Mostrando las entradas con la etiqueta Grecia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Grecia. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de octubre de 2026

Cómo la antigua diosa griega Afrodita se convirtió en un símbolo controvertido del amor y el sexo

 
La diosa de la belleza ha sido una figura controversial a través de los siglos, por la manera en la que ha sido representada en el arte. Cuadro "Venus del espejo" (c. 1647-1651) de Diego Velázquez en la National Gallery de Londres.


Por Matthew Wilson
BBC Culture*



Las obras de arte que representan a Afrodita, la antigua diosa griega del amor y la belleza, han sido tachadas durante mucho tiempo de obscenas por cosificar el cuerpo femenino. ¿Cómo llegó a convertirse en una de las figuras más controvertidas de la historia del arte?

La desnudez de Afrodita (o Venus, como la llamaban los antiguos romanos) ha sido objeto de debate durante siglos.

En 1880, el escritor Mark Twain, escandalizado, calificó la Venus de Urbino de Tiziano (1534) como "el cuadro más repugnante, vil y obsceno que posee el mundo".

En 1914, la sufragista Mary Richardson atacó la Venus del espejo (o Venus de Rokeby) de Diego Velázquez (hacia 1647-1651) con un cuchillo de carnicero, golpeándola al menos tres veces en plena National Gallery de Londres.

"No me gustaba cómo los hombres se quedaban mirándola boquiabiertos todo el día", fue una de las explicaciones que dio posteriormente.

Afrodita: La creación de una diosa, una nueva exposición del Museo Ashmolean de Oxford, explora la historia de la diosa. La muestra ayuda a explicar cómo se convirtió en el foco de una controversia cultural tan intensa.


Nacimiento de Venus

Existen dos versiones sobre el relato de su origen: una mitológica y otra históricamente precisa; ninguna de las dos permite prever que se convertiría en una figura polémica.

Según el mito, la historia comienza cuando Cronos castra a su padre, Urano, y arroja sus genitales al mar; entonces empezó a burbujear espuma en la superficie y de ella surgió Afrodita, ya completamente formada.

Se deslizó sobre las olas hasta la isla de Chipre, donde sus pasos hicieron que brotaran flores milagrosamente de la tierra

Afrodita también puede reclamar el título de fundadora de la civilización romana, nada menos.

Un relato mitológico describe su romance con el príncipe troyano Anquises; su hijo Eneas huyó a Italia tras la caída de Troya y, según se cuenta, sus descendientes fundaron la ciudad de Roma.

Tras su aparición inicial en Chipre, allá por el siglo XIII a. C., Afrodita gozó de gran popularidad y su culto se extendió por toda la antigua Grecia.

¿Por qué resultaba tan atractiva? "La fertilidad, el amor y la procreación son temas universales para la humanidad, independientemente de la cultura", afirma Ulbrich.

"Uno de sus nombres es Pandemos: la diosa de todo el pueblo. No se trata solo de los guerreros o de las mujeres; el amor afecta a todos y a todo. Impregna la vida".



Un nuevo tipo de desnudez

La Afrodita de Cnido de Praxíteles se perdió, pero copias romanas posteriores, como la Venus Capitolina, son similares.



Hasta aquí, todo resulta indiscutible. Durante varios siglos, los artistas no representaron a Afrodita de manera muy distinta a las otras diosas olímpicas.

En sus primeras representaciones, por lo general no aparecía desnuda y, desde luego, nunca en las posturas provocativas que hoy asociamos con ella. Sin embargo, en el año 350 a. C., surgió una obra de arte que lo cambió todo.

La Afrodita de Cnido de Praxíteles (c. 350 a. C.) fue la primera obra de arte de la antigua Grecia que mostraba a una mujer completamente desnuda. Aunque la escultura original se ha perdido, podemos hacernos una idea precisa de su aspecto gracias a copias romanas posteriores, como la Venus Capitolina (c. 160 a. C.).

Antes de Praxíteles, solo se representaba desnudas a las figuras masculinas. "Exaltar la belleza física masculina mediante la desnudez era algo perfectamente habitual desde los siglos VII o VI a. C.", señala Ulbrich. Así pues, Praxíteles decidió hacer lo mismo con la belleza física femenina.

La desnudez de Afrodita era diferente. Si se observa con atención, se percibe la gran diferencia respecto a cómo se representaba la desnudez en las esculturas masculinas griegas: todo radica en el lenguaje corporal.

La Afrodita de Praxíteles aparece sorprendida mientras se baña. Se muestra tímida y vulnerable, cubriéndose por pudor o vergüenza, mientras que el cuerpo masculino desnudo en el arte griego siempre se había representado con confianza y heroísmo.

