viernes, 21 de diciembre de 2012

21 de diciembre y la Navidad


Estamos con el 21 y que se acabe tanta estupidez con respecto a los mayas que nunca hablaron del fin del mundo.

El fin del mundo vendrá pero no como se lo imaginan los que no creen en nada y... creen en cualquier cosa: ovnis, era Acuario y otras estupideces.


Puedes estar cerca de una persona pero la distancia espiritual entre ambos seres puede ser o parecer como la que hay entre dos galaxias.

Navidad: Celebración pagana con la excusa del nacimiento de Cristo, que es de lo más paranoica, hipócrita, rutinaria, depresiva, consumista y recontraidiota, hecha por gente con una fe tan firme como una gelatina o un castillo de arena.


lunes, 26 de noviembre de 2012

Alea iacta est

No pondré otros listados ni admitiré más comentarios en el blog.

Alea iacta est: Ya me aburrí.

Ahí queda lo puesto.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Arrow y Ultimate Spiderman

-Arrow:Esa serie de la que no pasaré del primer capítulo con ese matón tira flechas podrido en dinero.

 -Ultimate Spiderman: Dibujo animado con un Hombre Araña de lo más imbécil.

 Con esto:
 Los superhéroes me (siguen) importan(do) un rábano.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Cualidades Profesionales y la Biblioteca Particular

Esto puede aplicarse a otras profesiones:

"[...]
La primera condición del hombre de Foro es la veracidad. Se dirá que esto se relaciona con la ética y no con el estilo. Así es. Pero de toda suerte, no está de más fijar esta virtud como la primera y más esencial condición de nuestro trabajo.
Aunque el vulgo ignaro y prostituido suele creer que la gracia del abogado está en hacer lo blanco negro, la verdad es exactamente la contraria. El abogado está para que lo blanco deslumbre como blanco y lo negro se entenebrezca como negro. Somos voceros de la verdad, no del engaño. Se nos confía que pongamos las cosas en orden, que procuremos dar a cada cua lo suyo, que se abra paso la razón, que triunfe el bien. ¿Cómo armonizar tan altos fines con predominio del embuste?[...]

Después de la veracidad, la segunda condición del escritor forense es la claridad. Nunca se recordará bastante el precepto del Quijote: "llaneza, muchacho, llaneza, que toda afectación es mala". Todo el que escribe debe hacerlo para que le entiendan. Pero, al fin y al cabo, si el filósofo, el novelista o el poeta se empeñan, el público aburrido no los leerá y allá ellos. Ellos solos son los perdidosos. Pero las torpezas del escritor forense no las paga él con su descrédito, sino que las sufre el cliente cuyo derecho no ha quedado de manifiesto.[...]

Aneja a la claridad ha de ir la virtud de la brevedad. Cierto magistrado viejo, dando consejos a un abogado novel, le decía entre otras cosas: Sé breve, que la brevedad es el manjar preferido de los jueces. Siéndolo, te darán la razón aunque no la tengas y a veces... a pesar de que la tengas.[...]

¿Y la erudición? La erudición es saber muchas cosas.
Pero hay quien no lo entiende así y cree que la erudición consiste en decir "que se sabe". Todos, en mayor o menor grado somos eruditos, porque lo que sabemos se lo debemos a lo que hemos leído. Las lecturas han ido formando nuestra conciencia y nuestro ideario. Lo que hoy, es fruto de lo que hemos leído en treinta o cuarenta años. Pero lo que se reputa erudición es la invocación de doscientos o trescientos autores que, si a mano viene, no conocíamos hasta el instante de citarlos. Lo cual no es erudición sino pedantería. ¿A qué viene envanecerse que uno ha leído diez autores franceses, veinte italianos y treinta alemanes?. Lo que importa es el sedimento que esas lecturas han dejado en nuestro ánimo. Y eso dará su fruto en nuestras ideas y en nuestra conducta sin necesidad de que presumamos de sabihondos y omniscientes.[...]

Y, es claro, al no leer viene el atasco intelectual, la atrofia del gusto, la rutina para discurrir y escribir, los tópicos, los envilecimientos del lenguaje... Efectivamente, cuando se llega a ese abandono, apenas hay diferencia entre un abogado y un picapedrero; y la poca es a favor del picapedrero.

Se argüirá: "leer es caro y no todos los abogados ganan bastante para permitírselo". Lo niego. Es inasequible para los bolsillos modernos formar una gran biblioteca; a nadie se le puede exigir tenerla, pero es fácil para todoel mundo reputar los libros como artículos de primera necesidad y dedicar a su adquisición un cinco o un cuatro o un tres por ciento de lo que se gane, aunque para ello sea preciso privarse de otras cosas. Más costoso es para los médicos crear, entretener y reponer el arsenal mínimo de aparatos que la ciencia exige hoy para el reconocimiento y para la intervención quirúrgica, así como elementos de higiene, desinfección, asepsia, etc.; y a ningún médico le faltan ni se lo toleraría el público.[...]

Se puede vivir sin mover los brazos ni las piernas, pero a los pocos años de tan singular sistema los músculos estarán atrofiados y el hombre será un guiñapo. Pues lo mismo ocurre en el orden mental. La falta de lectura que excite la imaginación, amplíe el horizonte ideal y mantenga viva la renovada flexiblidad de lenguaje, acaba por dejar al Abogado muerto en sus partes más nobles, y le reduce a una ley de Enjuiciamiento con figura humana, a un curialete con título academico".


Ángel Ossorio, El Alma de la Toga, Ediciones Praxis, Lima, 1998, págs 139, 142, 143, 148, 173, 175

La negrita es mía.


miércoles, 29 de agosto de 2012

Velocidad de lectura

-Conforme vas envejeciendo tu velocidad lectora se va haciendo más y más lenta.

-Los libros conocidos como tochos (ladrillos) ya no parecen o son un descubrimiento o un deleite como en el pasado sino que ahora son una carga, un montón de paja y en el caso de muchos, una tortura (en el pasado también se publicaban adefesios).

-Tengo algunos que hasta ahora me da pereza leerlos.

-Si uno lee tan seguido de un solo género termina(rá) asqueado con éste.

-Hay obras en las que el autor se tomó el trabajo de hacerlas ilegibles, odiosas, inaguantables desde el inicio.
Porque son un fiasco en sus detalles internos: con palabrería oscura y contenido de lo más pedante, y si son "literatura" vienen con una trama necia, diálogos de pacotilla, descripciones insufribles, personajes estúpidos y finales de lo más imbéciles.

-Muchos actuales detectives de novela son una sarta de idiotas depresivos de lo más insoportables.

-Me importa un comino que tales libros sean bestsellers cuando su temática es una... porquería.
Las moscas reseñadoras nunca hablan mal de ellos -un montón de basura- para poder seguir recibiendo obras de regalo.


miércoles, 15 de agosto de 2012

¿Libros Favoritos?

No tengo libros favoritos porque de muchos lo único que recuerdo es de que los leí hace tiempo, que están arrinconados y de tantos otros que no se merecen una segunda oportunidad o relectura.


viernes, 10 de agosto de 2012

Colección Novelas y Cuentos

E.M.E.S.A. (Editorial Magisterio Español, S.A.)

