Mostrando las entradas con la etiqueta Ciencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Ciencia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de agosto de 2026

Qué es el Cinturón de Fuego del Pacífico en el que se encuentra Colombia y por qué el 90% de los terremotos del mundo ocurren en esta zona

El Cinturón de Fuego es una región de límites de placas tectónicas alrededor del océano Pacífico, donde los terremotos y los volcanes son comunes.

 

Redacción
BBC News Mundo 

 

El Cinturón de Fuego del Pacífico vuelve a sacudir la Tierra.

Un potente terremoto de magnitud 7,4, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), golpeó este lunes el occidente de Colombia.

El sismo, con epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó y una profundidad de 107 km, dejó decenas de muertos y miles de heridos.

El mayor temblor registrado en Colombia en la última década también causó el derrumbe de decenas de edificios en varias ciudades, como Cali, Pereira o Manizales.

El sismo registrado este lunes ocurrió porque la placa de Nazca, ubicada en el Océano Pacífico, se mete por debajo de la placa Suramericana en dirección al este, donde se encuentra Colombia, en un fenómeno geológico conocido como subducción.


El litoral occidental de Colombia es parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, conocido también como Anillo de Fuego.

Al oeste de esta zona se encuentran varios países de América Latina: Argentina, Bolivia, Canadá, Colombia, Chile, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Panamá.

Luego se dobla a la altura de las Islas Aleutianas, en el norte del océano Pacífico, entre Alaska y la península de Kamchatka.


 
 
Y baja después para incluir a la costa y las islas de Rusia, Japón, Taiwán, Filipinas, Indonesia, Malasia, Timor Oriental, Brunéi, Singapur, Papúa Nueva Guinea, Islas Salomón, Tonga, Samoa, Tuvalu y Nueva Zelanda.

Este cinturón tiene 40.000 kilómetros de largo y en él también se encuentra la mayor cantidad de volcanes del mundo, así como la mayoría de los supervolcanes del planeta.

En el Cinturón de Fuego del Pacífico se encuentran la mayoría de los grandes volcanes de nuestro planeta (Vista del cráter del volcán Yasur en erupción, isla de Tanna, Vanuatu, Melanesia, Pacífico Sur).
 
 
En las últimas semanas, el Cinturón de Fuego ya había dado varias muestras de su incansable actividad.

Dos terremotos de magnitud 6,3 hicieron temblar la tierra el pasado 5 de agosto en Filipinas y las islas Kermadec, en el Pacífico.

Estos se sumaron a uno frente a las costas de México el 17 de julio y a otro de 6,8 que golpeó la región japonesa de Kumamoto el 28 de julio.

En el archipiélago japonés, situado en la confluencia de cuatro placas tectónicas, los temblores forman parte de la vida cotidiana: se producen prácticamente a diario, aunque la mayoría son tan débiles que apenas se perciben.
 
 
El 90% de los sismos del planeta

"En el Cinturón de Fuego del Pacífico tienen lugar el 90% de todos los sismos del mundo y el 80% de los terremotos más grandes", explicó en una entrevista previa con BBC Mundo el presidente ejecutivo del Instituto Geofísico de Perú (IGP), Hernando Taveras.

El lecho del océano Pacífico reposa sobre varias placas tectónicas y "el hecho de que la actividad sísmica sea intensa en el Anillo de Fuego se debe a la convergencia de estas y su fricción, lo que hace que se acumule tensión que acaba liberándose", señaló Taveras.

Y es que la actividad en el Cinturón de Fuego es el resultado de la llamada tectónica de placas, el movimiento y la colisión de las capas de la corteza terrestre que dan origen a los terremotos.

Pueden, incluso, generar la actividad volcánica.
 

 
Como un volcán con "alto contenido de gas"
 
En una entrevista previa con BBC Mundo, Hugo Delgado, director del Centro Nacional de Prevención de Desastres de México, explicó que un terremoto actúa sobre un volcán como cuando se agita una botella de agua mineral.

"Un movimiento mecánico puede hacer que se acumule el gas en la superficie de la botella. Esto incrementa la presión y hace que el agua salga a chorros. Algo similar ocurre en un volcán, que tiene un alto contenido de gas", dice.

De acuerdo con el especialista, solo sismos potentes, superiores a una magnitud 9, podrían tener un impacto de gran relevancia en los volcanes cercanos.

Un terremoto de este tipo, asegura, puede incluso provocar la reactivación de volcanes dormidos desde hace siglos, que los que estén activos intensifiquen su actividad o que, incluso, esta disminuya repentinamente.

"Es tan fuerte el impacto de las ondas sísmicas de estos terremotos de gran magnitud que no solo pueden provocar una erupción, sino que pueden hacer que el volcán pierda su actividad".
 
 
 
 
Artículos relacionados: 
 
 
 
 
 
 
 



 

viernes, 24 de julio de 2026

La abuela jubilada que resuelve asesinatos con muestras de ADN y árboles genealógicos

 

Las plataformas de genealogía gratuitas como GEDmatch estaban ganando popularidad en el momento en que Press promovía su idea.