Ulbrich explica: "Se basa principalmente en cómo se la presenta en los mitos, donde aparece constantemente bañándose y cuidando su belleza física".

Sin embargo, en la obra de Praxíteles, las manos de Afrodita se sitúan ligeramente separadas del cuerpo, lo que permite al espectador contemplar su desnudez desde distintos ángulos.

Es una obra que invita a la interacción y recompensa la curiosidad sensual del espectador. Estas técnicas artísticas innovadoras suscitaron intensos debates en los siglos posteriores, y se acuñó un nombre para la postura de la escultura de Praxíteles: Venus Pudica (Venus púdica o recatada).

La Afrodita de Cnido fue "revolucionaria", afirma Ulbrich.

Antes de Praxíteles, Afrodita podía reconocerse en las esculturas gracias a diversos elementos como prendas de vestir, joyas y otros atributos. A partir de entonces —señala—, "la desnudez cobra todo el protagonismo ".

Cabe reconocer que un cuerpo desnudo es algo totalmente natural y que, por sí mismo, no resulta controvertido.

Lo que hizo que Afrodita resultara tan provocadora en épocas posteriores no fue el hecho de estar desnuda, sino la postura de su cuerpo, concebida para la gratificación del espectador. Esto la convirtió en un objeto de deseo.

La escultura original de Praxíteles resultó tan inspiradora que fue copiada miles de veces por escultores romanos; la Venus Capitolina es solo uno de los ejemplos más célebres.

La Venus Pudica inauguró una nueva forma de contemplar el cuerpo femenino en el arte, una visión que se extendió por todos los territorios bajo dominio del Imperio romano, abarcando Europa, el norte de África y Oriente Próximo.


El renacimiento erótico de Afrodita

Afrodita ha renacido en varias obras a través de los siglos, como en El Nacimiento de Venus de Sandro Boticelli.



Sin embargo, dicha influencia no se limitó al mundo antiguo. Durante el Renacimiento, los artistas comenzaron a buscar y copiar esculturas clásicas con mayor determinación que en el milenio anterior.

Una de las más admiradas fue la del tipo Venus Pudica. Así, Afrodita —en su faceta de desnudez seductora y a la vez recatada, tal como la concibió Praxíteles— renació en obras de Masaccio, Botticelli, Rafael y Tiziano, artistas que más tarde se convertirían en los "grandes nombres" de la historia del arte.

Si bien algunos artistas emplearon esta postura para representar a Afrodita, muchos otros la adoptaron para otras figuras femeninas. Asimismo, inspiró a otros creadores a idear nuevas posturas basadas en esa misma premisa fundamental de una desnudez pudorosa.

Así, a través de las reiteradas reinterpretaciones de la Venus Púdica por parte de los artistas, la figura femenina objetivada se convirtió en un elemento indeleble del canon de la historia del arte.

Rubens y Velázquez la reencarnaron en el Barroco; fue retomada por Cabanel y Manet en el siglo XIX, y por Modigliani e Yves Klein en el siglo XX. La indignación de Mark Twain y Mary Richardson constituye una respuesta a esta historia de la erotización de Afrodita.

Anja Ulbrich comenta a la BBC que la diosa ha sido representada de muy diversas formas y que la escultura de Praxíteles no tiene por qué ser necesariamente la imagen que la defina.

Una de las piezas expuestas en el Ashmolean, realizada en Northumberland, muestra a Afrodita bañándose. A tal distancia del Mediterráneo —señala Ulbrich con una sonrisa—, "parece bastante molesta por el frío"


Afrodita moderna
En 2023, Beyoncé apareció en el escenario dentro de una concha de almeja gigante, luciendo un vestido decorado con manos al estilo de la Venus Púdica.

En tiempos más recientes, y al margen de la influencia de Praxíteles, a menudo se presenta a Afrodita de una manera distinta, llegando incluso a ser vista como un icono de empoderamiento.
En 2023, Beyoncé inició un concierto apareciendo en el escenario dentro de una concha de almeja gigante y luciendo un vestido adornado con motivos de manos al estilo de la Venus púdica.
Artistas como Björk, Lady Gaga, Kylie Minogue y el grupo Bananarama han compuesto canciones sobre esta diosa.
Como símbolo de la belleza y el atractivo supremos, Afrodita ha sido adaptada y reconfigurada para reflejar las necesidades de su público a lo largo de 3.000 años —y los que quedan—, una longevidad extraordinaria para una deidad de la antigua Grecia.
Otro hecho sorprendente es que una sola escultura —la Afrodita de Cnido de Praxíteles— haya moldeado tan profundamente nuestra actitud hacia la desnudez.
No hay indicios de que su dominio sobre los asuntos de los mortales vaya a terminar, ni de que la polémica que la rodea vaya a disiparse; el tema de la belleza y su tratamiento seguirá siendo siempre relevante y objeto de debate, reflejando la opinión pública a medida que esta evoluciona con el paso del tiempo.
"Dependiendo del contexto, la gente la ha reducido simplemente a lo que necesita y a lo que desea", afirma Ulbrich. "Es muy versátil, ya sabes".

