jueves, 5 de noviembre de 2009

Lecturas Abandonadas V

Seguimos con el fusilamiento libresco:

-R. L. Stevenson. Nuevas Noches Árabes
Lo revisé, lo hojeé y nada me interesaba ni lo del dueño de la florería, digo, el príncipe Florizel.
Tengo por ahí El Club de los Suicidas y El Dinamitero que enlaza con las Nuevas Noches... del mismo autor a ver si me animo a leerlos.

-R. L. Stevenson. En los Mares del Sur
El escritor escocés se fue a vivir a las islas del Pacífico y aquí cuenta sus experiencias y las costumbres de la gente. Todo va muy bien hasta que narra las creencias de los isleños y te das cuenta que te está exponiendo que ellos viven en un paraíso tropical pero ¿cómo decirlo?, que es al mismo tiempo un infierno plagado de supersticiones que esclavizan a la gente y hacen su vida miserable lo cual es tremendamente penoso.
Ya no lo pude seguir leyendo.

¿Sino de dónde viene la palabra Tabú?. De por ahí.

El hecho que tenga por seudónimo el título de una obra de Stevenson no quiere decir que me van a gustar todas las obras del escritor victoriano.


-Budd Schulberg. Más Dura será la Caída
Un cronista deportivo trabaja para un empresario que ha traído a un boxeador argentino para que sea la sensación del momento.
El novelista va comentando los pormenores pero se detiene a cada momento para contar esto y aquello de fulano, zutano, mengano y perencejo; y ya hemos leído unas 80 páginas y no va al grano sobre el púgil El Toro Molina y sus problemas porque quiere hablar de todas las menudencias, así no sean las del pollo, habidas y por haber antes de entrar al terreno. Y se me agotó la paciencia con el tema del boxeo, ese deporte que ha enviado a la tumba a más de 1400 personas...

Por esta vez lo diré: la condensación del libro en la revista Selecciones del Reader's Digest es más amena de leer sin tanta palabrería.

-Umberto Eco. El Nombre de la Rosa
El que no supera las páginas de pura pedantería y denso palabreo del principio no leerá el resto que es un desafío para el lector. El italiano Eco se las da de muy erudito de cuánta cosa se le ocurrió meter en el libro.
Hasta ahora no siento ningún deseo de leerlo a pesar de haberlo tenido.
Me gustó la película pero no paso el libro que se me cayó de las manos de lo aburrido que es.

De Eco prefiero leer sus ensayos y me olvido de sus insoportables novelas (revisé algunas por si acaso)


-Warwick Deeping. La Mujer en el Umbral.
Una novela empalagosa y melodramática de lo más insoportable. Una mujer estúpida mata a su repugnante marido, el protagonista descerebrado la ayuda mientras la policía investiga la muerte del mojón y los dos imbéciles huyen.
Demonios, cómo se les ocurre desaparecerse si con eso sólo se demuestra la culpabilidad de la cabeza hueca, sobre esto el autor pone una sarta de excusas ridículas, flojas e inconsistentes con menos base que un castillo de arena, no se resuelve nada de nada, los personajes se pasan de idiotas... tanta tontería contada a uno le desilusiona y le da rabia... y deja de leer.


Para comentar libros dejados de lado:


¿Por qué tan serio?

Y eso es to..., eso es to... y eso es todo, amigos.


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