martes, 21 de enero de 2025

Los Gallos

Por Federico Elguera

No guardo recuerdo de ciudad, villa o aldea, en la que canten los gallos como cantan en Lima.
Mientras estuve viviendo en el hotel, creí que sólo en ese establecimiento existiría un gallinero para abastecer al restaurante; pero cuando alquilé un departamento y los gallos seguían cantando, me mudé a otro y el canto me perseguía, me di cuenta de que no hay habitante de Lima que no tenga su gallo.
Naturalmente, que me refiero al canto nocturno que interrumpe el sueño y desespera.

ꟷOiga, amigo, dije un día al cobrador de la casa que ocupaba: estoy pensando mudarme, porque los gallos no me dejan dormir.
ꟷEn todas partes le pasará a usted lo mismo, me contestó.
ꟷ¿Pero por qué hay tantos gallos en esta ciudad?
ꟷPorque hay muchas gallinas, me contestó sonriendo.
ꟷ¡Convenido! ¿Pero por qué la pasan cantando toda la noche?
ꟷPorque son muy brutos y se equivocan con la luz. Vea usted, agregó, antes del alumbrado eléctrico sólo en las noches molestaban; pero ahora, todas las horas les parecen de madrugada.
ꟷ¡Maldita luz! Pues deberían apagarla después de la medianoche.
ꟷ¡Eso no es posible!
ꟷ¡O matar a todos los gallos!
ꟷTampoco es posible, porque no habría qué hacer con las gallinas.
ꟷ¡Hombre! ¡Comérselas!
ꟷ¡Ah, no, no! ¡Ya irá usted acostumbrándose!
ꟷ¿Cómo voy a acostumbrarme a vivir en un corral?
ꟷ¡No, señor! En esta finca no hay corral. Aquí sólo viven hombres solos, y los gallos que usted oye son del barrio.
El cobrador tenía razón; pues los gallos que yo oía eran de toda la ciudad.

Principiaba a cantar uno, de voz de chantre, pausada y ronca, que era el más próximo a mi dormitorio. Despertaba a sus conciudadanos y se formaban inmediatamente dúos, tercetos, cuartetos y coros, que no tenían cuándo acabar.
Una persona a quien me quejaba de esto, me dijo:
ꟷFelicítese usted de que ladran menos perros que antes.
ꟷ¿También había eso? ¿Pues en esta ciudad no se podría dormir?
ꟷEn otro tiempo los vecinos tenían que levantarse de sus camas para matar a tiros a los perros.
ꟷ¿Y el Municipio?
ꟷEstá en una esquina de la Plaza ¿No lo conoce usted?
ꟷ¡No es eso! Pregunto si no se ocupa de esas cosas.
ꟷ¡Ah!, ¡sí! ¡sí!
ꟷPero lo que me vuelve loco son los gallos. ¿Por qué no se adopta alguna medida para que no canten en la noche?
ꟷ¿Pero qué podría hacerse?
ꟷObligar a sus dueños a que los hagan dormir en un cajón para que no puedan estirar el pescuezo o meterlos en cuartos oscuros.
ꟷ¡No se sofoque usted, que ya se irá acostumbrando!
ꟷY con la esperanza de acostumbrarse todo se soporta en el Perú.

¿Le pican a usted las pulgas?
¡Paciencia!
¡Ya se irá acostumbrando!
¿No respira usted polvo infecto?
¡Paciencia!
¡Ya se irá acostumbrando!
¿Va usted tranquilo por esas calles de Dios y se da de boca con un grupo de patriotas, que descargan sus revólveres a diestra y siniestra?
¡No se alarme usted, que ya se irá acostumbrando!
¡Desgraciadamente yo no me acostumbro!

Los gallos, las pulgas, el polvo y los tiros me quitan el sueño, me pican, asfixian y excitan mis nervios.
Como buen turista me adapto con facilidad al medio; pero hay cosas, que la verdad, no puedo tolerar.
Todavía no formo un concepto claro del carácter peruano.
¿Ese pueblo es paciente, sufrido y abnegado?
No lo sé, pero al lado de su apatía e indiferencia; es capaz de levantarse en armas y de exponerlo todo, en un momento dado.
¿Será esto mismo consecuencia de su abnegación o prueba de carácter y energía?
Repito que todavía no lo entiendo; pero puedo asegurar que es un pueblo dócil para conducirlo al bien, como fácil para dirigirlo al mal.
El secreto estriba en saberlo mover: en tocarle a tiempo una campanada, en quemarle un cohete, pronunciarle un discurso, reunirlo y capitanearlo.
¡Y seguirá entusiasta y ciego!

En vísperas de una elección de senador me tocó de vecino uno de los candidatos, a quien todas las noches visitaban sus clubes.
El pobre hombre salía a su balcón y, a grandes voces, les soltaba un discurso.
Naturalmente que el discurso no se cambiaba cada noche… ni la gente tampoco.
Unas veces aparecían con el nombre de Club A, otra con el de Club B y así con otros nombres.
Llegaron a grabárseme algunos tipos de esos hombres, y fue enorme mi sorpresa al reconocerlos, un día, en una manifestación en favor del candidato rival de mi vecino.
ꟷ¿Pero que es esto? le pregunté a un amigo que me acompañaba. Si a esta gente la veo todas las noches, en el bando opuesto.
ꟷNo se preocupe usted, me contestó, con gran calma. Si se queda aquí más tiempo, nada de esto le llamará a usted la atención.

¡Ya se irá usted acostumbrando!

(De: El Barón de Keef)



Varios autores. Festival de Lima Edición Antológica. Volumen V Sátira y Humor, Dirección General y Selección: Juan Bromley y Luis Málaga, Concejo Provincial de Lima, Lima, Perú, 1959, págs. 85-88



Federico Elguera nació en Lima en 1860 y falleció en 1928. Fue abogado, político y diplomático. Colaboró en diversas publicaciones con el seudónimo de “Barón de Keef”.  Publicó F + F: Letrillas por Federico Elguera y Federico Blume, Marionetas  y El Barón de Keef en Lima.

Dato tomado de Varios autores, Antología del Cuento. Lima en la Narración Peruana, Presentación y Selección de Elías Taxa Cuádroz, Editorial Continental- Kontinental Verlag,Lima, Perú, 1967
De Elguera puse antes en el blog su relato El Malillero que apareció en la antología citada

lunes, 20 de enero de 2025

¿Cuánto aportan los migrantes indocumentados a la economía de EE.UU.? (y cómo puede afectar una deportación masiva como la que propone Trump)

Cecilia Barría

BBC News Mundo

 

Una de las mayores preocupaciones de los votantes en las últimas elecciones presidenciales en Estados Unidos fue el control migratorio en la frontera de ese país con México.

Tras su contundente victoria electoral, el presidente electo, Donald Trump, confirmó su intención de declarar una emergencia nacional (que le permitiría conseguir recursos adicionales) y utilizar el ejército para implementar su plan de deportación masiva de inmigrantes indocumentados.

Su recién nombrado "zar de la frontera", Tom Homan, ha dicho que los inmigrantes indocumentados que sean considerados como una amenaza a la seguridad nacional o la seguridad pública serán una prioridad, sin ofrecer más detalles.

Y el vicepresidente entrante, JD Vance, ha declarado que las deportaciones podrían comenzar con un millón de personas.

Cuando Trump llegue a la Casa Blanca el 20 de enero de 2025, es posible que inicie de inmediato el proceso de deportaciones como lo ha prometido en innumerables ocasiones.

