Editorial Sudamericana
1. Virginia Woolf. Al Faro
2. Germán Arciniegas. En Medio del Camino de la Vida
3. Hillaire Belloc. Napoleón
4. Louis Bromfield. La Señora Parkington
5. Antoine de Saint Exupery. Piloto de Guerra
6. Richard Llewellyn. Cuán Verde era mi Valle
7. James Hadley Chase. El Secuestro de la señorita Blandish
8. Lin Yutang. La Importancia de Vivir
9. Vicki Baum. El Grano de Mostaza, 2 tomos
10. Garret Mattingly. Catalina de Aragón
11. Erwin Walter Kemmerer. Oro y Patrón Oro
12. FrançoisMauric. El Nido de Víboras
13. Harold Lamb. Omar Khayyam
14. Margaret Kennedy. La Ninfa Constante
15. Germán Arciniegas. América, Tierra Firme
16. John Galsworthy. El Propietario
17. Colette. Claudina en la Escuela
18. René Kraus. La Vida Privada y Pública de Sócrates
19. Emily Brontë. Cumbres Borrascosas
20. Salvador de Madariaga. La Jirafa Sagrada
21. Julian Huxley. Vivimos una Revolución
22. John Galsworthy. En Litigio
24. Harold M. Peppard. Visión sin Anteojos
25. Colette. Claudina en París
26. Sholem Asch. María
27. Will Durant. Filosofía, Cultura y Vida, 2 tomos
28. Dale Carnegie. Como Ganar Amigos
29. Lin Yutang. Una Hoja en la Tormenta
30. John Galsworthy. Se Alquila
31. Eduardo Mallea. La Bahía del Silencio
32. Colette. Claudina en su casa
33. Graham Greene. A Través del Puente (relatos)
34. Arnold J. Toynbee. La Civilización puesta a Prueba
35. Pär Lagerkvist. El Verdugo
36. Colette. Claudina se va
37. Arthur Koestler. El Cero y el Infinito
38. Hillaire Belloc. La Crisis de nuestra Civilización
39. Franz Kafka. América
40. Lin Yutang. Mi Patria y mi Pueblo
41. Giovanni Papini. Descubrimientos Espirituales
42. C. Virgil Gheorghiu. La Hora Veinticinco
44. Paul Brickhill. Piloto sin Piernas
45. Milovan Djilas. La Nueva Clase
46. Julien Green. Moira
47, Simone de Beauvoir. La Invitada
48. Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares (sel.). Los Mejores Relatos Policiales (2da Serie)
