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martes, 20 de octubre de 2026

"Tierra de nadie": 3 territorios que no pertenecen a ningún país (y por qué nadie los reclama)

 

¿Habrá algún lugar disponible?


Por Lizzy McNeill y Josh McMinn
BBC, serie "More or Less"


A veces, los acontecimientos de enorme trascendencia práctica nos llevan a pensamientos deliciosamente inútiles.

Eso le pasó a Nigel, uno de los oyentes fieles de la BBC. Mientras reflexionaba sobre el conflicto en Irán y la disputa marítima por la soberanía del estrecho de Ormuz, su mente se desvió hacia una pregunta mucho más amplia y, honestamente, mucho menos urgente: ¿Qué porcentaje de la superficie de la Tierra no le pertenece absolutamente a nadie?

¡Ah, el glorioso romanticismo de un rincón del mundo sin dueño! Un refugio lejos de los titulares deprimentes y del estrés de la rutina diaria.

Para averiguar si queda alguno, conversamos con Mark Cooper Jones, geógrafo e integrante del conocido dúo británico de YouTube Map Men.

"Cuánta superficie del mundo no le pertenece a nadie es una pregunta muy interesante, pero depende totalmente de cómo la plantees", advirtió inmediatamente.

Como la mayor parte del planeta es océano, no tierra firme, quizás el mar es el mejor punto de partida.

"En cuanto te alejas 200 millas náuticas (unos 370 kilómetros) de la costa de cualquier país, estás en lo que se llama alta mar, y el derecho marítimo internacional dice que eso es, básicamente, para el bien común de toda la humanidad. Cualquiera puede pescar allí o hacer investigación científica".

La idea de que nadie puede ser dueño de los mares se remonta al siglo XVII, cuando el neerlandés Hugo Grocio escribió un tratado titulado Mare Liberum o "Mares libres" en latín.

Su razonamiento era que sólo se puede poseer aquello que se agota con el uso, y el mar es tan inmenso que no puede convertirse en propiedad de nadie.

Así nació el concepto de las aguas internacionales, y hablamos de una parte gigantesca del planeta: alrededor del 43% de la superficie de la Tierra entra en esta categoría, según el Foro Económico Mundial.

Pero ¿qué pasa en la tierra firme? ¿Existen pedazos que no le pertenecen a nadie?

Es hora de aprender otra frase en latín.


Terra Nullius

Si buscas un lugar dónde plantar tu bandera, te quedan pocos.


Terra Nullius, o tierra de nadie, es más que una etiqueta, explica Cooper Jones: es una doctrina que permite reclamar territorios que nadie más ha reclamado ni ocupa.

"Esta idea se utilizó de una manera un tanto controvertida, sobre todo durante la época de la expansión colonial. Aunque en muchos de los lugares colonizados vivía gente, como no se había organizado en algo parecido a los Estados-nación reconocibles, se les colgaba el cartel de terra nullius para decir que estaban disponibles", relata Cooper Jones.

"Todavía se pueden encontrar mapas que marcan toda África como terra nullius, aunque, por supuesto, allí vivían muchísimas personas. Era una forma de decir: 'Esto no se parece a Gran Bretaña, ni a España, ni a Austria, así que probablemente nos lo podemos quedar'".

Hoy en día, terra nullius se entiende generalmente como un territorio no reclamado por ningún Estado y que no está sujeto a la soberanía de ningún gobierno reconocido.

Pero ya casi todo tiene dueño. Quedan solo un par de excepciones diminutas… y una enorme.


Tierra de Marie Byrd



La mayor está en la Antártida: más de 1,6 millones de kilómetros cuadrados que ningún país posee ni reclama. Se llama Tierra de Marie Byrd, un nombre que tiene su historia.

"Se lo puso un capitán de la Marina de Estados Unidos que también era explorador antártico, Richard Byrd, hace unos cien años. Su esposa, Marie, le escribía cartas mientras él recorría aquel inmenso desierto helado, y él bautizó con su nombre el tramo más duro de explorar. Así que, si alguien tiene algún derecho sobre ese extenso territorio, es Marie Byrd. Pero murió hace unos 60 años", dice Cooper Jones.

En 1959 se firmó el Tratado Antártico, que dejó congeladas los reclamos territoriales sobre el helado continente, dejándolo bajo un régimen internacional dedicado exclusivamente a la paz y la ciencia.

Pero ni siquiera los siete países que habían presentado formalmente sus reivindicaciones —Argentina, Australia, Chile, Francia, Nueva Zelanda, Noruega y Reino Unido—, ni tampoco Estados Unidos y Rusia, que mantienen una "base de reclamación" y se reservan el derecho a presentar las suyas en el futuro, ha extendido jamás sus pretensiones hasta la Tierra de Marie Byrd.

¿Por qué sigue sin dueño?

En parte, por pura lejanía, explica Cooper Jones: "Es remoto incluso para los estándares de la Antártida. Su costa no está cerca de ninguna otra: ni del extremo de Sudamérica, ni de Australia, ni de nada parecido. Llegar es dificilísimo. Casi nadie sobrevuela esa zona, salvo los aviones que la cartografían".

Y añade: "Por ahora, la cosa se mantiene así. Pero ya sabes: en cuanto alguien encuentre algo increíblemente valioso, o las capas de hielo empiecen a derretirse en la Antártida, puedes apostar a que, de repente, ese territorio acabará siendo objeto de algún tipo de disputa".

Aparte de la Antártida, prácticamente toda la tierra del planeta pertenece a algún Estado. Con dos salvedades notables que son paradojas fascinantes de la geopolítica: la única razón por la que existen es porque los países involucrados prefieren renunciar a ellas con tal de ganar un premio mayor.



Bir Tawil



Bir Tawil está en la frontera entre Egipto y Sudán, y quedó en una situación peculiar porque hace más de un siglo, lo británicos trazaron dos líneas fronterizas distintas entre los dos países emergentes por los británicos.

La primera, de 1899, era una recta impecable ("éramos muy buenos dibujando rectas", bromea Cooper Jones). En 1902 los británicos quisieron fijar una frontera extra administrativa.

"En esa ocasión, se pusieron más creativos y la dibujaron con una curva en forma de S que bajaba y luego subía por encima de la primera", señala Cooper Jones.