"Vamos a cerrar la frontera porque ahora mismo tenemos una invasión", dijo el sucesor de Joe Biden.

"Vamos a hacer la mayor operación de deportación en la historia de Estados Unidos".

Según la última estimación del Departamento de Seguridad Nacional, con datos hasta 2022, en Estados Unidos hay 11 millones de indocumentados.

Expertos proyectan que en la actualidad esa cantidad de personas habría aumentado a por lo menos 12 millones.

¿Cuánto aportan a la economía del país?

El debate es intenso porque muchas de las cifras son estimaciones y porque hay poca información reciente.

Algunas investigaciones señalan que los indocumentados aumentan el tamaño de la economía, pagan más en impuestos de lo que reciben en servicios públicos, hacen el trabajo que otros no están dispuestos a hacer y elevan el consumo interno.

En cambio, los partidarios de las deportaciones aseguran que los "sin papeles" les quitan los puestos de trabajo a los estadounidenses, tienen bajos salarios, consumen poco, no pagan impuestos (o pagan muy poco) y son una carga para las redes de asistencia social.

 

¿Quiénes son los indocumentados en Estados Unidos?

De todos los indocumentados que viven en Estados Unidos, unos 3 millones no son "deportables", dado que tienen permiso para vivir y trabajar en el país, según le explica a BBC Mundo Jeffrey Passel, investigador del centro de estudios Pew Research Center.

En ese grupo están aquellas personas que han solicitado asilo, los que se han acogido al Estatus de Protección Temporal (TPS), los que pertenecen al programa de personas llegadas en la infancia (DACA), y aquellos que están en el país con permisos de permanencia temporal conocidos como parole.

Sin embargo, bajo la nueva administración, puede haber cambios que le quiten esa protección a quienes no tienen una residencia permanente.

Como en el último par de años se ha disparado el número de inmigrantes que cruzan la frontera sur, es posible que los indocumentados sean muchos más de lo que señalan las estimaciones.

Sea cual sea su estatus, dice Passel, "lo que sabemos es que contribuyen al aumento del tamaño de la economía".

Gabriela entró a Estados Unidos hace más de dos décadas en el maletero del auto de un contrabandista.

Ahora empleada doméstica en Maryland, la boliviana es una de los millones de indocumentados que viven en el país.

Ella no está preocupada por lo que pueda ocurrir con las deportaciones.

"En realidad, no tengo miedo en absoluto", le dice a la BBC. "Eso es algo de lo que deben preocuparse los criminales. Yo pago impuestos y trabajo".

A otros, en cambio, les preocupa que su familia sea dividida.

Brenda, una dreamer (como se les dice a las personas protegidas por el programa DACA que llegaron a EE.UU. de forma irregular siendo menores) piensa que su marido y su madre podrían ser deportados.

Sus dos hijos nacieron en Estados Unidos y son ciudadanos estadounidenses.

"La idea de estar separados asusta", le explica a la BBC.

Estas son algunas de las contribuciones que hace este grupo de personas que actualmente están en el centro de una batalla política que divide profundamente al país.

 

Mercado laboral 

Según el Pew Research Center los indocumentados representan cerca del 5% de la fuerza laboral en Estados Unidos.

La mayor parte se emplea en labores agrícolas, en la construcción, el servicio doméstico, restaurantes y hotelería.

Nan Wu, directora de investigación del Consejo Americano de Inmigración (AIC, por sus siglas en inglés), una organización que aboga por los derechos de los inmigrantes, dice que hay industrias como la construcción y la agricultura que tienen escasez de mano de obra.

Una deportación masiva complicaría las cosas para los empleadores. "Les haría aún más difícil encontrar suficientes trabajadores", le dice Wu a BBC Mundo.

Probablemente aumentaría los costos de producción, causaría retrasos en los proyectos de construcción y provocaría interrupciones en los servicios, argumenta.

"Haría que los alimentos y la vivienda sean aún menos asequibles en muchas partes del país" y causaría un aumento de la inflación.

Potencialmente los más afectados son los trabajadores agrícolas. Las estimaciones señalan que entre un 40% y un 50% de ellos son indocumentados.

En cuanto a las remuneraciones, varios estudios sostienen que los indocumentados no son realmente una competencia para la mano de obra "con papeles", en la medida que hacen trabajos más riesgosos, mal pagados y que muchos no están dispuestos a realizar.

"No es un juego de suma cero", escribió Chloe East, investigadora no residente del Hamilton Project del centro de estudios Brookings Institution.

La evidencia muestra que no es verdadera la creencia de que cuando un indocumentado ocupa un puesto de trabajo, un estadounidense lo pierde.

 

El pago de impuestos 

¿Cuánto pagan en impuestos los indocumentados?

Según el Instituto de Política Fiscal y Económica (ITEP por sus siglas en inglés), los indocumentados pagaron casi US$97.700 millones en impuestos en 2022.

Lo hicieron, y lo hacen, cada vez que compran un producto o un servicio, cuando arriendan o adquieren una propiedad y cuando pagan tributos sobre la renta personal y empresarial.

Una parte de esos recursos, señala el ITEP, fue destinada al financiamiento de servicios públicos a los que por ley no pueden acceder, como por ejemplo, la seguridad social, el seguro de desempleo, o la mayor parte de los programas de salud para personas en una situación económica precaria.

El Consejo Americano de Inmigración, por otro lado, calcula que en 2022 el pago de impuestos hecho por los indocumentados fue cercano a los US$76.000 millones.

Más allá de las distintas estimaciones sobre la contribución impositiva, lo que está claro es que existe un aporte importante de recursos.

"Una deportación masiva privaría a los gobiernos federales, estatales y locales de miles de millones de dólares en ingresos fiscales", dice Nan Wu.

Sin embargo, los partidarios de las deportaciones argumentan que estas personas son una carga fiscal neta porque reciben más recursos en servicios gubernamentales de lo que pagan en impuestos.

 

Consumo, inflación y crecimiento económico 

Un estudio del Instituto Peterson de Economía Internacional (PIIE, por sus siglas en inglés) plantea que si se concretan los planes de deportación anunciados por Trump (bajo el supuesto de que afecten a 1,3 millones de personas), las consecuencias para el crecimiento económico serían negativas.

Calculan que para el año 2028, el Producto Interno Bruto (PIB) bajaría un 1,2% y disminuirían los puestos de trabajo.

Por otro lado, argumentan, los indocumentados también son consumidores.

"Deportarlos significa menos demanda de alimentos, vivienda, servicios y otras necesidades domésticas", escriben Anjali Bhatt, Megan Hogan, Marcus Noland y Warwick J. McKibbin.

Bajo su perspectiva, "las deportaciones masivas aumentarían los precios, costarían empleos y dañarían la economía estadounidense".

El debate político actual se ha centrado en la llegada de inmigrantes indocumentados en el último par de años.

Poca información hay disponible sobre este período, dado que los estudios disponibles trabajan con datos hasta 2022.

Sin embargo, lo que se conoce oficialmente es que el año pasado hubo un récord de inmigrantes de 2,5 millones que cruzaron la frontera sur, según el Departamento de Seguridad Nacional.

Esas personas solicitan asilo y, mientras esperan durante varios años una respuesta a su solicitud, tienen permiso para vivir y trabajar en Estados Unidos en calidad de indocumentados, contribuyendo a la economía.

