domingo, 17 de mayo de 2026

Por qué la Torre de Pisa y otras edificaciones se inclinan pero no se caen

 

 

Por Daisy Stephens
Servicio Global de la BBC 

 

La Torre Inclinada de Pisa es uno de los monumentos más emblemáticos de Italia.

No es la única estructura que se inclina hacia un lado: desde las Casas Bailarinas de los Países Bajos hasta la Pagoda de la Colina del Tigre en China, hay monumentos torcidos por todo el mundo.

Pero ¿por qué se inclinan? ¿Y por qué eso no significa necesariamente que vayan a caerse?

 

¿Por qué se inclinan algunos edificios?

Hay varias razones que explican por qué las estructuras se inclinan hacia un lado, según Mandy Korff, profesora asociada de prácticas geotécnicas en la Universidad Técnica de Delft en los Países Bajos.

En algunos casos, como el de las emblemáticas Casas Bailarinas de los Países Bajos, se debe al tipo de cimientos que se emplean para su construcción.

"En el centro de Ámsterdam, la mayoría de las casas están construidas con pilotes de madera", dice Korff.

Las Casas Bailarinas de Ámsterdam están construidas sobre pilotes de madera, lo que les confiere una apariencia torcida.

 

Explica que los pilotes se instalan por pares bajo las paredes y las fachadas de los edificios.

Se adentran 12 metros en el suelo, que está compuesto de arcilla blanda, turba o arena.

"Si son así y los pilotes se mantienen en buen estado, entonces no le pasa nada a las casas", afirma.

Pero añade que, si empiezan a degradarse o a pudrirse, pueden aparecer grietas, y el deterioro desigual o la distribución desequilibrada del peso pueden hacer que los edificios se inclinen con el tiempo.

 

El caso de Pisa

Las condiciones del suelo también pueden hacer que los edificios se inclinen hacia un lado, como ocurre con la emblemática Torre de Pisa.

Nunziante Squeglia, profesor de mecánica de suelos y cimentaciones en la Universidad de Pisa, forma parte de un equipo que supervisa la inclinación de la torre.

"La torre comenzó a inclinarse desde el inicio de su construcción debido a que el suelo es extremadamente blando. [Se hundió] entre 3 y 4 metros", le dijo Sgueglia al programa de radio de la BBC Witness History.

Los edificios también pueden inclinarse debido a cambios provocados por el hombre en el suelo. Por ejemplo, la torre de la Oude Kerk, o Iglesia Vieja, en Delft.

"Es mucho menos conocida, [pero] se inclina más o menos de la misma manera que la Torre de Pisa", señaló Korff.

La torre de la Oude Kerk en Delft se inclina hacia un lado, en parte debido a la presencia de un canal.
 

"Se inclina hacia el canal porque el suelo de un lado fue excavado para construirlo y ahí es más blando. Así que hay menos presión para mantenerla erguida y, cuando la construyeron, empezó a inclinarse".

Los cambios en las aguas subterráneas también pueden hacer que un edificio se incline. Korff advirtió que a veces los edificios se inclinan por diseño.

"Muchas casas en Ámsterdam se construyen inclinadas hacia delante porque así es como se construían las casas de comerciantes en el pasado", explicó.

"A menudo se construían a lo largo de los canales para el almacenamiento. Se construían para que se inclinaran hacia delante para facilitar el transporte al interior de la casa", precisó.

"Si se inclinan hacia delante, no significa que haya un problema. Pero cuando se inclinan hacia un lado, sabes con certeza que esa no era la intención".

 

Corregir la inclinación

¿Por qué no nos preocupan más estas estructuras inclinadas?

Según Korff, un edificio inclinado no significa necesariamente que no sea sólido desde el punto de vista estructural.

"Tiene que inclinarse bastante para ser estructuralmente inestable", afirma.

Pero a veces hay que corregir las inclinaciones, como fue el caso de la Torre Inclinada de Pisa.

Aunque la torre comenzó a inclinarse muy pronto, las mediciones mostraron que la situación empeoró en el siglo XX, con un aumento constante de la inclinación.

La Torre Inclinada de Pisa comenzó a inclinarse cada vez más, hasta que tuvo que ser enderezada para garantizar su seguridad.
 
