Hace muchos años que estoy en esto de comprar y leer una serie de libros de diversos temas: novelas, libros de ensayos, de historia, antologías de relatos policíacos, de ciencia ficción, algunas obras de psicología o de autoayuda (si el tema es interesante y no sale con algo parecido a Chopra, Coelho, Osho, Hill, del queso rancio, de la sopa de pollo o del chocolate derretido). Contando también la ruma de revistas adquiridas: una parte ha sido leída ú hojeada.
A lo que iba:
He acumulado muchos libros y revistas desde hace años. Algunos los tengo para mi trabajo, otros son para consulta como diccionarios o enciclopedias. Lo mismo pasa con las revistas y recortes de periódicos.
El hecho está en que tengo muchos libros pendientes de lectura desde hace años y no los he leído. Lo mismo pasa con muchas revistas leídas, hojeadas o sin tocar.
En cuanto a las revistas son rápidas de leer.
La gran cantidad de libros es el problema, he comprado de éstos hasta para tener lectura para 3, 4 ó 5 años seguidos
¿Qué hago?
Mi cuarto parece el almacén de una librería.La humedad de los libros y el polvo que se acumula y molesta, fuera de que son un deleite para las termitas o para los ratones y sus parientes, las ratas.
La acción que debo tomar es quedarme con unos cuantos libros y deshacerme de lo demás: regalarlos o venderlos.
Debo ver cuáles voy a leer en un futuro próximo y cuáles no van a merecer ni una hojeada...
De los leídos examinar qué cantidad se quedan y cuáles se van...
Tengo que botar los recortes de periódicos y dejar unos pocos seleccionados junto con documentos que sean importantes.
El resto de papeles se pueden donar o vender o botar como uno quiera
La habitación está como si uno deseara tener el asma. La humedad de los libros friega porque se hace fuerte en invierno y si estás con problemas bronquiales te hace disfrutar más... un lindo período con una serie de molestias: gripe, tos, fiebre, dolores articulares.
Hay que limpiar y ventilar los cuartos para evitar tantos problemas.
No hay otro camino, uno tiene que dejar las excusas y actuar rápido porque creo que si no hago algo seré un futuro asmático.
En conclusión:
No hay tiempo, energía ni dinero para leer todo lo que uno quisiera.
jueves, 15 de mayo de 2008
martes, 6 de mayo de 2008
Esas Radios de Ahora
Recuerdo cuando antes era un gusto escuchar la radio cuando no había una gran variedad de programas en la televisión. Era una alternativa en entretenimiento sin importar mucho si no le veías la cara a quien hablaba.
Constituía algo muy divertido cuando daban los datos sobre determinado grupo musical o cantante y se hacían chistes o comentarios.
El DJ daba el nombre del tema, dejaba una pausa antes de empezar el tema y si uno quería hasta lo podía grabar en un cassette.
Cada radio era específica: música clásica, rock, salsa, cumbia, música folklórica, etc.. Algunas tenían programación con música de género variado en ciertas horas, por ejemplo, programación de rock y se ponía un tema de salsa.
En los 80 y principios de los 90 ocurre una crisis en los gustos: todo se mezcla, no hay un criterio lógico. Lo que era de rock se vuelve una mezcla de salsa, cumbia,y/o de lo que estuviera de moda y repetido hasta el cansancio.
Nota: en alguna parte leí que esta estupidez fue influenciada cuando se hicieron películas como Salsa o Baile Prohibido, unos híbridos tremendamente aburridos del asco que dan verlos porque no tienen gusto, porque no tienen pies ni cabeza en lo que muestran como música... Unos gringos que bailan una seudo salsa que parece que la aprendieron bailando breakdance (el baile tuerce testículos).
Los temas en las emisoras son ensuciados con propaganda o la voz del locutor diciendo cualquier cosa poniendo su voz por encima de la canción. Y siguen con más comerciales entre canciones...
Uno revienta al escuchar tanta barbaridad y temas trillados.
Las radios han contribuido a la deformación del gusto: ¿cómo es posible que la gente no se aburra de escuchar lo mismo hora tras hora?
Cuando ponen un tema de los Beatles, Rolling Stones, Pink Floyd, Queen, Michael Jackson, etc., es lo mismo de siempre. La misma canción repetida tantas veces hasta que da naúseas y rechazo total, y cuando se presenta la ocasión de que la vaya a escuchar en Cd pues uno se la salta olímpicamente porque ya está harto de oírla.
Las mismas canciones asquerosas de siempre. Las han convertido en repugnantes.