Pero "una economía más grande no equivale necesariamente a una mejor economía", dice un artículo del Wall Street Journal.

Economistas han advertido que "se espera que los inmigrantes recientes tengan salarios más bajos y sean menos productivos que sus predecesores", señala la publicación.

Aunque a largo plazo, agrega, podrían tener un efecto positivo al ser más jóvenes que el promedio de la población estadounidense.

Como tienen una vida laboral más extensa, tienden a contribuir más en impuestos de lo que reciben en beneficios.

Cuando Donald Trump llegue a la Casa Blanca en menos de dos meses, se espera que entregue los detalles de su plan de deportación que, como él ha prometido, comenzará desde el primer día que asuma la presidencia.

Mientras, el anuncio de que va a declarar una emergencia nacional y que utilizará al ejército para deportar a los indocumentados resuena en los oídos de quienes pueden verse afectados.

 

Fuente: Migrantes indocumentados

 

Nota.- Este artículo se publicó originalmente en BBC News Mundo el 3 de diciembre de 2024 pero por los datos y circunstancias actuales veo oportuno ponerlo este día. 

martes, 14 de enero de 2025

Colección Documento

Editorial Planeta

1979-2000 

 

Varios de los títulos se pueden hallar en otras colecciones de Planeta o en las de otras editoriales. Algunos han tenido ediciones más recientes.

De los últimos títulos la numeración es un tanto insegura aunque coincide con el año de publicación.

No se incluyen las obras de pseudociencia ni a los socios del club de las dudas contagiosas. 

No cambiaremos de opinión.

 