El resultado es que cada país defiende una línea distinta. Entre ambas queda el triángulo de Hala'ib, una porción de tierra útil que, según la primera frontera, es egipcia y, según la segunda, sudanesa.

Pero la segunda frontera dejó además una bolsa más pequeña y mucho menos valiosa: Bir Tawil. Y aquí está la trampa: por la forma de la S, si cualquiera de los dos países reclama Bir Tawil, renuncia automáticamente a su reclamación sobre el triángulo de Hala'ib.

Ambos reclaman Hala'ib, ambos rechazan Bir Tawil, de manera que esta última es, de facto, terra nullius.

Pero ¿y si alguien decidiera reclamarlo? En 2014, un hombre llamado Jeremiah Heaton fue a probar suerte.

"Era un estadounidense que se plantó allí, clavó una bandera en el desierto y se fue a algún programa de noticias a decir que ahora era dueño de un país nuevo, y que se había adueñado del territorio para que su hija pudiera ser una princesa de verdad. Imagino que ella se moría de vergüenza", dice Cooper Jones.

"No creo que Jeremiah consiguiera mucho reconocimiento internacional para su nuevo país. Pero hay otras personas que han ido un paso más allá que él".



Gornja Siga



El otro caso de terra nullius está entre Croacia y Serbia, cuya frontera administrativa oficial se estableció en 1945, al término de la Segunda Guerra Mundial, bajo el marco de la naciente República Federativa Socialista de Yugoslavia.

Era una frontera natural: el río Danubio, pero fue fijada según el curso sinuoso que aparecía en los mapas catastrales del antiguo Imperio austrohúngaro del siglo XIX, que no habían sido actualizados.

Pero los ríos —como advirtió Heráclito— cambian y en este caso aún más, pues a finales de ese siglo y principios del XX se realizaron grandes obras de ingeniería para enderezarlo y facilitar la navegación.

"Con eso Croacia perdería mucho territorio que Serbia ganaría. Croacia sostiene que la frontera es el viejo trazado serpenteante, ahora sin agua. Serbia dice que la frontera es donde esté el río", afirma Cooper Jones.

El enderezamiento del cauce dejó a Croacia con una pequeña bolsa de tierra, Gornja Siga. Pero, igual que en Bir Tawil, aceptarla implicaría admitir que la frontera es el nuevo curso del Danubio y, por tanto, renunciar a todas las zonas que se fueron del lado serbio.

Resultado: cada país dice que ese pedacito es del otro. Otra terra nullius.

¿Y ha intentado alguien reclamarla?

Sí: el político checo Vít Jedlička, quien en 2015 fundó allí Liberland, una micronación de inspiración libertaria no reconocida.

El presidente de la República Libre de Liberland en una visita al territorio que reclama en 2023.


"Se nombró presidente de esas 700 hectáreas, y cobra algo así como US$10.000 por la ciudadanía y tiene más de mil ciudadanos, así que le va muy bien", cuenta Cooper Jones.

"Eso sí, cada vez que intenta poner un pie en su 'país', la policía croata lo detiene y ha pasado un par de noches en el calabozo. Pero no se puede negar que está haciendo una pequeña fortuna con el negocio".

Liberland sigue intentando demostrar activamente que cumple con los requisitos del derecho internacional (específicamente la Convención de Montevideo), que exige tener una población permanente para ser considerado un Estado de verdad.

Pero, aunque en sus canales oficiales el gobierno de Liberland asegura con orgullo que el territorio dejó de estar despoblado en agosto de 2023 y que hay un asentamiento en marcha, las cámaras de la prensa internacional muestran un panorama muy distinto.

Como Gornja Siga colinda con una frontera exterior de la Unión Europea, las patrullas fronterizas croatas controlan estrictamente los accesos por tierra y agua. Cualquier intento de los colonos libertarios por edificar estructuras permanentes termina con la policía croata demoliendo los campamentos provisionales.

Al final, Liberland es un próspero Estado digital que está en la mente de sus ciudadanos, pero en el mundo físico sigue siendo terra nullius.

Así que, alrededor del 43% de la superficie del planeta no le pertenece a nadie, pero casi todo es agua. La tierra sin dueño, incluso contando ese enorme bloque de la Antártida, ocupa menos de un tercio del 1% de la superficie terrestre total.

* Este artículo está basado en un episodio de la serie de la BBC "More or Less". Escúchala en tu app de podcasts favorita

Mapas por Daniel Arce-Lopez, del equipo de periodismo visual de BBC Mundo








sábado, 3 de octubre de 2026

Por qué hay más de un Polo Norte (y lo difícil que es definir cuántos son en total)

 


Redacción
Servicio Mundial de la BBC

 

Todos hemos oído hablar del Polo Norte como una tierra helada de hielo marino, osos polares, auroras boreales y sol a la medianoche.

Pero, ¿sabías que hay más de un Polo Norte y que no es algo fácil de definir?

De hecho, según la exploradora y climatóloga británica Felicity Aston, podría decirse que hay "muchos polos norte en el planeta Tierra".

"Los dos polos norte absolutos, según cualquier definición, son el Polo Norte magnético y el Polo Norte geográfico", apuntó Aston, quien fue entrevistada en el podcast The Infinite Monkey Cage, de la BBC.
 
 
Polo Norte geográfico

El Polo Norte geográfico es, según Aston, "en el que todo el mundo piensa".
 
Imagina la Tierra como una esfera ligeramente inclinada.

Ahora, imagina un palo que la atraviesa por el centro, de arriba a abajo.

Ese palo imaginario es el eje de rotación de la Tierra.
 
El Polo Norte geográfico es el punto donde esa vara imaginaria se cruzaría con la superficie terrestre, que en este caso se encuentra sobre las aguas y el hielo del océano Ártico.

El Polo Sur se ubica en el otro extremo del mismo eje, en la Antártida.
 


El Polo Norte geográfico es "el que se encuentra a 90 grados de latitud norte", explica Aston. Allí es donde convergen todos los meridianos.

Es un punto fijo que no cambia, a diferencia del Polo Norte magnético.
 
 
Polo Norte magnético

La Tierra está rodeada por un campo magnético, generado por corrientes eléctricas en el núcleo externo fundido del planeta.