Outlook
Servicio Mundial de la BBC


"Es desgarrador pasar año tras año con la proverbial silla vacía en la mesa durante las fiestas, sin saber. Es un dolor abrumador para las familias".

En todo Estados Unidos, miles de cuerpos permanecen sin identificar y sin reclamar. Muchos han sido víctimas de delitos. Y por cada cuerpo, suele haber una familia esperando noticias.

Esta es la historia de cómo una mujer tuvo una idea brillante que la llevó a utilizar una técnica pionera para desentrañar los casos sin resolver más difíciles.

Es el año 2017 y Margaret Press se relaja leyendo la novela policial "Q de Quién".

Está basada en el caso de una mujer no identificada —conocida como Jane Doe— hallada muerta en una cantera de California casi 50 años antes.

Press se había jubilado recientemente de su trabajo como programadora informática y dedicaba más tiempo a su afición por la genealogía con la investigación de su árbol genealógico.

Mientras leía, tuvo una revelación: ¿y si pudiera combinar el rápido avance de la tecnología del ADN con la investigación genealógica para identificar a las víctimas de asesinato?

Esto desencadenó una larga serie de consultas: a la autora del libro, Sue Grafton, quien la animó a investigar el caso; a la Oficina del Sheriff de Santa Bárbara, que no respondió; y a las empresas de análisis de ADN, que rechazaron su solicitud de añadir ADN de cuerpos no identificados a sus bases de datos.

Pero Press había encontrado su misión y no iba a rendirse.

En cambio, contactó a expertos y asistió a conferencias en las que le explicaba a cualquiera que quisiera escucharla cómo creía tener la solución a este problema.

La investigación de Margaret utiliza una combinación de ADN de código abierto y registros públicos.


Hasta que Colleen Fitzpatrick, una genealogista forense experimentada que tenía contactos judiciales, vio el potencial de su idea y accedió a ayudarla.

Las técnicas de toma de muestras y procesamiento de ADN estaban bajando drásticamente de precio, y estas mujeres estaban dispuestas a usar sus propios ahorros para demostrar que el método funcionaba.

Finalmente, gracias a la reputación y los contactos de Fitzpatrick, un agente federal de Ohio accedió a enviarles una muestra de ADN relacionada con un caso de hacía 15 años. Ya había intentado todo lo demás sin éxito.

Press recuerda el momento como surrealista. "Aquí estoy, una abuela jubilada... y un agente federal me pregunta: ¿adónde envío el ADN restante?".



Resolver el primer caso

Robert Ivan Nichols vivió durante dos décadas como Joseph Newton Chandler III.


El caso giraba en torno a un hombre conocido como Joseph Newton Chandler III, que había sido hallado muerto en 2002.

La policía esperaba una resolución sencilla, pero al intentar localizar a su familia, se encontraron con un misterio.

El verdadero Joseph Newton Chandler III era en realidad un niño de 8 años que había fallecido en un accidente automovilístico en 1945.

Este hombre había robado su identidad y la policía no pudo encontrar ninguna coincidencia en sus bases de datos de ADN.

Era el reto que las mujeres necesitaban y, con la ayuda de una decena de voluntarios, utilizaron su método para reconstruir su árbol genealógico mediante pruebas de ADN.

Les llevó aproximadamente un año, pero una noche, a las 2 de la madrugada, dieron con él: Robert Ivan Nichols.

Incluso después de que esta identificación se confirmara mediante una prueba de ADN que coincidía con el hijo de Nichols, aún quedaban muchas preguntas.

¿Por qué Nichols había abandonado repentinamente a su familia décadas atrás?

¿Por qué adoptó un nombre diferente?

Hasta la fecha, nadie ha encontrado una respuesta definitiva, pero este primer éxito significó que Press y su equipo fueran tomados en serio, lo que abrió la posibilidad de nuevos casos, y en octubre de 2017 las mujeres fundaron el Proyecto DNA Doe como una organización sin fines de lucro.

Los voluntarios se reúnen en campamentos especiales donde trabajan en casos.


La organización cuenta ahora con unos 100 voluntarios, a quienes Press llama su "tribu".

Entre ellos hay varios policías jubilados, pero provienen de diversos ámbitos y todos comparten un interés común.

"Nos encanta indagar en busca de respuestas. Nos encanta decir: 'Aquí hay una pista'. Pero, aún más importante, la pasión que impulsa nuestra misión es que todo el mundo merece que se sepa quién es cuando muere. Todas las familias necesitan saber dónde están sus seres queridos".


La muchacha de gamuza

Apodada "Muchacha de gamuza", fue identificada como Marcia King, una joven de 21 años que había abandonado su hogar meses antes de su muerte.


Pronto siguieron otros casos a medida que se extendía la reputación del equipo.

La "muchacha de gamuza" era una joven que fue encontrada asesinada junto a una carretera en Ohio en 1981, vestida con un distintivo poncho de piel de venado con flecos.

Utilizando muestras de sangre conservadas, el equipo de Press la identificó como Marcia King, una joven de 21 años que había abandonado su casa en Arkansas meses antes de ser asesinada.

