domingo, 11 de octubre de 2026

Anecdotario X


Crítico en Pañales

Nuestro hijito de cuatro años y medio se ha convertido en un asiduo aficionado al ballet, que ve en la televisión. Un domingo, yendo de paseo, alcanzó a ver un perro grande que había asumido la postura canina característica junto a un poste.
—Mira, papá —gritó el muchacho—. ¡Ballet!
 

 
Sin censura previa...

Del State Journal, de Springfield, Illinois :«La señora J. T. Murphy celebrará su 48° onomástico el domingo. Ha sido residente de Springfield durante 57 años»

Del Christian Banner de Lansing, Michigan: «Se ha instalado en la iglesia un nuevo sistema de altavoces donado por uno de los feligreses en memoria de su difunta esposa.»

De las notas sociales del periódico Leader, de Corning, Nueva York: «La señora Preston celebró el sábado el tercer cumpleaños de su hijita con una simpática fiesta infantil a la que asistieron unos 20 niños.
La señora Preston ingresó el domingo por la noche en el Hospital de Wellsboro para someterse a un reconocimiento médico».

 

Se conoce que un hombre ha tenido éxito cuando la prensa empieza a citarlo sobre temas de los cuales él no sabe nada. (Observer, de Oregon, Wisconsin)


 

Una profesora universitaria acababa de trasladarse a una ciudad distante con todos sus enseres personales, entre los cuales se contaban numerosas cajas de libros. El fornido chofer del camión de mudanzas, después de haber depositado el último pesado cajón en el descanso del segundo piso, le dijo en son de queja:
—¡Por Dios! señora... ¿Por qué no se le ocurrió leerlos antes de mudarse?


 

A la cama con un libro

El que es caballero desea irse a dormir como tal, es decir, pausada y amablemente, con una sonrisa de agradecimiento para el Señor Día, que acaba de ser su anfitrión, y una cortés bienvenida a la Señora Noche, que va a ser su anfitriona. Sólo un patán le daría la espalda al sol con ruda prisa, para saltar a los brazos de Morfeo como una foca que se desliza al agua desde su bloque de hielo. Por eso, el que es caballero lee antes de quedarse dormido

—Robert Blatchford, As I Lay A-Thinking


 

En Inglaterra un maestro de ceremonias entrevistaba por radio al novelista J.B. Priestley.
—Señor Priestley —inquirió— ¿cómo explica usted su éxito, mientras tantos de sus compañeros de la escuela de periodismo que parecían tener tanto o más talento que usted no lo han logrado?
El escritor respondió lentamente:
—No puedo hablar por mis compañeros, pero de mí sé decir que me moría por triunfar.
 

 

En la clase de redacción el maestro encargó una composición en la cual describiéramos algún lugar romántico. A la hora en que leímos nuestros trabajos, escuché muchos lugares comunes: fuego crepitante en la chimenea, luz tenue, música suave. Sólo una señora mencionó algo original: “Reina la tranquilidad en la casa, los niños no están”. —S.Z.



 

¡Qué Pregunta!

Una amiga heredó de una parienta un valioso abrigo de pieles, y se fue a la iglesia luciéndolo con gran orgullo. Cuando estaba allí, un hombre le preguntó:
—¿Qué desafortunada criatura tuvo que morir para que tú pudieras llevar tal abrigo?
Mirándolo iracunda, mi amiga le respondió:
—Mi tía.

 

Después de asistir a una fiesta de gala en un elegante hotel, salimos del vestíbulo y solicitamos que nos trajeran nuestro auto. El imponente ventarrón y la lluvia torrencial ululaban sin cesar, y bajo la furia de los elementos vimos cómo el portero corría presuroso de un cliente a otro, mientras prodigaba ocurrencias y una sonrisa al entregarles sus autos.
Cuando tocó nuestro turno, el servicial hombre saltó del asiento del conductor, rodeó el vehículo y me abrió la portezuela para darme paso. Le pregunté en qué pensaba para seguir tan animado en su trabajo. Sin dudarlo un instante, respondió:
—¡En el desempleo, señora!


 

Durante años había suplicado a mi madre, que padecía de cataratas que dejara de conducir, pues era una verdadera amenaza al volante. Como de nada habían servido mis ruegos y amenazas, me sorprendí cuando llamó para avisarme que había vendido su auto.
—¡Qué buena noticia, mamá! —exclamé—. ¿Qué fue lo que te animó a hacerlo?
—Al estacionar no vi el borde de la acera y acabé en el vestíbulo del Banco Estatal de Oklahoma.
—¡Qué horror!
—Ya lo sé —replicó—. Nunca hemos sido sus clientes.


 

La Crítica Critica

En una reseña: “La televisión ha estado tan aburrida esta temporada, que los niños hacen la tarea”. — Silver Lake News



 

¡Qué Descaro!

Hace algunos años robaron un espejo antiguo y una alfombra oriental de cierta agencia literaria. Tiempo después, el presidente de la firma recibió una llamada por cobrar. Era el ladrón, que estaba preso y ofrecía devolver la alfombra y el espejo a condición de que la agencia leyera el manuscrito de un libro suyo.

—Leonore Fleischer, en Publishers Weekly



 

La señora acababa de dar a luz a su decimoquinto hijo. El obstetra, preocupado, llama al padre y le dice:
—Oiga, señor, quince hijos ya son demasiados. ¿No le parece que debería poner en práctica un poco de paternidad responsable?
—Doctor —responde el hombre con ceñudo gesto—, los hijos nos los envía el Señor.
—Es cierto. Pero también nos envía la lluvia y, sin embargo, nos ponemos impermeable.


 

“MI PARANOIA no tiene límites”, declara un comediante. “Hasta le puse un espejo retrovisor a mi bicicleta estacionaria”.


 

EL SARCASMO como recurso literario era el tema del día. Nuestro profesor empezó por pedir un ejemplo a la clase.
Todos nos quedamos de una pieza pocos segundos después, cuando una voz espetó:
—¡Oh, profesor, me encanta su clase!



El fascinante mundo de los ratones

UN NIÑO como de diez años iba sentado en un autobús urbano con un portafolios sobre las piernas. De cuando en cuando murmuraba algo dentro de su abrigo. Una mujer lo miraba inquisitivamente y el pequeño, para satisfacer aquella curiosidad, le mostró un ratoncito blanco que llevaba en la bolsa de la camisa. El niño le explicó:
—Acaba de nacer. Sus padres están aquí.

Abrió el portafolios y sacó un par de ratones blancos, un poco más grandes que los otros 10 o 12 que había adentro. Ya para entonces varios pasajeros habían formado un corrillo, y el chiquillo les explicó pacientemente su interés en los ratones, cómo cuidarlos, sus hábitos de alimentación, sus distintas personalidades y otros aspectos.

Al llegar el autobús a donde él se bajaría, el chico devolvió los ratones al portafolios y se levantó en medio de un extasiado público. Al empezar a bajar se volvió y dijo:
—Los ratones son para mi serpiente —y desapareció.