Este campo nos protege del viento solar y la radiación.

Al igual que un imán estándar, la Tierra tiene dos polos magnéticos: uno en la parte superior y otro en la inferior.

La forma de las líneas del campo magnético alrededor de la Tierra —una herramienta visual que se utiliza para indicar la dirección y la intensidad del campo magnético— también es similar a las líneas de campo que se dibujan alrededor de un imán de barra.

El Polo Norte magnético es el punto de la Tierra donde el campo magnético apunta verticalmente hacia abajo.

Se puede medir con una brújula, que apunta hacia el Norte magnético.

Pero dado que el metal fundido en el núcleo externo de la Tierra se desplaza, también lo hace el campo magnético terrestre.
 

 
"Durante mucho tiempo estuvo presente en las islas de la Reina Isabel, los Territorios del Noroeste y Nunavut, en el norte de Canadá", explica Aston.

"Pero en los últimos 10 años, su movimiento se aceleró notablemente", agrega.

Según la Agencia Espacial Europea, en 2019 se desplazaba a una velocidad de entre 50 y 60 kilómetros al año.

Ahora, el Polo Norte magnético está más cerca de la costa de Siberia, en Rusia, que de Canadá, señala Aston.

En ocasiones, los polos norte y sur pueden incluso invertirse, un fenómeno conocido como inversión geomagnética.

Gracias a los registros paleomagnéticos, sabemos que esto ha ocurrido cientos de veces en los últimos 160 millones de años, la última vez hace unos 780.000 años.
 


Los otros polos norte

Las otras definiciones del Polo Norte se utilizan con menos frecuencia y algunas son más objeto de debate que el magnético y geográfico.

El Polo Norte geomagnético es diferente del Polo Norte magnético.

Este último se basa en el campo magnético real de la Tierra.

En cambio, el Polo Norte geomagnético es una posición calculada a partir de un modelo hipotético y simplificado del campo magnético terrestre.

"Es como un Polo Norte teórico", explica Aston.

"Sería como si la Tierra fuera realmente una especie de imán de barra bien definido, y tuviéramos un campo magnético perfecto, uniforme y homogéneo".

Añade que muchos modelos informáticos utilizan el Polo Norte geomagnético.

Oimiakón, en Siberia, es el lugar habitado más frío de la Tierra, cuenta Aston.


Luego están el Polo Norte del frío y el Polo Norte de la inaccesibilidad.

El primero es el lugar habitado más frío de la Tierra, considerado generalmente como un pueblo en el noreste de Siberia llamado Oimiakón.

El segundo es el punto del océano Ártico que está más alejado de la tierra firme y es más inaccesible desde todas las direcciones.

También existe el Polo Norte celeste, que utilizan los astrónomos.

Es el punto imaginario en el cielo del norte donde el eje de rotación de la Tierra apuntaría directamente hacia el espacio.

Se encuentra en el cielo justo encima del Polo Norte geográfico, muy cerca de Polaris, la estrella polar.
 
La estrella polar, situada en el centro de esta imagen, está muy cerca del polo norte celeste.
 
 
"Si imaginamos que el cielo forma una esfera alrededor de la Tierra, el Polo Norte de esa esfera celeste, al proyectarse sobre la superficie terrestre, daría lugar a lo que algunos consideran otro Polo Norte del planeta", señala Aston.
 
 
 
En busca de los polos norte

Si bien existen muchos tipos diferentes de polos norte, en teoría es bastante fácil ubicarlos a todos.

Pero encontrarlos una vez allí, especialmente al Polo Norte geográfico, es una historia completamente distinta.

"La última vez que esquié hacia el Polo Norte [geográfico], un helicóptero me dejó en la superficie helada del océano Ártico, a unos 80 kilómetros de distancia (…) y tuve que orientarme", recuerda Aston.

"Todas las direcciones se ven exactamente iguales".

"¿Y qué haces? ¿Usas brújula?", se pregunta.
 
El explorador estadounidense Robert Peary se adjudicó a él y a sus compañeros ser los primeros en llegar al Polo Norte geográfico en 1909, aunque esto ha sido cuestionado por algunos.
 
 
 
Pero el problema con una brújula, dice, es que apunta al Polo Norte magnético, en lugar de al geográfico.

Puedes usar la declinación —el ángulo entre el norte geográfico y la dirección a la que apunta la aguja de una brújula— para calcular adónde debes ir.

Pero la declinación "varía según tu ubicación", aclara Aston.

"Y estás intentando hacer eso mientras el hielo sobre el que estás parado también se mueve de forma errática, no siempre a la misma velocidad ni en la misma dirección".

El GPS podría ser otra opción. Pero, según ella, estos sistemas suelen funcionar con baterías y las mismas se agotan muy rápidamente a bajas temperaturas, por lo que no siempre se puede confiar en ellas.

Mientras tanto, los dispositivos de navegación más antiguos, como el sextante, dependen del Sol, lo cual resulta complicado cuando está muy nublado, añade Aston.
 
"Todos estos métodos diferentes para llegar al Polo Norte tienen sus desventajas inherentes, por lo que uno termina utilizando una especie de mezcla de todos ellos", indica.

"Es todo un poco como un juego de adivinanzas".
 
 
Basado en un episodio de The Infinite Monkey Cage. haciendo clic aquí (en inglés). Reporte adicional de Daisy Stephens.
 
 
 
 
 

jueves, 1 de octubre de 2026

Cómo España pasó de construir más casas de las que necesitaba a enfrentar una grave crisis de vivienda

Por Juan Francisco Alonso
BBC News Mundo



Durante los últimos días, el nombre de Maricarmen Abascal, una jubilada de 87 años, ha estado en boca de muchos españoles.

Las imágenes de la anciana siendo sacada en camilla por unos paramédicos de la vivienda del centro de Madrid en la que había vivido de alquiler durante siete décadas han conmocionado al país.

Aunque finalmente podrá regresar a su hogar tras alcanzar un acuerdo con la empresa propietaria del inmueble, el impacto que ha causado su caso no cesa.

Además de provocar una ola de protestas, ha vuelto a situar en el centro del debate público uno de los problemas que, según las encuestas, más preocupa a los españoles desde hace años: el acceso a una vivienda asequible.