Según Press, este tipo de casos eran difíciles para las autoridades en la época anterior a internet: "Solo contábamos con los periódicos locales. No había forma de dar con los informes de personas desaparecidas, que en aquel entonces se publicaban en papel, procedentes de otros estados".

La madre de Marcia había esperado noticias durante casi 40 años, manteniendo el mismo número de teléfono y sin mudarse de casa, "esperando a que su hija entrara por la puerta".

Por lo tanto, su identificación generó sentimientos encontrados en todos los involucrados.

"Es una noticia agridulce para los familiares, ya que al mismo tiempo obtienen la respuesta, pero no la que esperaban", dice Press.


La masacre racial de Tulsa

Los sobrevivientes de la masacre de Tulsa buscan entre los edificios destruidos.


Press afirma que cuando se enteró por primera vez de la masacre racial de Tulsa de 1921, reaccionó con "conmoción y horror" y preguntó: "¿Por qué nunca nos contaron esto?".

A pesar de ser la mayor masacre racial en la historia de Estados Unidos —donde una turba blanca asesinó a cientos de personas y destruyó un próspero distrito comercial conocido como Black Wall Street—, Press no aprendió sobre ello en la escuela.

Eso mismo le sucedió a muchos otros estadounidenses blancos.

"Nunca oímos hablar de ello", asegura Press y añade que mucha gente negó que hubiera ocurrido.

"¿Qué sabes? ¿Dónde están los cuerpos? ¿Dónde están las víctimas?", cuestionaban.

La ciudad de Tulsa ha emprendido la Investigación de Tumbas de 1921 para localizar, exhumar e identificar los cuerpos de las personas que se cree que murieron en la masacre.

El Proyecto DNA Doe se encuentra entre varias organizaciones que han ayudado con la investigación y, en julio de 2024, el alcalde de la ciudad anunció la primera identificación de una víctima: CL Daniel, un veterano de la Primera Guerra Mundial que viajaba a casa de su madre en Georgia, Estados Unidos.

"Fue un momento muy emotivo", indica Press. "Ahora hay que reconocer su memoria, porque aquí está su nombre y vamos a decirlo en voz alta".


Un nuevo tipo de trabajo detectivesco


En tan solo unos años, el trabajo de Press ha pasado de recibir correos electrónicos sin respuesta a que las autoridades soliciten activamente su ayuda.

Al mirar para atrás, Press afirma: "No se me da muy bien la jubilación".

De hecho, el retiro definitivo parece estar muy lejos, ya que el equipo trabaja actualmente en cientos de casos más, incluida la historia de "Q de Quién" que lo inició todo.

"Se sentía... como cerrar el círculo", dice Press.

Le entristece que la autora, Sue Grafton, quien en su momento la animó a seguir su teoría, ya no esté viva para ver cómo aborda el caso.

Pero está segura de que le habría fascinado conocer el impacto que ha tenido la nueva tecnología. "Creo que le habría encantado".

Este artículo está basado en un episodio del programa radial Outlook, del Servicio Mundial de la BBC. Puesescucharlo en inglés aquí.





lunes, 20 de julio de 2026

Cuán posible es que algo ocurra cuando te dicen que es probable que suceda

 
¿Qué significan realmente?
 
 
Por Dalia Ventura
BBC News Mundo
 
 
Si te dijera que el triunfo de tu equipo preferido en la final de un campeonato es posible, ¿te alegrarías? ¿O preferirías que te dijera que es probable? Qué tal si te digo que muy posible... ¿es mejor que 'probable'?

Cuando escuchas o lees las noticias, a menudo te encuentras con palabras que tienen como objetivo comunicar la probabilidad de que algo suceda.

Un ataque terrorista que es "plausible", la propagación de una determinada cepa de virus que es "altamente probable", o si es "casi seguro" que suban los tipos de interés...

Pero, ¿sabes realmente qué tan probable es "probable"?

En algunos casos, es posible que no lo sepas. 
 
Y eso es algo que le llamó la atención al epidemiólogo matemático Adam Kucharski, de la London School of Hygiene & Tropical Medicine, quien es especialista en modelar cómo se propagan las enfermedades infecciosas, y asesora a gobiernos sobre cómo anticipar y controlar epidemias.

Cuando trabajó en la respuesta a la pandemia de Covid notó que, aunque se publicaban datos científicos que él suponía suficientes para que la gente entendiera lo que ocurría, las pruebas no siempre bastan para persuadir a los demás.

La duda puede volverse especialmente tóxica, "sustituyendo una realidad consensuada por una que se disputa eternamente", escribió en su libro "Proof, the Uncertain Science of Certainty" (Prueba: la ciencia incierta de la certeza). 
 
La experiencia lo dejó obsesionado con el problema de comunicar probabilidades.

Se pueden expresar con porcentajes o con palabras que, idealmente, coinciden de alguna manera. Pero no siempre es así.

