez un programa de entrenamiento sin ver resultados? ¿Era una rutina inteligente diseñada por un respetado entrenador? ¿Tus amigos hicieron la rutina y obtuvieron grandes resultados pero tú no?

¿Alguna vez te has visto forzado a completar un plan de entrenamiento porque simplemente no te motivaba? Quizás hasta te sentiste culpable por ello. O quizás no viste ningún beneficio, sino que asumiste que era debido a tu “mala genética”. ¿O pensaste que el programa simplemente era malo, a pesar de que a otras personas parecía encantarle?

Esto es algo común. Y el problema no es el programa, tu ética de trabajo, o tu genética. El problema es que el programa de entranamiento no encajaba con tu perfil psicológico y neurológico, es decir, con tu tipo de personalidad.

Esto no es psicología popular sin valor. Tu perfil de personalidad está genéticamente deteerminado por el equilibrio de tus neurotransmisores. Y tus neurotransmisores lo controlan todo.

El sistema nervioso es el jefe

El sistema nervioso es el responsable del reclutamiento de tus fibras musculares, determina cúantas fibras puedes estimular para que crezcan. También es responsable de la coordinación y ejecución de los levantamientos grandes.

Eso lo sabes, pero he aquí algo que puede que no sepas: tu sistema nervioso también es el centro de control de la motivación. Incluso juego un gran papel en tu respuesta al estrés, y a cuanta energía, enfoque, y capacidad de trabajo tienes en una sesión de entrenamiento.

La clave para el éxito en el entrenamiento es simplemente esta: entrenar duro y de manera enfocada. Y eso no se puede hacer durante mucho tiempo si no estás motivado por tu plan de entrenamiento. Y para estar motivado por tu programa de entrenamiento, tiene que encajar con tu perfil neurológico. Entrenar tomando ventaja de tu naturaleza neurológica también hará que te sientas mejor en general, y te hará alguien más productivo en otros aspectos de la vida.

El equilibrio de los neurotransmisores y tu personalidad 

Tu personalidad te da pistas acerca del equilibrio de tus neurotransmisores, de cuales neurotransmisores están altos y cuales bajos. Tu comportamiento se ve fuertemente influenciado por esos niveles, ya sea que seas consciente o no.

Es por eso que evaluo el perfil de personalidad de cada culturista, atleta, o crosfitero que entreno. Esta evaluación me da una idea muy buena de su equilibrio de neurotransmisores. Luego utilizo esa información para planear su entrenamiento de acuerdo a ello.

Si el entrenamiento no encaja bien con tu tipo de perfil, puede generar fatiga, caídas en la motivación, y una respuesta al estrés más alta, incluso conduciendo a lesiones. Y, desde luego, lleva a una falta de progreso. Es por eso que puedes estar en “la mejor rutina del mundo” y no conseguir resultados. Para tener resultados óptimos, debes entrenar bien de acuerdo a tu tipo.

En el sistema de neurotipos, explicaré los tres tipos de personalidad principales, qué neurotransmisores están altos para cada uno de ellos, y cómo eso debería influenciar tu entrenamiento, nutrición, y elección de suplementos.

Los 3 neuro tipos

He experimentado con varios tests de personalidad y valoraciones a lo largo de los años. También he consultado con psicólogos y otros expertos para hallar el mejor método. El Inventario de temperamento y carácter Cloninger (TCI) es el más ampliamente aceptado en la comunidad científica, y lo he probado en cientos de levantadores y atletas.

El TCI es un inventario para características de la personalidad basado en un modelo psicobiológico. Dicho de manera simple, la gente tiene distintos tipos de personalidad porque tienen distintos niveles genéticos de ciertos neurotransmisores: dopamina, serotonina, y norepinefrina. Cuando los científicos midieron los niveles de neurotransmisores y los compararon con los tipos de personalidad, encontraron que, de hecho, coincidían.

Existen tres tipos principales de perfiles:

Tipo 1: Este tipo tiene bajos niveles de dopamina, así que él o ella busca la novedad, o nuevas cosas para estimular su nivel de dopamina, que es bajo de manera natural. Son, en cierto modo, adictos a la adrenalina. En psicobiología, lo llaman el tipo que busca novedades.

Tipo 2: Estos tipos tienen niveles bajos de norepinefrina. Como este neurotransmisor se asocia con la confianza y un sentimiento de bienestar, estas personas buscan recompensas para aumentar sus niveles de norepinefrina. Desde respuestas sociales (como ser alguien que agrada a las personas) a lograr objetivos. En la ciencia se le llama tipo dependiente de la recompensa.