En 2024, una de cada cuatro familias españolas afirmaba tener problemas para acceder o mantener su techo, de acuerdo con informe publicado por la Fundación Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada (FOESSA).

Y es que comprar una vivienda o, en su defecto, alquilarla se ha convertido en un objetivo cada vez más difícil de alcanzar para miles de personas en España.

El 47,3% de los jóvenes españoles de 26 a 34 años que siguen viviendo con sus padres dicen que la razón principal es que no se pueden permitir comprar o alquilar una vivienda debido a sus elevados precios, reportó el Instituto Nacional de Estadística (INE) en abril pasado.

Pero ¿cómo es posible que un país que entre 1997 y 2008 llegó a construir cinco millones de casas y apartamentos, alrededor del doble de las que demandaba el mercado en aquel momento, haya hoy cientos de miles de personas con dificultades para acceder a una vivienda?

La crisis de 2008 golpeó con fuerza al sector de la construcción español, acabando con muchas empresas y dejando muchos proyectos inconclusos.



La crisis que lo cambió todo

"El giro se produjo precisamente porque el exceso de construcción registrado entre 1997 y 2007 dejó la impresión de que se había edificado demasiado", afirma Carme Trilla, presidenta de Hàbitat3, una fundación sin ánimo de lucro de referencia en la provisión y gestión de vivienda social, que trabaja para garantizar el acceso a una vivienda digna, especialmente a personas en situación de exclusión."

Esta opinión también es compartida desde el mundo académico.

"Hasta 2008 hacíamos justo lo contrario de lo que hacemos ahora", sostiene Jorge Galindo, director de Política Económica de la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas de España (Esade).

"En ese momento estábamos construyendo prácticamente dos viviendas por cada hogar que se creaba y, al mismo tiempo, teníamos un río de crédito barato que financiaba tanto la construcción como la compraventa de estas viviendas sin ningún tipo de criterio racional", explica Galindo.

Sin embargo, la crisis financiera originada en Estados Unidos tras la quiebra del banco Lehman Brothers hizo estallar la burbuja inmobiliaria española, al cerrarse el grifo del crédito y hundirse los precios de la vivienda, transformando radicalmente al sector.

"Pasamos de construir casi 14 viviendas por cada 1.000 habitantes, lo cual era una aberración, a dos por cada 1.000, lo que es otra aberración, mientras que en el resto de los países se construyen cuatro viviendas por cada 1.000 habitantes", apunta José García Montalvo, profesor de Economía de la Universidad Pompeu Fabra.

El resultado es que hoy en el país tiene un déficit habitacional de unas 750.000 viviendas, según datos del Banco de España. No obstante, hace solo unos días el organismo regulador advirtió que esta cifra podría superar el millón en los próximos dos años si no se toman medidas.

La solución parece estar a la vista: construir muchas más de las 90.000 viviendas que se edifican actualmente cada año en España. Pero ¿por qué eso no está ocurriendo?

"Porque el sector quedó diezmado", apunta García Montalvo.

En similares términos se pronuncia Paloma Taltavull de la Paz, profesora de Economía de la Universidad de Alicante, quien indica que la crisis tuvo "consecuencias tremendas" para el sector de la construcción en España.

"El sector adelgazó tanto que hay pocas empresas constructoras actualmente", le dice a BBC Mundo, al tiempo que asevera que una posible recuperación tomará tiempo.

La construcción cayó mientras la población aumentaba, provocando un alza en los precios tanto de las viviendas para comprar como para alquilar.


La ley del mercado entra en acción

Pero mientras la construcción de viviendas no se recupera, otro elemento que está complicando el panorama es el crecimiento de la población impulsado sobre todo por la inmigración.

"Desde 2021, la creación de hogares está al alza. Ahora mismo, en España se están creando un cuarto de millón de hogares netos cada año, la mayoría gracias a la migración procedente de Colombia y Venezuela", explica Galindo a BBC Mundo.

"Si en la época de la burbuja construíamos el doble de viviendas que de hogares que se creaban, hoy construimos una tercera parte en relación a los hogares que se crean. Y entonces esa gente que está llegando a vivir a nuestro país, a contribuir a nuestra economía, a ser parte de nuestra sociedad, no encuentra acomodo", apunta.

La combinación de una oferta insuficiente y una demanda creciente explica el alza de los precios de las viviendas disponibles, sobre todo de aquellas destinadas al alquiler.

"La primera puerta de entrada para una persona que llega a una ciudad nueva, ya sea de dentro o de fuera de España, así como para alguien que se emancipa, es el alquiler. Esa mayor presión de la demanda, unida a la falta de oferta suficiente, explica la fuerte escalada de los precios", agrega el experto.

Desde 2015, los precios de las casas y apartamentos a la venta o para alquilar han subido un 80%, mientras que los salarios de los trabajadores solo han aumentado un 30% en el mismo tiempo, según datos del INE.

En algunas ciudades españolas, el precio promedio de un alquiler actualmente alcanza los US$1.335 mensuales, una cifra que equivale al 98,7% del salario medio de una persona joven.

El desalojo de la jubilada de 87 años ha provocado una ola de protestas ciudadanas en todo el país.


El papel de los "buitres" y turistas

El desalojo temporal de Maricarmen, resultado de un procedimiento judicial promovido por la empresa propietaria de su vivienda, también ha vuelto a poner el foco sobre otros actores en el mercado, como los fondos de inversión y quienes destinan inmuebles al alquiler turístico.

"Tienen una responsabilidad importante, aunque no son los únicos", admite a BBC Mundo Jaime Jover, portavoz del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Sevilla.

"Los fondos de inversión son un nuevo actor que han entrado con fuerza en el mercado español, en gran medida promovido por el gobierno, porque tienen diferentes bonificaciones fiscales. Su modo de proceder calienta mucho el mercado, mediante grandes compras de viviendas que revenden por precios más altos en tres o cuatro años, sin realizar hacer ninguna inversión de mejora", agrega.

No obstante, García Montalvo duda de su impacto.

"Los fondos de inversión, los fondos buitre como les llaman aquí, tienen una proporción minúscula del mercado, en torno al 5%. Entonces, ¿cuál es su papel en el mercado? Ninguno", asegura el economista.