1. Ramón J. Sender. La Aventura Equinoccial de Lope de Aguirre, vol. 1
2. Ramón J. Sender. La Aventura Equinoccial de Lope de Aguirre, vol. 2
3. Anónimo. Lazarillo de Tormes/Alonso Jerónimo de Salas Barbadillo. La Hija de Celestina
4. Antón Chejov. La Rusia Olvidada (cuentos)
5. Miguel de Unamuno. Amor y Pedagogía/Tres Novelas Ejemplares y un Prólogo
6. Henry James. Los Europeos
7. Leonardo Romero Tobar (ant). Narraciones de la España Romántica
8. Antonio Buero Vallejo. En la Ardiente Oscuridad/Irene o el Tesoro
9. Francisco Aguilar Piñal (ant). Los Comienzos de la Crisis Universitaria en España: Antología de textos del siglo XVIII
10. Francisco de Quevedo. La Vida del Buscón llamado Don Pablos
11. John Updike. En Torno a la Granja
12. Azorín. Memorias Inmemoriales
14. Ramón J. Sender. La Llave y otras narraciones
15. Petrarca. Cancionero
17. José Luis Abellán. Visión de España en la Generación del 98: Antología de textos
18. Lope de Vega. La Dama Boba/Los Melindres de Belisa
19. Federico García Lorca. Mariana Pineda/La Zapatera Prodigiosa/Bodas de Sangre
20. John Cheever. El Nadador
21. Jacques de Bourbon Busset. Confidencias Incomunicables
22. Bret Harte. El Socio de Tennessee y Otros Relatos del Oeste Californiano
23. Jesús Burillo. La Universidad Actual en Crisis: Antología de textos desde 1939
24. Juan Timoneda. El Patrañuelo
25. Ramón J. Sender. La Tesis de Nancy
26. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Castellana I)
27. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Castellana II)
28. Marcel Arland. La Música de los Ángeles
29. Alfonso Sastre. GuilllermoTell tiene los Ojos Tristes/Muerte en el Barrio/Asalto Nocturno
30. Manuel Alvar (ant.). El Romancero
31. Guillermo Díaz-Plaja. Discursos para Sordos
32. André Thèrive. Como un Ladrón
33. Juan Ramón Jiménez. Antología Poética
34. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Castellana III)
36. Antón Chejov. El Beso
37. Félix Herrero Salgado (ant.). Narraciones de la España Medieval
38. Anny Latour. Reinas sin Corona
40. José Luis López Muñoz (sel.). Narraciones Postguerra U.S.A
41. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Castellana IV)
42. Félix Herrero Salgado (ant.). Narraciones de la España Renacentista
43. Marino Gómez-Santos. La Reina Victoria De Cerca
44. Varios autores. Los Mejores Cuentos. Antología de premios «Hucha de Oro»
45. Josefina de la Maza. Vida de mi madre, Concha Espina
46. Luigi Santucci. Orfeo en el Paraíso
47. Concha Espina. El Metal de los Muertos
48. Rafael Gómez Pérez. La Generación de la Protesta
49. Jean-Noël Aquistapace. Diccionario de la Política
50. Brian Crozier. Franco, Historía y Memoria volumen 1
51. Brian Crozier. Franco, Historía y Memoria volumen 2
52. Frederick Pohl (sel.). Los Soñadores Expertos
53. Andrew Sarris. Entrevistas con Directores de Cine (Volumen I)
54. Wolfgang Hildesheimer. El Fin de un Mundo: Narracioness sin Amor
55. Mario Pomilio. El Compromiso
56. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Castellana V)
57. Herbert Gold. El Padre
58. Sholom Aleichem. Dos Antisemitas y otras narraciones
59. Marcelino C. Peñuelas. Conversaciones con Ramón J. Sender
60. María Jesús Viguera (ant.). Narraciones Árabes del Siglo XX. Antología de cuentos árabes modernos.
61 Evaristo Acevedo. Cartas a los Celtíberos Esposados
62. Emilio Romero. Cartas a un Príncipe
63. José Luis Varela (ant.). El Costumbrismo Romántico
64. William Golding. Martín el Náufrago
65. Gustavo Adolfo Bécquer. Rimas, Leyendas y Cartas
66. Josep Meliá. Informe sobre la Lengua Catalana
67. Guillermo Díaz-Plaja. El Calendario Inútil: Notas a la actualidad cultural 1967-1968
68. Carmen Laforet. La Niña y otros relatos
69. Camilo José Cela. Timoteo el Incomprendido y otros Papeles Ibéricos
70. Carmen Bravo-Villlasante. Gáldos visto por sí mismo
71. Pedro de Lorenzo. Fray Luis de León
72. Jean Paris. Shakespeare visto por sí mismo
73. Félix Herrero Salgado (ant.). Narraciones de la España del Barroco
74. Adolfo Calero-Orozco. Cuentos Nicaragüenses
75. Luis Jiménez Martos (ant.). José María Gabriel y Galán. Poesía y Prosa
76. Carmen Llorca. El Sistema
77. José Carlos Clemente. Cataluña Hoy
78. PA. Lesort. Paul Claudel visto por sí mismo
79. Julio Camba. El Destierro
80. Evaristo Acevedo. El Despiste Nacional (Primera antología 1952-1958)
81. Enrique Gutiérrez Ríos. José María Albareda. Una Época de la Cultura Española
82. José Hesse (ant.). Francisco de Quevedo. Sátiras Políticas y Literarias
83. César Alonso de los Ríos. Conversaciones con Miguel Delibes
84. Juan Gutiérrez Palacios (ant.). Cuentos Judíos
85. Guglielmo Petroni. El Mundo es una Prisión
86. Luc Stang. Saint-Exupery visto por sí mismo
88. Andrew Sarris. Entrevistas con Directores de Cine (Volumen II)
89. Evaristo Acevedo. El Despiste Nacional (Segunda antología 1959-1965)
90. Rosa María Echeverría. La Segunda Parte del Hombre
91. Eugenio D'Ors. El Nuevo Prometeo Encadenado/Guillermo Tell (teatro)
92. Infante Don Juan Manuel. El Conde Lucanor
93. José María Albareda Herrera. Vida de la Inteligencia
94. Vicente Marrero. Historia de una Amistad
95. Pedro Antonio de Alarcón. El Sombrero de Tres Picos/El Capitán Veneno
96. Jean Austen. Emma volumen 1
97. Jean Austen. Emma volumen 2
98. Pedro Antonio de Alarcón. El Escándalo
99. Concha Castroviejo. Los Días de Lina
100. Miguel de Cervantes Saavedra. El Ingenioso HidalgoDon Quijote de La Mancha Volumen I
101. Miguel de Cervantes Saavedra. El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha Volumen II
102. Evaristo Acevedo. El Despiste Nacional (Tercera antología 1966-1971)
103. Emilia Pardo Bazán. La Vida Contemporánea (1896-1915)
104. Fernando Quiñones. Sexteto de Amor Ibérico y Dos Amores Argentinos
105. Lope de Vega. Fuente Ovejuna/El Mejor Alcalde, El Rey
106. Miguel Pérez Ferrero. Vida de Pío Baroja
107. Pedro Antonio Urbina. Gorrión Solitario en el Tejado
109. Alfredo Marqueríe. Cincuenta Personajes del Teatro Universal
112. Alfonso Sánchez. Iniciación al Cine Moderno volumen 1
113. Alfonso Sánchez. Iniciación al Cine Moderno volumen 2
114. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Mosaico Español I)
115. Pedro Antonio de Alarcón. El Niño de la Bola
116. Dámaso Santos. Conversaciones con Guillermo Díaz-Plaja
118. Jorge Isaacs. María
119. José Ángel Cortés. Entrevistas con Directores de Cine Italiano
120. Vintila Horia. El Viaje a San Marcos
121. Antonio Prieto. Secretum
122. Varios autores. Narraciones Hispanoamericanas de Tradición Oral. Antología
123. María Dolores de la Fe. Happenings para Jacob
124. Joaquín Esteban Perruca. Cuentos del Último Día
125. Luis Mateo Díez. Memorial de Hierbas
126. Marta Portal. La Veintena
127. Carlos Areán. Cultura Autóctona Hispana
128. Guy de Maupassant. Bola de Sebo y otros cuentos
129. Varios autores. Los Mejores Cuentos. Segunda antología de premios «Hucha de Oro»
130. José María Castroviejo. La Burla Negra
131. Evaristo Acevedo. Treinta Años de Risa (Volumen Primero)
132. Panait Istrati. Los Cardos del Baragan
133. Juan Ramón Jiménez. Con el Carbón del Sol (Antología de prosa lírica)
134. Carmen Bravo-Villasante. Vida de Emilia Pardo Bazán
135. Miguel de Cervantes Saavedra. Novelas Ejemplares (Volumen Primero)
136. Tomás Alfaro Fournier. Las Justicias del Rey
137. Alejandro Puschkin. Dunya y otros relatos
138. Rosalía de Castro. El Caballero de los Botas Azules
139. Vicente Soto. Casicuentos de Londres: seis sobre gente de aquí y allá y tres sobre españoles
140. Consuelo Burell (sel.). Cuentos Españoles del Siglo XIX
141. Juan Ramón Jiménez. El Andarín de su Órbita
142. Carmen Bravo-Villasante. Vida de Juan Valera
143. Miguel de Cervantes Saavedra. Novelas Ejemplares (Volumen Segundo)
144. Ramón J. Sender. Nancy, Doctora en Gitanería
145. Herbert Read. El Significado del Arte
146. Tirso de Molina. Marta la Piadosa/El Burlador de Sevilla
147. Enrique Gil y Carrasco. El Señor de Bembibre
148. Rodrigo Rubio. El Gramófono
149. Dolores Medio. El Bachancho (cuentos)
150. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Mosaico Español II)
151. Rabindranath Tagore. El Naufragio
152. Miguel de Cervantes Saavedra. Novelas Ejemplares (Volumen Tercero)
153. Federico García Lorca. Yerma/La Casa de Bernarda Alba/Doña Rosita la Soltera
154. Ramón J. Sender. Nancy y el Bato Loco
155. Luis López Álvarez. Conversaciones con Miguel Ángel Asturias
156. José Luis Olaizola. A Nivel de Presidencia
157. Nikos Kazantzaki. Inglaterra
158. Antonio Buero Vallejo. Hoy es Fiesta/Aventura en lo Gris
159. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Ultramar I)
160. Armando Palacio Valdés. Riverita
161. Antonio Prieto. Carta sin Tiempo
162. José María de Pereda. Peñas Arriba
163. Andrés Bosch. La Estafa
164. Iván Turguéniev. Aguas Primaverales
165. José Olivio Jiménez (ant.). José Martí. Prosa Escogida
166. Federico Carlos Sainz de Robles. Madrid y sus Fantasmas
167. Cecilia G. de Guilarte. La Soledad y sus Ríos
168. Jorge Manrique. Poesía
169. Robert Louis Stevenson. La Isla del Tesoro
171. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Ultramar II)
172. Charles Dickens. Cuentos de Navidad
173. José María Carrascal. Antología de la Literatura Española
174. Rodrigo Rubio. Cuarteto de Máscaras
175. Antonio Pereira. El Ingeniero Balboa y otras historias civiles
176. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Mosaico Español III)
177. Jesús Fernández Santos. En la Hoguera
178. Joaquín Esteban Perruca. Tiempo Muerto
179. Mark Twain. Aventuras de Huckleberry Finn
180. Alphonse Daudet. Cartas de mi Molino (o Cartas desde mi Molino)
181. Salvador García de Pruneda. La Soledad de Alcuneza
182. Pedro Calderón de la Barca. La Dama Duende
183. Felipe Mellizo. Arturo, Rey
184. Luis Jiménez Martos (ant.). Antonio Machado. Antología Poética
185. Félix Herrero Salgado (ant.). Gaspar Melchor de Jovellanos. Prosa Escogida
186. José María Merino. Novela de Andrés Choz
187. Ignacio Aldecoa. Cuentos
188. Ramón de Garciasol (Miguel Alonso Calvo). Las Horas del Amor y Otras Horas
189. Félix Herrero Salgado (ant.). Mariano José de Larra. Prosa Escogida
190. Margarita Smerdou Altolaguirre (ant.). Manuel Machado. Antología Poética
191. Marcel Pagnol. El Agua de las Colinas: Jean De Florette
192. Obdulia Guerrero. Valle-Inclán y el Novecientos: Apunte para un estudio biográfico-literario
193. Tatiana Pérez. Memorias de Lara
194. Luis Mateo Díez. Apócrifo del Clavel y la Espina
195. Carlos Zeda. Historias de Benidorm
196. Alfonso Martínez-Mena. Antifiguraciones
197. Marcel Pagnol. El Agua de las Colinas: La Hija de los Manantiales
198. José Fariña Jamardo. La Balada del Wolfram
199. Oliver Goldsmith. El Vicario de Wakefield
200. Heinrich von Kleist. Catalina De Heilbronn o La Prueba de Fuego
201. Honorato de Balzac. Los Chuanes
203. Juan Ignacio Gónzales del Castillo. El Café de Cádiz y otros Sainetes
204. Vicente Soto. Cuentos del Tiempo de Nunca Acabar
205. Luis Fernández Roces. El Buscador
207. Ramón J. Sender. Gloria y vejamen de Nancy
208. Alonso Zamora Vicente. Sin levantar Cabeza
209. Jacob y Wilhelm Grimm. Cuentos de los Hermanos Grimm
210. Carmen Conde. La Rambla
211. Carlos Alfaro. Señales de Humo
213. Julio Verne. La Jangada
215. Jean Giono. La Piedad Solitaria
216. Luis Marañón. El Ruso y otras narraciones de amor y muerte
217. Fedor Dostoievski. Noches Blancas
218. Armando Palacio Valdés. Maximina
219. Joaquín Caro Romero. Vida del centauro Quirón
220. Jean Pierre Hervé Bazin. El Legado de Emma (relatos)
221. Domingo Manfredi Cano. Los Niños también se mueren y otros cuentos
222. Heinrich von Kleist. Pentesilea
223. Fernando Ponce. Oratorio (novela)
224. Miren Díez de Ibarrondo. La Zarpa de las Flores
225. Alfonso Barrera Valverde. Heredarás un mar que no conoces y lenguas que no sabes
226. Luis Pérez Botero. Ulises en Sabanilla y otros cuentos
227. Henrik Ibsen. Peer Gynt
229. Óscar Wilde. Cuentos
230. Julio Verne. El Doctor Ox
231. Luchy Núñez. Paseos
232. Garcilaso de la Vega. Poesía Completa
233. Chrétien de Troyes. La Historia de Perceval o El Cuento del Grial
234. Jean-Pierre Claris de Florian. Fábulas
235. Rubén Darío. Cuentos y Prosas
236. Blanca García Valdecasas. La Puerta de los Sueños (cuentos)
237. Carlos Eduardo Zavaleta. Un Día en muchas partes del Mundo
238. Rosa Romá. Lloran las cosas sobre nosotros
239. María Luisa Vergara. Más allá del río Biru
240. Alfonso Albalá. El Fuego
241. José Alfaro. Madrid. Primera Década del Siglo XX (1901-1910)
242. Miguel de Cervantes Saavedra. Entremeses
243. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Ultramar III)
244. Medardo Fraile. Ejemplario
245. Elena Santiago. Ácidos Días
246. Tomás de Iriarte. Fábulas Literarias
247. Daniel-Rops. Corazones Cómplices
248. Ricardo Doménech. La Pirámide de Khéops (relatos)
249. José Luis Olaizola. El Señor del Huerto
250. Henrik Ibsen. Casa de Muñecas/La Dama del Mar
251. Marqués de Santillana. Refranero
252. François-René, Vizconde de Chateaubriand. Atala/René
253. Alonso Zamora Vicente. Mesa, Sobremesa
254. Francisco de Quevedo. Poesía de España, la muerte y Dios
255. Pedro Crespo. Todo el oro del mundo
256. Luis Marañón. Yo, el otro Balzac
257. Charles Perrault. Cuentos de Perrault