*Esta es una adaptación al español de una historia publicada por BBC Culture. Si quieres leer la versión original, en inglés, haz clic aquí






miércoles, 19 de agosto de 2026

¿Existió Homero? El misterio que rodea al autor de "La Odisea"


 
Esta lámina de 1887, publicada en la revista española "La Ilustración Artística", refleja las ideas románticas del siglo XIX sobre la antigüedad al representar a un Homero joven (der), dictando una conferencia. 
 

Por Edison Veiga
BBC News Brasil
 
 
 
Tradicionalmente se considera a Homero un poeta ciego que vivió alrededor del año 900 a.C. en la Antigua Grecia y fue el autor de dos de los poemas épicos fundamentales de la Antigüedad: "La Ilíada" y "La Odisea".

Un genio, por lo tanto, pero uno que —según los expertos— quizás nunca existió.

Cada vez más, los investigadores contemporáneos creen que Homero, como autor de estas dos obras fundamentales, no fue un individuo histórico. Su nombre sería la personificación de un colectivo de poetas y editores, de generaciones que recopilaron tradiciones orales y las plasmaron por escrito.

"No hay pruebas de que haya existido un autor llamado Homero, al menos no como creador de dos grandes clásicos de la literatura universal", afirma el historiador André Leonardo Chevitarese, profesor de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ).

"Lo más probable es que sea una tradición posterior la que vincule estas dos obras, 'La Ilíada' y 'La Odisea', a un único autor llamado Homero".
 
Hay un consenso bien establecido en el siglo XXI de que es más correcto hablar de Homeros y no de un solo Homero, según el historiador Daniel Brasil Justi, profesor de la Universidad Federal del Sur y Sureste de Pará (Unifesspa) y de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ).

"Podemos suponer que estos Homeros, en plural, eran los editores que revisaron y copiaron estas obras en sus versiones escritas mientras la tradición oral seguía existiendo", comenta Justi.

Así, se define a Homero mucho más como "una tradición de autores" que como una persona en sí misma.
 
El filósofo Gabriele Cornelli, autor del libro "¿Sabios, filósofos, profetas o magos?" y profesor de la Universidad de Brasilia (UnB), recuerda que esta cuestión estuvo presente en la primera conferencia impartida por el alemán Friedrich Nietzsche (1844-1900) en la Universidad de Basilea.

"Aportó una visión muy equilibrada del problema. Dijo que Homero fue el poeta que escribió 'La Ilíada' y 'La Odisea', pero que esto no era una afirmación histórica, sino más bien un juicio estético", comenta Cornelli.

"No tiene sentido buscar al Homero histórico. Nos corresponde comprender a Homero como autor estético, como autor literario".

El profesor Cornelli sitúa las obras atribuidas a Homero, junto con los textos de la Biblia judía, como "los pilares que sustentan nuestra cultura occidental".
 
Lo cierto es que, incluso en la antigua Grecia, la idea de Homero como autor de estas importantes obras ya estaba arraigada.

"Ya en el siglo V a.C., los jóvenes estudiantes atenienses tenían que aprenderse de memoria [los textos atribuidos a] Homero, e incluso ser capaces de comentar algunas de las palabras más difíciles", dice Cornelli.

Fue durante este período, explica el experto, cuando muchos estudiantes comenzaron a notar discrepancias estilísticas en algunos de los textos atribuidos a Homero y a marcar los pasajes que consideraban de dudosa autenticidad.

Pero el debate tardó mucho en resurgir con la misma fuerza.
 
 
 
Imposible

El cuestionamiento de la autoría no se consolidó hasta finales del siglo XVIII, gracias al filólogo Friedrich August Wolf (1759-1824). Experto en obras griegas antiguas, consideraba imposible que un solo autor hubiera escrito tanto "La Ilíada" como "La Odisea".

La conclusión se extrajo después de que Wolf observara que poemas de esa extensión "no podrían haber sido compuestos y conservados por escrito" en aquella época, explica el filósofo Dennys García Xavier, profesor de la Universidad Federal de Uberlândia (UFU).
 
 
Retrato idealizado de Homero, honrado con una corona de laurel e identificado por la inscripción en la hoja de papel que enumera las ciudades que reclamaban a Homero como hijo propio (artista anónimo, 1639).


"Partiendo de esta premisa, concluyó que las epopeyas debían entenderse como el resultado de una larga transmisión oral, habiendo sido recopiladas y fijadas solo posteriormente".