"En España no hay grandes tenedores, la mayor parte de las viviendas las tienen pequeños propietarios que tienen una o dos en alquiler", agrega.

Alrededor de 2,4 millones de españoles tienen casas y apartamentos arrendados, según datos del Observatorio del Alquiler.

En los últimos años, muchos de esos propietarios han optado por alquilar esas viviendas a turistas o a personas cuyas estancias van a ser cortas, lo cual ha reducido el número de unidades disponibles para familias, señalan los expertos consultados.

En 2025, España recibió 96,8 millones de visitantes internacionales, lo que representa un 3,2% más que el año anterior. Estos datos convierten el país europeo en el segundo más visitado del mundo después de Francia, de acuerdo con la Organización Mundial del Turismo (ONU Turismo).

"El déficit de oferta no solo se debe a que se construyen menos viviendas, sino también a que una parte del parque inmobiliario no se destina a residencia habitual, sino al alquiler turístico o de temporada. En determinadas zonas, esto ejerce una presión adicional sobre el mercado", agrega Trilla.

Los propietarios de algunas viviendas prefieren alquilarlas a los turistas que cada año visitan el país.


Lo que ocultan las cifras

La falta de oferta parece ser, según los expertos, la causa fundamental de la crisis de vivienda que atraviesa España.

Sin embargo, esto plantea una duda. ¿Qué pasa con los 3,8 millones de viviendas que, según el INE, están vacías en el país?

"Están en zonas donde nadie quiere vivir", responde Galindo.

"La mayoría de esas viviendas se encuentran en municipios de los que la gente se ha marchado y que difícilmente volverán a ocuparse, porque los empleos, las oportunidades y las familias ya no están allí", agrega.

El caso de Maricarmen también ha servido para poner el foco en el tema de los desahucios, por impago del alquiler o de la hipoteca. Medios españoles informan que se produjeron 45 desalojos diarios durante el primer trimestre de 2026.

Sin embargo, desde 2021, cuando se registraron 39.096 casos, este tipo de situaciones ha disminuido de forma sostenida, hasta situarse en 24.520 en 2025, según datos del Consejo General del Poder Judicial.

Desde el organismo también precisan que todos estos desahucios no necesariamente afectaron a ocupantes de viviendas, porque también abarcan locales comerciales, plazas de estacionamiento, etc.

Aunque a primera vista esto parece una buena noticia, algunos expertos aseguran que esta estadística esconde otra cara de la crisis.

"Es una cosa rara: parece que las cosas van mejor, pero realmente van peor", asegura García Montalvo.

"¿Quién consigue una vivienda en alquiler? ¿Solo el primero? ¿Y quién es el primero? El nómada digital que cobra 6.000 euros (6.800 dólares) de una empresa alemana o suiza. ¿Quiénes son los últimos? Los inmigrantes, los jóvenes y las familias monoparentales, quienes nunca llegan a alquilar", explica.

"¿Qué pasa entonces? Que los inquilinos cada vez son más ricos, por lo que la estadística mejora porque no hay que desalojar al nómada digital", agrega.

A su juicio, este fenómeno también explica por qué cada vez más viviendas en las grandes ciudades españolas se alquilan por habitaciones en lugar de arrendarse completas.

"El mercado está tan presionado que ya no se alquilan viviendas enteras, sino por trocitos", dice.

Ante la ola de indignación y protestas provocada por el caso de Maricarmen, el gobierno socialista de Pedro Sánchez ha anunciado una serie de medidas, entre ellas la suspensión de determinados desahucios hasta 2030 y la prórroga de algunos los contratos de alquiler, entre otras.

No obstante, dichas medidas todavía deben ser refrendadas por el Congreso.

Desde 2015, el precio de la vivienda, ya sea para comprarla o alquilarla, ha aumentado un 80%, mientras que los salarios solo han crecido un 30%, según datos del INE.




Se fue Maricarmen RIP Muere Maricarmen Abascal

martes, 29 de septiembre de 2026

La Casa de los Secretos, la lujosa mansión donde Reino Unido espiaba a los generales nazis y que cambió el curso de la II Guerra Mundial

 

En esta mansión inglesa los británicos engañaron a los nazis para que revelaran sus secretos.



Por Cath Pound
BBC Culture



La Casa de los Secretos de Trent Park hace honor a su nombre.

Si bien el exterior y las habitaciones de esta elegante casa en el norte de Londres reflejan el gusto refinado del gran anfitrión y esteta Sir Philip Sassoon, quienes se aventuren al sótano descubrirán una historia poco conocida de espionaje e intriga durante la Segunda Guerra Mundial.

Hace poco, Trent Park abrió sus puertas al público por primera vez como museo, rindiendo homenaje a su crucial papel durante la guerra.

Allí, un equipo de espías, muchos de ellos refugiados judíos alemanes, interceptaban las conversaciones de prisioneros de guerra alemanes de alto rango recluidos en la casa.

Los generales nazis ignoraban que sus conversaciones estaban siendo grabadas.

Confiados en su seguridad, filtraron información vital que cambió el curso de la guerra.


Exquisitamente lujosa

El político y coleccionista de arte Sir Philip Sassoon heredó Trent Park en 1912, y en la década de 1920 se dedicó a remodelar por completo el exterior y el interior al estilo neogeorgiano, que por aquel entonces estaba muy de moda.

Los suntuosos interiores, que estaban intervenidos, contribuyeron a que los generales nazis se sintieran seguros.



"Creó una arquitectura muy elegante, serena y discreta, y los interiores son muy similares: despejados, muy espaciosos, con una pequeña selección de antigüedades fabulosamente bellas y valiosas", le cuenta Simon Thurley, asesor principal de Trent Park, a la BBC.

Exquisitos papeles pintados chinos y retratos familiares de Philip de László y John Singer Sargent adornan las paredes.

Los interiores de la planta baja de esta elegante casa han sido recreados meticulosamente.

"Al entrar en la planta baja, la gente siente que retrocede en el tiempo al mundo de Sassoon", afirma el director del museo, Giuseppe Albano, "pero claro, después bajan al sótano".