 
"La situación era muy preocupante", recuerda Squeglia.

Y entonces, en 1989, se derrumbó la Torre Cívica de la ciudad italiana de Pavía.

Según Squeglia, ese fue el "desencadenante" y la Torre de Pisa se cerró un año después.

Hubo muchas ideas sobre cómo enderezar ligeramente la Torre Inclinada de Pisa para que volviera a ser segura.

"La técnica elegida fue la extracción de tierra", explica Squeglia. "Sin tocar la torre, se extrajeron 37 metros cúbicos de tierra del lado norte de los cimientos".

Y la torre volvió a abrir 11 años después.

 

Un caso "especial"

Pero este método para enderezar un edificio no es habitual, según Korff. "Eso es muy especial para Pisa; no se haría así en condiciones normales".

Si un edificio inclinado tiene pilotes de madera, como las casas de Ámsterdam, sustituir los cimientos puede evitar que la inclinación empeore, pero es "invasivo" e implica retirar la planta baja.

También es posible corregir una inclinación levantando la casa con gatos hidráulicos, del mismo modo que se haría con un auto, señala Korff, pero a veces eso puede causar más daño que bien.

Las obras de estabilización de la Torre de Pisa tomaron 11 años y finalizaron en 2001.
 
 
"Si está muy inclinada, también es peligroso enderezarla porque la casa se ha adaptado en cierto modo a la inclinación", dice. "Hay que tener mucho cuidado, al menos para no empeorar las cosas".

Aunque algunos edificios pueden estabilizarse, también hay inconvenientes.

"Se pueden hacer todo tipo de cosas con los edificios, todo es posible", apunta Korff. "Pero cuesta bastante dinero y es complicado".

 

El impacto del cambio climático

 
Miles de casas en los Países Bajos corren el riesgo de sufrir daños porque sus cimientos de madera quedan expuestos cuando bajan las aguas subterráneas.
 
 
La investigación de Korff revela que sólo en los Países Bajos hay alrededor de 75.000 casas construidas sobre pilotes de madera que corren riesgo de sufrir daños y casi el triple están en peligro debido a cimientos poco profundos.

Y estos problemas podrían empeorar.

"Con el cambio climático y las transformaciones en las aguas subterráneas, a veces observamos cambios más rápidos", afirma Korff.

Si el nivel freático desciende, los pilotes de madera quedan expuestos al aire, lo que puede acelerar los daños.

Los cambios en las aguas subterráneas también pueden afectar a las capas del suelo, lo que tiene un efecto dominó en las casas con diferentes tipos de cimientos.

Sin embargo, añadió que se trata de un proceso lento.

En cuanto a la Torre Inclinada de Pisa, su inclinación se redujo en más de 40 centímetros tras 11 años de obras, que finalizaron en 2001.

Los ingenieros creen que su futuro está asegurado al menos durante los próximos 200 años.

 

 Fuente: Torre de Pisa
 
 

domingo, 3 de mayo de 2026

Mercenarios y oportunistas: la verdadera historia de los samurái, los guerreros milenarios de Japón

 

 
Ningún otro grupo social medieval ha sido tan celebrado o mitificado de manera tan constante en la cultura popular como los samuráis.
 

Por Matthew Wilson
BBC Culture
 
 
 
La perdurable herencia de los samuráis es un fenómeno singular en la historia cultural.
 
Ningún otro grupo social medieval ha sido tan celebrado o mitificado de manera tan constante en la cultura popular, desde los grabados ukiyo-e del siglo XVIII hasta los videojuegos, series de televisión y películas contemporáneas.

El arco de la fama siempre tiende a la falsificación, y así ocurre con los samuráis: ¿eran realmente estos legendarios caballeros de antaño tan intrépidos, leales, autosacrificados, disciplinados y exclusivamente japoneses como pensábamos?

No según una exposición del Museo Británico sobre los samuráis que busca disipar la cortina de humo de fantasía que rodea a estos guerreros misteriosos y tan mal comprendidos, para revelar su historia verdadera, mucho más fascinante.

"No eran un grupo uniforme de personas a lo largo de la historia", dice a la BBC la curadora de la exposición, Rosina Buckland.