Wolf concluyó que el texto solo podía ser el resultado de una reorganización de composiciones orales, lo cual, según la valoración de Cornelli, era fundamental para el debate, "porque desplazó la cuestión principal a si existe algún rastro de originalidad por parte del autor Homero o de los autores homéricos, o si estos fueron simplemente compiladores de tradiciones orales anteriores", afirma.

Otro problema que surge, según Cornelli, es que el griego usado es "una mezcla muy artificial, hasta el punto de que, con cierta exageración, existen varios dialectos diferentes".

Pero Xavier señala que Wolf no pretendía demostrar que Homero nunca existió. "Su principal objetivo era la concepción tradicional de un único poeta que escribió, solo y de una sola vez, los poemas tal como nos han llegado".

La tradición griega antigua incluía poetas cantores -los aedos- que actuaban en público, viajando de pueblo en pueblo. Lo más probable es que estas historias se transmitieran de esta manera, a través de la tradición oral.

Con el tiempo, grupos de escribas comenzaron a recopilarlos, en un esfuerzo colectivo que debió durar generaciones, con revisiones, ediciones y adiciones.

"Se trataba de historias que ya circulaban, eran ampliamente conocidas y que de alguna manera se sistematizaron alrededor del siglo VIII o VII a.C.", señala Chevitarese.

Según el historiador, lo que existía era una escuela de aedos, los poetas cantores de la época, que debían de estar ocupados recopilando las obras que circulaban en ese contexto.

Chevitarese añade que todo indica que "La Ilíada" y "La Odisea" ni siquiera fueron escritas por las mismas personas.

"Se trata de dos relatos completamente diferentes, situados geográficamente en lugares distintos. Lo que tienen en común es que tratan sobre tradiciones orales que se han transformado y transmitido por escrito a lo largo de un extenso período de tiempo", analiza.

Quizás no existió, pero lo hemos imaginado. En "La apoteosis de Homero" (1827) el artista Jean Auguste Dominique Ingres lo pintó siendo coronado como un ser inmortal, con grandes personalidades históricas del arte, la literatura y la música a su alrededor.
 

El filósofo Aldo Dinucci, profesor de la Universidad Federal de Espírito Santo (UFES), también menciona otra teoría, la planteada por el escritor británico Samuel Butler (1835-1902), traductor de "La Odisea".

En su libro "La autora de La Odisea", argumenta que la obra fue escrita por una autora femenina, mientras que "La Ilíada" fue escrita por un hombre.

Dinucci afirma que la arquitectura y la narrativa coherentes de la obra permiten ver la forma final como el resultado de una "planificación sofisticada".

"Pero se entiende que tanto 'La Ilíada' como 'La Odisea' provienen de una larga tradición oral transmitida a lo largo de los siglos. Y que el texto que ha llegado hasta nosotros es una especie de cristalización de esa tradición", dice.
 
 
 
El nombre

El profesor Xavier presenta algunas hipótesis interesantes que podrían arrojar luz sobre el nombre Homero, en caso de que fuera inventado. Según él, la etimología más inmediata alude al sustantivo griego "rehén".

"En ese caso, el nombre podría haber significado literalmente 'el rehén', 'el entregado como garantía' o 'la prenda'", explica.

Puede interpretarse que este es el nombre elegido para salvaguardar los valiosos elementos de esa tradición oral, como garantía de que permanecerían en un lugar seguro —el registro escrito— mientras que la versión oral podría perderse.

"Las biografías antiguas buscaban explicar los nombres famosos mediante episodios narrativos, construyendo una circunstancia biográfica a partir de una similitud léxica. Este procedimiento se conoce como etimología biográfica o narrativa: se parte del nombre para inventar u organizar una historia que parezca justificarlo", afirma Xavier.

"En el caso específico de Homero, aún queda mucho por explicar", añade.

 Su rostro, imaginado en mármol. 
 
 
También existe la tradición que retrata a Homero como un anciano sabio ciego. Esto se debe a que, como explica Xavier, la palabra podría significar "ciego" en un dialecto de la región de la antigua ciudad de Cime, en la actual Turquía.

Menciona que existe un antiguo relato biográfico de Homero que dice que el poeta se llamaba originalmente Melesígenes, y que pasó a llamarse Homero después de perder la vista.

"Esta explicación ejerció una enorme influencia en la imagen tradicional de Homero", afirma el profesor. "El poeta ciego se convirtió en una figura canónica del arte, la literatura y la historiografía de la antigüedad".

Sin embargo, Chevitarese no descarta que el nombre Homero sea una referencia al compilador más famoso de aquella época.

"Aunque es algo mucho más teórico que algo que podamos demostrar", señala.
 