Cables camuflados

Sir Philip falleció en junio de 1939, y cuando estalló la guerra en septiembre, la casa fue tomada por el gobierno británico para uso oficial.

Thomas Kendrick, uno de los jefes de espionaje de mayor rango del Servicio Secreto Británico, la había identificado como el lugar perfecto para un Centro de Interrogatorios Detallados de los Servicios Combinados (CSDIC).

Un retrato de Sybil, marquesa de Cholmondeley, hermana del propietario, obra de John Singer Sargent, es una de las impresionantes piezas de la casa.



Aunque Kendrick ya había experimentado con la interceptación de comunicaciones de prisioneros de guerra en la Torre de Londres, se dio cuenta de que los centros de detención de prisioneros debían estar ubicados en lugares más discretos y lo suficientemente alejados del centro de Londres para evitar el riesgo de ser bombardeados.

Trent Park y sus centros asociados en Latimer House y Wilton Park también proporcionaron el espacio necesario para que Kendrick ampliara su operación y obtuviera el tipo de información que buscaba a partir de las conversaciones privadas de los prisioneros.

Y vaya si lo hizo.

"Toda la mansión y el establo estaban equipados con micrófonos", le explica a la BBC la historiadora Helen Fry, autora de "Las paredes tienen oídos".

Los micrófonos estaban ocultos en todo, desde macetas y lámparas hasta la mesa de billar e incluso en los árboles de los jardines.

Cables ocultos que discurrían tras los paneles y bajo el suelo los conectaban con las habitaciones con micrófonos, conocidas como habitaciones "M", en el sótano, que han sido recreadas por el museo, donde los oyentes secretos, al principio británicos que sabían hablar alemán, escuchaban a escondidas día y noche.

En el sótano de la casa, un equipo de grabación captó las conversaciones privadas de los generales nazis.


Trent Park se convertiría en el principal centro de detención para oficiales alemanes de alto rango, muchos de ellos de clase alta o aristócratas, cuyo convencimiento de que merecían un trato privilegiado parece haberlos convertido en presas sorprendentemente fáciles para los planes de Kendrick.

Aunque los familiares se llevaron las valiosas antigüedades de Sassoon y fueron reemplazadas por muebles gubernamentales algo más utilitarios, la casa seguía siendo una prisión de gran lujo, diseñada para que bajaran la guardia.

Cada general tenía su propio ayuda de cámara militar, capturado junto con ellos; había una biblioteca, oficiales británicos impartían clases de inglés e incluso se organizaban algunas excursiones a la ciudad.


Un falso caballero

Los oficiales nazis prisioneros contaban incluso con su propio funcionario de bienestar, el ficticio aristócrata escocés Lord Aberfeldy, papel interpretado por un joven oficial de interrogatorios.

El lord imaginario había sido bautizado con el nombre de una destilería de whisky, comenta Fry entre risas.

Aberfeldy supuestamente sentía una admiración secreta por Hitler y visitaba a los prisioneros para sonsacarles confidencias, que, por supuesto, serían captadas por quienes escuchaban en el sótano.

En los jardines, se ocultaron dispositivos de grabación entre las plantas y detrás de los árboles.


Aunque todos los oficiales alemanes fueron advertidos de que, si eran capturados, podrían ser espiados, sorprendentemente los generales parecían creer que eso no estaba ocurriendo en Trent Park.

"Hay una conversación grabada increíble entre dos de los generales donde dicen: 'Pues nos advirtieron, pero claramente no nos están espiando. Nos daríamos cuenta si lo hicieran'", ríe Thurley.

"Si les halagabas el ego y alimentabas la elevada opinión que tenían de sí mismos, dejaban de pensar lógicamente", dice Fry.

Aunque se recibía un flujo constante de información, a medida que avanzaba la guerra se hizo evidente que a los oyentes británicos, con su conocimiento puramente académico del alemán, les resultaba difícil captar la jerga y el argot.

Por eso, se decidió reclutar refugiados judíos de habla alemana procedentes de Alemania, Austria y Checoslovaquia.


El oyente secreto

Uno de esos reclutas fue Ernst Lederer, abuelo de la comediante y actriz Helen Lederer, quien había escapado de Checoslovaquia en uno de los últimos trenes que salieron en 1939.

Como todos los espías, había firmado la Ley de Secretos Oficiales y se llevó consigo a la tumba su trabajo durante la guerra.

 
Ernst Lederer fue uno de los "oyentes secretos" que recababan información vital.


 
"Su esposa creía que estaba en la Guardia Nacional, pero en realidad iba a hacer largos turnos en Trent Park", le cuenta a la BBC su nieta, que ahora trabaja en un guion cinematográfico sobre los sucesos que tuvieron lugar allí.

"No supimos a qué se dedicaba hasta que, por casualidad, hice un documental llamado 'Héroe de guerra en mi familia' para Channel 5". La serie seguía a famosos que descubrían los registros secretos de guerra de sus padres y abuelos.

"Un detalle curioso es que mi madre inglesa, a los 21 años, había sido reclutada para trabajar en Bletchley Park", cuenta Lederer.

"Ella salía de excursión con Ernst Lederer y ninguno de los dos sabía lo que el otro había hecho".

De hecho, ninguno de los espías secretos habría sabido de la existencia del centro de descifrado de códigos de Bletchley Park, aunque sus oficiales sí lo sabían, y la información se compartió entre ambos centros durante toda la guerra.

Cuando en 1941 se escuchó en Trent Park una conversación que hacía referencia a un sistema de señales de navegación por radio llamado Knickebein (Pierna Torcida), que le permitía a los bombarderos nocturnos apuntar con precisión a las fábricas de municiones británicas, la información fue corroborada por los criptógrafos de Bletchley Park, quienes pudieron proporcionarle a la Inteligencia aérea la información necesaria para interferir las señales.

El general Wilhelm Ritter von Thoma fue grabado mientras conversaba con otro prisionero, el general Ludwig Crüwell, sobre el programa secreto nazi de "armas de represalia", que incluía las bombas volantes V1, propulsada por pulsorreactor, y los cohetes V2, alimentados con oxígeno líquido.