sábado, 28 de julio de 2012

El Crimen y las Novelas Policíacas

Los personajes hablan de un crimen en la localidad:

«[...] Todo aquello fue muy comentado en la tasca.

-¿Encuentra usted una razón científica para un acto semejante? -preguntaban a Mouraille.

-El oficio de asesino -decía éste- es el último de los oficios y, ciertamente el mas estúpido. [...]

-A su juicio, ¿los asesinos son responsables?

-Patológicamente hablando así lo creo. Hablo del crimen premeditado como el presente.
Vean, ustedes, el crimen perfecto no es realizable y, si lo fuere excepcionalmente, sería por causas ajenas a la voluntad del asesino y a sus previsiones. ¿Leen ustedes novelas policíacas?

-A veces -respondió Armand Jolibois.

-El autor, un intelectual que puede combinar a placer el tema de su obra, posee una técnica muy superior a la del asesino primario, el cual no puede haber analizado todas las probabilidades de su crimen. ¿Están todos conformes?

-Sí, sin ninguna duda.

-Entonces lean con atención algunas novelas policíacas. Descubrirán en ellas el fallo, el lugar donde el narrador hace trampa para hacer realizable y misterioso el crimen. Se lo repito: el criminal está virtualmente cogido de antemano. Actúa no obstante, como si no lo supiera. Con ello prueba que es un débil mental[...]»


Gabriel Chevallier, Clochemerle Babilonia, Plaza & Janés, 1979, págs. 169-170, Colección El Arca de Papel nº 146

Las negritas son mías.


viernes, 27 de julio de 2012

La Ley Seca en Estados Unidos

La Ley Seca (1919-1933)

Esa ley durante esos años prohibíó la fabricación, distribución y consumo de bebidas alcohólicas.

Leamos sobre el comportamiento de alguno con respecto a ella:

«[...] Así pues no debe sorprender que cuando Guido Sella decidió vender licor, no tuviese la menor idea de que hacía algo moralmente mal. Para él la prohibición era una farsa, una superchería inexplicable. Su actitud respecto de la ley nueva fue parecida a la de Mark Twain al respecto de una nueva medida, que en cierto momento estaba pendiente en la legislatura de Iowa y él describió como "una ley muy sana... que prohibía fabricar, exportar, importar, comprar, vender, tomar en préstamo, dar en préstamo, robar, beber, oler, o poseer, por conquista, herencia, intención, accidente o de cualquier otra manera, todas y cada una de las bebidas deletéreas conocidas por la raza humana, excepto el agua". Como italiano, Sella, carecía de código moral que le permitiese ver la prohibición bajo ninguna otra luz; y como ciudadano, no tenía la sagacidad ni la previsión necesarias para percibir sus trágicas insinuaciones y su efecto desmoralizador latente sobre el país.
Por lo tanto, inició su nueva empresa con toda inocencia. Deliberadamente, no se hubiese convertido en destilador clandestino de haber comprendido que negociar en licores le acarrearía la degradacion moral [...]»


Angello M Pellegrini, Siete Vidas, Plaza & Janés, 1963, pág. 121, Colección Alboreal nº 21

Las cursivas son mías.


martes, 24 de julio de 2012

Bah... Superhéroes

Seamos como los espartanos en su laconismo:

No vi Batman Begins porque el cine frío, pretencioso y tan aburrido de Chris... Congeladora Nolan no me agrada.

Sigo pensando igual: me hartan sus diálogos tan vacíos, su atmósfera fría, no me interesaba lo que les pasara a los personajes, las situaciones tan inconcebibles y jaladas de los pelos, con el abuso de la suspensión de la incredulidad, la música machacona que de heroica no tiene nada, etc., etc.

Con la segunda parte pasó igual y con respecto a la tercera hago lo mismo -No verla- aunque medio mundo vaya al cine y hable de ella.

Lo mismo pasa con el resto de películas sobre superhéroes porque me resbala completamente toda su temática y también el hecho de que sean taquilleras o no.

Fin

miércoles, 18 de julio de 2012

La Realidad y las Lecturas

-No puedo actualizar siempre el blog poniendo colecciones desordenadamente porque primero hay que investigar en las fuentes y verificar lo más posible que es lo que más demora. Luego de esto ahí recién puedo poner los datos de una colección determinada.
-Vaya contradicción: tener un blog sobre colecciones librescas y sufrir en ocasiones de desgana lectora.

-Hay gente que tiene como una especie de fobia a la lectura y pasados unos años se da cuenta del peso insoportable de su ignorancia y se ponen a leer como locos

Pero siempre se lamentan del tiempo que perdieron por no querer leer casi nada salvo lo que era obligatorio.

-Precio: distancia entre el lector y determinada obra.

-Qué asco dan los que se enorgullecen de su ignorancia y lo peor: el de no gustarles leer.


-Existe gente tan detestable por pedante que nos parece un tremendo desperdicio todo lo que se han leído.


-Comparada la lectura con la televisión mayormente ésta es en un 90% una caca de elefante.

-Tenemos una vida en donde el tiempo solamente nos alcanzará para leer una cierta cantidad de libros

-Es paradójico el que haya conocimiento y a la vez tanta ignorancia y el analfabetismo real.

-¿Cómo es posible que millones sepan leer y escribir y no entiendan lo que leen? (analfabetismo funcional)

-Sufrimos más cuando fracasamos nosotros u otros porque el conocimiento también da dolor.

-¿De qué me sirve haber leído si lo que es mi escaso conocimiento no lo comparto con otros?

-Existen los que han leído mucho pero no pueden comprender a los demás ni mucho menos sentir empatía por ellos.

-Evitemos lecturas deprimentes que son como las pestes.

-Para deprimirnos con la realidad tenemos suficiente y mucho más sobrante

-Aunque ganen el Nóbel ni así nos convencen para leerlos.

-Cuando no me gusta el argumento u otros detalles de un libro pues decido no empezar a leerlo o tal vez renuncie a seguir haciéndolo en cierta parte avanzada o porque de repente ya no me interesa ni siquiera terminarlo porque en el tramo final me desagradó en algo.


martes, 17 de julio de 2012

Búsquedas en el blog

Lo que vemos:

-El año 141 pertenece al siglo II que puede ser a.C. o d.C.

-El misterio de Listerdale de Agatha Christie y otras obras de la autora están en la venta en diversos sitios: Iberlibro, Uniliber, etc.

-El caso de la cleptómana es de Erle Stanley Gardner y no de Agatha Christie.