49. William Faulkner. Réquiem para una Mujer
50. John Galsworthy. El Mono Blanco
51. Pierre Boulle. El Puente sobre el Río Kwai
52. Lin Yutang. Entre Lágrimas y Risas
53. C. Asquith (sel.). Los Mejores Cuentos Fantásticos
54.. John Steinbeck. La Luna se ha puesto
55. Jorge Luis Borges. El Aleph
56. L.M. Montgomery. Anne, la de tejados verdes
57. Pär Lagerkvist. Barrabás
58. Dale Carnegie. Como suprimir las Preocupaciones
59. Pierre Closterman. Fuego del Cielo
60. Graham Greene. El Poder y la Gloria
61. Richard Wright. Mi Vida de Negro
62. Henry Bergson. Las Dos Fuentes de la Moral y la Religión
63. Howard W. Haggard. El Médico en la Historia
64. A.J. Cronin. La Ruta del Doctor Shannon
65. Pearl S. Buck. Ven, Amada mía
66. Harold Lamb. La Marcha de los Bárbaros
67. Paul De Kruif. Vida entre Médicos
68. Aldous Huxley. Ciencia, Libertad y Paz
69. Helen Keller. El Mundo donde vivo
70. Vera Caspary. Bedelia
71. Víctor Hugo Lindlarh. Como adelgazar comiendo
72. François Mauriac. El Mico
73. Michihiko Hachiya. Diario de Hiroshima
74. Germán Arciniegas. Biografía del Caribe
75. Alexxander Baron. La Princesa de Oro
76. Heinz Haber. Nuestro Amigo el Atómo
77. Thomas Mann. La Engañada
78. Gaberiel Marcel. El Misterio del Ser
79. Erskine Caldwell. El Camino del Tabaco
80. C. Virgil Gheorghiu. La Segunda Oportunidad
81. Bruce Marshall. A cada uno un denario
82. Elio Baldacci. Vida privada de las Plantas
83. Peter Drucker. La Gerencia de Empresas
84. Pär Lagerkvist. El Enano
85. Vicki Baum. Vida Hipotecada
86. William Faulkner. Gambito de caballo
87. James A. Coleman. Teorias Modernas del Universo
88. Albert Camus. El Extranjero
89. Vicki Baum. Uli, el enano
91. Evelyn Waugh. Los Seres Queridos
92. James A. Coleman. La Relatividad y el Hombre
93. Julián Marías. Los Estados Unidos en Escorzo
94. Manuel Mujica Laínez. Misteriosa Buenos Aires
95. Gina Lombroso. El Alma de la Mujer
96. H.A. Murena. El Pecado Original de América
97. Salvador de Madariaga. El enemigo de Dios
98. Guy Des Cars. El Solitario
99. Ernesto Sábato. Sobre Héroes y Tumbas
100. Jorge Luis Borges, Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares. Antología de la Literatura Fantástica
101. William Faulkner. ¡Absalón, Absalón!
102. Guy Des Cars. La Impura
103. G.K. Chesterton. La Superstición del Divorcio
104. Jorge Luis Borges. Ficciones
105. Silvina Bullrich. Tres Novelas
106. León Chestov. Kierkegaard y la Filosofía Existencial
108. Amado Alonso. Poesía y Estilo de Pablo Neruda
109. George Santayana. La Idea de Cristo en los Evangelios
111. Jacques Maritain. América
112. Leopoldo Marechal. Adrián Buenosayres
113. Franz Kafka. El Castillo
114. Salvador de Madariaga. De la Angustia a la Libertad
115. Lawrence Durrell. Cefalú
116. Graham Greene. El Ministerio del Miedo
118. Dale Carnegie. Lincoln, el Desconocido (Abraham Lincoln)
119. Edward Streeter. El Padre de la Novia
120. Ruth Benedict. El Hombre y la Cultura
121. Thorton Wilder. Los Idus de Marzo
122. Hillaire Belloc. La Revolución Francesa
123. J.W.N. Sullivan. Beethoven
124. Franz Kafka. La Condena
125. James Burnham. La Revolución de los Directores
126. Julian Huxley. Ensayos de un Biólogo
127. Ernesto Sábato. El Túnel
128. Ramón Gómez de la Serna. Retratos contemporáneos escogidos
129. Lawrence Durrell. Limones amargos
130. Jean Guitton. Ensayo sobre el Amor
131. Jorge Luis Borges. El Hacedor
132. John Addington Symonds. La Vida de Miguel Ángel
133. Dalmiro Sáenz. Setenta veces Siete
134. Jorge Luis Borges. Historia Universal de la Infamia
135. Manuel Mujica Laínez. Bomarzo
136. Graham Greene. El Tercer Hombre
137. L.M. Montgomery. Anne, la de Avonlea
138. Beatrix Beck. Leon Morin, sacerdote
139. Jorge Luis Borges. Historia de la Eternidad
140. Jorge Luis Borges y José Edmundo Clemente. El Lenguaje de Buenos Aires
141. Giovanni Papini. El diablo
142. Mircea Eliade. El Mito del Eterno Retorno
143. Edagr Allan Poe. Historias Extraodinarias (Narraciones Extraodinarias)
144. Johan Huizinga. Homo Ludens
145. Salvador de Madariaga. Ingleses, Franceses y Españoles
146. L.M. Montgomery. Anne y su pequeño mundo
147. L.M. Montgomery. Anne, la de la isla
148. Salvador de Madariaga. Bosquejo de Europa
149. Thomas Mann. El Elegido (130)
151. Germán Arciniegas. El Estudiante de la Mesa Redonda
152. Jorge Luis Borges. Elogio de la Sombra
153. María Teresa López. Un Menú para cada día
Continuará
domingo, 14 de agosto de 2011
miércoles, 10 de agosto de 2011
Actualización y otros temas
-Se han puesto otros títulos de la col. Grandes Aventuras-Oveja Negra
Ojo, si no encuentra los libros de esa col. busque los mismos títulos publicados por otras editoriales: hay para escoger.
También en col. Laberinto y algunos títulos diferentes como se publicaron en Plaza & Janés de las mismas obras que salieron en col. Esfinge de Noguer.
-Estoy revisando lo que puedo hallar pero aún muchos de los datos son incompletos. Todo un fastidio.