"Un ejemplo muy destacado de este tipo de problema ocurrió en 1951, cuando el equipo de un analista de la CIA llamado Sherman Kent escribió un informe que decía que una agresión armada de la Unión Soviética contra Yugoslavia era seriamente posible ese mismo año", le contó Kucharski al programa More or Less de la BBC*.
 
Días después, se topó con un alto mando del Departamento de Estado quien le preguntó qué significaba exactamente "seriamente posible". Kent le respondió que estimaba las probabilidades en un 65%. El funcionario se escandalizó y le confesó que en los comités de la Casa Blanca pensaron que era mucho menor. 
 
"Kent entró en pánico y le preguntó a miembros de su equipo -que habían estado escribiendo decenas de informes- cuál era su interpretación. Se dio cuenta de que incluso ellos tenían números muy diferentes en mente para el lenguaje que usaban".

 
De Yugoslavia a Cuba
 
Sherman Kent trabajó durante 17 años en la Agencia Central de Inteligencia (CIA) durante la Guerra Fría, y fue pionero en muchos de los métodos de análisis de inteligencia.
 

Una década después, el presidente de EE.UU. John F. Kennedy recibió una evaluación de una invasión planeada de Cuba. El Estado Mayor Conjunto le dijo que tenía una "probabilidad razonable" de éxito.

A Kennedy eso le sonó como una buena señal, como explicaría después, así que le dio el visto bueno a la operación, que resultó un fiasco: la invasión de Bahía de Cochinos.

Más tarde, quien escribió sobre esa "probabilidad razonable" reveló que tenía en mente probabilidades de 3 a 1 en contra del éxito.

Para intentar solucionar ese tipo de problemas, Kent publicó en 1964 su ensayo histórico Words of Estimative Probability ("Términos de probabilidad estimativa", publicado por el Center for the Study of Intelligence de la CIA).

Incluyó la primera tabla de la historia moderna para que los redactores vincularan las palabras con un porcentaje.  

A Kennedy eso le sonó como una buena señal, como explicaría después, así que le dio el visto bueno a la operación, que resultó un fiasco: la invasión de Bahía de Cochinos.

Más tarde, quien escribió sobre esa "probabilidad razonable" reveló que tenía en mente probabilidades de 3 a 1 en contra del éxito.

Para intentar solucionar ese tipo de problemas, Kent publicó en 1964 su ensayo histórico Words of Estimative Probability ("Términos de probabilidad estimativa", publicado por el Center for the Study of Intelligence de la CIA).

Incluyó la primera tabla de la historia moderna para que los redactores vincularan las palabras con un porcentaje.  
 

Su propuesta original tenía estas categorías fijas:


• Casi seguro: 93% (con un margen de ±6%)

• Probable: 75% (con un margen de ±12%)

• Posibilidades parejas: 50% (con un margen de ±5%)

• Improbable: 30% (con un margen de ±10%)

• Casi imposible: 7% (con un margen de ±5%)

Argumentó además que las "palabras ambiguas" como "podría" y "sugerir" eran "expresiones que suenan bien, pero que, al reflexionar sobre ellas, casi carecen de significado".

Desde entonces se ha seguido intentando depurar el lenguaje de grados de duda, para poder comunicar riesgos serios y evitar catástrofes por malinterpretaciones.

En Reino Unido, por ejemplo, tras la guerra de Irak, influenciada por información de inteligencia dudosa, se introdujo un "criterio de probabilidad" para las evaluaciones de inteligencia.
 
De casi imposible a casi seguro hay muchas posibilidades.


El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU, por su parte, empezó a notar en los años 90 que si decían que el aumento del nivel del mar era "probable", los políticos de algunos países lo entendían como "un riesgo menor" y otros como "inminente".

Crearon entonces una guía de lenguaje estandarizado que se fue afinando hasta que quedó blindada en 2010 con la Nota de Orientación sobre Incertidumbres.

La escala obliga a sus científicos a que si usan, por ejemplo, la palabra "probable" en un informe, el fenómeno debe tener matemáticamente más de dos tercios de posibilidades de ocurrir, y va de "prácticamente seguro" con más de 99% de probabilidad, a "excepcionalmente improbable", con menos del 1% de probabilidad.

Pero resulta que la gente no anda por ahí con un manual de interpretación, entonces ¿qué entendemos cuando oímos esas palabras?
 

La posibilidad de que algo sea posible


Aunque manuales de enseñanza del español ordenan estas palabras en escalas lógicas del discurso (Seguramente —> Probablemente —> Posiblemente —> Difícilmente), el cerebro humano no es un algoritmo.

Mezclamos la probabilidad lingüística con nuestras emociones.

En la era digital, experimentos basados en las ideas del analista de la CIA Sherman Kent, empezaron a ser replicados masivamente en varios estudios.

Al solicitarle a miles de personas que le asignaran un porcentaje a distintas palabras, se descubrieron fenómenos interesantes, como lo que ocurre con la palabra "posible".
 
Mientras que "Probable" suele concentrarse en la mente del público de manera estable entre el 60% y el 80%, la palabra "Posible" desata el caos total.

El porqué de esta variabilidad es puramente matemático: cualquier evento cuya probabilidad sea estrictamente mayor que el 0% y menor que el 100% califica técnicamente como "posible".