1. Kitty Kelly. ¡Jackie, Oh
2. Enzo Biagi. Respuestas a Grandes Preguntas
3. Rafael García Serrano. Diccionario para un macuto
4. J. (Terry Garrity). La mujer sensual
5. Gregorio Morán. Adolfo Suárez. Historia de una ambición
6. Fernando Vizcaíno Casas. Un Año Menos (Diario)
7. Errol Flynn. Gallardo y Calavera (Autobiografía)
9. Ian Gibson. El vicio inglés
10. Aldous Huxley. Los demonios de Loudun
11. Carl Sagan (recopilación). Comunicación con Inteligencias Extraterrestres
12 Javier Figuero. Políticos con cara de foca
13. Armando de Miguel.  Los Intelectuales bonitos
14. José Martí Gómez. José Reventós: aproximación a un hombre y a su época
15. Richard Nixon. La verdadera guerra. La tercera guerra ha comenzado…
16. Hugh McDonald y Geoffrey Bocca. Cita en Dallas. La solución definitiva del asesinato del presidente Kennedy
17. Brian Crozier. Franco, crepúsculo de un hombre (últimos años de Francisco Franco)
18. Rafael García Serrano. La paz ha terminado
19. Yale (Felipe Navarro García). Un reportero con la pata coja
20. María Dolores Serrano. Crónicas de las Fronteras
21. Óscar Caballero. Titulares de España (periodismo)
22. Eduardo Chamorro. Felipe Gonzáles. Un hombre a la espera
23. Ramón Garriga. El ocaso de los dioses nazis
24. Adam Bujak y Mieczylaw Malinski. Juan Pablo II. Historia de un hombre
25. Víctor Alba. Todos somos herederos de Franco
26. Francisco Narbona. Un cierto Divorcio
27. Fernando Morán. Una política exterior para España. Una alternativa socialista
29. Carmen Llorca. Llamadme Evita (biografía de Eva Duarte de Perón)
30. Adolfo de Miguel Garcilópez. Jaque a la Justicia. Las relaciones entre poder y Justicia a través de la historia española más reciente
32. J.M. Charlier y J. de Launay. Hitler y las mujeres
33. Enrique Meneses. Escrito en carne (periodismo)
34. Jose María Gironella. Mundo tierno, mundo cruel (crónicas, artículos periodísticos)
35. A.L. Rowse. Homosexuales en la historia. Un estudio sobre la ambivalencia en la sociedad, la literatura y las artes
36. Ian Gibson. En busca de José Antonio (biografía de José Antonio Primo de Rivera)
37. Hedrick Smith et al. Ronald Reagan ¿Una revolución conservadora?
39. Josep Melià. Así cayó Adolfo Suárez (Historia, España)
41. Juan Teba. La Sevilla de Rojas Marcos
42. José Oneto. Los Últimos días de un presidente. De la dimisión al golpe de Estado (Adolfo Suárez, historia, España)
43. Lidia Falcón. Viernes y 13 en la Calle del Correo
44. Álvaro de Laiglesia. «La Codorniz» sin Jaula
45. Ernesto Giménez Caballero. Memorias de un dictador
46. Vicente Pozuelo Escudero. Los últimos 476 días de Franco
47. José Antonio Silva. Cómo asesinar con un avión (El uso de un avión como arma, desapariciones, asesinatos, historia)
49. Eduardo Chamorro. Viaje al centro de UCD
50. Ramón Serrano.  La mano izquierda de Franco
51. Antonio Ramos. Pasaporte Andaluz
52. Tico Medina. Julio Iglesias: entre el cielo y el infierno
 53. Víctor Alba. La Soledad del Rey. Una reflexión sobre las causas y consecuencias del 23-F
54. Antonio Izquierdo. Yo, testigo de cargo (el período de gobierno de Adolfo Suárez hasta su cese).
55. A.M. Rosenthal et al (Equipo del New York Times). Los Rehenes de Teherán
56. Colectivo Democracia (Pedro Calvo Hernando et al). Los Ejércitos… más allá del golpe
57. José Oneto. La Noche de Tejero
59. Janice Dunlop. Carlos y Diana
60. León-Ignacio. Los años del pistolerismo. Las luchas obreras en la Barcelona de los años veinte
62. Diana Mosley. La duquesa de Windsor
63. Ricardo de la Cierva. Hendaya. Punto Final
64. Rafael Sánchez Quintanilla. La Odisea del “Guernica״ de picasso
65. Larry Swindell. El Último Héroe. Una biografía de Gary Cooper
66. Herb Cohen. Todo es Negociable
67. Fernando Vizcaíno Casas. ¡Viva Franco! (con perdón)
68. Bob Thomas. La tragedia de los hijos de Hollywood (Las vidas rotas de los hijos de las estrellas)
69. Ian Gibson.  Un irlandés en España
70. Fernando Vizcaíno Casas. La España de posguerra 1939-1953
72. Hilda Pereda. Plantado: en las prisiones de Castro
73. Francis Pisani. Muchachos. Diario de un testigo de la revolución sandinista (Nicaragua)
75. Daniel Grotta. Tolkien (biografía de J.R.R. Tolkien)
76. Andrés Carabantes y Eusebio Cimorra. Un mito llamado Pasionaria
77. Plácido Fernández Viagas. Togas para la Libertad. Entrevistas por Lola Cintado
78. Claudie y Jacques Broyelle. Apocalipsis Mao
79. Gregorio Morán. Los españoles que dejaron de serlo. Euskadi, 1937-1981
80. Adolf Eichmann (recopilación de Rudolf Aschenaur). Yo, Adolf Eichmann (memorias)
84. José María Gironella. El Escándalo del Islam. De Mahoma a los petrodólares
87. Pedro Vega y Peru Erroteta. Los herejes del PCE
88. J.A. Jáuregui. Las Reglas del Juego: los Sexos
89. Alain Touraine. El Postsocialismo
90. Ricardo Parrotta. Las mejores anécdotas del Rey (Juan Carlos I)
91. José Alonso. La Sonrisa de los Reyes. De Carlos III a Alfonso XIII
92. José Antonio Gurriarán. La bomba (biografía)
93. José Oneto.  La verdad sobre el caso Tejero
94. José Luis de Arrese. Una Etapa Constituyente (historia de España, Franquismo, Falange)
95. Jean Ellenstein. Historia del comunismo 1917-1945
97. Francisco Narbona. De Prim a Carrero Blanco: cien años de magnicidios en España (1870-1973)
99. Juan Pla. La Trama Civil del Golpe
100. José Luis Martín Vigil. La España adolescente
101. Mercedes Formica. Visto y Vivido, 1931-1937, Pequeña historia de ayer I
103. Steve Weissman y Herbert Krosney. La bomba islámica. La primera historia completa sobre la carrera de armamentos en Oriente Medio y sudeste asiático
104. Paco Costas. Mi noche africana
106. Francisco Mora. Ni héroes ni bribones. Los personajes del 23-F
107. José María Gironella. Los fantasmas de mi cerebro. Confesiones de un depresivo
109. Bruce Henderson y Sam Summerlin. Los Supersabuesos. Los casos reales más famosos de los mejores detectives del mundo
110. Ramón Garriga. Berlín, Años Cuarenta. La Alemania hitleriana con sus triunfos y catástrofes
111. José Tarín-Iglesias. Vivir para contar. Medio siglo entre la anécdota y el recuerdo
112. Fernando Claudín. Santiago Carrillo. Crónica de un secretario general
113. Cristóbal Zaragoza. Ejército popular y militares de la República (1936-1939)
114. Veronique Skawinski y Demis Roussos. Demis Roussos.Cuestión de peso
115. Manuel Clavero Arévalo. España desde el Centralismo a las Autonomías
116. Marino Gómez-Santos. Españoles sin fronteras (biografías: Marañón, Azorín, Pérez de Ayala, Menéndez Pidal, Ortega y Gasset, Baroja, Sánchez Albornoz)
117. Enrique Lister. Así destruyó Carrillo el PCE
118. Richard M. Nixon. Líderes. Perfiles y recuerdos de los hombres que han forjado el mundo moderno
120. Ricardo de la Cierva. Historia del socialismo en España, 1879-1983
124. Manuel Vigil y Vázquez. Aquellos gritos de la clandestinidad: Hoy normas del gobierno de la monarquía española
125. María Campo Alange. Mi atardecer entre dos mundos. Recuerdos y cavilaciones
126. Sydne Rome. Aerobic. La gimnasia divertida
127. Paul Ableman. Anatomía de la Desnudez. Un estudio polémico y divertido sobre la actitud de los distintos grupos humanos respecto al cuerpo
128. Juan Antonio Vallejo-Nágera. Mishima o el placer de morir
129. Jorge Semprún. Montand, la vida continúa (Biografía de Yves Montand)
130. Carlos Fisas. Historias de la Historia. Primera Serie
131. Enrique Díaz Gonzáles. Rumasa. La verdadera historia del holding
132. Pedro Baret. Mi verdad y algo más (Escándalos financieros y bancarios, negocios internacionales de armamento, mafias, sexo y drogas, etc.)
133. Jean- Pierre Bardet et al. La primera vez o la novela de la virginidad perdida a través de los siglos y continentes
134. Enrique Rubio. La Timoteca Nacional. Enciclopedia de la picaresca española
135. Marcelle Padovani.  Vivir con el terrorismo
136. Eduardo Gamir. Pitito y otras gentes de bien vivir. Si usted no aparece en este libro ¿por qué habla de la jet-society? (autobiografía)
138. Rafael García Serrano. Bailando hasta la Cruz del Sur (viajes a América) 
139. Mercedes Formica. Escucho el silencio. Pequeña historia de ayer II
140. Fernando Sánchez Dragó et al. Finisterre. Sobre viajes, navegaciones y naufragios
143. Stanley G. Payne. El Catolicismo Español (España, historia eclesiástica)
144. Shlomo Ben-Ami. La dictadura de Primo de Rivera 1923-1930
148. Antonio Carabantes. Balance y futuro del socialismo (PSOE)
151. David A. Yallop. En nombre de Dios. ¿Fue asesinado Juan Pablo I?
153. Edward A. Feigenbaum y Pamela McCorduck. La quinta generación (informática y ordenadores)
154. Plinio Apuleyo Mendoza. La llama y el hielo
155. Carlos Fisas. Historias de la Historia. Segunda Serie
156. Joan Llarch. Negrín: ¡Resistir es vencer! (biografía)
157. Ricardo Parrotta. ¡Pobres los ricos! (millonarios, biografías)
158. Raúl Cardoso et al. Malvinas. La trama secreta
159. Ronald Clark. Freud. El hombre y su causa(biografía)
161. Varios autores [Aulas de Humanismo Juan Luis Vives]. Lo que el cambio se llevó (El pasivo del PSOE)
162. Alfonso Ussía. Sin Acritud (crónica poético-satírica)
163. Ignacio Puche. Hombres para la alternativa
164. Pilar Eyre. Vips. Todos los secretos de los famosos
165. Gerald Durrell. Los sabuesos de Bafut
166. Jimmy Giménez-Arnau y Mauricio López-Roberts. Las malas compañías
167. Ricardo Parrota. Nuevas anécdotas del Rey (Juan Carlos I)
168. Ramón Garriga. El general Juan Yagüe. Figura clave para conocer nuestra historia (El hombre que pudo reemplazar a Franco)
169. Gerald Durrell. Un zoo en mi equipaje
170. Luis Gámir Casares. Contra el paro y la crisis en España
171. Richard Collier. La gente del Arco Iris. La historia de los buscadores de placer super ricos (1902-1975)
172. Amanda Lear. El Dalí de Amanda (memorias)
173. Luis Miravitlles. Misterios al descubierto (Las grandes incógnitas de la ciencia actual)
175. Feliciano Baratech Sales. Banca Catalana 1959-1984: toda la verdad
176. María E. Castelló. Mujer viva. Cómo sobrevivir después de los treinta
177. Carlos Fisas. Historias de la Historia. Tercera Serie
178. Dolores Ibárruri. Memorias de Dolores Ibárruri “Pasionaria״. La lucha y la vida
