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sábado, 10 de octubre de 2026

El Abate Faria: El Hombre y su Leyenda


 
 Por Mijaíl Buyanov, candidato a Doctor en Medicina
 
 
«… Era una persona de pequeña estatura, de cabellos encanecidos no tanto por la vejez, como por las penurias, de ojos penetrantes ocultos bajo las espesas cejas entrecanas y de barba aún renegrida que le llegaba hasta la mitad del pecho; la delgadez de su rostro surcado por profundas arrugas y los rasgos valerosos y expresivos revelaban en él al hombre más habituado a ejercitar las fuerzas espirituales que las físicas. La transpiración le corría por la frente. En lo que se refiere a su vestimenta, no era posible adivinar su aspecto primitivo: quedaban de ella sólo harapos…»

Así se presentó por primera vez ante Edmond Dantès el abate Faria en la novela El Conde de Montecristo. Según testimonia luego el autor, en 1829 el anciano sacerdote, que había estado  recluido alrededor de 18 años en el castillo de If, muere descubriéndole previamente  a Edmond el secreto de un tesoro enterrado.

Pero el escritor Alejandro Dumas no inventó a este personaje. Si un lector curioso toma en sus manos cualquier libro serio de psicoterapia, encontrará allí sin falta el nombre de cierto misterioso abate.

Kannabij, conocido historiador soviético de la medicina, escribió a fines de los años 20 en su Historia de la Psiquiatría que tras Mesmer con su teoría del «magnetismo animal» y su discípulo Puységur, que descubrió el «sonambulismo magnético», el siguiente paso fue dado por el portugués Faria…

Sí, este hombre existió. Su nombre completo era José Custódio de Faria.

Hasta el día de hoy tres países se atribuyen su procedencia: Francia, donde el abate pasó la mayor parte de su vida y se hizo célebre, India, porque allí nació y se le ha erigido un monumento; por último Portugal, cuya ciudadanía conservó hasta el fin de sus días.

Sobre el abate Faria ha quedado información muy escasa y contradictoria, pero reuniendo gota a gota los datos más fidedignos, podemos reconstruir su vida de la siguiente manera.

Nació en la India, en el territorio de Goa, que en aquel entonces pertenecía a Portugal, en 1756 y vivió 63 años. Su padre, descendiente de un brahmán, se convirtió al catolicismo, su madre era portuguesa.  Cuando cumplió 15 años lo llevaron a Europa. En Roma se hizo Doctor en Teología. Según algunas fuentes obtuvo también el título de Doctor en Medicina. El joven sacerdote viajó luego a Portugal, donde se convierte en predicador, pero cierto tiempo después él y su padre se ven obligados abandonar apresuradamente Lisboa, pues se sospechaba que participaban en la lucha por la independencia de Goa. 

En París, adonde se dirigieron, sus actividades religiosas no fueron del agrado de las autoridades, y se recluyó al joven Faria en la Bastilla.

Durante su prisión se hizo célebre como creador de un nuevo juego. A uno de los guardianes le gustaban mucho las damas y José Custódio jugaba a menudo con él, pero la monotonía y la breve duración de las partidas aburrieron, por lo visto, al cautivo, que inventó las damas de cien casillas, llamadas modernas o polacas, tan populares hoy en el mundo.

Después de que en Francia cayera la dictadura jacobina y se estableciera el poder de la burguesía, dando comienzo a la época del irrefrenable enriquecimiento de unos y la extrema pobreza de otros, se creó en París la organización secreta Movimiento en nombre de la Igualdad. José Custódio fue uno de sus dirigentes en el Sur de Francia, donde, bajo otro nombre, dictaba clases en un gimnasio. Poco tiempo después la policía dio con su pista y lo recluyó en el castillo de If.

Faria debía haber pasado allí en completa soledad el resto de su vida, pero salió en libertad 15 años después, tras la derrota de Napoleón. En 1816 regresó a París y abrió un salón, donde daba clases de sugestión curativa. Este fenómeno, que más tarde recibiría el nombre de hipnotismo, provocó en sus contemporáneos curiosidad y miedo supersticioso y los experimentos motivaron el furor de la Iglesia.

Todo se debía a que el doctor de ya ruidosa y sensacional fama, había tomado de nuevo la dignidad de abate y dedicaba su tiempo libre al servicio religioso. Los clérigos lo obligaron a renunciar a la medicina y a confesar que se había ocupado del hipnotismo instigado por el diablo.  Faria dejó París y se hizo cargo de una pequeña parroquia. Por las noches escribió en secreto De la causa del sueño lúcido o Estudio de la naturaleza del hombre, libro que se publicó en 1819, el mismo año de su muerte.

Faria elaboró algunos métodos psicoterapéuticos que se utilizan hasta hoy en medicina y llevan su nombre. Indudablemente fue una de las figuras más pintorescas de su época; se lo mencionaba a menudo en las memorias, acerca de él corrían leyendas y anécdotas. La prensa ya lo envolvía en el velo de lo enigmático, ya lo ridiculizaba. Pero ha pasado al olvido y sólo gracias al genio literario de Alejandro Dumas el misterioso abate Faria ha llegado hasta nosotros.

 

Del Semanario Knizhnoye Obozrenie

Revista Sputnik. Selecciones de la Prensa Soviética, N° 9, Septiembre de 1983, págs. 97-99, Agencia de Prensa Nóvosti, Moscú, Rusia



Notas

1 Sobre la palabra "Candidato", en el contexto soviético significa lo contrario de lo que significa en español o en el sistema anglosajón.

En español/inglés: Un «candidato a doctor» (candidato a PhD) es un estudiante que está haciendo el doctorado pero todavía no lo ha terminado ni ha defendido la tesis.

En el sistema soviético: El título «Candidato a Doctor en Ciencias» (Kandidat Nauk) es un título ya obtenido y finalizado. Equivale exactamente al PhD completo (el doctorado académico) tras haber cursado el posgrado y defendido la tesis.

Por eso la revista Sputnik lo presentaba así: en ruso, Mijaíl Buyanov (1939-2012) ya poseía el título de Kandidat Meditsinskij Nauk (PhD en Medicina). El escalón superior que existía en la URSS era el Doktor Nauk (Gran Doctorado/Habilitación), un grado extraordinario que se otorgaba mucho después a científicos consolidados.

 
2 El artículo atribuye a Faria la invención de las damas de 100 casillas (Damas Internacionales) y la célebre anécdota de su creación en prisión para entretener a un guardia. Históricamente, esta variante de 10 X 10 surgió en París hacia 1723 (atribuida popularmente a un oficial polaco). Ambos relatos pertenecen a la leyenda romántica construida alrededor del personaje durante el siglo XIX. Sin embargo, Faria fue un afamado teórico y practicante de este juego durante sus años en Francia, contribuyendo decididamente a su análisis y divulgación.

En esa época (33 años antes del nacimiento de Faria en 1756), el juego ya contaba con reglamentos impresos y se jugaba habitualmente en los cafés y salones parisinos.

 Faria nunca estuvo en la Bastilla. Esta es otra versión novelesca que carece de respaldo documental en los registros de la prisión; su verdadero y único encierro político documentado ocurrió años más tarde en el Castillo de If (Château d'If), cerca de Marsella.


3 El uso de la palabra "gimnasio" en el texto original es del ruso Гимназия (Gimnazya), término que designa un liceo o instituto de educación secundaria superior. Históricamente, Faria ejerció como profesor de filosofía en el Lycée de Marseille y posteriormente en Nîmes.



Notas e ilustración con la ayuda de la IA de Google, Gemini.