lunes, 21 de agosto de 2017

Lector y otros rollos

-Quien espera durante años que siempre le recomienden lo que debe leer, como debe entrenar o hacer su dieta es un idiota sin criterio propio.

-Leer no da superioridad moral, sólo nos hace darnos cuenta de que vivimos en una sociedad cada vez más frívola, ignorante y prejuiciosa.

-Si alguien se cree tan superior a otros por el simple hecho de que lee y conoce más que los demás -un triste acumulador de datos- demuestra que no ha aprendido nada especial ni bueno. Tiene un pobre entendimiento y la sabiduría le es desconocida.
No da ni pena.

-La modestia o la humildad mayormente no se autoproclaman: se basa en hechos.

-Es frecuente el que muchos que se las dan de tan humildes o de modestos cristianos, de otra religión o no practicantes sean gente tremendamente antisocial, hipócrita, antipática e insoportable.


-Ir a una feria de libros sin ofertas ni descuentos es únicamente un paseo para ir a saludar a las obras que no compraremos.


-El fanático asesino demuestra que sus padres debieron ser estériles o usar métodos anticonceptivos para no concebir y parir a semejante basura.

-El fanático vacía su cráneo o nace sin él y lo llena con estiércol. Por eso lo que hace comúnmente es una porquería tan indignante.


-No podemos lamentarnos si repetidas veces elegimos a reconocibles imbéciles para que nos gobiernen o estén en ese circo llamado Parlamento, congreso o como llamen a ese criadero de bestias.

-Quien se vuelve político muchas veces pasa de la madurez a la podredumbre.


-El criminal se cree muy astuto pero no pasa de ser un pobre estúpido.con una vida de lo más mediocre, triste y violenta.

-Qué risa dan los que tanto se pavonean de lo que tienen cuando en verdad no pagan sus impuestos, son perseguidos por sus acreedores y...  comen arroz con huevo frito. Pura apariencia.

-Muchas fortunas se originaron en la explotación y/o la muerte de mucha gente.

-Si eres muy celoso mejor quédate solo un tiempo antes que hacer sufrir a otra persona. Si no te gusta la soledad vete primero a un tratamiento psicológico/psiquiátrico y luego mira si puedes tener una pareja.

- Muchos no están preparados para emparejarse y no les interesa o no pueden ser casados.

-Los machistas no sólo hacen sufrir a las mujeres sino también a otros hombres que estén bajo su influencia.

-La vida del campo es tan maravillosa... para los animales y las plantas.

-Me encanta no ir a las bibliotecas. Su silencio parece un velorio.

-Muchas revistas han perdido calidad: están buenísimas para leer en el baño y su papel puede sustituir al papel higiénico.


-MTV demuestra todos los días que la M significa Mier... Televisiva.

-VH1 significa Vanidad Humana en Primer Lugar.

-Juego de Tronos es una serie que me doy el gusto de no ver porque me es inaguantable.

-Francamente, ¿No se hartan de tanta película de babosos super inútiles, digo, superhéroes?

-Disney por explotar hasta en la sopa a Star Wars la va a convertir en un emético: sustancia que provoca o estimula el vómito.

:Soy feliz: NO VOY AL CINE porque paso de ver a super idiotas y lo de SW ya me hartó hace mucho tiempo.


-La televisión por cable ya no es una alternativa. Mejor nos dedicamos a leer o a escuchar música.


domingo, 20 de agosto de 2017

Qué es “la trampa de Tucídides” por la que se teme que estalle una guerra entre EE.UU. y China

BBC Mundo


Quienes no conocen el pasado están condenados a repetirlo, advirtió el filósofo estadounidense nacido en España, George Santayana.
Por ello historiadores, políticos, diplomáticos, especialistas en relaciones internacionales y periodistas expertos citan cada vez con más frecuencia la llamada "Trampa de Tucídides".
Se refieren a la tensión estructural letal que se produce cuando una potencia nueva reta a otra establecida, que crea las condiciones para que estalle una guerra.
El primero en describir este fenómeno fue el padre de la "historiografía científica" y de la escuela del realismo político, el ateniense Tucídedes en su narración de la Guerra del Peloponeso (siglo V a.C.).
En nuestros tiempos, el temor es que China se convierta en esa Atenas ante una Esparta en la forma de Estados Unidos.