Acumular conocimientos es tan malo como acumular dinero. Llega un momento en que debemos empezar a emplear lo aprendido. —Robert Frost


 

Según cuenta un primo de Mark Twain, éste fue a visitar al famoso museo de figuras de cera de Madame Tussaud, en Londres, y se detuvo a observar un interesante maniquí. Lo arrancó de su abstracción un repentino y doloroso puntazo en el costado. Se volvió bruscamente y se encontró, cara a cara, con una estupefacta dama inglesa que todavía le apuntaba con su sombrilla.
—¡Ay, si está vivo! —gritó la señora, y salió apresuradamenrte del museo.

—John Tussaud, en The Romance of Madame Tussaud


    

El dramaturgo Ferenc Molnár tenía un buen número de parientes, muchos de los cuales acudían a este miembro de la familia, fabulosamente próspero, en demanda de ayuda económica. Cierta vez, hacia mil novecientos veintitantos, un grupo de ellos fue a buscarlo al mejor hotel de Viena, donde se hospedaba en el cuarto más barato. Esperando una frígida recepción, los visitantes recibieron una verdadera sorpresa cuando los acogió de la manera más afable y hasta les propuso que todos se fotografiaran en su compañía.

Una vez que le entregaron una copia de la fotografía, Molnár se la llevó al portero del hotel y le dijo:
—Tenga usted a mano esta foto. Siempre que alguna de estas personas venga a buscarme, no la deje pasar.

—Ladislas Farago, en Strictly from Hungary



 

Para que no haya confusión

En la biblioteca, buscaba yo en el tarjetero de videocintas una película para mi hijita. En la tarjeta de una cinta con el tema de la obra clásica de Charles Dickens, David Copperfield, alguien había anotado con lápiz: “NO es el mago”.

 

Alguien solicitó un libro raro en la Biblioteca del Vaticano. Tras dos horas de espera, llegó una nota con la respuesta: “Perdido desde 1583”. — Financial Times
 

 

Nueva Identidad

Al cabo de varios años de vivir sola con Greg, su pequeño hijo, una amiga mía decidió casarse. Le informó de sus planes al niño,y le explicó que, después de la boda, el apellido de ella ya no sería el mismo. Luego le indicó a su hijito, que, si quería, también él podría cambiarse el nombre. Tras pensarlo un rato, Greg respondió que era una buena idea...; que le gustaría llamarse Clark Kent.



 

Mi hija tomaba parte en una representación escolar de la comedia Mucho Ruido y Pocas Nueces, de Shakespeare. Todo salió bien hasta la escena en que se reúnen muchos actores portando cirios. Entonces se hizo un silencio embarazoso.
Entre bambalinas, el apuntador dijo dos veces la línea que seguía: “Muerta fue por lenguas calumniadoras”, pero fue inútil. El apuntador la dijo una tercera vez en voz alta.
En igual tono, mi hija respondió:
—¡Nos sabemos bien el parlamento, pero no quién lo dice!


 

LOS ANTEPASADOS son lo más importante para quienes no han hecho nada por sí mismos. —  Louis L'Amour



 

Posdata

Mi padre se va a trabajar mucho antes de que los demás miembros de la familia nos levantemos, y a menudo deja notas para recordarnos lo que hay que hacer antes de que él vuelva a la casa. Como sabe que no siempre nos alegra encontrar esas instrucciones a las 7 de la mañana, a una de ellas le añadió una posdata. La nota decía: “Querida Kathleen, por favor lava los platos y pon en orden la ropa. P.D.: Igualmente”.


 

Edad de Piedra

—Señorita, describa usted la Edad de Piedra —pidió el profesor a la alumna.
—Es la época en que una mujer empieza a hablar al novio sobre el anillo de compromiso —respondió la chica.


 

Ratones de Biblioteca

Bruno Furst, perito nemotécnico, guardó en su memoria seis idiomas, millares de números de teléfono y direcciones de casas,centenares de poesías, docenas de piezas teatrales y una veintena de novelas. Le agradaba señalar que para quien tenga educada la memoria no es problema pasar largas horas en un tren o un fin de semana en el campo sin ningún libro que leer. Cuando Furst, cuyas conferencias implicaban muchos tediosos trayectos en autobús y ferrocarril, se encontraba en un viaje largo sin un buen libro, traía uno a la memoria. Era capaz de reclinarse en su puesto, cerrar los ojos y gozar de Goethe, Heine, Thomas Mann o cualquiera de los autores de su gran biblioteca portátil.

El escritor de novelas de misterio Rex Stout se crió entre los libros. Su padre, John Stout, superindente escolar, tenía una biblioteca personal de 1126 tomos. Su madre, Lucetta, era asidua lectora. Conservaba a su lado un plato con agua fría y una toalla, y cuando algunos de sus nueve hijos se le acercaba mientras estaba leyendo, ella aprovechaba la ocasión para lavarle la cara. Muy rara vez la interrumpían.
 

 

Mi amiga estaba triste porque no lograba que sus alumnos de primaria entendieran sus explicaciones.
—¿Sabes? Creo que he perdido mi atractivo textual, me comentó.



 

Nota: En próximos artículos pondré la bibliografía básica de las revistas o libros porque en los primeros escritos transcritos con anécdotas en otro sitio olvidé colocar ese detalle.


sábado, 10 de octubre de 2026

El Abate Faria: El Hombre y su Leyenda


 
 Por Mijaíl Buyanov, candidato a Doctor en Medicina
 
 
«… Era una persona de pequeña estatura, de cabellos encanecidos no tanto por la vejez, como por las penurias, de ojos penetrantes ocultos bajo las espesas cejas entrecanas y de barba aún renegrida que le llegaba hasta la mitad del pecho; la delgadez de su rostro surcado por profundas arrugas y los rasgos valerosos y expresivos revelaban en él al hombre más habituado a ejercitar las fuerzas espirituales que las físicas. La transpiración le corría por la frente. En lo que se refiere a su vestimenta, no era posible adivinar su aspecto primitivo: quedaban de ella sólo harapos…»

Así se presentó por primera vez ante Edmond Dantès el abate Faria en la novela El Conde de Montecristo. Según testimonia luego el autor, en 1829 el anciano sacerdote, que había estado  recluido alrededor de 18 años en el castillo de If, muere descubriéndole previamente  a Edmond el secreto de un tesoro enterrado.

Pero el escritor Alejandro Dumas no inventó a este personaje. Si un lector curioso toma en sus manos cualquier libro serio de psicoterapia, encontrará allí sin falta el nombre de cierto misterioso abate.

Kannabij, conocido historiador soviético de la medicina, escribió a fines de los años 20 en su Historia de la Psiquiatría que tras Mesmer con su teoría del «magnetismo animal» y su discípulo Puységur, que descubrió el «sonambulismo magnético», el siguiente paso fue dado por el portugués Faria…

Sí, este hombre existió. Su nombre completo era José Custódio de Faria.

Hasta el día de hoy tres países se atribuyen su procedencia: Francia, donde el abate pasó la mayor parte de su vida y se hizo célebre, India, porque allí nació y se le ha erigido un monumento; por último Portugal, cuya ciudadanía conservó hasta el fin de sus días.

Sobre el abate Faria ha quedado información muy escasa y contradictoria, pero reuniendo gota a gota los datos más fidedignos, podemos reconstruir su vida de la siguiente manera.