-Advertimos que si busca información tenga cuidado porque la wikipedia y otros sitios como blogs y librerías con sus inaceptables resúmenes destripan el argumento de cientos de obras.
Vamos, hombre, comenta pero no nos fastidies la futura lectura.
Sólo en ocasiones vale la pena saberlo cuando lo publicado es o fue un bodrio muy vendido y con el que tantos se llevan(ron) un chasco monumental.
Muchas veces leo el argumento y si no me agrada pues no lo compro. No me importa lo que diga el resto.
Se nota que muchos defensores del libraco de fama efímera se conforman con eso y lo recomiendan haciendo caer a tantos con el cuento: es la leche con chocolate, no te lo pierdas, es el non plus ultra (del vacío), es la nueva moto con cenicero y ventilador incorporados...
Hasta tenemos, como bien se ha dicho, al que busca profundidad en la cáscara de la mediocridad. Basta ver cómo defienden lo que no es más que caca de va... elefante.
Me hace sangrar los ojos: que se diga que hay libros que son incriticables como los de Harry Potter, jajajaja. Ah, los fans y sus tonterías (¿cuáles otros son intocables?) y dejé de leer lo demás de semejante barbaridad insostenible.
El Quijote es detestado, el Lazarillo repudiado, al Buscón ni lo miran y a un montón de la literatura de cada país se la ve como una tortura (no estamos hablando de los libros malos que es otra cuestión).
La Biblia es puesta hasta por los suelos en todo aspecto por muchos de los que se hacen llamar cristianos y tantos de ellos jamás la han leído completa...
Así que no vengan con cuentos.
Vamos, hombre, comenta pero no nos fastidies la futura lectura.
Sólo en ocasiones vale la pena saberlo cuando lo publicado es o fue un bodrio muy vendido y con el que tantos se llevan(ron) un chasco monumental.
Muchas veces leo el argumento y si no me agrada pues no lo compro. No me importa lo que diga el resto.
Se nota que muchos defensores del libraco de fama efímera se conforman con eso y lo recomiendan haciendo caer a tantos con el cuento: es la leche con chocolate, no te lo pierdas, es el non plus ultra (del vacío), es la nueva moto con cenicero y ventilador incorporados...
Hasta tenemos, como bien se ha dicho, al que busca profundidad en la cáscara de la mediocridad. Basta ver cómo defienden lo que no es más que caca de va... elefante.
Me hace sangrar los ojos: que se diga que hay libros que son incriticables como los de Harry Potter, jajajaja. Ah, los fans y sus tonterías (¿cuáles otros son intocables?) y dejé de leer lo demás de semejante barbaridad insostenible.
El Quijote es detestado, el Lazarillo repudiado, al Buscón ni lo miran y a un montón de la literatura de cada país se la ve como una tortura (no estamos hablando de los libros malos que es otra cuestión).
La Biblia es puesta hasta por los suelos en todo aspecto por muchos de los que se hacen llamar cristianos y tantos de ellos jamás la han leído completa...
Así que no vengan con cuentos.
martes, 9 de agosto de 2011
Lecturas Abandonadas VII
Continuamos con el abandono:
-Virginia Woolf. Las Olas
-Virginia Woolf. Las Olas
El personaje está con una depresión en donde la autora parece transmitir su propio malestar emocional, y todo es pintado de lo más gris y triste como para que sólo los más tercos puedan terminar esto.
Woolf parecía creer que se debían leer sus escritos tan depresivos.
-Carmen Laforet. Nada
Otro libro grisáceo.
La historia tan cargante no me gustó, los personajes tan descoloridos no eran interesantes y la descripción no era atrayente en lo absoluto.
¿Y esto ganó el premio Nadal?... ah, con razón:
Porque las obras con premios no garantizan Nada.
-Pearl S. Buck. La Madre
Woolf parecía creer que se debían leer sus escritos tan depresivos.
-Carmen Laforet. Nada
Otro libro grisáceo.
La historia tan cargante no me gustó, los personajes tan descoloridos no eran interesantes y la descripción no era atrayente en lo absoluto.
¿Y esto ganó el premio Nadal?... ah, con razón:
Porque las obras con premios no garantizan Nada.
-Pearl S. Buck. La Madre
Una mujer con un carácter de lo más absorbente y dictatorial que influye sobre la vida de otros. La autora no le pone nombre a los personajes sean la madre, el hijo, la esposa de éste y los demás (si los dice en algún lado ya no tuve ganas de averiguarlos).
Hay además el maternalismo pesado presente en sus otras obras bestesellerescas pero que así con todo se dejan leer.
