domingo, 25 de mayo de 2008

Indiana Jones IV: Para comer palomitas y olvidarte de la historia

Estaba revisando el otro día unas revistas de la década de los 80 y me topé con la noticia de que hubo gente que imitaba a Indiana Jones y a James Bond en serio.
¿Qué les habrán dicho los del servicio secreto inglés conocidos en sus divisiones como MI5 y MI6 a todos esos ilusos?

Cuando vi la primera película cualquiera se daba cuenta de que a la historia y la geografía se las tiraban por el suelo.
Eso de poner a la arqueología como super emocionante y llena de peligros con grupos que se disputan los hallazgos era para reír salvo no olvidar la obsesión nazi con los tesoros tuvieran o no relación con la religión.
Sino recordemos a Goering, ese saqueador de palacios...

El nivel como arqueólogo de Indiana Jones era y es pobrísimo.

Para decirlo en pocas palabras:
La arqueología es un trabajo lento, delicado, lleno de detalles. Tiene partes trabajosas: excavar lentamente y con cuidado, tomar fotografías, estudiar fragmentos de cerámica, telas, las ruinas, y de reconstrucción si es posible con lo que se encuentra y estudiar toda la bibliografía sobre el tema antes, durante o después de la excavación

No es: voy a tal sitio, saco el tesoro y me largo con él antes que me atrapen porque eso no es arqueología sino Saqueo.

Cuando vino lo del Arca de la Alianza y los fantasmas saliendo de ella me pareció el colmo de la ignorancia... me dio risa, tuve que olvidarme del asunto del rigor histórico (¿qué les costaba una pequeña lectura de la Biblia?) y seguir viendo.

La siguiente película del Templo Maldito o de la Perdición es insoportable y de lo más infantil. Es de la época de las peores resbaladas de Spielberg.

La tercera La Última Cruzada estuvo más pasable con lo de la búsqueda del Grial: es lógico que tenía que ser un simple vaso si hubiera existido y porque los cristianos primitivos no se dedicaban a la adoración de reliquias. Eso vino después. También contiene errores el film..

Ahora esta cuarta película trae la burrada de la Calavera de Cristal que ha sido encontrada en ruinas mayas y aztecas pero No en lugares de Sudamérica como se afirma ahí. Claro, hay rumores pero es todo lo que hay (nota: despues se demostró que la calavera no es ni maya ni azteca sino un invento del siglo XIX)

Ahora las perlas (errores espantosos) de la cuarta película:


"El estreno de la nueva entrega de la saga de Indiana Jones, Indiana Jones y el reino de Cristal, dirigida por Steven Spielberg y producida por George Lucas, no sólo es una entretenida aventura del arqueólogo del látigo y la pistola. La historia, en su segunda hora, se ambienta en el Perú, entre Nazca y los parajes de la selva amazónica.
Sin embargo, la representación del Perú en esta película no es la correcta. Al parecer, los realizadores se tomaron varias licencias en relación con los parajes y la historia de nuestro país.
El arqueólogo Indiana Jones (Harrison Ford) y el joven Mutt Williams (Shia La Beouf) se embarcan en un periplo hacia el Perú de 1957 en busca de Harold Oxley, un colega de Jones que se ha perdido en nuestro país debido a la búsqueda de la calavera de cristal de Akator, clave de una antiquísima civilización perdida en la Amazonía.
Según el relato de Jones, la calavera de cristal fue hallada por el conquistador Francisco de Orellana, descubridor del río Amazonas, en su afanosa e infructuosa búsqueda de El Dorado. Para ubicar la calavera, Jones y Williams viajan a Nazca debido a que las famosas líneas servirían como pista para hallar la tumba del conquistador.
He aquí la primera incongruencia: se basan en las líneas de uso agrícola y que datan muchos años antes de la Conquista como guía funeraria. Cosa absurda, dado que las líneas no poseen esa utilidad. Y menos para ubicar la tumba de un hombre muerto en 1546.
Casi en paralelo, hay una escena con Jones y Williams en el aeropuerto de Nazca. No existe tal aeropuerto en la vida real sino solo un aeródromo... con mujeres vestidas como ñustas y hombres con ponchos, algo típico de la serranía peruana. La banda sonora, entonces, se convierte en una matizada ranchera mexicana. Jones dice que conoce la lengua local, el quechua, debido a que peleó al lado de Pancho Villa, el héroe de la revolución mexicana (¿?).
Jones y Williams ubican el emporio de la tumba de Orellana cerca a una de las líneas. Además, los restos del conquistador han sido envueltos en un fardo funerario como los que usaban las culturas Paracas y Nazca.
Asimismo, la selva amazónica es presentada como un lugar enorme e inhóspito, con arenas movedizas, insaciables hormigas voraces y enormes cataratas.
Finalmente, los aventureros encuentran Akator, un reino oculto en medio de la selva, pero con evidentes toques piramidales mayas. De lo ocurrido en esta ciudadela se desprende que un grupo de extraterrestres le enseñó a los habitantes locales los secretos de la civilización, la agricultura y la ciencia. Como se ve, se reedita una vieja teoría que atribuye los logros de la civilización prehispánica a fuerzas sobrenaturales.
Indiana Jones lo resume de esta manera: "El mayor tesoro es el conocimiento". Pues, al parecer, al arqueólogo le hizo falta un mayor conocimiento en detalle sobre el Perú.

Quizás hace unos años estos descuidos hubieran llegado a la línea de lo permisible. Pero en plena era de la globalización, con todo el abastecimiento de Internet, estos errores pueden considerarse imperdonables."

Fuentes:

www.terra.com.pe/cine/articulo/html/cin1524.htm

www.correoperu.com.pe


Eso es parte de los que a muchos les gusta mostrar como el llamado Exotismo Ignorante: No les da la gana investigar por su cuenta ni buscar asesoramiento técnico en el tema.

La ociosidad para investigar es muy fuerte en Hollywood.
Entonces uno tiene que soportar ver semejantes horrores comiendo palomitas.
Es de lo más irresponsable: por la falsa imagen que se da mucha gente va a creer que en el Perú hay pirámides en la selva como en México.

Francamente después de tantos errores en estas películas como en ese bodrio llamado Misión Imposible II ¿ibamos a esperar exactitud histórica?

Pues No

Es la enésima vez, no importa la película que sea...

Así hasta el fin del Mundo

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