Al no tener un anclaje natural, su significado queda a merced de lo que cada individuo decida imaginar.

Por eso, para algunas personas decir "es posible que gane la lotería", aunque signifique una probabilidad infinitesimal, cercana al 0%, es algo viable, mientras que ante un "es posible que vaya a cenar", nuestro cerebro lo ancla intuitivamente cerca de un 50%.

Estadísticamente, "Posible" es la palabra con mayor desviación estándar; es decir, es la que peor comunica un número real.

No sólo eso: el contexto también entra en juego.
 
Si te dijera que es probable que tu equipo gane, ajustándome al criterio de probabilidad para las evaluaciones de inteligencia de las agencias británicas, el rango de posibilidad de que ocurriera sería entre 55% y 75%.
 

Si un médico te dice "Es posible que esta operación tenga efectos secundarios", tu cerebro lo interpreta como una probabilidad alta, de un 40% o 50%, encendiendo las alarmas. Si un meteorólogo dice "Es posible que caiga un meteorito", sueles quedarte tranquilo.

La palabra es la misma, el nivel de catástrofe altera la matemática mental.

Eso sin contar lo que sucede con la expresión "posibilidad realista", que a menudo se usa en titulares para reportar riesgos de eventos.

Kucharski, quien hizo su propia investigación con un quiz en línea con miles de respuestas, encontró que fue la que dio lugar a las interpretaciones más dispares.

Las interpretaciones de probabilidad oscilaban entre el 10 y el 100%: algunos participantes la entendían como un desenlace bastante probable; otros, simplemente como un escenario plausible.

Muchas directrices oficiales sobre el significado de frases valoran una "posibilidad realista" como equivalente a entre el 40% y el 50%.

Y ahí no termina la confusión. 

 
 
Grados de Probabilidad
 
 
En su quiz, Kucharski, además de pedirle al público que le asignara un porcentaje a diferentes frases o términos, también pidió que se comparara palabras de probabilidad una al lado de la otra para ver si se usaba la probabilidad de forma consistente.

Si te pregunto: ¿Cuál es más probable que ocurra: algo muy improbable o muy probable?, la respuesta es fácil.

Pero qué responderías a: ¿Cuál es más probable: algo que podría pasar o algo que tal vez pase?

Resulta que los juicios sobre estas comparaciones son poco consistentes.

Y con frases como:

• Es poco probable que ocurra.

• Es improbable que ocurra.

Muchos creen que son equivalentes; otros perciben "improbable" como más tajante.

Pero no es solo cuestión de grados.

Investigaciones recientes sugieren que estas expresiones hacen algo más que transmitir una probabilidad: también orientan nuestra forma de pensar.

Imagina dos médicas.

Una dice: "Es posible que el paciente sobreviva".

La otra: "Es poco probable que el paciente muera".

Aunque ambas describen la misma probabilidad, no producen el mismo efecto psicológico. La primera dirige nuestra atención hacia la supervivencia; la segunda, hacia la muerte.

Los estudios indican que ese encuadre influye en la forma en que las personas interpretan la información, la recuerdan y toman decisiones.

¿Cuál porcentaje le asignarías tú a términos como "quizás, podría ser, incluso o acaso"?


El lenguaje que usamos para expresar probabilidades es, sencillamente, muy ambiguo, así que es importante tener en cuenta lo que se transmite al usarlo.

Expresiones o palabras como: cabe la posibilidad, tal vez, quizás, seguro, probable, podría ser, acaso, hay indicios, parece, sin duda, con certeza, y tantas otras, en la vida cotidiana pueden provocar desde situaciones casi cómicas hasta consecuencias indeseables.

Pero cuando se trata de advertir a la población sobre riesgos importantes, requieren atención especial.

Para Kucharski, una de las claves es asegurarse de que quienes comunican esos riesgos -ya sean científicos, políticos o periodistas- sean conscientes de ese problema.

"Lo fundamental es garantizar que lo que la persona que emite una estimación cree estar comunicando sea realmente lo que entiende quien la recibe".

La segunda clave es más incómoda: animar a quienes calculan los riesgos para que no se escuden en palabras ambiguas que les permitan justificarse después si el pronóstico falla.

"Creo que todos nos beneficiaríamos si nos obligáramos a formular estimaciones que después puedan contrastarse y preguntarnos honestamente si acertamos o no".

Es algo que ya inquietaba a Kent en la CIA, quien describió el impulso de buscar "una expresión que transmita un significado preciso, pero que al mismo tiempo nos exima por completo de la responsabilidad".

Usar frases engañosas puede hacer que el lenguaje suene autoritario pero también dificultar la toma de decisiones.

A Kucharski, la pandemia le confirmó el valor de la claridad. Hay momentos en que la realidad no es cuestión de opinión, y dudarlo puede poner en peligro a los demás.

¿Y la final de un Mundial? Si alguien te dice que tu equipo "puede" ganar, tal vez sea momento de preguntar: ¿puede como en un 5%, o puede como en un 50%?