181. Ilia Ehrenburg. Gentes, años, vida. Memorias 1921-1941
182. Ernest Hemingway. El verano peligroso
183. Judith Thurman. Isak Dinesen: vida de una escritora
184. Raquel Welch. Raquel. El programa completo de belleza y salud de Raquel Welch
186. Roland Jacquard. Los documentos secretos del terrorismo
187. Joaquín Soler Serrano. Escritores a fondo. Conversaciones con las grandes figuras literarias de nuestro tiempo
188. Giacomo Dacquino. Vivir el placer. Cómo lograr una existencia más agradable y libre de angustias
189. María José y Pedro Voltes. Las Mujeres en la historia de España
190. Gerald Durrell. Cómo cazar a un naturalista aficionado
191. Andreu Mayayo et al. Nuestra utopía: PSUC, cincuenta años de historia de Cataluña
192. Jimmy Giménez- Arnau y Eduardo Bronchalo Goitisolo. Neón en vena. Enfermos en el paraíso. Diálogos sobre el arte de vivir (entrevistas)
194. Isaac Asimov. Soles en explosión: los secretos de los Supernovas
195. Margarita G. Heuras y Luis Halcón. El síndrome Preysler. Perfil humano de un mito (biografía de Isabel Preysler)
196. Christopher Robbins. Air América. Historia de la línea aérea secreta de la CIA
197. Ramón Garriga. Franco-Serrano Suñer. Un drama político
198. Sydne Rome. Muévase. Cómo sentirse bien, sana y equilibrada
199. Emilio Romero. Testigo de la Historia. Los 100 mejores artículos
200. Mina Pedrós. La Mesa de la Fama. Recetas con personaje
201. Carlos Fisas. Historias de la Historia. Cuarta Serie
202. Francis Fèvre. La Faraona de Tebas. Hatsepsut, hija del sol (Hatshepsut)
203. Rai Ferrer (Onomatopeya). 100 españoles de la razón y de la espada
204. C. David Heymann. Pobre niña rica (Vida y leyenda de Barbara Hutton)
205. Enrique Sordo. España, entre trago y bocado. Un viaje literario y gastronómico.
206. Ernest Hemingway. Publicado en Toronto, 1920-1924. Las mejores crónicas de la primera posguerra por un maestro de la literatura
207. Linus Pauling. Cómo vivir más y sentirse mejor  
208. Gerald y Lee Durrell. Durrell en Rusia
209. Steven Callahan. A la deriva
210. Jean-François Boyer. El imperio Moon
211. Frederic V. Grunfeld. Profetas malditos. El mundo trágico de Freud, Mahler, Einstein y Kafka. El drama de los intelectuales judíos centroeuropeos en vísperas del nazismo
212. Manuel Vázquez Montalbán. Los demonios familiares de Franco. Los tics obsesivos que configuraron la “ideología״ franquista
214. Dr. Juan Antonio Vallejo-Nágera. Ante la depresión
215. Dámaso Santos. De la turba gentil… Apuntes memoriales de la vida literaria española
216. Enrique Rubio. Los «chungos». Los fules (continuación de La Timoteca Nacional n° 134)
218. William K. Hartmann et al. De la cuna al espacio. La exploración de las fronteras extraterrestres  
219. Elisabeth Badinter. El Uno es el Otro. Una tesis revolucionaria sobre las relaciones hombre-mujer
221. Sidney Biddle Barrows y William Novak. Madame Mayflower
222. Sandro Toni. Guía para hombres solitarios. El arte de vivir feliz sin familia ni preocupaciones
223. Joaquín Soler Serrano. Personajes a fondo. Conversaciones con grandes figuras de nuestro tiempo
224. Arthur C. Clarke. 20 de julio de 2019. La vida en el siglo XXI
225. Marie-Pierre Carretier e Yvonne Whitaker. Lady Di en casa. Las recetas de una princesa
226. Edward Behr. El Último Emperador. (biografía de Puyi, último emperador chino, 1906-1967)
227. Fernando Fernán-Gómez. Impresiones y depresiones (artículos publicados)
228. Carlos Pujol. 1900. El fin de siglo, su misterio, su drama, su vanidad, su encanto y sus sorpresas
229.Dr. Isadore Rosenfeld. La moderna medicina preventiva
230. Victoria Principal. La dieta Principal
231. Anthony Burgess (Jack Wilson). El pequeño Wilson y el gran Dios (autobiografía)
232. Elizabeth Taylor. Elizabeth cambia de rumbo. Un libro sobre la obesidad, el adelgazamiento, la propia imagen y la autoestima
233. Luis Armet. Federalismo y Estado de las Autonomías
234. Antonio Padilla. 1934: Las semillas de la Guerra
235. Carlos Fisas. Historia de las Historias de Amor
237. Fernando Vizcaínos Casas y Ángel A. Jordán. De la checa a la Meca (biografía del director José Luis Sáenz de Heredia)
240. Bertrand Meyer. Los Mónaco. ¿Príncipes o estrellas?
241. Florencio Bao. Diálogos en la otra orilla con el viejo profesor (Enrique Tierno Galván)
242. Horacio Sáenz Guerrero. Fuego sin sangre. Historia contemporánea de España
244. Manuel Fraga Iribarne. De Santiago a Filipinas pasando por Europa
245. Donald T. Regan. Para que conste. De Wall Street a la Casa Blanca
247. Sandro Toni. El ABC de la maldad. Un divertido tratado de cómo sobrevivir en la jungla cotidiana
252. Richard M. Nixon. 1999. Victoria sin guerra
253. Isaac Asimov. La relatividad del error. Los grandes enigmas de la humanidad
254. André Frossard. Retrato de Juan Pablo II (biografía)
255. Jacques Attali. Historia de la Propiedad (Ensayo sobre la evolución social del hombre a la luz de la posesión de bienes)
257. Juan Antonio Vallejo-Nágera. Vallejo y Yo
258. James S. Trefil. Un científico a la orilla del mar. Una visión sencilla y sugestiva del enigmático mundo de los océanos
259. Colin Wilson y Robin Odell. Jack el destripador. Recapitulación y veredicto
260. Ernest Hemingway. Despachos de la guerra civil española 1937-1938
261. Colin Wilson. Los inadaptados. Desde lord Byron hasta Yukio Mishima
262. Jacques de Launay. Policía Secreta, Secreto de Policía
263. Manuel Fraga Iribarne. España y Europa
264.  David Irving. La Guerra de Hitler (Historia, Segunda Guerra Mundial)
265. Gerhard Konzelmann. La espada de Alá. El avance de los chiitas
266. Alan J.P. Taylor. Revoluciones y Revolucionarios. De la toma de la Bastilla a la Rusia de 1917
267. James S. Trefil. La cara oculta del Universo. Un científico explora los misterios del Cosmos
269. Dr. Juan Antonio Vallejo-Nágera. Aprender a hablar en público hoy
270. Samuel Pisar. La sangre de la esperanza (novela)
272. Juan Ramón Zaragoza. Una vida larga y sana. Cómo vivir muchos años con plena salud y disfrutando de la vida
273. Donald C. Johanson y Maitland A. Edey. El primer antepasado del hombre
274. Fernando Vizcaíno Casas. Café y copa con los famosos (entrevistas)
275. Maitland A. Edey y Donald C. Johanson. La cuestión esencial
276. José María Benegas. La razón socialista. Carta abierta a los socialistas españoles.
277. Sarane Alxandrian. Historia de la literatura erótica
279. A. Scott Berg. Goldwyn (biografía del productor cinematográfico Samuel Goldwyn)
280. Guy Gugliotta y Jeff Leen. Los reyes de la cocaína. El cartel de Medellín por dentro
281. David Irving. El camino de la guerra (Alemania antes de la Segunda Guerra Mundial, 1933-1939)
282. Clifford Stoll. El huevo del cuco. Espionaje informático
283. Ricardo de la Cierva. Misterios de la Historia. Primera Serie
285. Michael H. Brown. En busca de Eva.  El revolucionario relato de cómo empezó la familia humana
286. Gerald Durrrell. El cumpleaños del Arca
287. John Romer. Los últimos secretos del Valle de los Reyes. Una singular aventura arqueológica
289. John Noble Wilford. El enigma de los dinosaurios
290. Victor Ostrovsky y Claire Hoy. Por el camino de la decepción (Servicio secreto, Israel)
292. Alfonso Rojo. Diario de la Guerra (Guerra del Golfo, 1991)
294. Léon Guzlan. Balzac en zapatillas. Un genio de la literatura visto humorísticamente en la intimidad
295. Antonio Gala. La soledad sonora
296. José María Aznar. Libertad y solidaridad
297. Antonio Gala. Cuaderno de la dama de otoño
298. Francisco Umbral. Crónica de esa gente guapa. Memorias de la Jet
299. Anne Moir y David Jessel. El sexo en el cerebro. La verdadera diferencia entre hombres y mujeres
301. Terenci Moix. Mis Inmortales del Cine. Hollywood, Años Cuarenta
302. Timothy Garton Ash. Los frutos de la adversidad. Análisis sobre la caída del comunismo en los países centroeuropeos
303. Dennis Overbye. Corazones solitarios en el Cosmos. La gran aventura que aspira a descubrir los secretos del Universo  
304. Julián Lago. Bajo el volcán de Moscú. La increíble historia de la vida oculta en la Rusia de hoy
306. Francis Fukuyama. El fin de la historia y El último hombre
307. Michael Andrews. El nacimiento de Europa.  Continentes en colisión y el destino de las naciones.
309. Alfonso Rojo. Moscú sin brújula. Lo que se nos viene encima tras el derrumbe de la URSS
310. Earvin «Magic» Johnson. Tú puedes evitarlo (SIDA, prevención)
311. Jean-Pierre Mohen. Todos tenemos 400000 años (Antropología prehistórica, humanidad)
314. Santiago Arca. Fidel Castro. El final del camino (biografía)
316. José María Gironella. Carta a mi madre muerta. Impresionante relato íntimo de la vida de un escritor
317. Ricardo de la Cierva. Misterios de la Historia. Segunda Serie
318. Ricardo de la Cierva. Historias de la corrupción
320. Alfonso Rojo. Yugoslavia: Holocausto en los Balcanes (Guerra de Yugoslavia, 1991-1995)
322. Juan Balansó. Los Reales Primos de Europa. Quién es quién en el mundo de los tronos, ocupados o vacíos
323. Salvador Millet i Bel. Estado de quiebra. Una defensa lúcida y valiente de la sociedad civil frente a la intromisión creciente del Estado
326. Pedro Ocón de Oro. 500 jeroglíficos. Antología de los mejores pasatiempos
327. Antonio Gala. Dedicado a Tobías. Reflexiones, recuerdos y fragmentos autobiográficos
328. Earvin «Magic» Johnson y William Novak. Mi vida (autobiografía)
329. Horacio Sáenz Guerrero. Con amor y con ira (artículos periodísticos)
331.Manuel Fraga Iribarne. Administración Única. Una propuesta desde Galicia.
332. Francisco Umbral. La Década Roja
333. Montsé Solá. Saber ser, Saber estar (compendio de nociones básicas sobre urbanidad)
334. David A.Yallop. Hasta los confines de la Tierra. A la caza del “Chacal״ (Oriente Medio, espionaje, política, terrorismo)
337. Carl Sagan y Ann Druyan. Sombras de antepasados olvidados (Biología, genética)
339. Francis Fèvre. El último Faraón (Ramsés III)
358. Ramón Jáuregui. El país que yo quiero. Memoria y ambición de Euskadi
362. Anna Pasternak. La princesa enamorada
366. Alfonso Rojo. Reportero de guerra.
371. Joaquín Galán. El silencio imposible. Aproximación a la obra de Blas de Otero
372. Antonio Gala. A quien conmigo va