La información más crucial que surgió de Trent Park fue, sin duda, la relativa al programa secreto alemán de armas V, que implicaba el desarrollo de unas armas de represalia (Vergeltungswaffen) terriblemente poderosas, diseñadas para ser desplegadas contra ciudades aliadas como Londres.

Una conversación escuchada al azar sobre un cohete que podía lanzarse a 15 km de altura y otra que revelaba la existencia del cohete V2, el primer misil balístico de largo alcance del mundo con un alcance de 300 km, condujeron finalmente al bombardeo de la principal instalación alemana de investigación y pruebas de cohetes y misiles en Peenemünde, en la costa báltica, en agosto de 1943.

Como señala Fry en su libro, el impacto del ataque es incalculable.

Retrasó el lanzamiento del primer cohete V1 sobre Londres hasta el 13 de junio de 1944, una semana después del desembarco de Normandía.

Si los V1 se hubieran lanzado antes, es muy probable que el Día D, el principio del fin de la guerra, no hubiera tenido lugar.

El primer cohete V2 no cayó sobre Londres hasta el 8 de septiembre de 1944.


Atrocidades nazis

El equipo de Trent Park también obtuvo información sobre la magnitud de las atrocidades que Hitler estaba cometiendo, información que no era ampliamente conocida en aquel entonces, según Albano.

Eso debió ser extraordinariamente traumático para oyentes judíos como Eric Mark, cuyos padres murieron en las cámaras de gas de Treblinka en 1943.

Mark, quien falleció en 2020, recordaba haber oído a los alemanes alardear de sus crímenes. "Decían cosas como: 'He matado a unos 1.500'".

La casa ahora está abierta al público como museo, Trent Park House of Secrets.



Sin embargo, esta información nunca se utilizó en los tribunales de crímenes de guerra, ya que habría implicado revelar cómo se obtuvo.

"El gobierno británico de la época no quería que las tácticas, la tecnología ni la audacia de la operación se hicieran públicas, sobre todo ante la inminente amenaza de la Guerra Fría contra la URRS", explica Albano.

El hecho de que quienes confesaron atrocidades escaparan a la justicia es difícil de aceptar. Pero en aquel entonces, el gobierno británico estaba seriamente preocupado por la magnitud de la amenaza soviética, principalmente debido a las conversaciones interceptadas en Trent Park, que no dejó de utilizarse como centro de espionaje hasta noviembre de 1945.

"Trent Park y esos dos centros similares nos prepararon para la Guerra Fría de maneras que nadie ha percibido, o que nadie ha comprendido del todo todavía", afirma Fry.

"Su legado es incalculable y apenas estamos empezando a entenderlo".






sábado, 19 de septiembre de 2026

La más corta, la más antigua y una isla compartida: 6 ejemplos que hacen de España uno de los países con las fronteras más peculiares del mundo

 

España cuenta con varias de las fronteras más peculiares del mundo.

 

Por Gonzalo Cañada
BBC News Mundo

 

Las fronteras suelen ser lugares singulares, complejos y, a veces, sorprendentes.

En casos como el de España, su pasado envuelto en multitud de conflictos ha generado muchas veces límites inverosímiles.

Si alguien pregunta hoy en día por las fronteras españolas, las respuestas seguramente apunten primero a los límites claros con Francia y Portugal.

Pero lo cierto es que España linda con cinco países diferentes, incluidos Andorra, Reino Unido y Marruecos, y mantiene un mosaico fronterizo lleno de rarezas.

Sus fronteras abarcan desde las altas montañas de los Pirineos en el norte hasta enclaves africanos en el sur. Desde la más antigua de Europa hasta el tramo fronterizo más corto del mundo, pasando por una isla que cambia de bandera cada seis meses. 

Aquí repasamos este entramado de historias, tratados y anécdotas que hacen de España uno de los países con las fronteras más peculiares del mundo. 

 
La frontera entre el Peñón de Vélez de la Gomera y Marruecos tiene apenas 85 metros de longitud.
 
 
 
1. "La Raya" más antigua de Europa

En un continente tan conflictivo y cambiante a lo largo de su historia como Europa, sin duda parece una quimera encontrar una frontera que haya permanecido estable durante siglos.

Por eso, la línea geográfica que separa España y Portugal merece una mención especial.
 
La frontera que divide la Península Ibérica es conocida como "La Raya" -A Raia en portugués- y tiene más de 1.200 kilómetros de longitud. Pero no solo es una de las fronteras más largas de Europa, sino que es considerada ampliamente como la más antigua del continente.

Los reinos de Castilla y de Portugal trazaron ya las bases de "La Raya" entre 1267, con el Tratado de Badajoz, y 1297, con el Tratado de Alcañices.

Aunque la cartografía medieval no permitía establecer una delimitación tan precisa como hoy en día, estos tratados fijaron las bases jurídicas que sirvieron para ajustar la frontera durante los siguientes siglos.

Aunque siempre hubo puntos de la frontera inamovibles -como los ríos Miño y Guadiana-, durante la Edad Moderna hubo varios intentos por pulir algunas irregularidades que había dejado la primera delimitación.

Y no fue hasta 1926 cuando se oficializó el trazado de la frontera actual entre España y Portugal con la firma del Convenio de Límites.

La frontera entre España y Portugal se conoce como 'La Raya' y tiene más de 1.200 kilómetros.

 

2. Una villa "atrapada" en Francia

La cordillera de los Pirineos marca casi a la perfección el fin de la Península Ibérica y el comienzo de Francia. Un límite también histórico, pero que incluye dos de los puntos fronterizos más curiosos de toda Europa.

El primero reside en pleno corazón de los Pirineos. Se trata de Llívia, un municipio español que está completamente rodeado por Francia. Esta localidad pertenece a la provincia catalana de Girona, y participa con normalidad en las elecciones y la administración españolas.

El origen de este enclave se remonta a hace más de 300 años y tiene una historia, sin duda, muy curiosa.

En 1659, España y Francia firmaron el Tratado de los Pirineos tras varias décadas de guerras. El acuerdo supuso que España cediera varios territorios, incluidos algunos en la región pirenaica de la Cerdaña.

En aquel momento, Llívia no era considerado un pueblo, sino una villa, un título concedido más de un siglo antes por el rey Carlos I.