Nació en la India, en el territorio de Goa, que en aquel entonces pertenecía a Portugal, en 1756 y vivió 63 años. Su padre, descendiente de un brahmán, se convirtió al catolicismo, su madre era portuguesa.  Cuando cumplió 15 años lo llevaron a Europa. En Roma se hizo Doctor en Teología. Según algunas fuentes obtuvo también el título de Doctor en Medicina. El joven sacerdote viajó luego a Portugal, donde se convierte en predicador, pero cierto tiempo después él y su padre se ven obligados abandonar apresuradamente Lisboa, pues se sospechaba que participaban en la lucha por la independencia de Goa. 

En París, adonde se dirigieron, sus actividades religiosas no fueron del agrado de las autoridades, y se recluyó al joven Faria en la Bastilla.

Durante su prisión se hizo célebre como creador de un nuevo juego. A uno de los guardianes le gustaban mucho las damas y José Custódio jugaba a menudo con él, pero la monotonía y la breve duración de las partidas aburrieron, por lo visto, al cautivo, que inventó las damas de cien casillas, llamadas modernas o polacas, tan populares hoy en el mundo.

Después de que en Francia cayera la dictadura jacobina y se estableciera el poder de la burguesía, dando comienzo a la época del irrefrenable enriquecimiento de unos y la extrema pobreza de otros, se creó en París la organización secreta Movimiento en nombre de la Igualdad. José Custódio fue uno de sus dirigentes en el Sur de Francia, donde, bajo otro nombre, dictaba clases en un gimnasio. Poco tiempo después la policía dio con su pista y lo recluyó en el castillo de If.

Faria debía haber pasado allí en completa soledad el resto de su vida, pero salió en libertad 15 años después, tras la derrota de Napoleón. En 1816 regresó a París y abrió un salón, donde daba clases de sugestión curativa. Este fenómeno, que más tarde recibiría el nombre de hipnotismo, provocó en sus contemporáneos curiosidad y miedo supersticioso y los experimentos motivaron el furor de la Iglesia.

Todo se debía a que el doctor de ya ruidosa y sensacional fama, había tomado de nuevo la dignidad de abate y dedicaba su tiempo libre al servicio religioso. Los clérigos lo obligaron a renunciar a la medicina y a confesar que se había ocupado del hipnotismo instigado por el diablo.  Faria dejó París y se hizo cargo de una pequeña parroquia. Por las noches escribió en secreto De la causa del sueño lúcido o Estudio de la naturaleza del hombre, libro que se publicó en 1819, el mismo año de su muerte.

Faria elaboró algunos métodos psicoterapéuticos que se utilizan hasta hoy en medicina y llevan su nombre. Indudablemente fue una de las figuras más pintorescas de su época; se lo mencionaba a menudo en las memorias, acerca de él corrían leyendas y anécdotas. La prensa ya lo envolvía en el velo de lo enigmático, ya lo ridiculizaba. Pero ha pasado al olvido y sólo gracias al genio literario de Alejandro Dumas el misterioso abate Faria ha llegado hasta nosotros.

 

Del Semanario Knizhnoye Obozrenie

Revista Sputnik. Selecciones de la Prensa Soviética, N° 9, Septiembre de 1983, págs. 97-99, Agencia de Prensa Nóvosti, Moscú, Rusia



Notas

1 Sobre la palabra "Candidato", en el contexto soviético significa lo contrario de lo que significa en español o en el sistema anglosajón.

En español/inglés: Un «candidato a doctor» (candidato a PhD) es un estudiante que está haciendo el doctorado pero todavía no lo ha terminado ni ha defendido la tesis.

En el sistema soviético: El título «Candidato a Doctor en Ciencias» (Kandidat Nauk) es un título ya obtenido y finalizado. Equivale exactamente al PhD completo (el doctorado académico) tras haber cursado el posgrado y defendido la tesis.

Por eso la revista Sputnik lo presentaba así: en ruso, Mijaíl Buyanov (1939-2012) ya poseía el título de Kandidat Meditsinskij Nauk (PhD en Medicina). El escalón superior que existía en la URSS era el Doktor Nauk (Gran Doctorado/Habilitación), un grado extraordinario que se otorgaba mucho después a científicos consolidados.

 
2 El artículo atribuye a Faria la invención de las damas de 100 casillas (Damas Internacionales) y la célebre anécdota de su creación en prisión para entretener a un guardia. Históricamente, esta variante de 10 X 10 surgió en París hacia 1723 (atribuida popularmente a un oficial polaco). Ambos relatos pertenecen a la leyenda romántica construida alrededor del personaje durante el siglo XIX. Sin embargo, Faria fue un afamado teórico y practicante de este juego durante sus años en Francia, contribuyendo decididamente a su análisis y divulgación.

En esa época (33 años antes del nacimiento de Faria en 1756), el juego ya contaba con reglamentos impresos y se jugaba habitualmente en los cafés y salones parisinos.

 Faria nunca estuvo en la Bastilla. Esta es otra versión novelesca que carece de respaldo documental en los registros de la prisión; su verdadero y único encierro político documentado ocurrió años más tarde en el Castillo de If (Château d'If), cerca de Marsella.


3 El uso de la palabra "gimnasio" en el texto original es del ruso Гимназия (Gimnazya), término que designa un liceo o instituto de educación secundaria superior. Históricamente, Faria ejerció como profesor de filosofía en el Lycée de Marseille y posteriormente en Nîmes.



Notas e ilustración con la ayuda de la IA de Google, Gemini.

viernes, 9 de octubre de 2026

4 comportamientos que acaban con una relación de pareja y 2 señales que indican que aún hay esperanza de salvarla








Por Sophie Hardach
BBC Future*



Si estás en una relación infeliz, es posible que te duela el corazón; literalmente.

Las discusiones acaloradas pueden provocar problemas de sueño y hasta dolor cardíaco y muscular.

Pueden hacer que todos los miembros de la familia, incluidos los niños, sean más vulnerables a problemas de salud física y mental.

Una relación feliz puede mejorar tu salud e incluso prolongar tu vida. Una relación infeliz puede tener el efecto contrario, aumentando el riesgo de muerte prematura al deteriorar tu salud.

De hecho, las relaciones de mala calidad se consideran un factor de riesgo para la salud igual o mayor que el tabaquismo o la falta de ejercicio. Y luego, por supuesto, está el dolor de corazón en sentido figurado: el sufrimiento que conlleva el desmoronamiento de una relación amorosa.

Entonces, ¿cómo transformar una relación infeliz en una feliz? ¿Es siquiera posible?

Un creciente número de investigaciones revela respuestas sorprendentes y ofrece esperanzas a las parejas decididas a cambiar el rumbo de su relación.


Por qué discuten las parejas



 
Si empiezas una relación nueva y la primera discusión que tienes con tu pareja es sobre platos sucios, es posible que estés vislumbrando un futuro lejano: las investigaciones sugieren que los temas sobre los que discuten las parejas permanecen bastante constantes a lo largo de la relación.
 
Estos problemas recurrentes se conocen como problemas perpetuos o estancados.

"Esas cuestiones estancadas podrían tener que ver con las finanzas, la crianza de los hijos, la vida sexual o cómo negocian el poder en la relación", dice Carrie Cole, psicóloga y directora de investigación del Instituto Gottman de terapia de pareja en Seattle, EE.UU.