Ajustes necesarios

"La cuestión definitoria del orden mundial para esta generación es si China y Estados Unidos pueden evitar caer en la Trampa de Tucídides", señala Graham Allison, director del Centro Belfer de Ciencias y Asuntos Internacionales en la Kennedy School de Harvard y autor del libro "Con destino a la guerra: ¿es posible que EE.UU. y China escapen de la trampa de Tucídides?".
En el pasado, subraya, "cuando las partes evitaron la guerra, se requirió de ajustes enormes y dolorosos en las actitudes y acciones no sólo del retador sino también del retado".
Tucídides se enfocó en la inexorable tensión causada por el rápido cambio en el balance del poder entre dos potencias rivales.
Y en ese sentido, nunca antes hubo un cambio tan veloz y trascendental como el ascenso de China.

Si Estados Unidos fuera una empresa...

  • Después de la Segunda Guerra Mundial facturaba 50% del mercado económico mundial
  • En 1980 bajó al 22%
  • 3 décadas de crecimiento de China redujeron al 16% la cuota de EE.UU.
  • China pasó de representar el2% de la economía mundial en 1980 al 18% en 2016
Patrón fatal de eventos
A lo largo de la historia, los roles de Atenas y Esparta han sido interpretados por poderes emergentes, como en el caso de la Casa de Habsburgo, que desafió la preeminencia francesa en Europa en la primera mitad del siglo XVI y que luego, en los siglos XVI y XVII, pasó a ser el poder dominante retado por el Imperio Otomano.
En esas ocasiones, la rivalidad entre el poderoso y el recién llegado culminó en conflictos bélicos.
La dinámica que produce ese duelo por el poder puede explicar, dicen esos expertos, situaciones aparentemente absurdas como que el asesinato de un archiduque fuera la chispa de la catastrófica Primera Guerra Mundial.
En esa ocasión, Reino Unido, apoyado por Francia y Rusia, era Atenas y Alemania era Esparta.
Y, como Atenas y Esparta hace casi 2.500 años, después de una Segunda Guerra Mundial, todos quedaron debilitados.

Más que alarma, lección

A pesar de que en esas situaciones de alta tensión una conflagración es altamente probable, no es inevitable.
Quizás hasta aquí no lo parece, pero tener presente la trampa de Tucídides no es fatalista: lo bueno de la historia es que sirve para aprender.
Y, gracias a un proyecto de historia aplicada realizado en la Universidad de Harvard, las lecciones de 16 casos de los últimos 500 años en los que el ascenso de una nación perturbó la posición del país dominante, están más a la mano.
El final de 12 de esos casos fue la guerra, avalando el pronóstico de la trampa de Tucídides.
Pero las otras cuatro excepciones demuestran que el destino no está trazado.
¿Cuáles son?

1. Portugal vs. España, finales del siglo XV

Durante la mayor parte del siglo XV, Portugal eclipsó a su tradicional rival y vecino, la Corona Española de Castilla, liderando el mundo en la exploración y el comercio internacional.
En la década de 1490, una España unida y rejuvenecida comenzó a desafiar el dominio de Portugal y reclamar la supremacía colonial en el Nuevo Mundo, poniendo a las dos potencias ibéricas al borde de la guerra.
Una intervención del Papa y el Tratado de Tordesillas de 1494 evitaron un conflicto devastador.

2. Reino Unido vs. Estados Unidos, principios del siglo XX

En las últimas décadas del siglo XIX, el poder económico estadounidense superó el del imperio más importante del mundo, Reino Unido.
La creciente flota estadounidense era un rival potencialmente preocupante para la Real Fuerza Naval del imperio británico.
Cuando EE.UU. comenzó a afirmar la supremacía en su propio hemisferio, Reino Unido lidiaba con otros retos de amenazas más cercanas que ponían en riesgo su imperio colonial, así que se acomodó al ascenso de su antigua colonia en América.
Las concesiones de Reino Unido evitaron enfrentamientos con EE.UU., que se aseguró el dominio en el hemisferio occidental.
Este gran acercamiento sentó las bases para las alianzas entre Estados Unidos y Reino Unido en dos guerras mundiales y la permanente "relación especial" que ambas naciones siguen dando por sentado.

