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viernes, 9 de agosto de 2024

El escándalo Watergate: qué llevó a Richard Nixon a convertirse en el primer presidente de EE.UU. que dimitió de su cargo hace 50 años


 

Richard Nixon fue presidente de Estados Unidos por el Partido Republicano.

 

Por Ana María Roura

BBC News Mundo

 

El escándalo Watergate es hoy en día símbolo de corrupción y conspiración.

Lo que comenzó como un robo en un edificio de Washington terminó con la renuncia del presidente número 37 de Estados Unidos, Richard Nixon, el 8 de agosto de 1974.

“Nunca he sido un desertor. Dejar la presidencia antes de que termine mi mandato es abominable para cada instinto de mi cuerpo. Pero como presidente, debo poner los intereses de Estados Unidos en primer lugar”, dijo Nixon en un mensaje emitido por radio y televisión.

El hecho sacudió la política y la sociedad estadounidenses.

Fue el primer y único mandatario del país en dimitir, un hecho que marcó un punto de inflexión en la confianza ciudadana hacia quienes ejercen el poder.

 El caso Watergate tuvo cuatro momentos clave que culminaron, hace 50 años, con la caída de Nixon

 

1. El robo

Todo comenzó con un supuesto robo.

El 17 de junio de 1972 cinco hombres —tres cubanos, un cubano-estadounidense y un estadounidense— entraron de madrugada en la sede del Comité Nacional del Partido Demócrata, ubicado en el complejo de edificios Watergate en Washington D.C.

En ese lugar se centralizaba la campaña del partido, que aspiraba a derrotar a Nixon en las elecciones de noviembre de ese año.

El conserje del edificio notó algo sospechoso y llamó a la policía, que detuvo a los cinco individuos.

Al día siguiente, The Washington Post, uno de los principales diarios del país, reportó el hecho con algunos datos que comenzaron a levantar sospechas.

Por ejemplo, los supuestos ladrones estaban vestidos de traje, usaban guantes quirúrgicos y llevaban equipos de escucha y cámaras de fotos.

Además, tenían casi US$2.300 en efectivo.

Con estos datos, Carl Bernstein y Bob Woodward, dos jóvenes reporteros del Post, comenzaron a investigar el caso.

Para ello fue crucial "garganta profunda", una fuente anónima cuya identidad fue revelada tres décadas después: se trataba de Mark Felt, el entonces subdirector del FBI.

Con su ayuda, los periodistas le dieron un vuelco a la trama: empezaron a encontrar conexiones entre el supuesto robo y la Casa Blanca.

 

2. Los "plomeros"cubanos 

La primera prueba de este vínculo fue publicada en agosto de 1972: un cheque de US$25.000 para la campaña de reelección de Nixon había sido depositado en la cuenta bancaria de uno de los ladrones.

Las indagaciones de los reporteros también revelaron que algunos de los involucrados en el robo habían participado en operaciones de la CIA contra el régimen de Fidel Castro.

Pero esta fue solo la punta del ovillo.

También encontraron que el fiscal general John Mitchell controlaba un fondo secreto para recopilar información sobre miembros del Partido Demócrata.

Y todo apuntaba a que las órdenes venían de la Casa Blanca.

En aquel entonces, Nixon se encontraba sobre el final de su primer mandato y desde la Casa Blanca un comité dirigía la estrategia para su reelección.

Aunque Nixon se perfilaba como el favorito para ganar las elecciones, no tenía el camino allanado.

Uno de sus principales obstáculos era no haber cumplido con la promesa con la que llegó a la presidencia en 1968: poner fin a la guerra en Vietnam.

Esto ocurría en un momento en el que los movimientos de defensa de los derechos civiles y contra el conflicto bélico estaban en plena efervescencia.

Además, en 1971 una filtración escandalosa conocida como los "Papeles del Pentágono" había dejado mal parado al mandatario.

Estos documentos secretos sobre el conflicto en Vietnam filtrados al diario The New York Times revelaban cómo se había engañado al público sobre lo que ocurría en la guerra.

Tras este escándalo, Nixon creó dentro de la Casa Blanca una Unidad de Investigaciones Especiales, más conocida como la unidad de “Los plomeros” porque su tarea era detener cualquier filtración.

Es en este punto donde esta historia se cruza con la de Watergate.

Uno de los “plomeros”, G. Gordon Liddy, fue transferido al Comité para la Reelección de Richard Nixon.