 
 
Misterio eterno

Dada la falta de registros, es muy probable que la existencia de Homero como figura histórica nunca pueda ser probada.

"La respuesta más rigurosa que la buena ciencia puede ofrecer es: no hay pruebas directas de que Homero existiera, pero tampoco hay pruebas irrefutables que nos permitan concluir que nunca existió", afirma el profesor Xavier.

La opinión predominante entre los expertos evita ambos extremos.

"Homero sigue siendo una figura históricamente posible, aunque su existencia no puede demostrarse utilizando los criterios que normalmente exige la investigación historiográfica moderna", continúa Xavier.

"No tenemos inscripciones, documentos oficiales, correspondencia, dedicatorias, monedas, tumbas identificables ni ningún testimonio contemporáneo que mencione a un poeta llamado Homero".

Así, pues, lo que queda es la literatura que se le atribuye. Y esta sigue siendo inagotable.


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

sábado, 23 de agosto de 2025

El intenso asedio al que Alejandro Magno sometió a Gaza y su cruel venganza contra el comandante enemigo

 
Hace 2.355 años, Alejandro Magno sitió la ciudad de Gaza.
 
Por Dalia Ventura
BBC News Mundo
 
 
En 332 a.C, Alejandro III de Macedonia tenía su mirada de conquistador puesta en Egipto.

Pero en su camino se interponía "Gaza, una ciudad de importancia considerable", como la describió el grecorromano Flavio Arriano en su "Anábasis de Alejandro Magno", en el siglo II d.C.

Y es que ciertamente Gaza ha sido muy importante durante gran parte de su larga historia, a menudo por razones muy distintas a las que hoy mantienen la atención en esa franja que Israel invadió tras los ataques de Hamas del 7 de octubre de 2023, punto de partida de un conflicto que ha cobrado al menos 62.000 vidas, según el Ministerio de Salud del territorio.

En esa época, como apunta Arriano, no sólo estaba en un valle que era un oasis de vida rodeado de desiertos, sino que era "la última ciudad construida según se va de Fenicia a Egipto".

Es decir que era el primer o último lugar acogedor antes o después de internarse en el inhospitable desierto del Sinaí, dependiendo de la dirección de viaje entre Asia y África por los imperios del Levante Mediterráneo.

Por su valor estratégico, cambiaba de manos constantemente.

Cuando, por ejemplo, en el siglo XII a.C. los filisteos se la quitaron a los egipcios tras 300 años de ocupación, se convirtió en un importante centro de la Pentápolis filistea (liga de cinco ciudades).

Fue ahí donde estuvo preso el bíblico héroe Sansón después de que Dalila, sobornada por los líderes filisteos, le cortara el pelo, y donde murió al derribar el templo del dios Dagón.

"¡Muera yo junto con los filisteos!": últimas palabras de Sansón en Gaza. (Obra de Cornelis Massys, 1549).

 

Después de los filisteos, estuvo bajo el dominio del rey israelita David y de los asirios, egipcios y babilonios, hasta que, en el siglo VI a.C., fue capturada por Ciro el Grande, fundador del primer Imperio persa.

Y ese era el imperio que Alejandro Magno se había propuesto derrotar desde su ascensión al trono en 336 a.C.

 

"Imposible"

Cuando Alejandro Magno se encontró frente al elevado montículo en el que descansaba Gaza y se enfrentó al reto de burlar el seguro muro que protegía todo su perímetro, ya llevaba más de dos años en su conquista de Asia.

Había cruzado el Helesponto en 334 a.C. comandando un ejército de unos 30.000 soldados de infantería y más de 5.000 jinetes, y desde entonces había acumulado una cadena de victorias.

La más reciente había sido espectacular: en julio de 332 a.C. bloqueó y asedió a Tiro, la ciudad-estado fenicia más importante y base naval persa, durante siete meses, hasta que logró doblegarla, a pesar de que se encontraba en una isla y sus murallas llegaban hasta el mar.

Noticias de la dureza del castigo tras esa batalla le allanó el camino al rey macedonio hacia Egipto, en el que no encontró oposición... hasta que llegó a Gaza.

Estaba gobernada por un eunuco llamado Betis (o Batis), comandante del Imperio persa, quien, en vez de rendirse ante el invencible Alejandro, requirió "los servicios de unos mercenarios árabes, y se abasteció abundantemente de trigo para un largo asedio", relata Arriano, "confiando en que (Gaza) no podía nunca ser tomada por la fuerza".

Esa fue también la opinión de aquellos a los que Alejandro les encargó construir lo necesario para asaltar la ciudad, quienes le dijeron que "resultaba imposible tomar aquellos muros por la fuerza, debido a la gran altura del montículo".