Pero también puede tratarse de cuestiones aparentemente menores, como la limpieza.

En un estudio longitudinal, el psicólogo John Gottman y su equipo observaron los desacuerdos de las parejas en una evaluación inicial y después, nuevamente, cuatro años después.

Descubrieron que el 69% de las veces las parejas seguían discutiendo sobre el mismo tipo de temas que habían debatido cuatro años antes.

Otros estudios han revelado un patrón similar, con ciertas cuestiones centrales, como el dinero, que surgen en conflictos en hogares e incluso en ciertas culturas.


Los desacuerdos sobre el dinero, en particular, causan las disputas más persistentes y acaloradas. La división desigual de las tareas domésticas es otra causa de tensiones y puede aumentar la probabilidad de divorcio.

En sí mismo, el desacuerdo no es necesariamente una mala señal. Puede ser simplemente una parte natural de aprender a comprender y responder a las necesidades de los demás. Y tanto las parejas felices como las infelices discuten.

La diferencia crucial entre parejas felices e infelices es cómo se comportan sus integrantes, sugiere la investigación, durante y también fuera de las discusiones.




4 comportamientos que acaban con una relación



La evasión es un problema que puede terminar llevando hasta la ruptura.


Cole cita cuatro comportamientos específicos que podrían indicar que una relación puede estar a punto de romperse, según los estudios: la crítica, el desprecio, una actitud defensiva y la evasión (lo que significa retirarse de un conflicto negándose a participar).

"Esos cuatro comportamientos acabarán con una relación", dice Cole. Pero, añade, "son reparables, si la pareja quiere solucionarlos". (Sigue leyendo para obtener consejos específicos).

De hecho, no es sólo la relación la que está en riesgo: investigaciones independientes han demostrado que las críticas persistentes de la pareja predicen significativamente una muerte más temprana.

Las discusiones que involucran este tipo de comportamientos, junto con agresión y hostilidad, se conocen como destructivas y, en última instancia, pueden aumentar el riesgo de divorcio.

Sin embargo, las discusiones constructivas, que se centran en resolver problemas mutuamente con respeto, curiosidad y amabilidad, pueden fortalecer la relación.
 
Un factor clave es la capacidad de respuesta: la sensación de que tu pareja te escucha, te apoya y te comprende.

Experimentar que tu pareja responde no solo se asocia con una mayor satisfacción conyugal, sino que incluso puede amortiguar la inflamación y mejorar la salud física y la longevidad.

La bondad y la cooperación también pueden generar buena voluntad a largo plazo. Un estudio de 20 años de parejas casadas mostró que la toma de decisiones compartida y las tareas domésticas igualmente compartidas se asociaban con una mayor felicidad conyugal y menor conflicto.

La forma en la que las parejas discuten puede incluso afectar su sueño: las discusiones destructivas se asocian con un mal sueño, mientras que las constructivas se asocian con un buen sueño, según una investigación.


Reconstruir la empatía


 
La ayuda de un terapeuta puede ser la clave para convertir las discusiones de problemáticas en constructivas.



Si estás en medio de una relación infeliz, puede parecer casi imposible pasar de discusiones amargas y hostiles a discusiones amables y solidarias.

Pero una gran cantidad de evidencia demuestra que es posible, por ejemplo, con la ayuda de la terapia.

Las investigaciones sugieren que la terapia de pareja tiene un impacto positivo en el 70% de las parejas que la llevan a cabo.

Puede ayudar a mejorar los problemas de relación, aumentar la satisfacción sobre la misma y prevenir la angustia, fortaleciendo la intimidad emocional y ayudando a mejorar los problemas de salud física o emocional individuales.

"En la mayoría de las parejas que llegan al punto de la terapia, la empatía casi se ha evaporado", dice Jay Lebow, terapeuta de pareja y profesor clínico de psicología en el Instituto Familiar de la Universidad Northwestern en Evanston, Illinois (EE.UU.).

Lebow, quien es coautor de un estudio que encontró que la terapia de pareja es efectiva, añade que un desafío es cómo reconstruir la empatía.



Los psicólogos se fijan en ciertas actitudes y comportamientos para entender qué relaciones tienen mayores probabilidades de sobrevivir al conflicto.



Hay una serie de señales que sugieren que la terapia está funcionando, afirma.
 
"Una de ellas es que [los clientes mejoren su] habla y escucha. Eso suena bastante fácil, pero cuando estás en una relación angustiosa, se vuelve muy difícil escuchar", dice.
 
Trabajar en la relación también se trata de "poder dar un paso atrás y preguntarnos qué está pasando entre nosotros, en lugar de cuáles son los problemas que tengo con mi pareja", dice.


Dos señales para la esperanza

Hay dos señales específicas que le dan esperanza a Cole en sus sesiones con parejas.

Una es cuando un miembro de la pareja le dice al otro: "Puedo ver por qué te sientes así". Para Cole, esto es una señal de que la pareja está "aceptando la influencia" del otro. "Con esto quiero decir que pueden considerar válida la perspectiva de cada uno, aunque pueda ser diferente a la suya", explica.

La otra señal reveladora es: "¿Sienten curiosidad el uno por el otro? Si la sienten, hay algo de esperanza", dice. Incluso si no están de acuerdo con lo que dice el otro, "dirían algo como: 'Cuéntame más sobre eso, ¿cómo llegaste a creer eso?'".

Si las personas trabajan en sus problemas, "la evidencia de que se obtienen buenos resultados es bastante sólida", dice Lebow.


Compartiendo sueños

Cuando se trata de resolver un conflicto estancado, comprender los sueños y objetivos de cada uno puede ayudar, dice Cole.

Pone el ejemplo de una pareja que acudió a terapia por discusiones recurrentes por dinero.

Ambos habían crecido en la pobreza. Pero esto los había moldeado de maneras muy diferentes. El objetivo de la esposa era tener seguridad e independencia financiera, mediante el ahorro y una cuidadosa elaboración de presupuestos.

El marido quería gastar el dinero que tanto le costó ganar en cosas bonitas y disfrutar de la sensación de integrarse al resto de la sociedad y no estar más aislado por la pobreza.

Esto llevó a interminables disputas sobre el gasto.

"Peleaban por esas cosas todo el tiempo. Y nunca llegaban a entender el motivo por el que peleaban", dice Cole.

En terapia, se escucharon hablar mutuamente sobre sus dolorosas experiencias habiendo crecido en la pobreza y cómo esto había moldeado sus objetivos en la vida. Aprendieron a llegar a acuerdos y acordaron cuánto dinero iban a reservar para el ahorro y cuánto serían libres de gastar.

"Lo resolvieron. Pero tenían que entender qué era importante para cada uno de ellos, antes de poder estar abiertos a aceptar la influencia mutua y trabajar hacia un compromiso que incluyera los sueños de ambos", dice Cole.

Lebow también destaca otro factor: "La motivación de los clientes es muy importante", afirma. "Puedes tener al mejor terapeuta de pareja del mundo, con las personas menos motivadas, y es poco probable que el resultado sea bueno. Puedes tener los clientes más motivados con el peor terapeuta, pero aún así podrías hacerlo bien. Eso marca una gran diferencia".