Fuente:  Posible y Probable


Nota: Hay un problema con el editor y cambia el tipo de letra. 

lunes, 13 de julio de 2026

La erupción volcánica que produjo el sonido más fuerte que se haya registrado en la historia

 
La erupción del volcán Krakatoa causó la muerte de más de 36.000 personas.


Por Daisy Stephens
Servicio Mundial de la BBC



Según medios locales, una isla volcánica en Indonesia entró en erupción esta semana, lanzando columnas de ceniza de hasta 250 metros de altura.

Según los informes, que citan a la agencia geológica del país, el Anak Krakatau entró en erupción una vez el martes y dos veces el miércoles, aunque un grupo de monitoreo de la actividad volcánica en la zona afirmó que no existía una amenaza inmediata para las comunidades cercanas.

El Krakatau se formó en 1927 a partir de un gran cráter submarino, conocido como caldera, que quedó tras la erupción del volcán Krakatoa, la segunda erupción más mortífera de la historia.

De hecho, Anak Krakatau se traduce como "Hijo del Krakatoa".

La erupción de 1883 causó la muerte de más de 36.000 personas y arrasó 165 aldeas, todo ello en menos de 48 horas. 
 
También produjo el que se considera el sonido más fuerte jamás registrado, que pudo oírse a miles de kilómetros de distancia, y generó tanta ceniza que provocó un descenso de las temperaturas en todo el mundo durante años.

La BBC repasa uno de los peores desastres naturales de la historia. 


"No podías ver ni una mano delante de tu cara"

Según los Centros Nacionales de Información Ambiental de Estados Unidos (NCEI, por sus siglas en inglés), fue en mayo de 1883 cuando se observaron los primeros indicios del desastre que se venía.

El capitán de un buque de guerra alemán pasaba por la zona cuando vio nubes de ceniza y polvo que salían del Krakatoa.

Hasta entonces, la isla volcánica había permanecido inactiva durante unos 200 años.

Durante los meses siguientes, buques mercantes y otras embarcaciones realizaron avistamientos similares.

El 26 de agosto comenzaron las erupciones catastróficas.

La primera erupción colosal del Krakatoa produjo una serie de flujos de lava, piedra pómez y ceniza que se precipitaron al mar y provocaron un maremoto que se dirigió hacia el norte y mató a miles de personas.

En el plazo de una hora, la columna de ceniza alcanzó los 48 kilómetros de altura y se extendía en todas direcciones.

En su punto álgido, la columna se extendería 80 kilómetros hacia el cielo, cubriendo 778.000 kilómetros cuadrados y sumiendo la zona en la oscuridad durante más de dos días, según los NCEI.

En su punto álgido, la nube de ceniza alcanzó los 80 kilómetros de altura y bloqueó el sol en la zona durante dos días.


Sidney Baker presenció la erupción siendo niño, desde el barco de su padre y recordó ese momento hacia el final de su vida.

"El aire parecía estar lleno de polvo, tanto que temíamos asfixiarnos", le dijo a la BBC en 1946.

"Se puso tan negro que no se veía ni una mano delante de la cara. Empezó a caer ceniza alrededor del barco, sobre él y en el agua, y había quizás seis o siete pulgadas de ceniza por toda la embarcación".

Describió el ruido de las explosiones como "increíble".

"Los adjetivos no alcanzan para describir el alboroto y la confusión", dijo.

Simon Winchester, autor del libro Krakatoa: The Day the World Exploded (Krakatoa: El día en que el mundo explotó), aseguró que el 27 de agosto se escucharon varios ruidos explosivos antes de una "explosión titánica" a las 10:02 de la mañana. Según los NCEI, el ruido se oyó incluso en Australia y la isla Mauricio, a más de 4.600 kilómetros de distancia.

"Toda la isla, seis millas cúbicas de roca, se vaporizó esencialmente en una explosión que lanzó piedra pómez y ceniza a 17 o 18 millas de altura, y la isla desapareció", declaró en el podcast Witness History de la BBC en 2010.

"Durante unos segundos, dejó un enorme agujero en el mar, que luego se volvió a llenar con miles de millones de toneladas de agua que, debido al intenso calor que hacía allí abajo, se evaporó instantáneamente y se convirtió en vapor, lo que provocó una serie de enormes tsunamis".


Desastre mortal

Anak Krakatau también entró en erupción en 2018.

Esos tsunamis fueron la parte más mortífera del desastre, causando 34.000 de las 36.000 muertes que se le adjudican. Baker recordó cómo él y su padre se dirigieron a Anjer, en la costa oeste de Banten, una provincia de Indonesia.

"Esta ciudad quedó completamente sumergida", dijo.

"He oído decir a mi padre que el hotel en el que se había alojado estaba tan inundado que podía navegar con el barco por encima y echar el ancla por la chimenea".

Algunas personas lograron sobrevivir a los tsunamis y huir a las montañas.

Pero si bien allí estaban a salvo del agua, no estaban completamente protegidos de los flujos piroclásticos —avalanchas rápidas y a ras de suelo de gases volcánicos calientes, ceniza y fragmentos de roca— que llegaron después.