-Sobre Michael el renegado vea aquí

-Busca el resumen de un relato o de un libro: hágase a sí mismo(a) el gran favor de leerlo y realice el resumen con sus propias palabras.


domingo, 15 de julio de 2012

Colección Autores Peruanos

Editorial Universo, Lima, Perú

1. Ciro Alegría. Los Perros Hambrientos
2. Manuel Ascencio Segura. El sargento Canuto/Las Tres Viudas
3. Ciro Alegría. La Serpiente de Oro
4. Inca Garcilaso de la Vega. Comentarios Reales de los Incas Tomo I
5. Inca Garcilaso de la Vega. Comentarios Reales de los Incas Tomo II
6. Inca Garcilaso de la Vega. Comentarios Reales de los Incas Tomo III
8. Ricardo Palma. Tradiciones Peruanas Tomo I
9. Ricardo Palma. Tradiciones Peruanas Tomo II
10. Abraham Valdelomar. Cuentos
11. Leónidas Yeroví. Poesía y Teatro
12. José María Eguren. Poesías Completas y Prosas Selectas
13. Inca Garcilaso de la Vega. Historia General del Perú Tomo I
14. Inca Garcilaso de la Vega. Historia General del Perú Tomo II
15. Inca Garcilaso de la Vega. Historia General del Perú Tomo III
16. Ciro Alegría. El Mundo es Ancho y Ajeno Tomo I
17. Ciro Alegría. El Mundo es Ancho y Ajeno Tomo II
18. Luis B. Cisneros. Julia
19. Narciso Aréstegui. El Padre Horán tomo I
20. Narciso Aréstegui. El Padre Horán tomo II
21. Ciro Alegría. Sueño y Verdad de América
22. Felipe Pardo y Aliaga. Poesía y Artículos
23. Felipe Pardo y Aliaga. Teatro (selección)
24. Ciro Alegría. Gabriela Mistral íntima
25. Manuel Ascencio Segura. Artículos de Costumbres
26. Manuel Gónzales Prada. Ensayos Escogidos
27. Ciro Alegría. La Ofrenda de Piedra
29. Felipe Pardo y Aliaga. El Espejo de mi Tierra
30. Abraham Valdelomar. Poesía y Estética
31. José María Arguedas. Páginas Escogidas
32. José Santos Chocano. Antología Poética
33. Anónimo. Ollantay
34. Luis E. Válcarcel. Tempestad en los Andes
35. Luis E. Válcarcel. Ruta Cultural del Perú
36. William Prescott. Historia de la Conquista del Perú Tomo I
37. William Prescott. Historia de la Conquista del Perú Tomo II
38. William Prescott. Historia de la Conquista del Perú Tomo III
39. Ricardo Palma. Tradiciones Peruanas: Conquista y Virreinato
40. Ricardo Palma. Tradiciones Peruanas: Emancipación
41. Ricardo Palma. Tradiciones Peruanas: República
42. Manuel Gónzales Prada. Horas de Lucha
43. José Diez Canseco. Estampas Mulatas
44. Manuel Ascencio Segura. Ña Catita/La Saya y el Manto
45. Pedro Cieza de León. El Señorío de los Incas
46. José Uriel García. El Nuevo Indio
47. José B. Adolph. Cuentos del relojero abominable
48. Luis Alberto Sánchez. Balance y Liquidación del Novecientos
49. Luis Alberto Sánchez. Los Poetas de la Colonia y la Revolución
50. Mariano Melgar. Antología Poética
51. Clorinda Matto de Turner. Aves sin Nido

viernes, 13 de julio de 2012

Colección Ariel Universal

Ariel Ltda

Ponemos entre paréntesis las otras numeraciones en que aparecen los títulos publicados

1. Sigmund Freud. Teoría Sexual
2. Amado Nervo. La Anada Inmóvil
3. Jorge Icaza. Huasipungo (8)
4. Giovanni Boccaccio. Decamerón (38)
5. Nicolás Maquiavelo. El Príncipe (21)
6. Varios autores. Titanes de la Poesía Popular
7. Edgar Allan Poe.Narraciones Extraordinarias
8. Máximo Gorki. El Patrono (46)
9. Nelson Estupiñán Bass. Cuando los guacayanes florecían I
10. Nelson Estupiñán Bass. Cuando los guacayanes florecían II
11.Varios autores. Narradores Centroamericanos Contemporáneos
12. Stendhal. Rojo y Negro I
13. José Hernández. Martín Fierro (56)
14. Stendhal. Rojo y Negro II
15. León Tolstoi. La Sonata a Kreutzer
16. Platón. El Banquete
17. Sigmund Freud. Los Sueños y el Psicoanálisis
18. Inca Garcilaso de la Vega. Comentarios Reales
19. Plutarco. Demóstenes y Cicerón/Demetrio y Antonio
20. Mark Twain. Viajes Humorísticos
21. Julio Cortázar. Una Flor Amarilla (4)
22. Cristóbal Garcés Larrea (comp.). Narradores Cubanos Contemporáneos
23. Marcel Proust. En Busca del Tiempo Perdido I (Por el Camino de Swan)
24. Ricardo Palma. Tradiciones Peruanas
25. José Enrique Rodó. Ariel
26. Domingo F. Sarmiento. Facundo
27. Varios autores. Titanes de la Poesía Amorosa I
28. Marcel Proust. En Busca del Tiempo Perdido II
29. Joseph Bédier. Tristán e Isolda
30. Jorge Pérez Concha. Pensamiento Político de Bolívar
31. José Martí. San Martín, Bolívar, Washington
32. Hernán Rodríguez Castelo (sel.). Narradores Chilenos Contemporáneos
33. Honorato de Balzac. Eugenia Grandet
34. Rubén Darío. El Hombre de Oro y Otros Cuentos
35. Hernán Cortéz. La Conquista de México
36. Gustavo Adolfo Bécquer. Desde mi Celda (o Cartas desde mi Celda)
37. Varios autores. Titanes de la Poesía Amorosa II
38. Gabriel García Márquez. Ojos de Perro Azul (3)
39. José Enrique Rodó. Hombres de América
40. Miguel de Cervantes Saavedra. La Fuerza de la Sangre
41. Esquilo. Tragedias
42. Voltaire. Cándido
43. Guy de Maupassant. Mi tío Julio
44. Mark Twain. Cuento Policial de Doble Fondo
45. Franz Kafka. La Metamorfosis
46. Gustavo Álvarez Gardeazábal. Cóndores no entierran todos los días (5, 60)
48. Jorge Pérez Concha. Pensamiento Integracionista de Bolívar
49. Fedor Dostoievski. El Gran Inquisidor
50. Cristóbal Garcés Larrea (comp.). Narradores Colombianos Contemporáneos
51, Torcuato Tasso. Noches
52. George Sand. La charca del Diablo
53. Cicerón. Sobre las Leyes
54. Charles Dickens. Cuentos de Boz
55. Goethe. Werther/La Nueva Melusina
56. Eduardo Caballero. El Cristo de espaldas
57. Jack London. La Peste escarlata
59. Geofrey Chaucer. Cuentos de Canterbury (Selección)
60. Miguel Otero Silva. Casas muertas (5, 87)
61. Goethe. Fábulas e Historias
62. Alfredo Pareja Diezcanseco. La Beldaca
63. Washington Irvirg. Cuentos del Antiguo Nueva York
64. Mark Twain. Fragmentos de los Diarios de Adán y Eva
65. Joseph Conrad. Karain: un Recuerdo
66. Cristóbal Garcés Larrea (comp.). Narradores Brasileños Contemporáneos
67. Benjamín Carrión. Cartas al Ecuador
68. Anatole France. Los dioses tienen sed
69. Alphonse Daudet. Cuentos del Lunes
70. Rubén Darío. Los Raros
71. Thomas de Quincey. El asesinato como una de las bellas artes
72. Henryk Sienkiewicz. Narraciones
73. Fedor Dostoievski. Noches Blancas
74. Fray Luis de León. El Cantar de los Cantares
75. Miguel de Cervantes Saavedra. El Celoso Extremeño y otras Novelas Ejemplares
76. Emilio Zola. Nuevos Cuentos a Ninón (o Cuentos a Ninón)
77. Anatole France. El Mundo y Jerónimo Coignard (o Las Opiniones de Jerónimo Coignard)
78. Baldomero Lillo. Sub Terra/Sub Sole
79. Séneca. De la sabiduría y la felicidad
80. León Tolstoi. Sebastopol (Relatos de Sebastopol)
87. Cristóbal Garcés Larrea (comp.). Cristóbal Garcés Larrea (comp.). Narradores Peruanos Contemporáneos
92. Joseph Conrad. El Duelo
93. Ovidio. El arte de amar
99. Juan Valera. Pepita Jiménez

Continuará

miércoles, 4 de julio de 2012

Actualización

Estoy recopilando información sobre la colección Selecciones de Biblioteca Oro de Editorial Molino, por eso es que la he cambiado de lugar en el blog.

He puesto los títulos en la colección Grandes Maestros del Crimen de los números 65 y 91.