Sin embargo, para Alejandro, "un éxito contra todo pronóstico tendría un enorme impacto disuasorio sobre sus enemigos".

Además, "el no conquistarla sería motivo de vergonzoso descrédito ante los griegos y el propio (rey persa) Darío".

 

Presagio

 

Asedio de Gaza por Alejandro Magno. Grabado de 1899, coloreado.

 

Decidido, Alejandro mandó levantar un terraplén para poder poner las máquinas de asalto a la altura de las murallas, y mandó a traer los equipos que había usado en Tiro.

Pero cuando estaba por ofrecer un sacrificio a los dioses, "un pájaro carroñero que revoloteaba por encima del altar dejó caer sobre su cabeza una piedra que entre su par de garras llevaba".

Consultó a su adivino predilecto sobre qué presagiaba tal acontecimiento, y la respuesta fue: "conseguirás tomar la ciudad, pero tú deberás tener una extrema precaución en el día de hoy".

Obedeció... por un rato.

Apenas los enemigos atacaron a los macedonios desde su privilegiada posición en la altura, salió a defenderlos, con éxito, pero fue herido en un hombro.

A pesar de que la herida era grave, se alegró pensando que si esa parte del presagio se había cumplido, ocurriría lo mismo con la otra: la ciudad caería.

Así fue. Esa misión juzgada imposible resultó no serlo.

Las murallas de la ciudad finalmente cedieron; partes fueron destrozadas a golpes, otras se hundieron luego de que la tierra que las sostenía fuera extraída.

Tras unos 100 días de lucha, batallón tras batallón de conquistadores entraron en la ciudad y fueron abriéndole el paso a todo el ejército.

"Los de Gaza, incluso cuando ya su ciudad estaba en manos del enemigo, continuaron resistiendo hasta morir todos, luchando cada uno en el puesto que les había sido asignado", relata Arriano.

Las pérdidas humanas fueron grandes, de lado y lado.

"En aquel combate perecieron cerca de 10.000 persas y árabes, pero tampoco para los macedonios la victoria fue incruenta", señaló, en su "Historiae Alexandri Magni" (Historia de Alejandro Magno) el autor romano Quintus Curtius Rufus.

 

Furia

Página iluminada de "Historiae Alexandri Magni" (Historia de Alejandro Magno de Macedonia), de Quintus Curtius Rufus, manuscrito en latín.

 

Quien sí sobrevivió a la batalla fue el comandante de Gaza, según Curtius, cuya obra es una fuente importante sobre la vida de Alejandro Magno, aunque varios estudiosos la consideran más como una novela histórica basada en algunas fuentes fidedignas.

Cuenta que "Betis combatió valientemente y, acribillado de heridas, fue abandonado por los suyos; no por ello, sin embargo, luchó con menos ardor a pesar de que las armas se le resbalaban de las manos, tintas como estaban en su propia sangre y en la sangre del enemigo".

Pero su fin fue cruento.

"Cuando lo trajeron, Alejandro, joven como era, se dejó llevar de una alegría insolente, él que en otras ocasiones había admirado el valor incluso en el enemigo.

"'No morirás como has querido', dijo, 'sino que vas a tener que padecer todo lo que puede inventarse contra un enemigo'.

"Betis, mirando al rey con rostro no sólo impertérrito sino incluso altivo, no despegó los labios ante sus amenazas.

"A la vista de ello, Alejandro dijo: '¿No ves cómo persiste, terco, en no hablar? ¿Acaso se arrodilló? ¿Acaso pronunció una palabra de súplica?

"'Yo doblegaré, sin embargo, su silencio y, si no puedo hacer otra cosa, al menos quebrantaré su mutismo con sus gemidos'.

"Después su ira se trocó en rabia, pues ya por entonces su nueva fortuna se veía influida por las costumbres extranjeras.

"A Betis se le atravesó con unas correas los talones cuando todavía respiraba y, atado a un carro, fue arrastrado por unos caballos alrededor de la ciudad, vanagloriándose el rey de que, al infligir al enemigo un tal castigo, había imitado a Aquiles del que él descendía".

 

¿Y después?

Alejandro Magno creó un imperio que se extendía por tres continentes y cubría alrededor de dos millones de kilómetros cuadrados. 

 

Pues el biógrafo y filósofo griego del siglo I, Plutarco, quien al principio de su "Vida de Alejandro" señaló que "muchas veces un hecho de un momento, un dicho agudo y una niñería sirven más para pintar un carácter que batallas en que mueren millares de hombres, numerosos ejércitos y sitios de ciudades".

Tras esa victoria en Gaza, además de enviarle grandes cantidades del botín "a Olimpíade, a Cleopatra y a sus amigos", Alejandro despachó también un regalo a Leónidas, quien había sido su tutor cuando era adolescente.