 
Compartir sueños e ilusiones ayuda a fortalecer el vínculo de la pareja, según investigaciones.


Terminando mejor

Incluso las parejas que se separan pueden beneficiarse de la terapia, dice Lebow.

Puede ayudarles a afrontar la separación en sí y su posible impacto en la salud mental. Puede hacer que el proceso sea menos hostil y también ayudar a la pareja a apoyar la salud mental de sus hijos, si los tienen, dice.

Y aunque una ruptura o un divorcio pueden ser increíblemente dolorosos, "estos son momentos en los que realmente puedes aprender algo sobre ti mismo", afirma. "Es un momento en el que mucha gente aprende cosas que son muy valiosas para ellos y para el resto de sus vidas".

Pero Lebow añade que trabajar habilidades como la escucha y la empatía no sólo ayuda a las parejas en dificultades: "Incluso las personas que tienen buenas relaciones pueden mejorar su relación".


Esta es una adaptación al español de una historia publicada por BBC Future. Si quieres leer la versión original, en inglés, haz clic aquí.



Fuente: 4 comportamientos que acaban con una relación de pareja y 2 señales que indican que aún hay esperanza de salvarla



sábado, 3 de octubre de 2026

Por qué hay más de un Polo Norte (y lo difícil que es definir cuántos son en total)

 


Redacción
Servicio Mundial de la BBC

 

Todos hemos oído hablar del Polo Norte como una tierra helada de hielo marino, osos polares, auroras boreales y sol a la medianoche.

Pero, ¿sabías que hay más de un Polo Norte y que no es algo fácil de definir?

De hecho, según la exploradora y climatóloga británica Felicity Aston, podría decirse que hay "muchos polos norte en el planeta Tierra".

"Los dos polos norte absolutos, según cualquier definición, son el Polo Norte magnético y el Polo Norte geográfico", apuntó Aston, quien fue entrevistada en el podcast The Infinite Monkey Cage, de la BBC.
 
 
Polo Norte geográfico

El Polo Norte geográfico es, según Aston, "en el que todo el mundo piensa".
 
Imagina la Tierra como una esfera ligeramente inclinada.

Ahora, imagina un palo que la atraviesa por el centro, de arriba a abajo.

Ese palo imaginario es el eje de rotación de la Tierra.
 
El Polo Norte geográfico es el punto donde esa vara imaginaria se cruzaría con la superficie terrestre, que en este caso se encuentra sobre las aguas y el hielo del océano Ártico.

El Polo Sur se ubica en el otro extremo del mismo eje, en la Antártida.
 


El Polo Norte geográfico es "el que se encuentra a 90 grados de latitud norte", explica Aston. Allí es donde convergen todos los meridianos.

Es un punto fijo que no cambia, a diferencia del Polo Norte magnético.
 
 
Polo Norte magnético

La Tierra está rodeada por un campo magnético, generado por corrientes eléctricas en el núcleo externo fundido del planeta.

Este campo nos protege del viento solar y la radiación.

Al igual que un imán estándar, la Tierra tiene dos polos magnéticos: uno en la parte superior y otro en la inferior.

La forma de las líneas del campo magnético alrededor de la Tierra —una herramienta visual que se utiliza para indicar la dirección y la intensidad del campo magnético— también es similar a las líneas de campo que se dibujan alrededor de un imán de barra.

El Polo Norte magnético es el punto de la Tierra donde el campo magnético apunta verticalmente hacia abajo.

Se puede medir con una brújula, que apunta hacia el Norte magnético.

Pero dado que el metal fundido en el núcleo externo de la Tierra se desplaza, también lo hace el campo magnético terrestre.
 

 
"Durante mucho tiempo estuvo presente en las islas de la Reina Isabel, los Territorios del Noroeste y Nunavut, en el norte de Canadá", explica Aston.

"Pero en los últimos 10 años, su movimiento se aceleró notablemente", agrega.

Según la Agencia Espacial Europea, en 2019 se desplazaba a una velocidad de entre 50 y 60 kilómetros al año.

Ahora, el Polo Norte magnético está más cerca de la costa de Siberia, en Rusia, que de Canadá, señala Aston.

En ocasiones, los polos norte y sur pueden incluso invertirse, un fenómeno conocido como inversión geomagnética.

Gracias a los registros paleomagnéticos, sabemos que esto ha ocurrido cientos de veces en los últimos 160 millones de años, la última vez hace unos 780.000 años.
 


Los otros polos norte

Las otras definiciones del Polo Norte se utilizan con menos frecuencia y algunas son más objeto de debate que el magnético y geográfico.

El Polo Norte geomagnético es diferente del Polo Norte magnético.

Este último se basa en el campo magnético real de la Tierra.

En cambio, el Polo Norte geomagnético es una posición calculada a partir de un modelo hipotético y simplificado del campo magnético terrestre.

"Es como un Polo Norte teórico", explica Aston.

"Sería como si la Tierra fuera realmente una especie de imán de barra bien definido, y tuviéramos un campo magnético perfecto, uniforme y homogéneo".

Añade que muchos modelos informáticos utilizan el Polo Norte geomagnético.

Oimiakón, en Siberia, es el lugar habitado más frío de la Tierra, cuenta Aston.


Luego están el Polo Norte del frío y el Polo Norte de la inaccesibilidad.

El primero es el lugar habitado más frío de la Tierra, considerado generalmente como un pueblo en el noreste de Siberia llamado Oimiakón.

El segundo es el punto del océano Ártico que está más alejado de la tierra firme y es más inaccesible desde todas las direcciones.

También existe el Polo Norte celeste, que utilizan los astrónomos.

Es el punto imaginario en el cielo del norte donde el eje de rotación de la Tierra apuntaría directamente hacia el espacio.

Se encuentra en el cielo justo encima del Polo Norte geográfico, muy cerca de Polaris, la estrella polar.
 
La estrella polar, situada en el centro de esta imagen, está muy cerca del polo norte celeste.
 
 
"Si imaginamos que el cielo forma una esfera alrededor de la Tierra, el Polo Norte de esa esfera celeste, al proyectarse sobre la superficie terrestre, daría lugar a lo que algunos consideran otro Polo Norte del planeta", señala Aston.
 
 
 
En busca de los polos norte

Si bien existen muchos tipos diferentes de polos norte, en teoría es bastante fácil ubicarlos a todos.

Pero encontrarlos una vez allí, especialmente al Polo Norte geográfico, es una historia completamente distinta.

"La última vez que esquié hacia el Polo Norte [geográfico], un helicóptero me dejó en la superficie helada del océano Ártico, a unos 80 kilómetros de distancia (…) y tuve que orientarme", recuerda Aston.

"Todas las direcciones se ven exactamente iguales".

"¿Y qué haces? ¿Usas brújula?", se pregunta.
 
El explorador estadounidense Robert Peary se adjudicó a él y a sus compañeros ser los primeros en llegar al Polo Norte geográfico en 1909, aunque esto ha sido cuestionado por algunos.
 
 
 
Pero el problema con una brújula, dice, es que apunta al Polo Norte magnético, en lugar de al geográfico.