Actualmente hay un gusto por el reggaeton, salvo excepciones, la mayoría de esto es una enorme caca de Elefante
Muchos oyen esas canciones deprimentes de cumbia o de otro género, parece más música para emborracharse de pena...
Pocos son los que quieren escuchar lo que es distinto y tiene calidad. Esto es rechazado por la mayoría porque se prefiere la basura más comercial y no interesa si ha sido repetida por enésima vez.
La música que pasan ahora MTV y otros canales da una enorme pena en su mayoría y una nostalgia en donde queremos regresar a los tiempos de antes en donde sí se componía y cantaba de verdad.
Ni las radios de música clásica se salvan del aburrimiento o de la indiferencia o del criterio comercial fenicio de cambiarlas en su contenido y volverlas chabacanas, ramplonas, vulgares y patéticas en su programación.
Con las repugnantes radios actuales y la programación bazofia de los canales musicales y especialmente MTV (es una lástima con tanto reality de jovencitos hormonales con citas de lo más imbéciles o de cuestiones taradas hasta de bailar sin ropa.VH1 está siguiendo el mismo camino) son preferibles las descargas, el MP3, comprar los CD o ver los videos en Youtube.
Las buenas radios que quedan son pocas y muchas no durarán en el dial
Lo mismo se puede decir de los programas musicales en la TV.
Constituía algo muy divertido cuando daban los datos sobre determinado grupo musical o cantante y se hacían chistes o comentarios.
El DJ daba el nombre del tema, dejaba una pausa antes de empezar el tema y si uno quería hasta lo podía grabar en un cassette.
Cada radio era específica: música clásica, rock, salsa, cumbia, música folklórica, etc.. Algunas tenían programación con música de género variado en ciertas horas, por ejemplo, programación de rock y se ponía un tema de salsa.
En los 80 y principios de los 90 ocurre una crisis en los gustos: todo se mezcla, no hay un criterio lógico. Lo que era de rock se vuelve una mezcla de salsa, cumbia,y/o de lo que estuviera de moda y repetido hasta el cansancio.
Nota: en alguna parte leí que esta estupidez fue influenciada cuando se hicieron películas como Salsa o Baile Prohibido, unos híbridos tremendamente aburridos del asco que dan verlos porque no tienen gusto, porque no tienen pies ni cabeza en lo que muestran como música... Unos gringos que bailan una seudo salsa que parece que la aprendieron bailando breakdance (el baile tuerce testículos).
Los temas en las emisoras son ensuciados con propaganda o la voz del locutor diciendo cualquier cosa poniendo su voz por encima de la canción. Y siguen con más comerciales entre canciones...
Uno revienta al escuchar tanta barbaridad y temas trillados.
Las radios han contribuido a la deformación del gusto: ¿cómo es posible que la gente no se aburra de escuchar lo mismo hora tras hora?
Cuando ponen un tema de los Beatles, Rolling Stones, Pink Floyd, Queen, Michael Jackson, etc., es lo mismo de siempre. La misma canción repetida tantas veces hasta que da naúseas y rechazo total, y cuando se presenta la ocasión de que la vaya a escuchar en Cd pues uno se la salta olímpicamente porque ya está harto de oírla.
Las mismas canciones asquerosas de siempre. Las han convertido en repugnantes.
Actualmente hay un gusto por el reggaeton, salvo excepciones, la mayoría de esto es una enorme caca de Elefante
Muchos oyen esas canciones deprimentes de cumbia o de otro género, parece más música para emborracharse de pena...
Pocos son los que quieren escuchar lo que es distinto y tiene calidad. Esto es rechazado por la mayoría porque se prefiere la basura más comercial y no interesa si ha sido repetida por enésima vez.
La música que pasan ahora MTV y otros canales da una enorme pena en su mayoría y una nostalgia en donde queremos regresar a los tiempos de antes en donde sí se componía y cantaba de verdad.
Ni las radios de música clásica se salvan del aburrimiento o de la indiferencia o del criterio comercial fenicio de cambiarlas en su contenido y volverlas chabacanas, ramplonas, vulgares y patéticas en su programación.
Con las repugnantes radios actuales y la programación bazofia de los canales musicales y especialmente MTV (es una lástima con tanto reality de jovencitos hormonales con citas de lo más imbéciles o de cuestiones taradas hasta de bailar sin ropa.VH1 está siguiendo el mismo camino) son preferibles las descargas, el MP3, comprar los CD o ver los videos en Youtube.
Las buenas radios que quedan son pocas y muchas no durarán en el dial
Lo mismo se puede decir de los programas musicales en la TV.
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