3. Estados Unidos vs. Unión Soviética, 1940s-1980s

Después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos emergió como la superpotencia indiscutible del mundo.
Controlaba la mitad del PIB mundial, tenía formidables fuerzas militares convencionales y un monopolio del arma más destructiva que la humanidad había producido jamás: la bomba nuclear.
La hegemonía estadounidense, sin embargo, pronto fue desafiada por su aliada de la Segunda Guerra Mundial, la Unión Soviética.
Aunque a menudo tensa, la Guerra Fría fue uno de los mayores éxitos de la historia en términos de escapar de la trampa de Tucídides.
Mediante el desarrollo de formas de competencia fuera del conflicto armado, las dos potencias manejaron pacíficamente la pugna por poderío de más alto riesgo de la historia.

4. Reino Unido y Francia vs. Alemania, 1990s-presente

Al concluir la Guerra Fría, muchos temieron que una Alemania reunificada volviera a sus viejas ambiciones hegemónicas, amenazando a Francia y Reino Unido.
Si bien tenían razón en que Alemania estaba destinada retornar al poder político y económico en Europa, su ascenso ha sido en gran medida benigno.
Conscientes de haber caído en la trampa de Tucídides en el pasado, los líderes alemanes encontraron una nueva forma de ejercer poder e influencia: liderando un orden económico integrado en vez de aspirar al dominio militar.

Fuente:
http://www.bbc.com/mundo/noticias-40974871

sábado, 19 de agosto de 2017

Por qué Robert Hooke, "el Leonardo da Vinci inglés", no es muy conocido y qué hizo para que Isaac Newton lo detestara tanto

BBC Mundo

Los cronistas de su época lo llamaban "despreciable", "desconfiado" y "celoso" e Isaac Newton, el gran matemático, astrónomo y físico, lo detestaba tanto que tras su muerte mandó a quemar el único retrato que existía de él.
No obstante, varios historiadores del siglo XXI lo llaman "El Leonardo (da Vinci) inglés".
Sin duda, Robert Hooke (1635-1703) es un hombre difícil de definir.
Una idea de ello la da este retrato, hecho por la pintora de historia Rita Greer en 2012 basándose descripciones escritas.
Bordeando el cuadro hay no menos de 13 especialidades, de astrónomo a arquitecto, de físico a fisiólogo.
Pero quizás sólo sea necesario destacar algunos de sus logros y sus frustraciones para tener entender la razón por la que ha sido calificado de maneras tan discordantes.

Se hizo famoso por...

Aunque no hubieras escuchado hablar de él, conoces al menos una parte de su trabajo pues fue Hooke quien le dio el nombre a la unidad básica de la vida: la célula.
La nombró así pues su forma le recordó a las celdas de monjes, conocidas como cellulas.
La palabra apareció en Micrographia, un libro que tuvo un tremendo éxito -que se cree fue el primer best-seller científico de la historia- gracias a que lo escribió con un lenguaje sencillo y, en partes, hasta con humor.
Además, las ilustraciones eran espectaculares grabados en cobre del mundo en miniatura que mostraban detalles no vistos antes, maravillas como la estructura del hielo y la nieve.
Eso fue posible gracias a un artilugio que en ese entonces era toda una novedad, el microscopio.
Hooke mejoró la precisión del añadiendo un mecanismo de enfoque de tornillo así como una fuente de luz. Antes de esto, para enfocar algo bajo un microscopio había que mover lo que se estaba mirando hasta poder verlo correctamente.
Además, hay una ley que lleva su nombre: la ley de Hooke, sobre el comportamiento de los resortes, que hizo posible el desarrollo de los primeros relojes verdaderamente precisos y se usa, entre otras cosas, en la ciencia de materiales y en la ingeniería y la construcción.