Obras dentro de la colección sin numeración


ꟷCarl Sagan. Cosmos
ꟷRoberto Bardini et al. Operacón Príncipe
ꟷRon Miller y William K. Hartman. Viaje Extraordinario. Guía turística del Sistema Solar
ꟷJosé María Mendiluce. Con rabia y esperanzas. Retos y límites de la acción humanitaria
ꟷJoseph Ledoux. El cerebro emocional.
ꟷCatherine Delamarre y Bertrand Sallard. Las mujeres en tiempos de los conquistadores
ꟷÁngel Palomino. 1934. La guerra empezó en Asturias
ꟷSimon Singh. El enigma de Fermat
ꟷOlga Behar. Noches de humo. Cómo se planeó y ejecutó la toma del Palacio de Justicia
ꟷHugh Thomas. La Conquista de México
ꟷFernando Vizcaíno Casas. Los rojos no usaban sombrero. Anecdotario menudo de la posguerra
ꟷJosé Joaquín Jiménez. Las famosas crónicas de Ximénez
ꟷJuan Gustavo Cobo Borda. Arciniegas de cuerpo entero (biografía y crítica sobre la obra de Germán Arciniegas)
ꟷMercedes Odina y Gabriel Alevi. América, Sociedad Anónima
ꟷEnzo Biagi. La bella vita. Confesiones íntimas de Marcello Mastroianni
ꟷAquilino Polaino-Lorente. Una vida robada a la muerte
ꟷJean Ziegler. El oro nazi. :la historia de la connivencia entre la gran banca suiza y el Tercer Reich
ꟷJuan Eslava Galán. Coitus Interruptus. La represión sexual y sus heroicos alivios en la España franquista
ꟷJosé María Mendiluce. Tiempo de rebeldes
ꟷGina Kolata. Hello, Dolly. El nacimiento del primer clon
ꟷAntonio Burgos. Mirando al mar soñé
ꟷBob Brier. El asesinato de Tutankamón
ꟷJulio Flor. Padre nuestro que estás en Euskadi. Veintidós testimonios de la violencia cotidiana
ꟷJuan Arias. José Saramago: el amor posible
ꟷAleix Vidal-Quadras Roca. Amarás a tu tribu (política interior, España)
ꟷJosé Luis Olaizola. Pizarro: Crónica de una locura
ꟷJean Ziegler. Los señores del crimen. Las nuevas mafias contra la democracia
ꟷSeymour M. Hersch. La cara oculta de J.F. Kennedy (biografía, historia)
ꟷAntonio Gala. La Casa sosegada
ꟷFrancisco Anguita. Historia de Marte. Mito, exploración, futuro
ꟷJoan Barril. Parada obligatoria
ꟷJosé Díaz Herrera e Isabel Durán. Aznar. La vida desconocida de un presidente
ꟷJuan Manuel Gonzáles Cremona. Carlos V, Señor de Dos Mundos
ꟷFernando Díaz-Plaja. El viaje de mi vida
ꟷMichael Howard y W. Roger Louis (editores). Historia Oxford del Siglo XX
ꟷRafael López Pintor. Votos contra balas (Procesos de democratización)
ꟷMarius Carol. A la sombra del rey
ꟷLidia Falcón. Memorias políticas (1959-1999)
ꟷMarta Robles. Los elegidos de la Fortuna. Conversaciones con empresarios españoles de éxito
ꟷJulián Marías (coordinador). 25 años de reinado de Juan Carlos I
ꟷChristian Jacq. El antiguo Egipto día a día
ꟷJohn Chafee. El poder del pensamiento. La clave intelectual del éxito personal
ꟷSimon Andreae. Anatomía del Deseo. Una sugestiva explicación de la sexualidad humana
ꟷAntonio Gala. Carta a los herederos
ꟷYuri Modin. Mis Camaradas de Cambridge. La vida y la muerte de los espías ingleses que decidieron trabajar para Moscú
ꟷReal Academia de la Historia. España como Nación
ꟷAssumpta Roura. Nosotros que nos quisimos tanto
ꟷJosé María Mendiluce. El amor armado (memorias, crónicas)
ꟷGemma Nierga. Hablar por hablar (radio)
ꟷHristo Stoichkov. Ciento por Ciento Stoichkov
ꟷJuan Arias. Fernando Savater: el arte de vivir
ꟷFrancisco Bustelo. La izquierda imperfecta. Memorias de un político frustrado
ꟷJohn J. Robinson. Memoria, Hoguera, y Espada. Los Templarios en las Cruzadas, su increíble historia, su trágico fin
ꟷEmilio Romero. Así está España. Cuando acaba el siglo XX
ꟷJuan Eslava Galán. La Historia de España contada para escépticos
ꟷFrancisco Umbral. Los cuerpos gloriosos. Memorias y semblanzas
ꟷStephen Burgen. La lengua de tu madre. El libro de los tacos e improperios de Europa
ꟷLorenzo Díaz. Luis del Olmo, protagonista. El hombre que revolucionó la radio en España
ꟷSarah y Elizabeth Delany con Amy Hill. Tenemos mucho que decir. Los primeros 100 años de las hermanas Delany
ꟷCarol Botwin. Mujeres tentadas. Las pasiones, peligros y zozobras de la infidelidad femenina
ꟷTerenci Moix. Mis Inmortales del Cine. Hollywood, Años 30
ꟷJuan Majó. Chips, cables, y poder. La clase dominante del siglo XXI
ꟷWaris Dirie. Flor del Desierto
ꟷMaría Milagros Rivera. El Fraude de la Igualdad y los grandes desafíos del feminismo hoy
ꟷYves Thibault de Silguy. El Euro: historia de una idea
ꟷAmyarta Sen. Desarrollo y Libertad
ꟷStephen Hawkins. Agujeros Negros y Pequeños Universos y otros ensayos
ꟷHugo Rodríguez Barroso. Everest, la voluntad a prueba
ꟷFernando Landazábal Reyes. La salida del túnel
ꟷElisa Vázquez de Gey. Anita Delgado, Maharaní de Kapurthala
ꟷMichael Drosnin. Ciudadano Hughes. El multimillonario que intentó comprar Estados Unidos (biografía de Howard Hughes)
ꟷMiguel García. Los barones de la cocaína. La historia del narcoterrorismo y su red internacional
ꟷPeter Evans. Ari: La vida de Aristóteles Onassis
ꟷRicardo de la Cierva. España: la sociedad violada
ꟷGermán Arciniegas. América en Europa
ꟷGustavo Azócar. El Amparo: crónica de una masacre
ꟷJoaquín Soler Serrano. Venezolanos a fondo. Conversaciones con grandes figuras de nuestro tiempo
ꟷBetty Friedan. La fuente de la edad
ꟷFrancis Fèvre. El señor del Nilo: Tutmosis III o el apogeo de Egipto
ꟷFrancesc Aguilar y Xavier Torres. Ronaldo, «O Rei» del 2000
ꟷFrancisco Umbral. La Derechona
ꟷAntonio Burgos. Reloj, no marques las horas
ꟷManuel Fraga Iribarne. Nuevo Orden Mundial
ꟷManuel Conthe. El mundo al revés. Una aproximación de los juegos y paradojas sociales
ꟷÁngel Palomino. Defensa del Alcázar. Una epopeya de nuestro tiempo (Alcázar de Toledo)
ꟷJorge Téllez Mendoza y Juan Álvaro Castellanos Díaz. Los Hilos del Poder. Un presidente cercado por sus asesores
ꟷChristian Jacq. El misterio de las catedrales (arte gótico medieval)
ꟷManuel Fraga Iribarne. Impulso autonómico
ꟷJohn Cornwell. El Papa de Hitler. La verdadera historia de Pío XII
ꟷLuis Cañón. El patrón: vida y muerte de Pablo Escobar.
ꟷVicente Romero. Pol Pot. El último verdugo. Viaje al genocidio de Camboya.
ꟷRamón Folch. El vicio de mirar. Pasiones y paisajes de un ecólogo