De ahí salió la orden para espiar a los demócratas en las oficinas del edificio Watergate y encontrar cualquier documento que pudiera perjudicarlos.

Pero mientras esta información salía a la luz, la popularidad de Nixon seguía intacta.

De hecho, arrasó en las elecciones de noviembre de 1972.

 

3. El encubrimiento de la Casa Blanca 

Todo dio un giro dramático en febrero de 1973, cuando las investigaciones llegaron al Senado.

En las audiencias públicas del caso, que fueron seguidas en televisión por millones de estadounidenses, varios testigos coincidieron en que si bien Nixon no había dado la orden directa de espiar a los demócratas en Watergate, sí había mandado a encubrir los vínculos del caso con la Casa Blanca.

Pero no sólo salieron a la luz detalles de Watergate.

También se conoció que la red de espionaje y conspiración se había convertido en casi una cultura de “el fin justifica los medios” en la Casa Blanca.

Incluso se dieron detalles de la financiación ilegal de muchas de las operaciones ilegales y de contribuciones al Partido Republicano a cambio de favores políticos.

Sin embargo, una de las revelaciones más graves fue la que destapó el sistema de escucha telefónica y de conversaciones que el propio presidente Nixon tenía instalado en la Oficina Oval.

El mandatario se justificó diciendo que había instalado ese dispositivo para escribir sus memorias.

La batalla feroz por las grabaciones marcó el principio del fin del segundo mandato de Nixon.

 

4. La caída de Nixon 

Según los expertos, el proceso que acabó con la renuncia de Nixon puso a prueba la independencia de los poderes en Estados Unidos: la Justicia, el Senado, el Congreso y el Poder Ejecutivo.

El historiador Dafydd Townley, de la Universidad de Portsmouth en Reino Unido, le dijo a BBC Mundo hace algunos años que este acontecimiento marcaba "el fin de la relación entre la presidencia y la gente".

Y agregó: "En última instancia, la vínculo entre el pueblo estadounidense y la confianza que tenía en el Poder Ejecutivo desapareció en 1974. Y realmente no ha vuelto".

Primero fue la disputa entre el Senado, que quería obtener las grabaciones del despacho de Nixon, y el presidente, que se negaba a entregarlas alegando razones de seguridad.

Pero el drama se intensificó cuando renunciaron varios funcionarios del Departamento de Justicia, incluido el fiscal general, mientras que otros eran despedidos en medio de la presión desde la Casa Blanca para sofocar la investigación de la Cámara Alta.

Hubo una fuerte condena por parte de la opinión pública y algunos calificaron este episodio como un intento de golpe de Estado por parte del gobierno, por interferir en la Justicia.

Las grabaciones finalmente se hicieron públicas cuando lo exigió la Corte Suprema de Justicia el 24 de julio de 1974.

Una de ellas puso al presidente en el centro de la conspiración.

En el audio se escuchaba cómo Nixon conversaba con uno de sus asesores sobre cómo la CIA debía bloquear las investigaciones del FBI en el caso Watergate, solo seis días después de que la prensa reportara el supuesto robo.

De inmediato, el Congreso inició un proceso de juicio político o impeachment contra Nixon, acusándolo de obstrucción de la Justicia y abuso de poder.

Quince días más tarde Nixon renunció a su cargo.

A los pocos días de asumir, su sucesor, Gerald Ford, perdonó a Nixon y muchos analistas piensan que esto causó aún más desilusión en la sociedad.

Sin embargo, otros expertos afirman que el caso también demostró que, a pesar de sus fallas, las instituciones en Estados Unidos son fuertes y funcionan de manera independiente.

En lo que muchos coinciden es que este fue uno de los episodios más turbios de la política estadounidense en el siglo XX.


Fuente: Escándalo Watergate

Un Día como Hoy en un Libro

1558

Entre tanto, el estrecho de Magallanes, única puerta de entrada a las costas españolas del Pacífico, había sido completamente olvidado. Cierto que lo reconoció Juan Ladrillero en tiempo que gobernaba Chile don García Hurtado de Mendoza. Ladrillero había partido de Valdivia el 17 de noviembre de 1557 y había reconocido concienzudamente el estrecho, aunque no llegó a salir al otro mar, siquiera nueve meses después de su partida, el 9 de agosto de 1558, avistara la costa atlántica. Si en el aspecto geográfico logró algo positivamente útil, ya que obtuvo una descripción todo lo exacta que la navegación de entonces requería, la verdad es que, desde el punto de vista de la posesión efectiva de la tierra y del mar, dejó la puerta del estrecho abierta a todas las entradas. Así fue, por ejemplo, cómo en 1577 Francis Drake, después de atravesar de norte a sur el Atlántico,  cruzaba por el paso de Magallanes y recorría toda la costa americana del Pacífico hasta la de Nueva España, y del mismo modo fueron posibles las expediciones piráticas de Cavendish, Merick, Chidley o Hawkins.