Colección Selecciones de Biblioteca Oro

Molino

1. Rex Stout. La Liga de los Asustados
2. James Hilton. Horizontes Perdidos
3. Mabel Seely. Trágica murmuración
4. Rex Beach. El camino de hierro
5. Agatha Christie. Asesinato en el Orient Express
6. H. Woodward y F. Amherts. Dos horas en blanco
7. Edison Marshall. La canción de la flecha
8. Raymond Chandler. Detective por correspondencia (Farewell, my lovely o Adios, Muñeca)
9. Ernest Haycox. El camino del oro
10. Charlotte Murray Russell. Toque de difuntos
11. J.P. Marquand. El imperturbable señor Moto
12. Gentry Nyland. Detective sin Licencia
12. Amelia Reynolds Long. Crimen en el sur (edición argentina)
13. Agatha Christie. El Asesinato de Roger Ackroyd
14. Stuart Palmer. El enigma de los estudios Mammoth
14. James O. Hanlon. Suicidio o asesinato (edición argentina)
15. Agatha Christie. Diez Negritos (o Y no quedó ninguno)
16. Rex Beach. Los caprichos del azar
17. Isabel Garland. Crimen en la noche
18. Earl Derr Biggers. El Criado Chino
18. Amelia Reynolds Long. Sangre que mata (edición argentina)
19. Mignon B. Eberhat. La casa en la azotea
20. Charles Nordhoff y James N. Hall. Huracán
20. Owen Fox Jerome. El crimen del club de golf (edición argentina)
21. Max Brand. El joven Doctor Kildare
22. A.E.W. Mason. El zafiro
23. Stewart Ed ward White. Oro
24. Ruth Gilbert Cochran. Victoria Pruitt viene a la ciudad
25. Capitán H. Shaw. La hija del Viking
26. Agatha Christie. Cianuro Espumoso
27. Humphrey Jordan. El Comandante Gaunt
28. Ngaio Marsh. Un hombre muerto
29. Agatha Christie. Cita con la muerte
30. Leslie Edgley. Pesadilla
31. Vereen Bell. El pantano de la muerte
33. Earl Derr Biggers. Cincuenta velas
34. Margaret Scherf. Al muerto le crece la barba
35. Anne Hocking. Los buitres se reúnen
36. E.Ph. Oppenheim. Nick de Nueva York
37. Agatha Christie. El Misterio del Tren Azul
38. Anne Hocking. Muerte en la boda
39. Rex Beach. Hombres de las Islas
40. S.S.Van Dine. El Assesinato del Casino
41. P.P. Muir y E.D.H. Tollemache. Heridas sin cicatrizar
42. Earl Derr Biggers. El Loro Chino
43. Agatha Christie. Un Triste Ciprés
44. Erle Stanley Gardner. El caso de las garras de terciopelo
45. Dorothy L. Sayers. El cadáver con lentes
46. Agatha Cristie. Maldad bajo el sol
47. James B. Hendrix. Juan el Negro
48. Agatha Christie. El enigmático Mr. Quin
49. Earl Derr Biggers. La casa sin llaves
49. Mignon B. Eberhart. La cacatúa blanca (edición argentina)
50. Frank Gruber. El burro de plata
51. Anne Hocking. La pincelada final
52. Agatha Christie. Un cadáver en la Biblioteca
53. H. Birney. Ana Carmeny
53. Earl Derr Biggers. Cincuenta velas
54. E.Ph. Oppenheim. El Hombre sin nervios
55. Milton M. Raison. El alegre propietario de la funeraria
56. Rex Beach. La barrera
58. Agatha Cristie. Cinco Cerditos
59. E.Ph. Oppenheim. La sonrisa de Moran
60. Anne Hocking. Malas acciones realizadas
61. Valentin Williamas. El verdugo espera
62. Anne Hocking. La muerte visita "Los cedros"
65. S.S.Van Dine. El caso del secuestro
66. Rex Stout. Demasiados Cocineros
67. S.S.Van Dine. El misterio del café Domdaniel
68. Sam Merwin Jr.. Un cuchillo en mi espalda
69. Edgard Wallace. La banda de la «Rana»
70. Owen Fox Jerome. El crimen del club de golf
71. Theodora Du Bois. El caso de la tachuela verde
72. Ellery Queen. El Misterio de la Mandarina (o El Misterio de la Naranja China)
73. Rex Stout. La Segunda Confesión
74. E.Ph. Oppenheim. Siete tabernas de Marsella
75. Agatha Christie. Matrimonio de Sabuesos
77. Edward Lee. El misterio de la lubina
78. S.S.Van Dine. El visitante de medianoche
79. Agatha Christie. La muerte visita al dentista
80. A. A. Fair (Erle Stanley Gardner). Berta, la tetera y el gato (192)
81. Earl Derr Biggers. Eran Trece
82. Rex Stout. Los Amores de Goodwin (o El conferenciante silencioso o La voz del muerto)
83. Anne Hocking. Tal para cual
85. Anne Hocking. El secreto del coronel Fielding
87. E.Ph. Oppenheim. El tesoro de Martin Hews
88. Helen Reillly. El cuarto azul de Arroways
89. Valentin Williams. La respuesta de la muerte
90, John Dow. El crimen de los parásitos
91. E.Ph. Oppenheim. Ídolos robados
92. Agatha Christie. Intriga en Bagdad
94. John Evans. Nimbo de sangre
95. Hammond Innes. La isla de Maddon
96. Thorne Lee. El monstruo de Lazy Hook
97. Miles Burton. Pánico en la villa
98. Olivier Sechan e Igor B. Maslowsky. ¿Quiere usted morir conmigo?
99. Agatha Christie. Navidades Trágicas
100. Wade Miller. El espectador culpable
102. Gerrad Fairlie. El ganador se lo lleva todo
103. Hammond Innes. El hielo azul
104. Erle Stanley Gardner. El caso del sonámbulo
105. Henry Wade. Cúmplase la ley
106. Richard S. Prather. Todos tenían una pistola
108. Anthony Gilbert. Reptil en acecho
109. The Gordons. Negro es mi pasado
110. Stuart Palmer. Un Sherlock Holmes con faldas
111. Henry Holt. No hay premio para el crimen
112. Erle Stanley Gardner. El fiscal en candelero
113. Cleve F. Adams. Smith y la pelirroja
114. John Newton Chance. El caballero rojo
114. Stuart Palmer. La señorita Withers lo lamenta
116. Agatha Christie. Un puñado de centeno
117. Doris Miles Disney. La última gota
118. Erle Stanley Gardner. El fiscal traza un círculo
119. Margaret Erskine. La muerte recorre las calles
120. William Almon Wolff. El proceso de MaryDugan
121. Bruce Graene. La Huida
122. Agatha Christie. Carta sobre la mesa
123. Josephine Bell. Por causas naturales
124. Agatha Christie. La muerte de Lord Edgwware
125. Michael Gilbert. Cánticos y explosiones
126. Agatha Christie. La señora McGinty ha muerto
127. Rae Foley. La muerte y mister Potter
128. Agatha Christie. Se anuncia un asesinato
129. Leslie Ford. El baluarte del diablo
130. Agatha Christie. Asesinato en Bardsley News
131. David Alexander. La ciudad en negro
132. Agatha Christie. Después del funeral
133. Ellery Queen. Oficina de Investigación de Queen
134. Agatha Christie. Tres ratones ciegos
135. Brigid Maxwell. El caso de los seis amores
136. Agatha Christie. Pleamares de la Vida
137. D.B. Olsen. El corazón de Paul
138. Agatha Christie. Sangre en la piscina
139. Leslie Ford. El árbol de Judas
140. Agatha Christie. Asesinato en Mesopotamia
141. Rae Foley. Herencia peligrosa
142. Agatha Christie. El Testigo Mudo
143. Francis Didelot. Seis horas de angustia
144. Agatha Christie. El misterio de la guía de ferrocarriles
145. Agatha Christie. El truco de los espejos
146. Agatha Christie. Poirot en Egipto
147. Agatha Cristie. El hombre del traje color castaño
148. Agatha Christie. Muerte en las nubes
149. Agatha Christie. Destino desconocido
150. Agatha Christie. Matar es fácil
151. Agatha Christie. La venganza de Nofret
152. Agatha Christie. Trayectoria de boomerang
153. Agatha Christie. El misterioso Sr. Brown (o El adversario secreto)
154. Agatha Christie. Peligro inminente
155. Agatha Christie. Tragedia en tres actos
156. Agatha Christie. El secreto de Chimneys
157. Agatha Christie. El misterioso caso de Styles
158. Agatha Cristie. Muerte en la vicaría
159. Agatha Christie. Hacia cero
160. Agatha Christie. Poirot investiga
161. Agatha Christie. El misterio de las siete esferas
162. Agatha Christie. Los trabajos de Hércules
163. Agatha Christie. Ocho casos de Poirot
164. Agatha Christie. Señorita Marple y Trece Problemas
165. Erle Stanley Gardner. El caso de la viuda peligrosa
166. Agatha Christie. Parker Pyne investiga
167. Erle Stanley Gardner. El caso del canario cojo
168. Edgar Wallace. El Intérprete
169. S.S. Van Dine. El caso Rexon
170. Erle Stanley Gardner. El caso del anzuelo con cebo
171. Erle Stanley Gardner. El caso del loro perjuro
172. Erle Stanley Gardner. El caso del socio silencioso
173. Erle Stanley Gardner. El caso de la novia curiosa
174. Erle Stanley Gardner. El caso del gato del portero
175. Erle Stanley Gardner. El caso del ojo de cristal
176. Erle Stanley Gardner. El caso de la cleptómana
177. Erle Stanley Gardner. El caso de la joven arisca
178. Erle Stanley Gardner. El caso de las piernas bonitas
179. Erle Stanley Gardner. El caso de los dados falsos
180. Erle Stanley Gardner. El caso del perro aullador
181. Erle Stanley Gardner. El caso de las garras de terciopelo
182. Erle Stanley Gardner. El caso del tartamudo
183. Erle Stanley Gardner. El caso del sonámbulo
184. Erle Stanley Gardner. El caso del retrato falso
185. Erle Stanley Gardner. El fiscal acorralado
186. Erle Stanley Gardner. El fiscal en candelero
187. Erle Stanley Gardner. El fiscal traza un círculo
188. Erle Stanley Gardner. El fiscal desconcertado
189. Erle Stanley Gardner. El fiscal salva el escollo
190. A. A. Fair (seudónimo de Erle Stanley Gardner). Agencia de detectives
191. A. A. Fair. Donald Lam detective
192. A. A. Fair. Berta, la tetera y el gato
193. A. A. Fair. Doble o sencilllo
194. A. A. Fair. El ciego y el murciélago
195. A. A. Fair. El profesor de gimnasia
196. A. A. Fair. Hay que cerrar las ventanas
197. A. A. Fair. La coquetería de Berta Cool
198. A. A. Fair. Las lechuzas lo ven todo
199. A. A. Fair. Los cuervos no saben contar
200. A. A. Fair. Los tontos mueren en viernes
201. A. A. Fair. Un accidente que trae cola
202. Erle Stanley Gardner. La cerbatana china
203. S.S. Van Dine. Matando en la sombra
204. S.S. Van Dine. El asesino fantasma
205. S.S. Van Dine. El escarabajo sagrado
206. S.S. Van Dine. El caso Garden
207. S.S. Van Dine. El dragón del estanque
208. Earl Derr Biggers. Las siete llaves
209. G.K. Chesterton. La Sabiduría del Padre Brown (o La Sagacidad del Padre Brown)
210. Rex Stout. La bombonera roja
211. Rex Stout. El toro campeón
212. Rex Stout. Fer-de-lance
213. Rex Stout. La dama del velo
214. Rex Stout. Sobre mi cadáver
215. Rex Stout. Orquídeas negras
216. Max Brand. El secreto del doctor Kildare
217. Rex Stout. La banda de «El Goma»
218. Rex Stout. La mano en el guante
220. Rex Stout. No estaba bastante muerta (o No lo suficientemente muerta)/La Trampa
221. Rex Stout. ¡Igual sería estar muerto!
222. Edgar Wallace. El jeroglífico
223. Edgar Wallace. El misterio de los tres robles
224. Edgar Wallace. La celda de la muerte
225. Leslie Charteris. El Santo en Nueva York
226. Leslie Charteris. El Santo juega con fuego
228. Peter Cheyney. ¡Otro traguito!
229. Edgar Wallace. El astuto Mr. Reeder
230. Edgar Wallace. Las hijas de la noche
231. Frank Gruber. La moneda de oro
232. Agatha Christie. La casa torcida
233. Agatha Christie. Asesinato en la calle Hickory
234. Dorothy L. Sayers. ¿Muerte natural?
235. John Dickson Carr. El hombre que explicaba milagros
236. Stanley Ellin. El método Blessington y otros extraños relatos
237. Fredric Brown. ¡No mires atrás!
238. Robert Van Gulik. El jarrón chino
239. Margaret Echard. Crímenes en mi camino
240. Roderic Jeffries. El abogado enfrenta la muerte
241. Arthur Conan Doyle. Reaparece Sherlock Holmes
242. Arthur Conan Doyle. Sherlock Holmes no ha muerto (o Aventuras de Sherlock Holmes o El Regreso de Sherlock Holmes)
243. Arthur Conan Doyle. Memorias de Sherlock Holmes
244. Arthur Conan Doyle. Sherlock Holmes sigue en pie
245. Arthur Conan Doyle. El Archivo de Sherlock Holmes
246. Arthur Conan Doyle. El Último Saludo de Sherlock Holmes
247. Stuart Palmer. El gato persa
248. John Dickson Carr. El rincón de la bruja
249. Erle Stanley Gardner. El caso de la modelo asustada
250. Erle Stanley Gardner. El caso de la "mina" rubia
251. Erle Stanley Gardner. El caso de las manos heladas
252. Erle Stanley Gardner. El caso de las muñecas semejantes
253. Erle Stanley Gardner. El caso del secreto de la hijastra
254. Erle Stanley Gardner. El caso de la tía enamorada
255. Erle Stanley Gardner. El caso de la divorciada atrevida
256. Erle Stanley Gardner. El caso de la fortuna fantasma
257. Erle Stanley Gardner. El caso de los herederos asustados
258. Erle Stanley Gardner. El caso del tutor en apuros
259. Erle Stanley Gardner. El caso de la bella pordiosera
260. Erle Stanley Gardner. El caso de la camarera preocupada
261. Agatha Christie. El pudding de Navidad
262. Robert Van Gulik. El fantasma del templo
263. Agatha Christie. El espejo se rajó de parte a parte (o El espejo se rajó de lado a lado)
264. Agatha Christie. Un gato en el palomar
265. Agatha Christie. Asesinato en el campo de golf
266. Agatha Christie. En el hotel Bertram
267. Agatha Christie. El tren de las 4,50
268. Erle Stanley Gardner. El caso de la vela torcida
269. Erle Stanley Gardner. El caso del patito que se ahogaba
270. Erle Stanley Gardner. El caso del gatito imprudente
271. Erle Stanley Gardner. El caso de la lata vacía
272. Erle Stanley Gardner. El caso del reloj enterrado
273. Agatha Christie. El misterio de Listerdale
274. Agatha Christie. Tercera muchacha
275. Agatha Christie. Misterio en el Caribe
276. Agatha Christie. Noche eterna
277. Agatha Christie. Inocencia trágica
278. Agatha Christie. Los relojes
279. Agatha Christie. El templete de Nasse House
280. Agatha Christie. Poirot infringe la ley
281. Agatha Christie. El misterio de Sans Souci
282. Arthur Conan Doyle. El Signo de los Cuatro
283. Arthur Conan Doyle. El Valle del Terror
284. Agatha Christie. Los cuatro grandes
284. Dorothy L. Sayers. Cinco pistas falsas
285. Agatha Christie. Problema en Pollensa
285. Dorothy L. Sayers. Lord Peter descubre el delito
286. Dorothy L. Sayers. Los nueve sastres
287. Dorothy L. Sayers. El caso del bailarín barbudo (o Un cadáver para Harriet Vane)
288. Agatha Christie. Las manzanas
290. Agatha Christie. Los elefantes pueden recordar (o Los elefantes jamás olvidan)
291. Agatha Christie. Pasajero para Francfort
292. Arthur Conan Doyle. El Sabueso de los Baskerville (El Perro o El Mastín de los...)
293. Agatha Christie. Primeros casos de Poirot
294. Agatha Christie. Némesis
295. Agatha Christie. Testigo de cargo
296. Agatha Christie. El caso de los anónimos
297. Agatha Christie. Telón: último caso de Poirot
299. Agatha Christie. Un crimen dormido
300. Agatha Christie. La puerta del destino