No hubo respiro de los efectos del Krakatoa durante esas 48 horas. La ceniza se dispersó por todo el mundo, creando un halo alrededor de la Luna y el Sol, y actuando como filtro de radiación. Disminuyó las temperaturas globales hasta en 0,5 °C, un cambio que tardó cinco años en normalizarse, según los NCEI.

Las partículas en la atmósfera también provocaron amaneceres y atardeceres rojos en todo el mundo, ya que dispersaban la luz de forma diferente a la que estamos acostumbrados; un fenómeno que se puede apreciar en pinturas de la época.

Algunos incluso creen que el cielo rojo de "El Grito" de Edvard Munch se inspiró en este evento.


Lecciones

Algunos creen que los atardeceres rojos del Krakatoa inspiraron el cielo en "El Grito" de Edvard Munch.


A pesar de toda la destrucción que causó, la erupción nos enseñó algo fundamental sobre nuestro planeta.

Antes de la erupción, nadie conocía las corrientes en chorro: corrientes de aire invisibles en las capas superiores de la atmósfera que desempeñan un papel fundamental en nuestro clima. Ver la magnitud de los efectos atmosféricos del Krakatoa cambió eso.

"Fue el primer acontecimiento del que la humanidad, con conciencia científica, se dio cuenta de que afectaba al mundo entero", dijo Winchester.

"Y así comenzó la comprensión de que el mundo entero era una entidad interconectada, y cosas que ahora damos por sentadas, como la percepción del calentamiento global y el aumento del nivel del mar... todas ellas tuvieron su origen en la comprensión de que el mundo es un lugar interconectado. Eso nació con la erupción del Krakatoa".




jueves, 9 de julio de 2026

Cómo 5 minutos de ejercicio al día pueden mejorar y alargar nuestras vidas


Por Melissa Hogenboom*
Corresponsal senior de Salud de la BBC

 

Unos pequeños aumentos en la actividad física como parte de nuestra vida cotidiana pueden aportar beneficios a largo plazo para nuestra salud.

Algunas mañanas me cuesta mucho salir a correr, pero me obligo a hacerlo porque sé que me sentará bien.

El efecto protector que el ejercicio puede tener no solo en el cuerpo, sino también en nuestro cerebro, la memoria y el bienestar general es algo de lo que he hablado mucho con los investigadores últimamente.

Pero lo que también ha quedado claro es que no necesitamos hacer entrenamientos intensos para ver los beneficios.

Una nueva investigación muestra que incluso pequeños aumentos en la actividad pueden tener un impacto poderoso en la salud y la longevidad.

Sólo cinco minutos de actividad moderada al día —como caminar a paso ligero, montar en bicicleta o subir escaleras— podrían prevenir alrededor de una de cada diez muertes prematuras, lo que podría ayudar a millones de personas a vivir más tiempo.

Aunque esto no significa que con solo cinco minutos de ejercicio sea suficiente para garantizar que te mantengas sano, sí es un indicio de que, en comparación con no hacer nada, este pequeño aumento de la actividad física puede aportar mejoras a la salud general.

Para quienes ya son bastante activos o están relativamente en forma, hacer cinco minutos más de ejercicio tendrá un efecto menor.

Pero demuestra el poder que tiene realizar incluso sólo algunas formas muy básicas de ejercicio.

"La actividad física es algo realmente beneficioso para prevenir altos índices de estrés y de agotamiento", dice Nicole Logan, profesora adjunta de kinesiología de la Universidad de Rhode Island en Estados Unidos.

"Sabemos que la función física, la fuerza muscular, la calidad muscular y la fortaleza ósea son predictores realmente fiables de la mortalidad en etapas avanzadas de la vida", afirma.

"Por lo tanto, se trata de vivir más tiempo y de vivir de forma más sana durante más tiempo".

Las actividades de fortalecimiento muscular son beneficiosas para nuestra salud y longevidad.

 

Aumentar la esperanza de vida

La nueva investigación consistió en un análisis a gran escala de datos de 150.000 adultos de Reino Unido, Estados Unidos y Escandinavia.

"Fue sorprendente ver que cambios tan pequeños en la actividad física, de tan solo cinco minutos al día, pudieran tener un impacto tan grande en la reducción del riesgo de mortalidad prematura", dice Ulf Ekelund, autor principal de la investigación y profesor de actividad física y salud en la Escuela Noruega de Deporte.

Ekelund señala que los resultados revelan los beneficios para la salud de hacer cinco minutos de ejercicio en el conjunto de la población, más que a nivel individual.

Los adultos deben seguir esforzándose por cumplir la recomendación de la Organización Mundial de la Salud de 150 minutos de ejercicio de intensidad moderada a la semana, indica Ekelund.

Pero el estudio muestra que quienes tengan dificultades para ir al gimnasio o apuntarse a un club deportivo pueden beneficiarse igualmente de incorporar más movimiento a sus vidas.

También se descubrió que reducir la inactividad es beneficioso.

Reducir el tiempo diario que se pasa sentado en 30 minutos se asoció a una reducción del 7% de la mortalidad prematura en toda la población.