"Creo que la percepción en Occidente es que los samuráis son guerreros y ciertamente lo eran. Así surgieron y ascendieron a posiciones de poder en la Edad Media. Pero eso no es todo".

Los orígenes de los samuráis se remontan al siglo X, cuando fueron reclutados por primera vez como mercenarios para las cortes imperiales.

Evolucionaron hasta convertirse en una pequeña nobleza rural pero no eran, como se les consideró más tarde, cruzados que seguían códigos caballerescos consagrados por el tiempo.

 
El origen de los samurái se remonta al Siglo X, cuando fueron reclutados como mercenarios.   

 
En batalla tendían a usar tácticas oportunistas como emboscadas y engaños, y a menudo estaban motivados más por recompensas de tierras y estatus que por un sentido del honor o del deber desinteresado.

Su mentalidad adaptable significaba que también adoptaban influencias multiculturales y tecnología extranjera, otro aspecto sorprendente de la identidad samurái.

La coraza de un magnífico traje de armadura samurái expuesto en la exhibición estaba basada en un diseño portugués.

Tiene un frente puntiagudo y lados angulados para desviar balas de mosquete, características que solo se volvieron necesarias después de la importación de armas de fuego europeas a Japón en 1543.

 

"La cultura es poder"

Los samuráis alcanzaron el poder político aprovechando el caos causado por disputas sobre la sucesión imperial. Finalmente, un clan dominante, los Minamoto, tomó el control y estableció un nuevo gobierno en 1185, paralelo a la corte de emperador.

Con los años, hubo ascensos y caídas de estas dinastías de señores de la guerra, con diversas batallas entre líderes de clanes. Pero, como señala Buckland, "incluso en estas primeras etapas, la cultura es enormemente importante. La cultura es poder".

Los líderes militares, llamados shōguns, se dieron cuenta de que no podían ejercer con éxito su autoridad si mantenían la mentalidad de señores tribales.

Así que encontraron maneras de complementar su fuerza militar con modos más sutiles y sofisticados de ejercer poder dentro de la sociedad cortesana.

Su manual de gobierno se basaba en la filosofía china, principalmente en las ideas de Confucio.

"En el pensamiento neoconfuciano", dice Buckland, "debe haber un equilibrio entre el poder militar y la habilidad cultural".

La consecuencia fue una creciente inversión en poder blando dentro de las cámaras impregnadas de incienso de la corte.

Además de ser expertos en el arte de la guerra, los samuráis se volvieron versados en las artes refinadas de la pintura, la poesía, la música, el teatro y las ceremonias del té.

Un abanico que representa orquídeas, pintado en el siglo XIX por un artista samurái, es uno de los objetos más bellos e inesperados de la exposición.

Con los años, los samurái no solo fueron guerreros, sino también administradores del Estado japonés.
 

Shōgun, la serie de Disney/FX cuya segunda temporada está actualmente en producción, ofrece un relato ficcionalizado de uno de los puntos de inflexión en la historia de los samuráis.

En el siglo XVI, un líder de clan, Tokugawa Ieyasu (representado por el ficticio Yoshii Toranaga en la serie) estableció un gobierno tan exitoso que duró 250 años.

Esto significó que ya no hubo grandes batallas dentro de Japón, y los samuráis asumieron nuevos roles. En lugar de comandar el campo de batalla, ahora administraban el Estado.

"Son los ministros, los legisladores, los recaudadores de impuestos", dice Buckland.

Asumieron trabajos que se extendían por toda la corte, "hasta ser los guardias de las puertas del castillo".

 

Mujeres samurái

Durante este nuevo régimen, conocido como el Shogunato Tokugawa, las familias de los daimyos (los señores regionales de Japón) fueron obligadas a vivir en su base de poder, la ciudad de Edo (Tokio).

"Son una especie de rehenes, cerca del shōgun para que él pudiera mantenerlos bajo control", dice Buckland. Era un medio para asegurar la obediencia y lealtad de los samuráis.

"No puedes estar conspirando en las regiones si tu esposa y tu heredero están en Edo, porque podrías perder acceso a ellos, o podrían ser ejecutados".

El resultado fue una mayor importancia del papel de las mujeres en los círculos samurái, según Buckland.