El ritmo es muy cansino para hablar de las vicisitudes de la madre y sus parientes, de los conflictos, en los diálogos, con una atmósfera de lo más cargante como para decidirse a abandonar el barco -la lectura- porque las ratas ya se habían largado desde el inicio.
Veré qué sucede con su novelón Peonía.
-Knut Hamsun. Victoria
Una novela que me mató el ánimo de leerla desde el principio.
Ya me había pasado lo mismo antes con Hambre y otras novelas del autor. Sólo me gustaron dos relatos que encontré en una antología.
El ser Nóbel no es una gran recomendación porque es la misma obra la que se defiende sola o cae.
-Nicholas Freeling. Cañones y Manteca
Un hombre es asesinado y se le encarga investigar el caso a un inspector de policía belga. Suceden una serie de hechos con respecto a una mujer con la que se había topado el investigador que son narrados de la manera más tediosa en gran parte del libro y no llegas al final tan desilusionante.
-Patrick Quentin o Quentin Patrick. El Buscador y El Esqueleto de la Familia
Aquí parece que en estas dos novelas que el autor está contando dos veces la misma historia odiosa del fulano estúpido que de golpe se casa con una mujer sin saber que ella guarda muchas cosas ocultas que provocarán un infierno.
El autor es de lo más cansino una y otra vez en varias de sus novelas con el rollo del matrimonio en crisis como en Enigma para Divorciadas y de nuevo en Enigma para Peregrinos.
-Sidney Fowler. Crimen en la Buhardilla
Hammerton huye de la policía y se refugia en un edificio. En la noche escucha pasos de alguien que camina en la buhardilla y después encuentra el cadáver de un tipo llamado William Rabone. Está bien el suspenso hasta que aparece la figura de un abogadito, mr. Jellipot, unas largas parrafadas sobre derecho inglés, diálogos y más diálogos y la novela se desploma con Hammerton pasándose de baboso con sus secretitos, el abogado mr. Jalea que es tan ahorcable y ese final con un deus ex machina inaceptable en una novela policial. Qué casualidad...
-Henry Rider Haggard. La Hija de Moctezuma
Hay además el maternalismo pesado presente en sus otras obras bestesellerescas pero que así con todo se dejan leer.
El ritmo es muy cansino para hablar de las vicisitudes de la madre y sus parientes, de los conflictos, en los diálogos, con una atmósfera de lo más cargante como para decidirse a abandonar el barco -la lectura- porque las ratas ya se habían largado desde el inicio.
Veré qué sucede con su novelón Peonía.
-Knut Hamsun. Victoria
Una novela que me mató el ánimo de leerla desde el principio.
Ya me había pasado lo mismo antes con Hambre y otras novelas del autor. Sólo me gustaron dos relatos que encontré en una antología.
El ser Nóbel no es una gran recomendación porque es la misma obra la que se defiende sola o cae.
-Nicholas Freeling. Cañones y Manteca
Un hombre es asesinado y se le encarga investigar el caso a un inspector de policía belga. Suceden una serie de hechos con respecto a una mujer con la que se había topado el investigador que son narrados de la manera más tediosa en gran parte del libro y no llegas al final tan desilusionante.
-Patrick Quentin o Quentin Patrick. El Buscador y El Esqueleto de la Familia
Aquí parece que en estas dos novelas que el autor está contando dos veces la misma historia odiosa del fulano estúpido que de golpe se casa con una mujer sin saber que ella guarda muchas cosas ocultas que provocarán un infierno.
El autor es de lo más cansino una y otra vez en varias de sus novelas con el rollo del matrimonio en crisis como en Enigma para Divorciadas y de nuevo en Enigma para Peregrinos.
-Sidney Fowler. Crimen en la Buhardilla
Hammerton huye de la policía y se refugia en un edificio. En la noche escucha pasos de alguien que camina en la buhardilla y después encuentra el cadáver de un tipo llamado William Rabone. Está bien el suspenso hasta que aparece la figura de un abogadito, mr. Jellipot, unas largas parrafadas sobre derecho inglés, diálogos y más diálogos y la novela se desploma con Hammerton pasándose de baboso con sus secretitos, el abogado mr. Jalea que es tan ahorcable y ese final con un deus ex machina inaceptable en una novela policial. Qué casualidad...