 

martes, 10 de diciembre de 2024

¿Y si en lugar de hacer una prueba, hablamos?: cómo la conversación puede convertirse en una nueva clase de examen

 Por Luis Ángel Campillos Morón

 The Conversation*

 

Llega el día del examen y los nervios acechan. ¿Por qué? Podríamos encontrar numerosos motivos.

Hay quien piensa que el examen no vale para nada, porque todo lo que ha estudiado se olvida más temprano que tarde.

O para “casi nada”, porque tampoco es posible continuar con los estudios y conseguir el ansiado título sin pasar por ellos.

Como ciudadanos adultos, todos hemos “sufrido” un sistema educativo en ocasiones asfixiante

¿Por qué no examinamos al propio examen?

 

Limitar la capacidad creativa

Según Jesús Ibáñez, un sociólogo que fue considerado como "el padre" de la materia en España, el examen merma la capacidad imaginativa y crítica de los estudiantes, quienes deben limitarse a contestar de acuerdo con el catálogo de respuestas que les ha sido proporcionado de antemano.

Recordemos la escena de la película "El club de los poetas muertos" (1989, Peter Weir) en la que el profesor (interpretado por Robin Williams) anima a sus alumnos a expresar sus modos específicos de caminar contra el marcial ritmo unísono y ortodoxo al que estaban acostumbrados.

En el patio, en lugar de desfilar, de seguir un solo camino predeterminado, de acomodarse a un modo específico de ser, los alumnos comienzan a expresarse con mayor libertad, evitando tapujos, corsés y estereotipos.

Recordemos que la palabra poesía viene del griego poiesis, que significa ‘creación’.

El objetivo final del profesor (de Literatura, en el caso de El club de los poetas muertos) es luchar contra la uniformización, contra la homogeneización de la sociedad que provoca que la riqueza diferencial sea asimilada por un modelo que se impone.

Como afirma Ibáñez en la obra citada, “el examen les hace hablar convenientemente, marcando el paso, ordenada y disciplinadamente”.

 

¿Todos los exámenes son iguales

Hay muchos tipos de exámenes, desde los comentarios de texto a los problemas matemáticos. Pero ¿son todos igual de “uniformadores”?

Hay modelos de exámenes que ofrecen a los alumnos la posibilidad de contestar a su manera.

De hecho, muchos docentes animan a sus alumnos y alumnas a buscar otras formas de expresar lo aprendido.

Sin embargo, el margen de creatividad es pequeño: el examen no nos permite repreguntar o reformular las preguntas o generar nuevas preguntas.

Estas disponen ya de sus soluciones, y los estudiantes simplemente han de encontrar la opción correcta siguiendo casi al pie de la letra un libro de instrucciones.

La reflexión, la crítica y la problematización brillan por su ausencia en estos modelos.

Y no debemos olvidar que, no solo en el ámbito educativo, problematizar –es decir, poner en cuestión lo que se afirma, las verdades que se nos presentan como tales– es muy importante, pues “implica una lucha contra la estupidez”.


El antagonista del examen: la conversación
 
Frente a la “prohibición del uso poético”, podemos recurrir a un potente antagonista del examen: la conversación.

Esta es siempre abierta, inútil a priori, como la filosofía que, como decía Castoriadis, sirve para mucho más que el hecho de servir para algo determinado (en el mismo sentido que Nuccio Ordine).

En palabras de Kant: la conversación no es un medio para… sino un fin en sí mismo.

Sin guiones ni finales previstos, en la conversación los temas varían, surgen, se transforman… Una conversación es como el baile de los estorninos, conjugando caos y cosmos.