Puedes usar la declinación —el ángulo entre el norte geográfico y la dirección a la que apunta la aguja de una brújula— para calcular adónde debes ir.

Pero la declinación "varía según tu ubicación", aclara Aston.

"Y estás intentando hacer eso mientras el hielo sobre el que estás parado también se mueve de forma errática, no siempre a la misma velocidad ni en la misma dirección".

El GPS podría ser otra opción. Pero, según ella, estos sistemas suelen funcionar con baterías y las mismas se agotan muy rápidamente a bajas temperaturas, por lo que no siempre se puede confiar en ellas.

Mientras tanto, los dispositivos de navegación más antiguos, como el sextante, dependen del Sol, lo cual resulta complicado cuando está muy nublado, añade Aston.
 
"Todos estos métodos diferentes para llegar al Polo Norte tienen sus desventajas inherentes, por lo que uno termina utilizando una especie de mezcla de todos ellos", indica.

"Es todo un poco como un juego de adivinanzas".
 
 
Basado en un episodio de The Infinite Monkey Cage. haciendo clic aquí (en inglés). Reporte adicional de Daisy Stephens.
 
 
 
 
 

jueves, 1 de octubre de 2026

Cómo España pasó de construir más casas de las que necesitaba a enfrentar una grave crisis de vivienda

Por Juan Francisco Alonso
BBC News Mundo



Durante los últimos días, el nombre de Maricarmen Abascal, una jubilada de 87 años, ha estado en boca de muchos españoles.

Las imágenes de la anciana siendo sacada en camilla por unos paramédicos de la vivienda del centro de Madrid en la que había vivido de alquiler durante siete décadas han conmocionado al país.

Aunque finalmente podrá regresar a su hogar tras alcanzar un acuerdo con la empresa propietaria del inmueble, el impacto que ha causado su caso no cesa.

Además de provocar una ola de protestas, ha vuelto a situar en el centro del debate público uno de los problemas que, según las encuestas, más preocupa a los españoles desde hace años: el acceso a una vivienda asequible.

En 2024, una de cada cuatro familias españolas afirmaba tener problemas para acceder o mantener su techo, de acuerdo con informe publicado por la Fundación Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada (FOESSA).

Y es que comprar una vivienda o, en su defecto, alquilarla se ha convertido en un objetivo cada vez más difícil de alcanzar para miles de personas en España.

El 47,3% de los jóvenes españoles de 26 a 34 años que siguen viviendo con sus padres dicen que la razón principal es que no se pueden permitir comprar o alquilar una vivienda debido a sus elevados precios, reportó el Instituto Nacional de Estadística (INE) en abril pasado.

Pero ¿cómo es posible que un país que entre 1997 y 2008 llegó a construir cinco millones de casas y apartamentos, alrededor del doble de las que demandaba el mercado en aquel momento, haya hoy cientos de miles de personas con dificultades para acceder a una vivienda?

La crisis de 2008 golpeó con fuerza al sector de la construcción español, acabando con muchas empresas y dejando muchos proyectos inconclusos.



La crisis que lo cambió todo

"El giro se produjo precisamente porque el exceso de construcción registrado entre 1997 y 2007 dejó la impresión de que se había edificado demasiado", afirma Carme Trilla, presidenta de Hàbitat3, una fundación sin ánimo de lucro de referencia en la provisión y gestión de vivienda social, que trabaja para garantizar el acceso a una vivienda digna, especialmente a personas en situación de exclusión."

Esta opinión también es compartida desde el mundo académico.

"Hasta 2008 hacíamos justo lo contrario de lo que hacemos ahora", sostiene Jorge Galindo, director de Política Económica de la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas de España (Esade).

"En ese momento estábamos construyendo prácticamente dos viviendas por cada hogar que se creaba y, al mismo tiempo, teníamos un río de crédito barato que financiaba tanto la construcción como la compraventa de estas viviendas sin ningún tipo de criterio racional", explica Galindo.

Sin embargo, la crisis financiera originada en Estados Unidos tras la quiebra del banco Lehman Brothers hizo estallar la burbuja inmobiliaria española, al cerrarse el grifo del crédito y hundirse los precios de la vivienda, transformando radicalmente al sector.

"Pasamos de construir casi 14 viviendas por cada 1.000 habitantes, lo cual era una aberración, a dos por cada 1.000, lo que es otra aberración, mientras que en el resto de los países se construyen cuatro viviendas por cada 1.000 habitantes", apunta José García Montalvo, profesor de Economía de la Universidad Pompeu Fabra.

El resultado es que hoy en el país tiene un déficit habitacional de unas 750.000 viviendas, según datos del Banco de España. No obstante, hace solo unos días el organismo regulador advirtió que esta cifra podría superar el millón en los próximos dos años si no se toman medidas.

La solución parece estar a la vista: construir muchas más de las 90.000 viviendas que se edifican actualmente cada año en España. Pero ¿por qué eso no está ocurriendo?

"Porque el sector quedó diezmado", apunta García Montalvo.

En similares términos se pronuncia Paloma Taltavull de la Paz, profesora de Economía de la Universidad de Alicante, quien indica que la crisis tuvo "consecuencias tremendas" para el sector de la construcción en España.

"El sector adelgazó tanto que hay pocas empresas constructoras actualmente", le dice a BBC Mundo, al tiempo que asevera que una posible recuperación tomará tiempo.

La construcción cayó mientras la población aumentaba, provocando un alza en los precios tanto de las viviendas para comprar como para alquilar.


La ley del mercado entra en acción

Pero mientras la construcción de viviendas no se recupera, otro elemento que está complicando el panorama es el crecimiento de la población impulsado sobre todo por la inmigración.

"Desde 2021, la creación de hogares está al alza. Ahora mismo, en España se están creando un cuarto de millón de hogares netos cada año, la mayoría gracias a la migración procedente de Colombia y Venezuela", explica Galindo a BBC Mundo.

"Si en la época de la burbuja construíamos el doble de viviendas que de hogares que se creaban, hoy construimos una tercera parte en relación a los hogares que se crean. Y entonces esa gente que está llegando a vivir a nuestro país, a contribuir a nuestra economía, a ser parte de nuestra sociedad, no encuentra acomodo", apunta.

La combinación de una oferta insuficiente y una demanda creciente explica el alza de los precios de las viviendas disponibles, sobre todo de aquellas destinadas al alquiler.

"La primera puerta de entrada para una persona que llega a una ciudad nueva, ya sea de dentro o de fuera de España, así como para alguien que se emancipa, es el alquiler. Esa mayor presión de la demanda, unida a la falta de oferta suficiente, explica la fuerte escalada de los precios", agrega el experto.

Desde 2015, los precios de las casas y apartamentos a la venta o para alquilar han subido un 80%, mientras que los salarios de los trabajadores solo han aumentado un 30% en el mismo tiempo, según datos del INE.

En algunas ciudades españolas, el precio promedio de un alquiler actualmente alcanza los US$1.335 mensuales, una cifra que equivale al 98,7% del salario medio de una persona joven.

El desalojo de la jubilada de 87 años ha provocado una ola de protestas ciudadanas en todo el país.