Tipo 3: Este tipo se asocia con una serotonina baja. No les gusta el cambio, sino que les gusta dominar una actividad repetitiva. “Los fanáticos de la técnica” encajan con este perfil. En psicobiología, llaman a este tipo “el que evita riesgos”.

No tienes que hacer una prueba formal para tener una buena idea de que tipo eres. Abajo tienes un desglose de los mismos.


Tipo 1: El buscador de novedades

Este tipo se asocia con una baja actividad de la dopamina. Eso significa que la toma de decisiones está dominada en su mayor parte por la necesidad de aumentar la dopamina. La dopamina base es baja y los receptores son sensibles. Bajo las circunstancias correctas, estos receptores pueden producir emisiones de dopamina.

Como los receptores son tan sensibles, te puedes convertir en “adicto”. Estás siempre buscando un emisión fuerte de dopamina. Si estás en esta categoría, necesitas emociones y actividades altas en adrenalina. También te aburres con facilidad, eres de naturaleza curiosa, y puede que tengas un temperamento irritable.


Este tipo requiere una variedad de estímulos y desafíos. Se ven atraídos de manera natural por actividades no repetitivas. Se aburren con eventos repetitivos como el entrenamiento de resistencia o rutinas de levantamiento que se repiten una y otra vez. No son buenos en competiciones de resistencia, más que todo debido al aburrimiento, pero también porque tienden a tener altos niveles en serotonina. Cuando los niveles de dopamina son proporcionalmente más bajos que los de serotonina, la capacidad de trabajo disminuye.
Los buscadores de novedades son extrovertidos y se manejan bien en situaciones sociales. Son también muy competitivos. Les gustan los desafíos y les encanta aprender habilidades nuevas. Este tipo se emociona por aprender un ejercicio o levantamiento nuevo, incluso si es difícil para ellos. Es “nuevo” y estimulante, y eso es todo lo que importa.

Deportes 

Cuando se trata de deportes, se ven más atraídos por deportes extremos, deportes de contacto como el fútbol americano y los deportes de lucha. Lo hacen muy bien en deportes individuales, especialmente los que son de corta duración (esprints, lanzamientos, saltos, etc.)

Levantamiento 

Se sienten más atraídos por deportes de rendimiento que en competiciones físicas como el culturismo. Son los que se convierten en buenos atletas de crossfit. Los powerlifters de elite pueden también entrar en esta categoría, especialmente aquellos que se ven atraídos de forma natural por el sistema de entrenamiento Westside, que contiene un montón de variedad.

Dieta

Les va bien con una dieta baja en carbohidratos, normalmente tomando carbos solo alrededor de los entrenamientos, pero necesitan rellenar con más frecuencia, cada tercer o cuarto día. A estos tipos también les va bien con un consumo de proteína más alto.


Tipo 2: El dependiente de las recompensas

Este tipo se asocia con niveles bajos de norepinefrina. Este neurotransmisor, junto con la motivación, crea un sentimiento de bienestar general y confianza. Niveles bajos de norepinefrina llevan a un estado depresivo, falta de ánimo, y baja motivación. Para contrarestar esto, este tipo de perfil busca “recompensas” que aumenten los niveles de norepinefrina, pero esto puede hacer que tengan un riesgo alto de adicción.

Son los típicos que les gusta “agradar a las personas”, cuya autoestima está basada en cómo otros los perciben. Para estos individuos es muy importante gustar, ser respetados, e incluso admirados.

Están listos para hacerlo bien en situaciones sociales porque necesitan sentirse apreciados. Son sociables, empáticoos, y tienen una gran sensibilidad a las pistas sociales que les ayuda a hacer amigos, los cuales necesitan. Se preocupan de verdad por otros. Pero debido a su afecto por otros y el deseo de agradarles, es fácil aprovecharse de ellos.

Este tipo de personalidad hará lo que sea por ayudar a otros, incluso privándose de cosas ellos mismos. Están motivados por querer verse bien a ojos de otros y por gustar a la gente. Nada es para ellos peor que desagradar a alguien. Debido a esta actitud, llegarán a grandes extremos para alcanzar sus metas.

Deportes

Tienden a ahogarse en eventos individuales, porque ponen mucha presión sobre ellos mismos. Al ser así, rara vez lo hacen bien en deportes individuales, pero lo hacen genial como parte de un equipo. Rara vez son las “superestrellas” pero están dispuestos a hacer lo que sea por ayudar al equipo y ganar respeto.