Continuará

domingo, 17 de junio de 2012

La Epidemia de Obesidad

¿Qué desató la epidemia de obesidad en el Mundo?

En las últimas tres décadas las tasas de obesidad global se han duplicado y ahora viven en el mundo más de 500 millones de personas obesas.

Este exceso en el peso corporal está causando tres millones de muertes cada año, según cifras de la Organización Mundial de la Salud.

 Pero ¿qué fue lo que causó está epidemia?

Algunos culpan a nuestro estilo de vida, que nos ha vuelto cada vez más sedentarios, pasando horas sentados frente al computador o la televisión.

Pero otros expertos creen que los responsables son los alimentos que comemos. Y más específicamente, dicen, las enormes cantidades de azúcar que consumimos.

"Genéticamente, los seres humanos no hemos cambiado, pero nuestro ambiente y nuestro acceso a la comida sí han cambiado", explica a la BBC el profesor Jimmy Bell, especialista en obesidad del Imperial College de Londres.

"Todos los días estamos siendo bombardeados por la industria alimentaria para que consumamos más comida".

"Es una guerra entre nuestro cuerpo y las demandas de nuestro organismo con el acceso a la comida que se tiene en una sociedad moderna. Y como científico me siento realmente deprimido, porque estamos perdiendo la batalla contra la obesidad" agrega.

Uno de los más grandes cambios en nuestra dieta se remonta a los años 70, cuando la industria agrícola de Estados Unidos se embarcó en la producción masiva del maíz y del jarabe de maíz de alta fructosa, comúnmente utilizado hoy en todo el mundo como edulcorante en alimentos procesados.

Esto provocó un incremento masivo en las cantidades de alimentos baratos abastecidos a los supermercados estadounidenses: desde cereal hasta galletas de bajo precio.

Como resultado, las hamburguesas se hicieron más grandes y las papas fritas se hicieron más grasosas.
Esto, según la nutricionista Marion Nestle, preparó el terreno para la epidemia de obesidad.

"El número de calorías producidas en Estados Unidos, y disponibles a los consumidores estadounidenses, se incrementó de 3.200 por persona en los años 70 a 3.900, casi el doble de lo que un individuo necesita".

"Este incremento es enorme y pienso que es la causa de muchos problemas", señala.

¿Adictivo? 

El jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF) es un subproducto de desecho del maíz, increíblemente azucarado e increíblemente barato.

Al principio se le utilizaba en casi todos los alimentos: pizza, ensaladas, carne, pasteles y pan.
Para mediados de los años 80 el JMAF ya había reemplazado al azúcar en las bebidas gaseosas, lo cual tenía sentido para la industria, ya que era un 35% más barato.

Pero según algunos científicos, además de más dulce, también es más adictivo que el azúcar.
Y esto, dicen, ha provocado que en las últimas dos décadas el consumo promedio de estas bebidas se duplique.

La industria, por su parte, afirma que este incremento no ha causado la epidemia de obesidad, sino el hecho de que la gente consume demasiadas calorías.

"Ciertamente nuestras bebidas gaseosas regulares son una fuente de calorías, pero si tú consumes muchas calorías y ves mucha televisión o no haces suficiente ejercicio, es claro que tendrás un problema", afirma Susan Neely de la Asociación Estadounidense de Bebidas Gaseosas.

Pero el doctor Jean-Marc Schwarz del Hospital General de San Francisco cree que lo peligroso es la enorme cantidad de fructosa que consumimos en todo el mundo.

"Ésta no tiene un efecto tóxico como el plomo o el mercurio, lo que es tóxico es la cantidad que se consume", dice.

La fructosa se convierte fácilmente en grasa en el cuerpo y los científicos han descubierto que también suprime la función de una hormona vital llamada leptina.

Se cree que esta hormona controla la regulación del hambre y apetito en el cerebro.
Cuando el hígado se ve inundado con azúcar, la leptina deja de funcionar y el organismo no sabe cuando está lleno.

"Esto provoca que tu cerebro piense que te estás muriendo de hambre aunque acabes de comer. Lo cual causa un círculo vicioso de consumo, enfermedad y adicción", dice a la BBC el doctor Robert Lustig, profesor de endocrinología de la Universidad de California, en San Francisco.

"Y esto explica lo que ha ocurrido en todo el mundo" agrega.

Grasa por azúcar

Pero hace dos décadas surgió un fuerte debate entre los expertos sobre lo que estaba causando el incremento de enfermedades cardiovasculares, que en gran parte eran provocadas por el aumento en el peso corporal.

Se dijo que el responsable quizás no era el azúcar sino las grasas.

Esto condujo a un nuevo término en nuestros hábitos de consumo: los alimentos "bajos en grasas".

Estos productos no sólo prometieron enormes ganancias para la industria, sino también acabar con el potencial desastre de salud de las enfermedades del corazón.

De la noche a la mañana, todo el mundo comenzó a comprar yogur, margarinas, postres y galletas "bajos en grasas".

Estos productos no sólo prometieron enormes ganancias para la industria, sino también acabar con el potencial desastre de salud de las enfermedades del corazón.

De la noche a la mañana, todo el mundo comenzó a comprar yogur, margarinas, postres y galletas "bajos en grasas".

Pero gran parte de la grasa que se retiró a estos productos fue reemplazada con azúcar.

Para cuando los científicos se dieron cuenta de que quizás no era buena idea reemplazar grasa por azúcar, ya era demasiado tarde: el mundo estaba enfrentando una crisis de obesidad.

Hoy, cada vez más expertos están comenzando a pensar que hay algo específico en la fructosa que está acelerando la obesidad.

"Si la grasa fuera la causa, esto no sería tan malo", dice el doctor Lustig.