Esto es especialmente importante porque la inactividad física es una de las principales causas de enfermedades crónicas y muerte prematura.

Ekelund afirma que la constancia es clave. "Empieza poco a poco y aumenta gradualmente la cantidad", aconseja.

"La actividad debe adaptarse a las preferencias y capacidades de cada persona".

Las sesiones breves de ejercicio pueden repartirse a lo largo del día como parte de tu rutina habitual.

 

Pequeñas dosis de ejercicio 

El estudio se suma a muchos otros que demuestran que los beneficios a largo plazo del ejercicio para la salud no requieren que cambiemos radicalmente nuestro estilo de vida.

El simple hecho de incorporar el movimiento a nuestra vida diaria puede tener un efecto de gran impacto.

También se ha demostrado que las actividades de fortalecimiento muscular son beneficiosas.

Un estudio estadounidense demostró que las personas de entre 60 y 70 años que combinan el ejercicio aeróbico con actividades de fortalecimiento muscular viven más tiempo y tienen un menor riesgo de muerte en comparación con aquellas que no hacen ejercicio.

Otros trabajos recientes muestran que "el ejercicio en pequeñas dosis", que consiste en breves ráfagas de actividad repartidas a lo largo del día, puede mejorar la salud cardíaca.

Un amplio análisis de las investigaciones existentes reveló que, entre los adultos mayores, también contribuye a la resistencia muscular.

La aceptación fue elevada, ya que más del 82% de los participantes continuaron participando, probablemente porque el ejercicio breve es fácil de "integrar en las rutinas diarias", señalan los autores.

A diferencia de una sesión de gimnasio, estas pequeñas sesiones pueden repartirse a lo largo del día como parte de tu rutina habitual.

Esto puede incluir cualquier actividad que acelere tu ritmo cardíaco, ya sea pasar la aspiradora enérgicamente, bailar al son de una canción en la cocina o subir y bajar las escaleras más rápido de lo normal.

Como explicó Marie Murphy, profesora de ejercicio y salud en la Universidad de Ulster (Reino Unido), en el pódcast Just One Thing de la BBC, las pequeñas dosis de ejercicio aumentan la frecuencia con la que estimulamos nuestro metabolismo.

"Al terminar de hacer ejercicio, nuestro metabolismo sigue funcionando un poco más rápido mientras nos recuperamos", explica. "El motor metabólico sigue en marcha".

 
Lo ideal es sumar cualquier actividad que acelere el ritmo cardíaco.
 
 
Beneficios del hábito 
 
Las investigaciones muestran que las personas responden positivamente cuando se hacen más conscientes de los beneficios para la salud de los ejercicios en pequeñas dosis, y que esto podría ayudar a superar las barreras para hacer ejercicio.

Unas simples indicaciones pueden marcar la diferencia. Los carteles que animan a la gente a subir por las escaleras en lugar de usar el ascensor o la escalera mecánica, por ejemplo, pueden hacer que más personas lo hagan.

Según Amanda Daley, profesora de medicina conductual en la Universidad de Loughborough, en Reino Unido, son estos pequeños cambios los que generan un cambio significativo con el tiempo.

"Tenemos formas inconscientes de hacer las cosas que hacen que seamos más propensos a realizarlas", dice. "Subes por las escaleras porque es lo que has aprendido. Es un hábito".

Del mismo modo, Daley sugiere que una forma sencilla de reducir el sedentarismo es estacionar el auto al menos a cinco minutos de tu destino.

Llama a este tipo de enfoque "actividad en pequeñas dosis".

Ella y sus colegas descubrieron en un pequeño estudio que los participantes se mostraban receptivos a la idea, ya que les resultaba más fácil de poner en práctica que sesiones de ejercicio más prolongadas.

Tomemos como ejemplo caminar. Podemos beneficiarnos de dar menos pasos al día de lo que se suele creer, tal y como ha informado anteriormente la BBC.

Un estudio sobre el recuento de pasos reveló que dar entre 2.517 y 2.735 pasos al día reduce el riesgo cardiovascular en 11%, en comparación con dar sólo 2.000 pasos.

En cuanto a cómo hacer ejercicio, hay numerosas opciones.

Podrías practicar escalada, apuntarte a una clase de baile o probar algo un poco más vigoroso, como el entrenamiento por intervalos de alta intensidad, que puede mejorar el control de la glucemia y la presión arterial, además de reducir la grasa corporal.

A mí, desde luego, me han dolido los brazos al llevar la compra a casa en lugar de tomar el auto. Pero parece que ese malestar puede merecer la pena.

Así que la próxima vez que estés esperando a que hierva la pasta o viendo la tele, quizá podrías incluir una serie de sentadillas, patadas o flexiones.

Estas pequeñas dosis de ejercicio suman. Sin duda, son "bocados" de ejercicio por los que nunca tendrás que sentirte culpable.

*Melissa Hogenboom es autora de Breadwinners (2025) y The Motherhood Complex. En Instagram es melissa_hogenboom.

 

Fuente: 5 minutos de ejercicio