Levantamiento

Se ven atraídos por el culturismo y los deportes de físico porque “verse increíble” es una forma de ganar la admiración de otros y construir autoestima. Sin embargo, cuando se trata de competiciones (culturismo, figura, etc.) pueden tenerlo muy difícil a la hora de llegar al pico de forma debido a que el estrés de sentirse juzgados puede elevar sus niveles de cortisol, lo cual aumenta la retención de líquidos y hace que sea más difícil llenar los músculos con glucógeno.

Dieta 

Normalmente son buenos cumpliendo con una dieta si se les hace responsables. Lo hacen bien porque quieren agradar a su entrenador. Pero a causa de que la caomida puede verse como una recompensa, pueden convertirse en adictos a las comidas trampa. Son gente que deben prohibir la “mala” comida en sus dietas y hacer recargas solo con comidas que ya se encuentran en su dieta regular.


Tipo 3: El que evita daños

La evitación de daños se asocia con un bajo nivel de serotonina, lo cual afecta a la forma de actuar y sentir. La baja serotonina pueda hacer que te canses más fácilmente o tengas un bajo nivel de energía. Si encajas con este perfil, querrás evitar situaciones desagradables, castigos, y conflictos, mucho más de lo que lo hacen otras personas. Estás más cómodo con situaciones familiares que puedes controlar.

Estas personas tienden a ser más tímidas e introvertidas. Tienen una alta vulnerabilidad a la crítica, e incluso las críticas constructivas les generan ansiedad. Su nivel más alto de ansiedad general los lleva a producir más cortisol de la cuenta, lo cual afecta negativamente a sus ganancias de músculo.

Los cambios de planes inesperados les molestan sobremanera y les producen una alta respuesta al estrés. Son planificadores cuidadosos, especialmente cuando una situación representa un riesgo o daño potencial. Debido a esto, son muy organizados. Pero bajo estrés pueden sentirse inhibidos por la ansiedad, lo cual les lleva a la procastinación o a que les sea difícil tomar decisiones.

La fuerza que dirige a los evitadores de daños es alejarse del estrés y las lesiones. Cuando se trata del entrenamiento, eso les hace sentirse atraídos por actividades más repetitivas que ya han dominado. Al contrario que el que busca novedades, a este tipo no le gusta la variedad y las cosas nuevas en el gimnasio. Se estresan cuando aprenden un nuevo levantamiento, por ejemplo.

Pero se enfocan muy bien cuando entrenan. Son perfeccionistas y a menudo “expertos en técnica”. Sin embargo, tienden a ser más conservadores con su selección de pesos. Son muy buenos en ceñirse a un plan, a veces rozando el transtorno obsesivo compulsivo en el entrenamiento.

Deportes

Este tipo se ve más atraído por deportes en los que sucedan pocas cosas que no pueden predecirse, y que tengan un menor factor de riesgo. No les gustan los deportes de contacto, en los que sucesos aleatorios forman una parte importante del juego.

Levantamiento 

Lo hacen mejor con un programa “estático” en el que los ejercicios no cambian, y otras variables (métodos, esquemas de cargas e intervalos de descanso) cambian solo gradualmente. Un buen ejemplo sería el sistema 5/3/1 de Jim Wendler.

Tienen una rspuesta de cortisol más alta al estrés que otras personas debido a su alto nivel de ansiedad. Así que, aunque tienen una capacidad de trabajo alta, hacer demasiado volumen puede de hecho limitar sus ganancias debido a la producción más alta de cortisol.

Dieta
No lo hacen muy bien con una dieta en la que se restrinjan los carbohidratos. Necesitan al menos una pequeña cantidad de carbos en cada comida principal, tanto para bajar los niveles de cortisol como para evitar que la serotonina baje todavía más. Los carbos pre-entreno (para bajar la salida de cortisol) y por la noche (para aumentar la serotonina) son especialmente importantes.

¿Cuál es tu tipo? 

¿Cuál es tu tipo neurológico? ¿Y qué significa cuando se trata de tu plan de entrenamiento y nutrición? Eso es lo que cubrirá el resto de esta serie de artículos. Al final, sabrás exactamente cómo deberías estar entrenando y comiendo para alcanzar tus objetivos.



 Fuente:

http://www.masfuertequeelhierro.com/blog/2017/05/entrenando-conforme-a-tu-personalidad-el-sistema-de-neuro-tipo/


Nota: El enfoque dado al entrenar y lo demás es muy simplista. Veánse los comentarios en el artículo original en el enlace.



martes, 20 de diciembre de 2016

Cuáles son las peores cosas que se suelen hacer después del ejercicio (y una que no lo es)