"Pero si la causa es el azúcar, esto sí es algo desastroso. Y creo que con lo ocurrido en los pasados 30 años hemos respondido ya a esa pregunta", agrega el científico.


domingo, 10 de junio de 2012

Lecturas Abandonadas XI

Dominique Lapierre. La Ciudad de la Alegría
Un libro que no te da ninguna alegría según lo vas leyendo sino que al contrario te deprime con tanta descripción de la pobreza, hacinamiento, hambre, mafias, corrupción, mugre y desgracias a toneladas en cada página sobre la vida en Calcuta, India.

Harto de tanta cosa abrumadora y dolorosa que te machaca el cerebro lo dejé en la página 80.

Aceptamos que existen problemas tremendos en nuestra realidad pero no soportamos que sean puestos con tanta pesadez doliente en un libro porque lo hace un ladrillo ilegible.

Prefiero la película de 1992 basada en el libro, dirigida por Roland Joffé y protagonizada por Patrick Swayze.


- Philip Roth. El Lamento de Portnoy (o El Mal de Portnoy)
No lamento nada no haber leído esta novela.
No me agrado el argumento ni la forma de escribir de Roth en su libro desde el inicio así que lo revisé y abandoné.

-Aldous Huxley. Los escándalos de Crome
Un libro que no me interesó leerlo porque el estilo del autor y la historia no me gustaron nada.

Un Mundo Feliz
Del mismo escritor otra obra que no me interesó ni el argumento, estilo, personajes, diálogos ni siquiera la historia del salvaje.
Me siento feliz de no haberla leído porque la encontré insoportable así que no me vengan con el cuento chino de que es imprescindible  leerla.


-Ray Bradbury. Crónicas Marcianas 
Había disfrutado con Fahrenheit 451 pero estas crónicas de ciencia ficción con vena poética me desagradaron: vi el libro, lo examiné y lo dejé.


-Las obras de Doris Lessing
Me producen absoluta indiferencia ya que no me interesa su narrativa y mucho menos, me atrapará el cebo, digo, el hecho que haya ganado el Nóbel de literatura.

Cuando no te gusta un libro pues no te gusta y punto.

viernes, 8 de junio de 2012

Un extendido mito sobre la mariguana


Advierten contra el extendido mito de que la mariguana es inocua

BBC Salud


El público tiene un "peligroso desconocimiento" de los riesgos que produce la marihuana en la salud, advierten expertos británicos.

Por ejemplo, asegura el informe, fumar marihuana tiene 20 veces más riesgo de desarrollar cáncer de pulmón que fumar tabaco.

Y sin embargo, un sondeo llevado a cabo por la British Lung Foundation (BLF) (Fundación Británica del Pulmón) encontró que 88% del público entrevistado piensa que los cigarros son más peligrosos. 

Asimismo, la encuesta llevada a cabo con 1.000 adultos, reveló que 35% de la muestra cree que la marihuana no produce ningún daño en la salud, a pesar de la evidencia científica que asocia a la marihuana con tuberculosis, bronquitis aguda, cáncer pulmonar, supresión del sistema inmune y enfermedad del corazón.

Según la BFL, este informe muestra una "alarmante desconexión entre la percepción del público de que el cannabis es una droga relativamente segura y el grave, e incluso fatal, impacto que ésta puede tener en los pulmones de la gente que la fuma".

Inhalaciones Peligrosas

Los expertos creen que una de las razones por las cuales la marihuana es más peligrosa que el tabaco se debe a la forma como la hierba se fuma.

Una inhalación típica de marihuana es 65% más larga y cuatro veces más profunda que una fumada típica de tabaco.

Así, una persona que fuma hierba inhala cuatro veces más alquitrán y cinco veces más monóxido de carbono que con un cigarro de tabaco, dice la BFL.

Además, con cada fumada de marihuana las partículas del humo se vuelven más concentradas y más peligrosas, agrega la organización.

Los expertos están preocupados principalmente por la falta de conocimiento sobre los riesgos de la droga entre la población más joven.

El sondeo mostró que 32% de la población general cree que fumar marihuana no es peligroso para la salud.
Pero la cifra se incrementa a casi 40% entre los jóvenes y adultos menores de 35 años, los que tienen más probabilidad de fumar la droga, dice la BFL


"Es alarmante que, aunque las nuevas investigaciones continúan revelando las múltiples consecuencias que fumar marihuana tiene en la salud , todavía existe una peligrosa falta de conocimiento público sobre lo perjudicial que puede ser esta droga", afirma la profesora Helena Shovelton, presidenta ejecutiva de la BFL.

"Los jóvenes, en particular, están fumando marihuana sin saber que, por ejemplo, cada cigarro de marihuana que fuman puede incrementar sus posibilidades de desarrollar cáncer pulmonar de la misma forma como si fumaran un paquete de 20 cigarrilllos de tabaco".

La experta agrega que "éste no es un problema de un grupo selecto", sino que es un problema de muchos, porque la marihuana es la droga de uso recreativo más utilizada en el todo el mundo.

Cifras de la Organización de Naciones Unidas (ONU) muestran que aproximadamente 4% de la población mundial, unos 162 millones de personas, usan marihuana cada año y unos 22,5 millones usan la droga diariamente.

Por eso, dice la BFL, es necesario llevar a cabo campañas de salud amplias para informar al público sobre estos peligros igual que se ha informado de los peligros de fumar tabaco y de comer alimentos grasos.

Investigaciones recientes sobre muestras de marihuana han mostrado que la concentración de tetrahidrocannabinol (THC) -el ingrediente psicoactivo de la droga- se ha duplicado en la planta desde los 1990.

Y otros estudios han encontrado un vínculo entre el THC y un mayor riesgo de infartos y de supresión del sistema inmune, lo cual a su vez incrementa el riesgo de infecciones.

Los científicos también han expresado preocupación por el impacto de la droga en la salud mental y el riesgo de desarrollar enfermedades como esquizofrenia, particularmente entre un grupo vulnerable de usuarios jóvenes que se cree pueden tener una predisposición genética a trastornos psicóticos.


Nota: Conocemos a gente que fumaba mariguana y otras drogas, que abandonaba los estudios o no podía trabajar y que hasta al cabo de un tiempo recaía en la adicción, así que olvídense del cuento de que la mariguana no causa ningún perjuicio: le destroza la vida a uno y a los demás.

Las negritas son mías

martes, 5 de junio de 2012

Los Ingleses y la Monarquía

Como dice este artículo de la BBC que nos ayuda a explicar y entender la razón de que los ingleses sigan manteniendo una monarquía considerada por otros como un adorno pomposo, un despilfarro imbécil a causa de una sarta de zánganos (quién diría que ahora los ingleses sean tan cínicos. El cinismo es mundial).

Cómo le gusta a muchos ver lo teatral de los desfiles y las fiestas, saber de los lujos y los privilegios, los chismes, de los escándalos y observar todo el exhibicionismo ostentoso y gastador de la nobleza.

Lo mismo sucede y se puede entender de otros países con sus monarquías añejas y mantenidas.


Por qué los británicos aman la monarquía 

Mark Easton


BBC


¿Por qué un país que se ha vuelto tan cínico acerca de otras instituciones -el parlamento, la City financiera, la prensa, la policía- permanece tan fiel a la monarquía?

A pesar de lo que les gustaría a los republicanos, menos del 20% de los súbditos británicos de la reina quieren deshacerse de la familia real, una proporción que no ha cambiado con el paso de las décadas.

De acuerdo a las encuestas de opinión de Ipsos Mori, el apoyo del público británico a la instauración de una república era del 18% en 1969 y 18% el año pasado, una proporción descrita por la encuestadora como "la tendencia más estable que hemos medido jamás".

Dados los enormes cambios sociales que han habido desde que la reina actual asumió hace 60 años, resulta sorprendente que un sistema de privilegios y poder hereditarios haya mantenido su popularidad.
Recientemente me he vuelto a familiarizar con el trabajo de dos figuras prominentes en el eterno debate entre monárquicos y republicanos, Thomas Paine y Walter Bagehot.

Sentido común vs excentricidad

En 1776, el panfleto de Paine "Sentido Común" empezó a ser divulgado entre la población de las colonias del Nuevo Mundo, un manifiesto para la independencia estadounidense y el republicanismo.

"Hay algo extremadamente ridículo en la composición de la monarquía", declaró Paine. "Una de las pruebas naturales más fuertes de cuán absurdo es el derecho hereditario de los reyes es que la naturaleza no lo acepta, de otra manera no lo ridiculizaría tan a menudo dándole a la humanidad un burro por un león".

Paine contrastó el sentido común del título de su panfleto con el absurdo y la superstición que inspiró el "prejuicio de los ingleses" por la monarquía, que es producto "tanto o más del orgullo nacional que de la razón".

Hasta el día de hoy, los republicanos británicos se refieren al "Sentido común" de Paine casi como un texto sagrado. Pero los monárquicos tienen su propio texto sagrado, escrito casi exactamente un siglo después: la "Constitución Inglesa" de Walter Bagehot.

Bagehot no trató de justificar a la monarquía diciendo que era racional (de hecho, aceptó muchas de las críticas de Paine), pero su argumento era que una "sociedad tan antigua y complicada" como Inglaterra requería más que una lógica mundana.

"La reverencia mística, la lealtad religiosa, que son esenciales para una monarquía verdadera, son sentimientos imaginativos que ninguna legislatura puede fabricar en ninguna sociedad", escribió.

 El teatro de la sociedad

Bagehot había identificado una característica nacional en desarrollo. A medida que el poder colonial y la riqueza del imperio se redujo, crecía el deseo de definir la grandeza como algo que iba más allá de la fortuna y el territorio. El Reino Unido quería creer que era intrínsecamente especial.

"La gente respeta lo que podríamos llamar el espectáculo teatral de la sociedad", escribió. "El clímax de la obra es la reina".

 Pero volvamos a 1952, cuando se hicieron los planes para la coronación de la nueva reina, Isabel II. A pesar de la austeridad de la posguerra, se decidió que la ocasión debía ser una fabulosa aventura extravagante, con toda la pompa y ceremonia posible. Hubo plumas y pieles, oro y joyas, himnos y trompetas.

Dos sociólogos, Michael Young y Ed Shils, hicieron un estudio y concluyeron que, a pesar de que hubo quieres opinaron que todo era un desperdicio de dinero, "la Coronación le dio a prácticamente toda la sociedad un contacto con lo sagrado tan intenso que creemos que se justifica considerarla como un gran acto de comunión nacional".