-Henry Rider Haggard. La Hija de Moctezuma
Un inglés llega a las costas del imperio azteca en el siglo XVI, por ser blanco lo creen un dios y recibe una serie de privilegios de parte del pueblo azteca que hasta lo casan con Miss México, digo, con una mujer bellísima.
Parece uno de esos libros en donde los ingleses soltaban sus prejuicios sobre el descubrimiento y posterior colonización de América como si ellos hubieran sido unas joyas buenísimas que no mataron ni una mosca después que llegaron a los territorios que luego se llamarían Canadá y Estados Unidos.
Qué diferencia es leer del mismo autor Las Minas del rey Salomón y Las Aventuras de Allan Quatermain al compararlas con este libro insoportable.
El inicio hace recordar a una serie de leyendas precolombinas y a la novela Shogun de James Clavell con el inglés que sí fue un personaje real.
-Curzio Malaparte. La Piel
Narra sobre el desembarco aliado en Italia en 1943 y pasa a describir lo peor de lo peor en la forma en como reaccionaron los italianos ante la presencia de los ejércitos aliados: orgías, pleitos, el aumento de la prostitución femenina e infantil, contrabando, espectáculos de lo más grotescos, los prejuicios y la ignorancia supina de los norteamericanos, la creencia de éstos en que su patria es el ombligo del mundo y que todos lo demás eran un desastre, unos salvajes.
La forma es que lo describe todo es como una sarta de patadas en el estómago desde el comienzo del libro, no hay descanso para el lector y Malaparte sigue y sigue contando detalles revuelve tripas de la inmundicia, de la hez, del fango, del vómito, de la mugre, de la porquería y de la degradación moral en Nápoles.
No dosifica tanta cosa chocante en el relato que por ratos ni parece una novela sino un ajuste de cuentas que hace que en determinado momento ya no se puede aguantar más y dejas el libro.
Que sucedieron las cosas así en Italia durante la guerra lo cuenta, por ejemplo, Moravia en La Campesina - las violaciones hechas por los aliados-, Hans Ruesch en Como ser Pobres y en su (aburrido) Policía Militar, y Susanna Agnelli en su autobiografía Vestíamos de Marinero.
El tono del libro es de lo más lacrimógeno, el inglés nos machaca con la insoportable nostalgia -oh, mi Inglaterra que lejos estás- durante casi todo el libro, habla del desembarco de los españoles, de la Noche Triste, de la desgracia de Moctezuma II y el resto de hechos conocidos. Todo el melodrama odioso arruina la lectura sobre hechos históricos porque le coges una ojeriza al protagonista y a la miss México que deseas que se los lleven de una vez a la pirámide de los sacrificios y los desaparezcan.
Parece uno de esos libros en donde los ingleses soltaban sus prejuicios sobre el descubrimiento y posterior colonización de América como si ellos hubieran sido unas joyas buenísimas que no mataron ni una mosca después que llegaron a los territorios que luego se llamarían Canadá y Estados Unidos.
Qué diferencia es leer del mismo autor Las Minas del rey Salomón y Las Aventuras de Allan Quatermain al compararlas con este libro insoportable.
El inicio hace recordar a una serie de leyendas precolombinas y a la novela Shogun de James Clavell con el inglés que sí fue un personaje real.
-Curzio Malaparte. La Piel
Narra sobre el desembarco aliado en Italia en 1943 y pasa a describir lo peor de lo peor en la forma en como reaccionaron los italianos ante la presencia de los ejércitos aliados: orgías, pleitos, el aumento de la prostitución femenina e infantil, contrabando, espectáculos de lo más grotescos, los prejuicios y la ignorancia supina de los norteamericanos, la creencia de éstos en que su patria es el ombligo del mundo y que todos lo demás eran un desastre, unos salvajes.
La forma es que lo describe todo es como una sarta de patadas en el estómago desde el comienzo del libro, no hay descanso para el lector y Malaparte sigue y sigue contando detalles revuelve tripas de la inmundicia, de la hez, del fango, del vómito, de la mugre, de la porquería y de la degradación moral en Nápoles.
No dosifica tanta cosa chocante en el relato que por ratos ni parece una novela sino un ajuste de cuentas que hace que en determinado momento ya no se puede aguantar más y dejas el libro.
Que sucedieron las cosas así en Italia durante la guerra lo cuenta, por ejemplo, Moravia en La Campesina - las violaciones hechas por los aliados-, Hans Ruesch en Como ser Pobres y en su (aburrido) Policía Militar, y Susanna Agnelli en su autobiografía Vestíamos de Marinero.
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