E hizo mucho, mucho más

Hooke dejó un legado extraordinariamente amplio que incluye el diseño de varios conocidos edificios londinenses.
Trabajó con el reconocido arquitecto Christopher Wren después del Gran Incendio de Londres y juntos le dieron a la ciudad desde el Real Observatorio de Greenwich y El Monumento (al Gran Incendio) hasta la Catedral de San Pablo, cuya cúpula usa un método de construcción concebido por Hooke.
Además...
Llegó a la teoría de que la luz era de hecho una onda, una idea que cientos de años más tarde formaría la base de la física de partículas del siglo XX y la teoría cuántica.
Descubrió que la materia se expande cuando se calienta.
Comprendió que el aire que respiramos está formado por pequeñas partículascon grandes espacios entre ellas.
Sus primeros estudios de madera petrificada y otros fósiles lo convirtieron en uno de los primeros en darse cuenta de que eran restos de seres vivos, algo que ahora parece obvio, pero que en ese momento era revolucionario.
Y mucho más.

Choque de egos

¿Por qué, entonces, un individuo tan significativo no es tan conocido?
No era que no lo apreciaran en su época. No sólo su libro fue muy bien recibido sino que durante mucho tiempo fue presidente de la prestigiosa y recién creada Royal Society, una muestra del respeto con el que contaba en su mundo científico.
Pero tenía un poderoso rival: Sir Isaac Newton.
Los dos tuvieron fuertes enfrentamientos pues ambos querían forjar la reputación de ser la mente científica más brillante de la época.
Mientras Hooke estuvo vivo, la competencia era pareja, pero históricamente, Newton fue el vencedor indiscutible.
La tensión entre ellos explotó cuando Newton publicó su libro "Philosophiæ Naturalis Principia", más conocido como los Principia, en 1687, que contenía su ley de gravitación universal.
El problema era que Newton no fue el primero en postular sobre la fuerza que mantenía a los cuerpos celestiales en su lugar.
Se trataba de una idea que la comunidad científica había estado desarrollando durante años... y Hooke había sido clave en ese desarrollo durante la década de 1670, cuando señaló que los planetas eran atraídos por el Sol y que esa fuerza era más fuerte entre más cerca estuvieran los objetos.
Sin embargo fue Newton quien creó la rigurosa prueba matemática necesaria.
No obstante, Hooke estaba convencido de que Principia habría sido imposible sin su contribución y empezó la más amarga de sus disputas, con Hooke exigiendo crédito y Newton negándoselo.
Hooke murió en 1703 y Newton tomó su cargo de presidente de la Royal Society.
Dicen que se esforzó por empañar su reputación; dicen que mandó a descolgar el único retrato que había de Hooke y ordenó que lo destruyeran o lo dejó intencionalmente olvidado cuando la Royal Society se mudó a otro edificio.
Lo cierto es que a medida que la buena reputación de Newton crecía, la de Hooke se deterioraba, quedando como un científico amargado que trataba de darse crédito por el trabajo de otros.
Esa disputa contaminó más de 200 años de literatura histórica sobre el que hoy en día algunos llaman "El Leonardo da Vinci inglés".

Fuente:


martes, 15 de agosto de 2017

Un truco sencillo y novedoso para que venzas tu tendencia a dejarlo todo para después


Piensa en los papeles que estás preparando en tu escritorio, en los documentos que necesitas imprimir, en las conversaciones indispensables para terminar el proyecto e incluso en lo que vestirás el día de la presentación o cómo te sentirás al final del proyecto. Cuanto más viva sea la imagen en tu mente, mejor.
El ejercicio parece simple, pero algunas investigaciones recientes sugieren que visualizarse en el futuro podría ser una forma novedosa de vencer la postergación de tareas por cumplir.
Esta es la teoría: la mayoría de nosotros no somos particularmente buenos imaginando cómo nuestras acciones inmediatas nos afectarán a largo plazo.

Pero vernos constantemente en un momento posterior de la vida y cómo nuestras decisiones diarias afectan a esa futura persona puede ayudarnos a tomar mejores decisiones inmediatas, porque es más fácil imaginar las consecuencias a largo plazo.

Imaginarnos en el futuro

Parte de la idea proviene de la investigación de Hal Hershfield, psicólogo y profesor asociado de marketing en la Escuela de Administración Anderson de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), que estudia cómo nuestra percepción del tiempo puede alterar la toma de decisiones.