El papel de los "buitres" y turistas

El desalojo temporal de Maricarmen, resultado de un procedimiento judicial promovido por la empresa propietaria de su vivienda, también ha vuelto a poner el foco sobre otros actores en el mercado, como los fondos de inversión y quienes destinan inmuebles al alquiler turístico.

"Tienen una responsabilidad importante, aunque no son los únicos", admite a BBC Mundo Jaime Jover, portavoz del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Sevilla.

"Los fondos de inversión son un nuevo actor que han entrado con fuerza en el mercado español, en gran medida promovido por el gobierno, porque tienen diferentes bonificaciones fiscales. Su modo de proceder calienta mucho el mercado, mediante grandes compras de viviendas que revenden por precios más altos en tres o cuatro años, sin realizar hacer ninguna inversión de mejora", agrega.

No obstante, García Montalvo duda de su impacto.

"Los fondos de inversión, los fondos buitre como les llaman aquí, tienen una proporción minúscula del mercado, en torno al 5%. Entonces, ¿cuál es su papel en el mercado? Ninguno", asegura el economista.

"En España no hay grandes tenedores, la mayor parte de las viviendas las tienen pequeños propietarios que tienen una o dos en alquiler", agrega.

Alrededor de 2,4 millones de españoles tienen casas y apartamentos arrendados, según datos del Observatorio del Alquiler.

En los últimos años, muchos de esos propietarios han optado por alquilar esas viviendas a turistas o a personas cuyas estancias van a ser cortas, lo cual ha reducido el número de unidades disponibles para familias, señalan los expertos consultados.

En 2025, España recibió 96,8 millones de visitantes internacionales, lo que representa un 3,2% más que el año anterior. Estos datos convierten el país europeo en el segundo más visitado del mundo después de Francia, de acuerdo con la Organización Mundial del Turismo (ONU Turismo).

"El déficit de oferta no solo se debe a que se construyen menos viviendas, sino también a que una parte del parque inmobiliario no se destina a residencia habitual, sino al alquiler turístico o de temporada. En determinadas zonas, esto ejerce una presión adicional sobre el mercado", agrega Trilla.

Los propietarios de algunas viviendas prefieren alquilarlas a los turistas que cada año visitan el país.


Lo que ocultan las cifras

La falta de oferta parece ser, según los expertos, la causa fundamental de la crisis de vivienda que atraviesa España.

Sin embargo, esto plantea una duda. ¿Qué pasa con los 3,8 millones de viviendas que, según el INE, están vacías en el país?

"Están en zonas donde nadie quiere vivir", responde Galindo.

"La mayoría de esas viviendas se encuentran en municipios de los que la gente se ha marchado y que difícilmente volverán a ocuparse, porque los empleos, las oportunidades y las familias ya no están allí", agrega.

El caso de Maricarmen también ha servido para poner el foco en el tema de los desahucios, por impago del alquiler o de la hipoteca. Medios españoles informan que se produjeron 45 desalojos diarios durante el primer trimestre de 2026.

Sin embargo, desde 2021, cuando se registraron 39.096 casos, este tipo de situaciones ha disminuido de forma sostenida, hasta situarse en 24.520 en 2025, según datos del Consejo General del Poder Judicial.

Desde el organismo también precisan que todos estos desahucios no necesariamente afectaron a ocupantes de viviendas, porque también abarcan locales comerciales, plazas de estacionamiento, etc.

Aunque a primera vista esto parece una buena noticia, algunos expertos aseguran que esta estadística esconde otra cara de la crisis.

"Es una cosa rara: parece que las cosas van mejor, pero realmente van peor", asegura García Montalvo.

"¿Quién consigue una vivienda en alquiler? ¿Solo el primero? ¿Y quién es el primero? El nómada digital que cobra 6.000 euros (6.800 dólares) de una empresa alemana o suiza. ¿Quiénes son los últimos? Los inmigrantes, los jóvenes y las familias monoparentales, quienes nunca llegan a alquilar", explica.

"¿Qué pasa entonces? Que los inquilinos cada vez son más ricos, por lo que la estadística mejora porque no hay que desalojar al nómada digital", agrega.

A su juicio, este fenómeno también explica por qué cada vez más viviendas en las grandes ciudades españolas se alquilan por habitaciones en lugar de arrendarse completas.

"El mercado está tan presionado que ya no se alquilan viviendas enteras, sino por trocitos", dice.

Ante la ola de indignación y protestas provocada por el caso de Maricarmen, el gobierno socialista de Pedro Sánchez ha anunciado una serie de medidas, entre ellas la suspensión de determinados desahucios hasta 2030 y la prórroga de algunos los contratos de alquiler, entre otras.

No obstante, dichas medidas todavía deben ser refrendadas por el Congreso.

Desde 2015, el precio de la vivienda, ya sea para comprarla o alquilarla, ha aumentado un 80%, mientras que los salarios solo han crecido un 30%, según datos del INE.




Se fue Maricarmen RIP Muere Maricarmen Abascal

miércoles, 30 de septiembre de 2026

La gente pronuncia cada vez menos palabras y eso es una mala noticia, según los expertos


 

Redacción
BBC News Mundo 

 

Quizás no lo hayas notado, pero los números lo demuestran: cada año la gente habla menos.

O al menos eso está ocurriendo en las culturas "occidentales e individualistas", según un estudio revisado por pares publicado en la revista Perspectives on Psychological Science.

Sus autores analizaron cuándo hablaban al día unos 2.000 participantes de todas las edades en varios países, incluidos EE.UU., México, Australia y algunos de Europa.

Y luego de revisar los datos de un periodo de 17 años, encontraron una tendencia clara hacia la pérdida de palabras: las personas dejaban de pronunciar más de 300 palabras cada día.

Si se suman, son casi 110.000 palabras al año, lo cual equivale al contenido de una novela corta.

Aunque los científicos Valeria Pfeifer y Matthias Mehl aseguran que las muestras no se enfocaron en encontrar las causas, la rápida expansión del uso de celulares, internet y las redes sociales en las últimas décadas podrían tener un impacto en cuánto la gente dejó de comunicarse.

Y luego vino la pandemia de covid-19, que obligó a muchos al aislamiento social, seguida del trabajo remoto y la expansión de las tecnologías "sin contacto".

Mehl, sin embargo, reconoce que hay culturas que son "colectivistas", que no encajarían en los resultados obtenidos entre las más de 2.000 personas analizadas.

La forma de contrarrestar esto y combatir la "epidemia de soledad" que se vive en muchos países, según Mehl, es algo tan simple como atreverse a hablar con "extraños", que pueden ser tan cercanos como los vecinos.

El científico habló sobre su investigación con la corresponsal especial de la BBC Katty Kay.

Matthias Mehl conversó con Katty Kay en el podcast "New Normal" de la BBC


¿Cómo llegaste al hallazgo de que la gente habla cada vez menos cada año?

En 2007 habíamos publicado un estudio sobre la ausencia relativa de diferencias de género en el uso diario de palabras [hombres y mujeres pronunciaban un número similar de palabras]. Y a la gente le preocupaba que nuestra muestra fuera limitada.

Así que, 17 años después, volvimos con una muestra aproximadamente cuatro veces mayor, con más de 2.000 personas. La doctora Pfeiffer dijo: "Tengo los resultados y son como 12.000 palabras".