El Reino Unido -maltratado, golpeado y roto- parecía decidido a acoger a su monarquía y olvidar el costo. La paradoja es que la austeridad estaba a gusto con la ostentación; el reto institucional generó una pasión por la autoridad hereditaria.

Peculiares

Sesenta años más tarde, las ansiedades son similares a las de entonces y la austeridad, aunque por razones distintas, es nuevamente una realidad cotidiana.

Y sesenta años después, a pesar del frío y la lluvia del verano inglés, miles han estado en las calles celebrando el Jubileo de Diamante.

 Los británicos siempre han preferido las peculiaridades de su historia que el racionalismo extranjero. Los romanos les trajeron caminos rectos y el sistema decimal. Tan pronto como se fueron, se retomaron las imposiblemente complicadas medidas imperiales y los sinuosos caminos rurales.

Los normandos encargaron el libro de Domesday para tratar de imponer el orden en el caos burocrático, pero tuvieron que ceder a cada paso. Fue así como terminaron con lugares con nombres impronunciables como Worcestershire.

A los británicos no les gustan las líneas rectas y Walter Bagehot entendió que su identidad se encuentra en los giros y vueltas de un sendero rural, no en el pragmatismo de una carretera.

Lo mismo ocurre con el sistema de gobierno. La lógica no es el factor más importante. Están encantados de aceptar la excentricidad y la extravagancia, ya que reflejan una parte importante del carácter nacional.
Así pues, al tratar de explicar el éxito de la monarquía, no debemos esperar una respuesta que se base en la razón.

No es un cálculo de pérdidas y ganancias: ¿cuánto cuesta la Reina comparado con lo que trae para el turismo?

No es cuestión de actitudes políticas: ¿cómo puede una democracia liberal justificar el poder y privilegio basado en el accidente del nacimiento?

La monarquía británica es valorada porque es la monarquía británica. Se trata de una sociedad antigua y complicada que respeta el espectáculo teatral de la sociedad.


miércoles, 11 de abril de 2012

Películas de superhéroes y demás adefesios

La sobresaturación de películas llenas de super inútiles con sus temáticas trilladas hasta las naúseas me producen la mayor indiferencia.

Que tanto adefesio sea bestseller o taquillero en el cine o que tenga alta sintonía en la tv indica la enorme mediocridad "cultural" de nuestra sociedad actual.

Facebook y Twitter: idiotas adicciones enfermizas.

No pueden vivir sin contar lo que hacen y tanto les importa que los vean en sus fotos y videos que son pura tierra muerta por estériles.

Comen basura todos los días y...

La sociedad humana cada vez se va volviendo más idiota.


sábado, 7 de abril de 2012

Actualización

Se ha añadido la col. Selecciones de Biblioteca Oro de editorial Molino.

La iré completando en la medida de lo que encuentre.

No se debe confundir esta col. con su la que es su hermana y contemporánea llamada Biblioteca Oro del mismo sello.

domingo, 25 de marzo de 2012

Datos y más datos

Encontré nueva información de colecciones que en su mayoría es correcta, así no me tengo que quemar el cerebro revisándola.

A ver si la pongo en estos días.

Y no, no me gustan nada los detallitos kitsch con su chirriante colorido malograme la vista de muchos otros blogs.

No elijo las vistas dinámicas porque Twitter y Facebook me importan un comino.

sábado, 3 de marzo de 2012

La Verdad

Digo la verdad: quisiera seguir poniendo más listados pero esta tremenda preocupación por lo laboral desarma cualquier plan y el tiempo libre lo tengo medido.


Lean, investiguen, pregunten, viajen a lugares de interés... porque la televisión y mucho del entretenimiento actual no son más que un montón de basura.



Pero ahí está el blog para que se aloquen con tanto libro.

martes, 28 de febrero de 2012

Profesor Patético

Otro hermoso recuerdo de ese parque temático de Burrolandia llamado Universidad.

Este es otro ejercicio de maso... digo, de soltar a otro de mis demonios de la memoria de elefante que es mi madero de tormento, cruz o como se diga.

Me acuerdo que en el primer año en la Facultad de Edu... de la Ignorancia tuvimos un curso de... Dudas Políticas y demás adefesios.
El asno, digo, el profesor vino a dárserlas de muy leído y a zamparnos una ensalada indigesta de marxismo-leninismo mezclado con el resto de toda esa búsqueda bizantina de la inmortalidad del mosquito llamada filosofía desde los presocráticos en adelante.

El muy cretino creía que soltando su rollo pachanguero de mezcolanzas oscuras que todos los universitarios burros sólo iban a parar las orejas, a ponerse a copiar y a tragarse toda la sarta de estupideces no explicadas que soltaba su majestad ateo católico apostólico romano.

Sí, porque el loco se tiraba hablando de la basura marxista-leninista ateo-agnóstica-perdidos en el espacio filosófico y luego tan campante se iba a la iglesia San Pedro... sí que tendría asco.

Y hablaba basura, estiércol, relleno sanitario disfrazado de cátedra y para nosotros era un placer contradecirlo a cada rato, hacerlo sufrir con lo que no sabía o no esperaba que le dijeran.

¿Acaso la burriuniversidad no es un lugar para debatir o es sólo es un sitio para copiar y tener un bonito cuaderno de apuntes plagado de idioteces que después al final únicamente servirá cuando te falte papel higiénico o para limpiar las cacas de los perros?

Clase tras clase eran debates con un tipejo que no soportaba la contradicción de dos alumnos en cualquier tema y lo fregáramos a cada momento dejándole el cerebro hecho una basura...

Caray, no lo hacíamos por fregar pero discutiendo nos aburríamos menos, la clase se ponía más interesante y si al señor de las moscas no le gustaba el análisis, la opinión contraria con base, ése era su problema, entonces para qué diablos se metió a ser profesor ( "catedrático")

Si a los profesores universitarios no les gusta debatir entonces todo su rollo de la dialéctica era y es pura mentira y una tremenda imbecilidad de la boca para fuera.

Y un día pasó: se fue a contarle a otro cate... burro -me niego a llamarlos catedráticos- de cómo nosotros, el par de miserables continuamente le contradecíamos en clase y se puso a llorar.

Poco después llamaron a otro fanático del lenguaje enredado para que ayudara en la clase y también era otro católico marxista-leninista.
Según el profesor enredado el agua y el aceite sí se podían mezclar... -y no hablamos de la emulsión-, que se podía ser creyente y ateo a la vez

Ya comentaré en otra ocasión sobre este sinvergüenza campeón del lenguaje que no se entendía ni a patadas.

Además del profesor de Ética que exhibía su adulterio... y de los acosadores sexuales -hasta en plena clase- de ese manicomio-fábrica de títulos llamado Universidad. Como aprobaban poniendo en práctica el Kamasutra o con pagos para que los alumnos salieran aprobados, sin olvidarnos del acoso moral-psicológico, es decir, cómo te destrozaban, hacían pedazos la autoestima de cualquiera en clase.
Con todo ese material se podía hacer una nueva tesis sobre sadomasoquismo o sobre las nuevas Sodoma y Gomorra en el interior de ese local supuestamente dedicado a la edu... en donde sales más ignorante si no has tenido la costumbre de estudiar y de leer por tu cuenta.



En conclusión:
Alumnos que debatan ahora en clase... pues échate a buscarlos.

domingo, 29 de enero de 2012

Lecturas Abandonadas X: Adios, Libros

Me he estado deshaciendo de libros que nunca voy a leer, hojear ni consultar.

Algunos los he vendido y en una buena o en su mayor parte los he regalado...


Los que me aburrren hasta verlos se largan de inmediato.


-Príncipe y Mendigo de Mark Twain: lo había tenido tanto tiempo que estaba de candidato para las termitas y como ya me sabía la historia tan trillada.

-Aventura de Jack London: no me daba ganas de aventurarme leyéndolo.

-Barry Lyndon: la versión de Kubrick es un somnífero que no le hace justicia a la novela.

-El Pirata Rojo de Fenimore Cooper. Si alguien quiere curarse el insomnio tiene a El Último Mohicano y a este libro como remedios.


-Las Vacaciones del Padre Hilario de Bruce Marshall. Fue un placer mandarlo de vacaciones a otro sitio en donde tal vez lo lean y aguanten.


-Con él llegó el Escándalo: Con él llegó el tedio porque es de lo más soporífero desde el inicio.


-El León de Damasco de Salgari.
Años y años en mi biblioteca y me daba sueño el hojearlo. Diálogos y díálogos interminables en una historia con partes tan inverosímiles.
¿Me voy a creer que alguien sea tan idiota que no puede distinguir a una mujer hermosa frente a sus narices?

-El Corsario Negro de Salgari .
Detesto tanto su final que me sigue pareciendo de lo más imbécil que por absoluta indiferencia no leí su continuación, La Reina de los Caribes, a pesar de haber poseído dos veces el libro... que luego vendí.


-Tarzán y los Pigmeos y Tarzán el Gran Jeque de Rice Burroghs. Francamente sólo soporté el primer libro con el personaje encontrado y criado en Monolandia.


-Los Cazadores de Cabelleras de Mayne Reid: No sé pero me harté de no tener ningún interés en leerlo.

-Fabricante de Viudas de Fagyas: Desagradable historia... como para interesarse en consultar con un vendedor de... colchones.
Un chasco toda la historia con una explicación final que es como la destrucción de Pompeya.

-Peonía de Pearl Buck.
Únicamente tuve ánimo de regalar este tocho sobre la chica china y su trabajo con una familia judía..
La autora hace todo lo posible para no pasar de las primeras páginas.

-Murallas Humanas de Wellman: Ladrillo con una trama inaguantable como chocarse con la pared. Un gustazo el desaparecerlo de mi vista.

-Yo, el Jurado: tan mal escrito que es un placer no leerlo.

-La Espía que me amó de Fleming: una escritura de lo más terrible. Todo un placer y un gusto no haberlo comprado.

-Cada vez que me hablan de Pérez-Reverte, Vila-Matas, Bolaño, Javier Marías y otros bestsellerianos no tengo el más mínimo interés de querer leerlos.

Siento que no me pierdo nada especial...


viernes, 20 de enero de 2012