La Conquista de la Tierra, de Juan Maluquer de Motes et al




1941

Por entonces Hopkins era el segundo hombre más poderoso del país. Ocupaba  una serie de habitaciones en el segundo piso del sector sureste de la Casa Blanca, exactamente  donde tenía su residencia privada la familia presidencial. Como Churchill sentía respeto y admiración por Hopkins  —al que llamaba Lord Root of the Matter {Lord Raíz del Asunto}―, éste gozaba al propio tiempo del favor de Londres. A finales de julio de 1941, sentado en compañía de suanfitrión en el jardín situado en la parte  trasera delnúmero10 de Downing Street, señaló que al presidente le gustaría entrevistarse con Churchill «en alguna solitaria ensenada o lugar apropiado». El primer ministro se mostró encantado. Ardía en deseos de conocer en persona a su principal aliado y, de pasada, el viaje tendría un efecto propagandístico de primer orden. Para celebrar la reunión se escogió uno de los lugares más desolados del planeta: la bahía de Placentia, en el sureste de Terranova. El 9 de agosto, el Augusta y su escolta se situaban en posición junto al acorazado británico Prince of Wales y buques de acompañamiento. Las dos flotas reunidas formaban una fuerza naval lo suficientemente poderosa para entablar cualquier combate de gran envergadura, cosa que tal vez entrara en los planes de ambos estadistas. Todas las conversaciones se celebraron en el Augusta, excepto el domingo en que Roosevelt cruzó una corta pasarela para asistir a un servicio religioso en el buque insignia británico. Cuando los marineros de ambos países terminaron de cantar Oh God, our Help in Ages Past {Oh, Señor, refugio nuestro en el pasado},Churchill manifestó al presidente: «No soy hombre religioso, pero doy gracias a Dios porque sea un hombre como usted quien está al frente de su Gobierno en estos momentos». Por espacio de más de tres días ambos dirigentes conferenciaron en compañía de sus asesores, se fotografiaron en mutua compañía y elaboraron una declaración conjunta de principios a la que se llamó Carta del Atlántico.


Gloria y Ensueño. Una Historia Narrativa de los Estados Unidos, Vol. 1 1932-1945, de William Manchester (traducción de Rafael Andreu Aznar)




1945

En la guerra con el Japón, Estados Unidos toma Manila (3 de febrero), Iwo Jima (marzo 26) y Okinawa (abril 1-junio 21), y lanza las dos primeras bombas atómicas sobre Hiroshima (agosto 6) y Nagasaki (agosto 9) al ser rechazada su exigencia de rendición incondicional, finalmente firmada por el Japón (septiembre 2), de cuyo gobierno se hace cargo el general MacArthur.

Almanaque Mundial 1975




1972

Estados Unidos
La policía sorprende y detiene en el edificio Watergate de Washington a cinco hombres que intentaban fotografiar documentos e instalar equipo electrónico de espionaje en las oficinas centrales del Partido Demócrata. El episodio da origen al “escándalo de Watergate”, de graves implicaciones políticas (junio 17).

1974
Estados Unidos
El Tribunal Supremo falla que el presidente Nixon debe obedecer el mandato judicial y entregar diversos documentos y grabaciones relacionados con el caso Watergate (24 de julio), y el comité jurídico de la Cámara de Representantes acuerda recomendar que se le someta al juicio político ante el Senado (27 de julio).
El 9 de agosto, viendo el desmoronamiento de su base en el Congreso tras admitir haber ocultado información incriminadora acerca de su participación en el caso Watergate, Nixon renuncia a la presidencia. Le sucede el vicepresidente Gerald R. Ford, que a su vez nombra vicepresidente a Nelson Rockefeller.

Almanaque Mundial 1977

Nota.- He corregido algunas fechas indicadas en los libros.