Y le dije: "Eso debe estar mal, no puede ser. Tienen que ser unas 16.000, porque eso fue lo que encontramos en ese entonces".

Y ella revisó los números y los tenía correctos desde el principio. Así que nos sorprendió mucho ver que había una pérdida de unas 4.000 palabras en prácticamente 17 años.


La primera suposición que hago es que el celular ha reemplazado nuestra habla, que estamos usando más los pulgares y enviando más mensajes y hablando menos. ¿Es eso lo que han encontrado?

No lo analizamos directamente en el estudio. Pero creo firmemente que hemos cambiado muchas de las palabras habladas por las escritas.

De hecho, ni siquiera me sorprendería que nuestro volumen total de palabras superara el de entonces, porque escribimos muchísimo en correos electrónicos, mensajes de texto y redes sociales.

Pero lo más interesante y lo más importante es que, si perdemos estas palabras por nuestros dispositivos digitales, entonces la pregunta es si los nativos digitales, la generación más joven, habrían perdido más de esas palabras.

Y eso lo pudimos comprobar. Así que dividimos nuestra muestra en dos: en un grupo con participantes menores de 25 años y en otro con mayores de 25. Y, efectivamente, como era de esperarse, descubrimos que la pérdida era mayor en el grupo más joven.

En promedio, fueron 338 palabras al día. Los participantes más jóvenes, menores de 25 años, perdieron 451 palabras. Y los participantes de mayor edad, por otro lado, perdieron 314 palabras.

Esto indica que estamos perdiendo vocabulario debido a estos dispositivos.

La pérdida de conversaciones es una tendencia de las culturas "occidentales e individualistas", señala Matthias Mehl.


¿Sabes algo más sobre las palabras específicas que estamos perdiendo y los tipos de conversaciones que podríamos estar perdiendo?

Es mucho más probable que lo que hayamos perdido sea una buena cantidad de esas pequeñas conversaciones casuales que solíamos tener.

Porque la infraestructura social ha cambiado de tal manera que ahora hay muchas menos oportunidades de intercambiar unas palabras con lo que los científicos llamarían "vínculos débiles".

Son esas personas con las que nos cruzamos aquí y allá, que no desempeñan un papel particularmente importante en nuestras vidas, pero con las que nos encontramos una y otra vez, y con las que solíamos tener una conexión.

Claro, ahora cuando saco a pasear a mi perro por la mañana, suelo usar mis audífonos para ponerme al día con las noticias y no saludo a mi vecino. O cuando voy al supermercado y en la fila para pagar estoy escuchando un podcast, ya no charlo con la persona que me está cobrando. ¿Es ese el tipo de interacción casual a la que te refieres?

Eso es exactamente lo que tenía en mente. Y estamos ampliando los límites aún más.

Ahora puedes pagar la cuenta en el restaurante acercando tu celular a la factura, escaneando el código de barras y pagando a través de él. Así que ya ni siquiera tienes que hablar con el mesero.

Y lo mismo ocurre, por supuesto, a la hora de pedir direcciones. No sé quién pide direcciones hoy en día cuando no sabes adónde ir, si tienes tu celular.

Estas son precisamente las conversaciones que creo que estamos perdiendo. Y es interesante preguntarse: ¿eso importa?

Hace que nuestras vidas sean más eficientes, ¿no? Tienes la oportunidad de escuchar podcasts mientras paseas a tus perros. Así que creo que nuestra búsqueda de la eficiencia nos ha hecho perder esas conversaciones espontáneas.

Tenemos una panadería aquí en la ciudad; yo soy originario de Alemania, ahora vivo en Arizona [EE.UU.], y esta es una panadería realmente buena, una panadería local. Y voy ahí, y la persona me dice: "Hola, Matthias".

Y yo pienso: "Vaya, me reconoce".

Interacciones como las de pedir a alguien indicaciones en la calle se han perdido.

Y creo que lo que también estamos perdiendo son esos micromomentos de pertenencia que tenemos con esas conversaciones espontáneas. En los momentos en que paseábamos a nuestros perros y saludábamos al vecino, te sentías reconocido, te sentías visto, sentías un micromomento de pertenencia.

No es esa gran sensación de pertenencia que se tiene con la familia y cosas por el estilo, pero te hace sentir bien. Y creo que en estos tiempos en los que la gente ha dicho que estamos atravesando una epidemia de soledad, el aislamiento social es realmente importante. Creo que esos micromomentos de ser visto, de ser reconocido, de sentir un poquito de tu valor, creo que pueden significar mucho.

Tus datos se detienen en 2019, lo cual obviamente es justo antes de la pandemia y antes del trabajo remoto. ¿Tienes alguna idea, sin embargo, de lo que ha pasado desde la pandemia, si esto se ha acelerado o disminuido, o qué ha pasado con nuestras conversaciones?

Tenemos estudios en curso ahora que, en unos años, podremos analizar. Así que no contamos con datos directos, pero no tengo motivos para creer que esa tendencia se haya detenido, ya que la pandemia fue una experiencia que generó mucho aislamiento.

Fue una experiencia en la que no pudimos tener precisamente esas conversaciones espontáneas porque era necesario mantener el distanciamiento social.

Al salir de la pandemia, muchas personas reportaron una cierta inercia social, como si interactuar socialmente se hubiera vuelto más difícil, y que recibir visitas de amigos o salir se hubiera vuelto más complicado.

Así que creo que tal vez nos hayamos recuperado un poco de ese bajón de la pandemia, pero, en general, me sorprendería mucho que hubiéramos logrado frenar seriamente esa tendencia.

La pandemia trajo más aislamiento social, incluido el teletrabajo que ha perdurado años después.

¿Tienes alguna idea sobre cómo podríamos revertir esta tendencia?

No tengo una gran solución, pero sí he hablado de estos dos científicos, Gillian Sandström y Nicholas Epley, quienes han escrito dos libros: Once Upon a Stranger (Érase una vez un extraño, traducción libre) y A Little More Social (Un poco más social, traducción libre), y los he leído, inspirado por nuestro propio descubrimiento de que estamos perdiendo estas palabras.

Se pueden resumir en: simplemente hazlo, ten unas cuantas interacciones más. Así que me he fijado esa meta: cada vez que pienso 'Creo que podría hablar con esta persona ahora mismo', simplemente lo hago.

Hay un elemento que creo que me tomó un tiempo comprender: hablamos de esos micromomentos de pertenencia y eso es lo que yo obtengo de estas conversaciones, pero creo que la sociedad puede sacar aún más provecho de estas conversaciones.

Así que, en el momento en que voy a saludar al vecino en la calle y le digo "Hola", siento un pequeño instante de "Soy parte de este vecindario". Pero, al mismo tiempo, este tipo de microinteracciones también son, en cierto modo, tranquilizadoras.

Te dicen: "Mira, te veo, no te deseo nada malo".

Y creo que en nuestros tiempos, en los que no solo tenemos una epidemia de aislamiento social, sino que también enfrentamos el desafío de la polarización, de una fuerte polarización, creo que esto podría incluso ser una oportunidad para acercarnos un poco más.


Aquí puedes ver la entrevista en inglés 


Fuente: La gente pronuncia cada vez menos palabras