"Las mujeres dirigen los hogares mientras sus esposos están a menudo ausentes. Y si eres un samurái de alto rango, podrías tener 40 o 50 personas en tu casa. Es como dirigir un pequeño negocio".

Además de supervisar al personal y a los comerciantes, también gestionaban la educación de sus hijos y recibían invitados siguiendo los rituales y procedimientos requeridos.

Diversos objetos en la exposición del Museo Británico, como túnicas, manuales de etiqueta y accesorios, cuentan las historias de vida de estas mujeres samurái.

Una muestra de digital de la exposición "Samuráis" del Museo Británico.
 

Durante el Shogunato Tokugawa, las obras de teatro, poemas y obras de arte exaltaban cada vez más a los legendarios samuráis del pasado, enfatizando su heroísmo, valor y lealtad.

La mayoría proclamaba las virtudes de los hombres, pero algunas también relataban historias de mujeres guerreras samurái.

Un grabado ukiyo-e de 1852 muestra a una de estas mujeres: Tomoe Gozen, esposa de un general del clan Minamoto.

La muestra en la Batalla de Awazu en 1184, donde se decía que había rastreado al temible guerrero Hachirō Morishige, lo derribó de su caballo y le arrancó la cabeza con sus propias manos.

 
Declive y renacimiento

Durante la era Meiji (1868-1912), Japón abrió sus fronteras al comercio internacional y comenzó a modernizar su industria, su ejército y sus instituciones sociales. Entre los cambios estuvo la abolición oficial de la clase samurái en 1869. Fue otro momento crucial en su historia.

"En este punto, la imagen del samurái se vuelve pura ficción", dice Buckland. "Se rechaza durante unos 25 años, pero luego surge la nostalgia y su imagen se revisita".

Fuera de Japón, una nueva fascinación por los samuráis llevó a la popularidad de libros como "Bushido: El alma de Japón" (1899), escrito por Nitobe Inazō, un cuáquero japonés que vivía en California.

"El libro fue muy leído", dice Buckland.

"Theodore Roosevelt compró múltiples copias para regalarlas a sus amigos. Se usó para explicar el éxito de Japón porque recientemente había ganado la Guerra Sino-japonesa y luego derrotado a Rusia".

Dentro de Japón, a lo largo del siglo XX, se distorsionó la imagen de los samuráis con distintos fines, como propaganda militar y símbolo de la nación.

Después de la Segunda Guerra Mundial, los relatos sobre ellos renacieron una vez más, esta vez como tema de películas.

El traje del mítico personaje de Star Wars, Darth Vader, fue inspirado en las armaduras de los samurái

 

El más famoso de los directores detrás de estas cintas fue Akira Kurosawa, cuyo talento para la narración visual y el manejo de secuencias de acción tuvo un impacto importante en el cine estadounidense.

"Los siete samuráis" (1954) fue reinventada como "Los siete magníficos" (1960), y "Yojimbo" (1961) inspiró "Por un puñado de dólares" (1964).

Posteriormente, Hollywood incluso produjo sus propias películas de samuráis, como "El último samurái" (2003) y "47 Ronin" (2013), y la popularidad de todo lo relacionado con estos guerreros quedó reafirmada recientemente con el éxito de la mencionada "Shōgun", basada en la novela de 1975 del escritor inglés James Clavell.

Como demuestra la exposición, la película original de Star Wars, "Una nueva esperanza" (1977), se inspiró en "La fortaleza escondida" (1958) de Kurosawa, y muchos de los trajes fueron influenciados por la armadura samurái, siendo el de Darth Vader -expuesto en la sala final de la exhibición- el más icónico.

La verdadera historia de los samuráis es una de evolución y adaptación, desde sus inicios como mercenarios medievales hasta su posterior estatus como burócratas refinados y mecenas de las artes.

Pero su leyenda ha demostrado ser una fuente perenne de intriga y fascinación, mantenida viva durante décadas en el arte, el cine, los videojuegos y la ficción.

"Y esperamos", dice Buckland sobre la exposición del Museo Británico que cierra este 4 de mayo, "que la gente se sienta inspirada a crear nuevas representaciones de los samuráis".

 

Fuente: Historia de los Samuráis