En esa época, un día Leónidas lo había visto arrojando olíbano (o franquincienso) al fuego del altar a manos llenas, y le había dicho:

"Cuando conquistes las tierras que producen esos aromas, podrás quemarlos en tal abundancia; por ahora, usa con moderación lo que tienes".

Alejandro no lo olvidó, así que ese regalo que le mandó desde Gaza iba con una nota:

"Te envío mirra e olíbano en abundancia, para que dejes de ser tacaño con los dioses".

En Gaza, relata Arriano, "Alejandro tomó como esclavos a las mujeres y sus hijos, repobló la ciudad con gente de los pueblos vecinos y se sirvió de ella como fortaleza para la guerra".

Y siguió su camino a Egipto, donde fue recibido con los brazos abiertos.

A los 25 años de edad, el ya rey de Macedonia, hegemón de Grecia y faraón de Egipto se convirtió en Gran rey de Media y Persia.

 

El intenso asedio al que Alejandro Magno sometió a Gaza 

 

viernes, 21 de marzo de 2025

Un Día como Hoy en un Libro

1806

Benito Juárez

El político mexicano Benito Pablo Juárez García nació el 21 de marzo de 1806 en San Pablo Guelatao cerca de Oaxaca. Sus padres, indios zapotecas, murieron cuando tenía tres años de edad.
Después de ingresar en el seminario de Oaxaca, en 1829 trocó los estudios eclesiásticos al entrar en el Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca donde estudió Derecho y Ciencias,
En 1834 se inició en el ejercicio de la abogacía, convirtiéndose en el defensor de las causas de los indios pobres. Rápidamente mejoró su posición, tanto personal ―en 1843 casó con Margarita Maza, perteneciente a distinguida familia—como profesional y política, actividad ésta en el que se había iniciado el año 1832.

En 1842 fue nombrado juez y en 1846 formó parte del triunvirato legislativo de su Estado natal, del cual fue designado gobernador en 1847, cargo en el que permaneció hasta la llegada al poder de Antonio de Santa Anna en 1853. Desterrado por éste, marchó a los Estados Unidos de donde regresó en 1855 al triunfar el movimiento encabezado por Juan Álvarez e Ignacio Comonfort, quienes le confiaron la cartera de Justicia. México vivió durante este período bajo el influjo benéfico de una política liberal, basada en el establecimiento de un gobierno constitucional y de un desarrollo económico entre cuyas medidas figuraban la abolición de viejos privilegios de clase. El futuro “padre de la patria” participó en este movimiento reformista en la “Ley Juárez”, promulgada en 1855, que provocó la oposición de las clases conservadoras. (…)

Informatodo 1972



1972
Marzo
21. Asume el primer ministro de Grecia Georgios Papadópoulos, el cargo de regente.
― El Generalísimo Chiang Kai-shek es reelegido presidente de China Nacionalista (Taiwán).

Almanaque Mundial 1973

domingo, 20 de agosto de 2017

Qué es “la trampa de Tucídides” por la que se teme que estalle una guerra entre EE.UU. y China

BBC Mundo


Quienes no conocen el pasado están condenados a repetirlo, advirtió el filósofo estadounidense nacido en España, George Santayana.
Por ello historiadores, políticos, diplomáticos, especialistas en relaciones internacionales y periodistas expertos citan cada vez con más frecuencia la llamada "Trampa de Tucídides".
Se refieren a la tensión estructural letal que se produce cuando una potencia nueva reta a otra establecida, que crea las condiciones para que estalle una guerra.
El primero en describir este fenómeno fue el padre de la "historiografía científica" y de la escuela del realismo político, el ateniense Tucídedes en su narración de la Guerra del Peloponeso (siglo V a.C.).
En nuestros tiempos, el temor es que China se convierta en esa Atenas ante una Esparta en la forma de Estados Unidos.

Ajustes necesarios

"La cuestión definitoria del orden mundial para esta generación es si China y Estados Unidos pueden evitar caer en la Trampa de Tucídides", señala Graham Allison, director del Centro Belfer de Ciencias y Asuntos Internacionales en la Kennedy School de Harvard y autor del libro "Con destino a la guerra: ¿es posible que EE.UU. y China escapen de la trampa de Tucídides?".
En el pasado, subraya, "cuando las partes evitaron la guerra, se requirió de ajustes enormes y dolorosos en las actitudes y acciones no sólo del retador sino también del retado".
Tucídides se enfocó en la inexorable tensión causada por el rápido cambio en el balance del poder entre dos potencias rivales.
Y en ese sentido, nunca antes hubo un cambio tan veloz y trascendental como el ascenso de China.

Si Estados Unidos fuera una empresa...