En una serie de cuatro experimentos, se les pidió a las personas que interactuaran con sus "yo futuros", usando retratos que mostraron cómo lucirían en la vejez a través de un programa de realidad virtual.
Hershfield encontró que aquellos que interactuaban con su futuro eran entonces más propensos a asignar dinero hacia una hipotética cuenta de ahorro para la jubilación.
El experto señala que a menudo nos comportamos de maneras que pueden ser perjudiciales a largo plazo: "Es muy similar a comer poco saludable hoy y sufrir las consecuencias con el tiempo".
Sin embargo, "cuando ayudamos a la gente a visualizar y considerar más profundamente su futuro, aumenta la tendencia a actuar de manera más orientada hacia ese futuro", sostiene.
Esta idea se puede aplicar al manejo del tiempo. Por ejemplo, puede parecer inconsecuente retrasar un proyecto para otro día y pasar la tarde mirando Facebook.

Pero imaginarte a ti mismo lidiando con el estrés adicional causado por esta pequeña decisión una vez que el plazo límite llegue en un mes puede ayudarte a retomar el trabajo.

También en los deportes

La práctica no es nueva.
Eve-Marie Blouin-Hudon, candidata a un doctorado en la Universidad Carleton en Canadá, que publicó investigaciones sobre el tema el año pasado, dice que las imágenes visuales también se utilizan en los deportes -la práctica es una necesidad para los deportistas olímpicos- pero puede aplicarse a cualquier parte de tu vida en la que eres moroso.
En su estudio, Hudon trabajó con 193 estudiantes universitarios a quienes se les asignó una meditación centrada en el presente o una meditación con imágenes mentales centrada en el futuro.
Determinó que aquellos que practicaban regularmente visualizando su futuro eran más capaces de simpatizar con su "yo" del mañana, y experimentaron la llamada "continuidad con el yo futuro" debido a la menor postergación de tareas.
"Las personas que postergan sus deberes se sienten desconectadas de ese yo futuro", dice.
"Cuanto más te imaginas en el futuro, más emocionalmente conectado estás con ese yo".
Por supuesto, esta idea no siempre es la clave para poner fin a la dilación o alterar el comportamiento, porque no todas las personas que posponen las cosas lo hacen por las mismas razones, aclara Hershfield. Es importante comprender la causa.
Por ejemplo, si la razón de la dilación es porque simplemente no disfrutas haciendo una tarea en particular o tienes miedo a fallar, imaginarte en el futuro puede hacer que alguien se sienta aún más ansioso, señala.
"Si estás postergando porque estás realmente ansioso porque no estás haciendo bien esa tarea, entonces visualizar el futuro podría exacerbar la ansiedad".

¿Qué hacer?

Srini Pillay, profesor asistente de psiquiatría en la Escuela de Medicina de Harvard, ha desarrollado un método.
Él recomienda visualizar la realización de un proyecto entero prestando atención a cada paso de la tarea, no sólo al resultado final.
"Lo que hay que imaginar no ese momento de compensación- sino en realidad cuando estás trabajando en el proyecto", dice.
Decide sobre una escena que no sólo sea específica, sino también creíble para que tu cerebro pueda procesar mejor la visualización.
El experto recomienda probar la visualización tanto en primera persona (en la que estás pasando por esa experiencia) como en tercera persona (donde te estás viendo a ti mismo experimentarla).
Las dos perspectivas pueden ayudarte a solidificar las escenas que estás imaginando, afirma Pillay.
Él propone elegir una hora del día en la que la mente está en una "depresión natural", como mediados de la tarde, y dedicar 15 minutos cada día a la práctica.
No esperes dominar el ejercicio visual en una sesión.
La tarea puede ser estresante para algunas personas, advierte Blouin-Hudon, quien dirige sesiones de imágenes visuales para su trabajo.
La especialista recomienda que la gente repita las sesiones hasta que se sientan más cómodos con la práctica.
Por supuesto, no todo el mundo es capaz de imaginar desafíos. También es más difícil cuando las razones detrás de tu dilación son vagas o más difíciles de entender.
En última instancia, el ejercicio puede ayudarte a entender por qué está postergando tareas relacionadas con algo que estás tratando de lograr, y te ayuda a seguir adelante, dice Pillay.
Fuente:


miércoles, 2 de agosto de 2017

Qué son el dolor bueno y el dolor malo al hacer ejercicio y cómo los puedes identificar