Y aquí está la clave, porque los textos del acuerdo con Francia mencionaban la cesión de "pueblos", lo que permitió que esta localidad permaneciera bajo soberanía española.

Más de tres siglos después, la situación es la misma.
 
La consideración de Llívia como una villa lo mantuvo dentro de territorio español.
 
 
 
3. La isla de los Faisanes

El otro escenario peculiar entre España y Francia se encuentra en la otra punta de la frontera, junto al océano Atlántico, y su origen tiene también una enorme conexión con el Tratado de los Pirineos que antes mencionamos.

Aquel acuerdo se firmó en un islote llamado la isla de los Faisanes porque se consideraba territorio neutral. Se encuentra cerca de la desembocadura del río Bidasoa, que separa las localidades de Irún, en España, y Hendaya, en Francia.

Durante tres meses, españoles y franceses negociaron el final de la guerra en esta isla y en la firma final no solo se delimitó la nueva frontera, sino que el trato fue sellado con una boda real: el rey francés Luis XIV se casó con la hija del rey español Felipe IV.

Pero quizás el apartado más curioso del trato fue el destino que le esperó a la isla de los Faisanes.

Pasó a ser un condominio, es decir, que es compartida entre España y Francia.

Desde entonces, seis meses al año -del 1 de febrero al 31 de julio- está bajo dominio español, y durante los siguientes seis meses es territorio francés.

Una peculiaridad que más de tres siglos después se sigue repitiendo, a pesar de que la isla ha perdido casi la mitad de su tamaño a medida que la nieve derretida llega desde los Pirineos hacia el río Bidasoa.

La isla de los Faisanes está en el río Bidasoa entre las localidades de Hendaya (Francia) e Irún (España). 

 

4. Un país con dos jefes de Estado

A pocos kilómetros de la villa de Llívia, y sin salir de los Pirineos, se encuentra escondido Andorra, un diminuto país que comparte frontera con España y Francia.

La particularidad es que sus 468 kilómetros cuadrados no pertenecen a la Unión Europea, mientras que los dos países que la rodean sí lo hacen. Por eso, al entrar o salir de allí hay controles aduaneros, especialmente relevantes por las diferencias fiscales.

Además, Andorra cuenta con un sistema político tremendamente peculiar en el mundo. Se trata de un coprincipado parlamentario; es decir, tiene dos jefes de Estado simbólicos: el presidente de Francia y el obispo de Urgell, en la región catalana de Lleida.

Esta singular forma de gobierno, junto con su situación en los Pirineos, hace de Andorra un vecino fronterizo único. 

Andorra tiene un sistema político muy curioso, siendo un coprincipado parlamentario.

 

5. Un peñón estratégico

A principios del siglo XVIII, la Península Ibérica estaba inmersa en la Guerra de Sucesión española, y el trono se lo disputaban un candidato de la Casa de los Borbones y uno de los Austrias.

El primero contaba con el apoyo de la Corona de Castilla y el segundo de la Corona de Aragón. Además, diversos países europeos apoyaban los intereses de uno u otro.

Fue en ese contexto cuando en agosto de 1704, una flota angloholandesa conquistó Gibraltar en nombre del candidato de los Austrias.

Se trataba de un lugar especialmente estratégico al servir como nudo de comunicaciones entre el océano Atlántico y el mar Mediterráneo.

Aunque finalmente se impuso el candidato de los Borbones, Gibraltar pasó oficialmente a manos de la Corona británica tras el Tratado de Utrecht de 1713.

España cedió así la ciudad de Gibraltar, el castillo y el puerto, pero no el istmo circundante. Y esto sigue generando aún hoy en día una disputa territorial sobre esta franja.

A pesar del conflicto político por su soberanía, la relación entre Gibraltar y la vecina localidad española de La Línea de la Concepción ha sido siempre estrecha por razones económicas y familiares.

Esta relación se interrumpió en 1969 cuando el gobierno del dictador Francisco Franco cerró la frontera, pero esta se reabrió tras el regreso de la democracia a España.

Y el pasado julio se suprimió oficialmente el paso fronterizo tras un histórico acuerdo entre España, Reino Unido y la Unión Europea. 

El puerto fronterizo entre Gibraltar y La Línea de la Concepción fue suprimido recientemente.
 
 
 
6. La frontera "accidental" más corta

Pero las fronteras de España no se ciñen solo a sus vecinos europeos, sino que también existen al otro lado del estrecho de Gibraltar y hay algunas muy curiosas.

Más allá de las Islas Canarias -que geográficamente se consideran como parte de África-, España cuenta desde hace siglos con varios territorios en el norte de este continente.

Son las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, así como varias plazas de soberanía: el Peñón de Vélez de la Gomera, las Islas Chafarinas, las Islas Alhucemas y la Isla de Perejil.

Todos estos pequeños territorios se encuentran junto a Marruecos, y este país reclama su soberanía.

La situación fronteriza en Ceuta y Melilla es, sin duda, compleja. A diario cruzan muchas personas por sus pasos terrestres, pero a la vez son unas de las fronteras más sensibles de la Unión Europea, por la gran tensión migratoria que se vive en ambas ciudades y por delimitar Europa y África.

Un ejemplo fue lo vivido el pasado 30 de julio, cuando decenas de miles de migrantes cruzaron de forma irregular a Ceuta, generando una grave crisis política y humanitaria.

Sin embargo, la frontera española más peculiar en África es la del Peñón de Vélez de la Gomera. Sus apenas 85 metros de límite con Marruecos forman el tramo de frontera terrestre más corto del mundo entre dos países.

Y lo más curioso es que no siempre fue así. Originalmente, este peñón era un islote junto a la costa marroquí, pero un terremoto en 1930 generó un estrecho istmo de arena que lo conectó con el continente.

El Peñón funciona realmente como un enclave militar español y está ocupado de forma permanente por una guarnición del ejército de Tierra.

Además de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, España cuenta con varias plazas de soberanía en el norte de África.
 

Mapas por Daniel Arce-Lopez, del Equipo de periodismo visual de BBC Mundo.

 

Fuente: España uno de los países con las fronteras más peculiares del mundo 

 

 
Nota: El editor de Blogger cambia la letra y es un encanto trabajar de más... La computación aumenta el trabajo en vez de aligerarlo... alea iacta est