  • Después de la Segunda Guerra Mundial facturaba 50% del mercado económico mundial
  • En 1980 bajó al 22%
  • 3 décadas de crecimiento de China redujeron al 16% la cuota de EE.UU.
  • China pasó de representar el2% de la economía mundial en 1980 al 18% en 2016
Patrón fatal de eventos
A lo largo de la historia, los roles de Atenas y Esparta han sido interpretados por poderes emergentes, como en el caso de la Casa de Habsburgo, que desafió la preeminencia francesa en Europa en la primera mitad del siglo XVI y que luego, en los siglos XVI y XVII, pasó a ser el poder dominante retado por el Imperio Otomano.
En esas ocasiones, la rivalidad entre el poderoso y el recién llegado culminó en conflictos bélicos.
La dinámica que produce ese duelo por el poder puede explicar, dicen esos expertos, situaciones aparentemente absurdas como que el asesinato de un archiduque fuera la chispa de la catastrófica Primera Guerra Mundial.
En esa ocasión, Reino Unido, apoyado por Francia y Rusia, era Atenas y Alemania era Esparta.
Y, como Atenas y Esparta hace casi 2.500 años, después de una Segunda Guerra Mundial, todos quedaron debilitados.

Más que alarma, lección

A pesar de que en esas situaciones de alta tensión una conflagración es altamente probable, no es inevitable.
Quizás hasta aquí no lo parece, pero tener presente la trampa de Tucídides no es fatalista: lo bueno de la historia es que sirve para aprender.
Y, gracias a un proyecto de historia aplicada realizado en la Universidad de Harvard, las lecciones de 16 casos de los últimos 500 años en los que el ascenso de una nación perturbó la posición del país dominante, están más a la mano.
El final de 12 de esos casos fue la guerra, avalando el pronóstico de la trampa de Tucídides.
Pero las otras cuatro excepciones demuestran que el destino no está trazado.
¿Cuáles son?

1. Portugal vs. España, finales del siglo XV

Durante la mayor parte del siglo XV, Portugal eclipsó a su tradicional rival y vecino, la Corona Española de Castilla, liderando el mundo en la exploración y el comercio internacional.
En la década de 1490, una España unida y rejuvenecida comenzó a desafiar el dominio de Portugal y reclamar la supremacía colonial en el Nuevo Mundo, poniendo a las dos potencias ibéricas al borde de la guerra.
Una intervención del Papa y el Tratado de Tordesillas de 1494 evitaron un conflicto devastador.

2. Reino Unido vs. Estados Unidos, principios del siglo XX

En las últimas décadas del siglo XIX, el poder económico estadounidense superó el del imperio más importante del mundo, Reino Unido.
La creciente flota estadounidense era un rival potencialmente preocupante para la Real Fuerza Naval del imperio británico.
Cuando EE.UU. comenzó a afirmar la supremacía en su propio hemisferio, Reino Unido lidiaba con otros retos de amenazas más cercanas que ponían en riesgo su imperio colonial, así que se acomodó al ascenso de su antigua colonia en América.
Las concesiones de Reino Unido evitaron enfrentamientos con EE.UU., que se aseguró el dominio en el hemisferio occidental.
Este gran acercamiento sentó las bases para las alianzas entre Estados Unidos y Reino Unido en dos guerras mundiales y la permanente "relación especial" que ambas naciones siguen dando por sentado.

3. Estados Unidos vs. Unión Soviética, 1940s-1980s

Después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos emergió como la superpotencia indiscutible del mundo.
Controlaba la mitad del PIB mundial, tenía formidables fuerzas militares convencionales y un monopolio del arma más destructiva que la humanidad había producido jamás: la bomba nuclear.
La hegemonía estadounidense, sin embargo, pronto fue desafiada por su aliada de la Segunda Guerra Mundial, la Unión Soviética.
Aunque a menudo tensa, la Guerra Fría fue uno de los mayores éxitos de la historia en términos de escapar de la trampa de Tucídides.
Mediante el desarrollo de formas de competencia fuera del conflicto armado, las dos potencias manejaron pacíficamente la pugna por poderío de más alto riesgo de la historia.

4. Reino Unido y Francia vs. Alemania, 1990s-presente

Al concluir la Guerra Fría, muchos temieron que una Alemania reunificada volviera a sus viejas ambiciones hegemónicas, amenazando a Francia y Reino Unido.
Si bien tenían razón en que Alemania estaba destinada retornar al poder político y económico en Europa, su ascenso ha sido en gran medida benigno.
Conscientes de haber caído en la trampa de Tucídides en el pasado, los líderes alemanes encontraron una nueva forma de ejercer poder e influencia: liderando un orden económico integrado en vez de aspirar al dominio militar.

Fuente:
http://www.bbc.com/mundo/noticias-40974871