 Por Redacción BBC Mundo


Sin dolor no hay ganancia.
Así suelen explicar los preparadores físicos o entrenadores personales las molestias que sienten las personas tras someterse a una rutina de ejercicios de alta intensidad.
Es un dolor que en el mundo de la actividad física o fitness lo califican de bueno dados los beneficios que produce al cuerpo pero, que si no se tiene cuidado, puede fácilmente transformarse en un dolor malo.
El problema está en saber identificar cuándo se siente el primero y en qué momento se convierte en el segundo.
"Es complicado en algunas ocasiones diferenciar el uno del otro", le reconoció a la BBC Juan Francisco Marco, profesor del centro de ciencia deportiva, entrenamiento y fitness Alto Rendimiento, en España.
"El dolor bueno es el que asociamos al que se produce durante un ejercicio, que no te limita, y que te permite continuar hasta que llega el momento en el que el músculo se bloquea debido al agotamiento", añadió.
"El otro caso es cuando se produce un dolor por una lesión, que tal vez te permita seguir haciendo el ejercicio, pero debido a la molestia nunca podrás llegar al agotamiento físico, sino que tendrás que parar por incapacidad de respuesta del músculo al esfuerzo que se le está exigiendo".
Para Francisco Sánchez Diego, director del centro de entrenamiento Corpore 10, "el dolor bueno se siente en el grupo muscular que has trabajado, sea durante el entrenamiento o en los días subsiguientes al mismo".
"Está claro que para la gente que está recién comenzando está más expuestaa sufrir esos pinchazos que llamamos agujetas, pero eso no quiere decir que lo que está experimentando el cuerpo sea negativo".
Sánchez Diego le explicó a BBC Mundo que lo que sucede es que se "producen unas microrroturas fibrilares, que son aquellas fibra que no pueden con el esfuerzo al que están siendo sometidos los músculos, y obliga al cuerpo a reemplazarlas por unas mejores".
De esta manera el músculo se va desarrollando constantemente y va adquiriendo más resistencia y fortaleza.

Reposo

Si bien la fatiga asociada al dolor bueno es considerada positiva hay un punto de inflexión que suele pasar desapercibido y da cabida a que la molestia se transforme en un dolor malo.
Cuando no se respeta este tiempo de recuperación, se produce un exceso de fatiga y de estrés con el tiempo, lo que genera que una de las partes involucradas durante el ejercicio no responda al esfuerzo, lo que resulta en un dolor malo.
"Una diferencia es que el dolor bueno se va sintiendo de menos a más, en cambio el dolor malo empieza prácticamente al principio del ejercicio, cuando el músculo está frío", describió el profesor de Alto Rendimiento.
"A medida que el entrenamiento va avanzando el dolor se va reduciendo porque el músculo se va calentando o la articulación se va lubricando, pero es un dolor que persiste y con el tiempo te obliga a parar".
"Notas dolencias musculares, articulares, de tendones que tu cuerpo no recupera, y eso se percibe en la intensidad del dolor que sientes", añadió Sánchez Diego.
"Los pinchazos comunes sólo deberían durar poco tiempo y se suelen notar cuando haces un movimiento. Los otros se sienten incluso cuando estás parado, sin necesidad de activar la musculatura".

Peligro

Tendinitis, sobrecarga o contractura son dolores malos comunes, mientras que los hombros en el tren superior y las rodillas en el tren inferior suelen ser las zonas más afectadas del cuerpo.
Ambos entrenadores resaltan la importancia de conocer los tipos de dolores y cómo reacciona el cuerpo ante la carga de ejercicio a la que está siendo sometido.
Un dolor, al fin de cuentas, no debería extenderse por mucho tiempo o impedir realizar el entrenamiento físico deseado. Mucho menos debería afectar la vida diaria de una persona al caminar o dormir.
De esta manera se podrá evitar una lesión más severa que obligue al cuerpo a parar o en el peor de los casos requiera la intervención de un médico o especialista.
"Es como un ciclo en el que primero sientes un dolor bueno, pero al no darle el descanso necesario al músculo se puede transformar en uno malo, en el que estás destruyendo totalmente la musculatura", alertó el director del centro Corpore 10.

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