No hay jerarquía. Al conversante no se le exige ningún requisito: simplemente ha de participar… si quiere.

Al contrario que el examen, más bien cerrado y autoritario, el carácter de la conversación es abierto y democrático.

Y mientras, desde el punto de vista de la Lógica, el examen opera con disyuntores (o): o es una solución o es otra, es decir, excluyendo opciones; la conversación lo hace con conjuntores (y), incluyendo: y esto, y lo otro, ¿y quién más?, ¿y qué más?

 

Aplicaciones prácticas en un aula a través de un pódcast

Conservamos o eliminamos el examen? Hay otra opción: convertir el examen en conversación.

A pesar de su carácter indefinido y abierto, ¿es posible llevar la conversación a las aulas y convertirla en un instrumento de evaluación?

Una de las principales ventajas de implementar la conversación es que aporta ciertos valores transversales a todas las asignaturas: respetar los turnos de palabra, escucha activa, usar un lenguaje comprensible por todas y todos, etc.

Otro punto a favor es que la conversación, al no partir de un tema en concreto ni tener un objetivo final, fomenta la interdisciplinariedad y recoge los intereses de los estudiantes y las estudiantes, que hablan de lo que quieren hablar.

Sin embargo, si queremos usar la conversación como instrumento de evaluación no solo en asignaturas como Oratoria o Educación en Valores Cívicos y Éticos, hemos de fijar algunos criterios, aún a riesgo de limitar en cierto modo su carácter.

Propongamos un modelo basado en el pódcast, desde donde de paso aprovechamos también para trabajar las Tecnologías de la Información y la Comunicación. 

El proceso sería el siguiente:

  • El profesor ofrece un listado de temas (basado en los contenidos que se estudien en la asignatura).
  • Se forman grupos de trabajo, que eligen uno de los temas propuestos.
  • A lo largo de la conversación (que será grabada en formato pódcast) se trabajará el tema académico elegido, procurando explicarlo de un modo claro y conectándolo con otros temas que escojan libremente los estudiantes.

Los criterios de evaluación integrarán tanto los aspectos transversales (claridad en el lenguaje, participación de todo el alumnado) como los académicos (explicación del tema elegido). Los diferentes pódcast serán escuchados en el aula y serán autoevaluados (por los creadores del pódcast) y coevaluados (por los otros grupos de estudiantes), que ponderarán junto a la calificación del docente.

De este modo, como muestran algunos estudios al respecto, la conversación usada como herramienta educativa fomenta una participación mucho más activa y creativa del alumnado.

 

*Luis Ángel Campillos Morón es profesor de filosofía, Universidad de La Rioja.

Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer la versión original.

 

Fuente: Exámenes y Conversación

lunes, 9 de diciembre de 2024

Colección Fontana Rústica

Ediciones Martínez Roca
1973- 1977

1. Irving Wallace. El Premio Nobel
2. Irving Wallace. El Hombre
3. Taylor Caldwell. Médico de Cuerpos y Almas
4. Taylor Caldwell. Prólogo al Amor
5. Drew Pearson. El Senador
6. Drew Pearson. El Presidente
7. Anónimo. Pregúntale a Alicia
8. Robinson Rojas. ¡Estos mataron a Kennedy!: Reportaje a un golpe de estado
9. Wolfgang Lotz. El Espía del Champagne
10. Peter Driscoll. La Conspiración
11. Burt Hirschfeld. Grupo Asesino
12. John J. McNamara Jr. El Fabricante de Dinero
13. Paul Dellapina. Mis Atracos
14.Charles Ridgon. Noches de Manhattan
15. Florrie Fischer. Viaje de Retorno
16. Dr. Christiaan Barnard. Tensión
17. Paul Bonacarrere y Joan Hemingway. "Rosebud"
18. Varios autores. Relatos Maestros Policíacos (Selección de Agustí Bartra)
19. Varios autores. Relatos Maestros del Crimen (Selección de Agustí Bartra)
20. Varios autores. Relatos Maestros del terror y misterio (Selección de Agustí Bartra)

viernes, 6 de diciembre de 2024

"Quería probar que los seres humanos son capaces de algo más grande que la guerra, los prejuicios y el odio": Abraham Maslow, el hombre que revolucionó la psicología


 

Por Margarita Rodríguez

BBC News Mundo

 

Abraham Maslow tuvo una visión cuando conducía su automóvil.

Vio a unas personas, sentadas alrededor de una mesa, que hablaban sobre “la naturaleza humana y el odio, la guerra y la paz, y la hermandad”.

Sucedió después del ataque a Pearl Harbor, en 1941, cuando Japón bombardeó la base naval estadounidense en Hawái.

“Yo era demasiado mayor para entrar en el ejército. Fue en ese momento que me di cuenta de que el resto de mi vida debía dedicarse a descubrir una psicología para la mesa de la paz. Ese momento cambió toda mi vida”.

De repente, el psicólogo estadounidense sintió que “debía intentar salvar al mundo y evitar las guerras horribles”.

“Quería demostrar que los humanos son capaces de algo más grande que la guerra, los prejuicios y el odio”.

Esa visión se la contó, en 1968, a Mary Harrington Hall de la revista Psychology Today.

Dos años después, a los 62 años, Maslow moriría tras sufrir un ataque cardiaco.

Su legado, aseguran los estudiosos de su obra, no solo ha perdurado, sino que en tiempos convulsos es una fuente de esperanza.

 

El Innovador 

Maslow nació en 1908 en Nueva York. Sus padres, judíos, tuvieron que huir de Rusia y emigraron a Estados Unidos.

“Con la infancia que tuve, es un milagro que no sea un psicótico. Era el pequeño niño judío en un vecindario no judío”, contó en la entrevista con Psychology Today.

 

 
 Maslow vivió la Gran Depresión, la crisis económica que desató el desplome de la bolsa de Nueva York, el 29 de octubre de 1929.
 
 
Decía que había crecido sin amigos, en bibliotecas, entre libros, y encontró en la psicología su pasión.

Desarrolló su carrera en ese campo, le intrigaba entender cómo alguien capaz de ser un ángel, podía ser un asesino.

Para Edward Hoffman, autor de “Abraham Maslow: Vida y enseñanzas del creador de la psicología humanista”, Maslow estuvo adelantado a su época.

“En muchos sentidos, sigue adelantado a nuestro tiempo”, le indica a BBC Mundo el profesor de psicología de la Universidad Yeshiva.

Y es que sus ideas fueron novedosas.

Aunque es más conocido por su teoría sobre la jerarquía de las necesidades, de la cual surgió la famosa pirámide de Maslow, hay aspectos de su trabajo que “realmente fueron revolucionarios”, le dice a BBC Mundo Margie Lachman, profesora de la Universidad Brandeis, en Massachusetts.

Allí, precisamente, Maslow fundó el departamento de Psicología.

 

Otro Camino

Maslow siguió una dirección diferente a las corrientes que existían en psicología, principalmente la psicoanalítica (de Sigmund Freud) y la conductual.

Freud teníauna visión muy pesimista de la naturaleza humana”, dice Hoffman.

El enfoque freudiano nos habla del peso de los impulsos inconscientes, incontrolables, en nuestras vidas, mientras que desde la tradición conductual se refuerza la idea de que respondemos a factores externos.

Recordemos que muchos de los estudios de los conductistas se hicieron con animales en laboratorios.

“La psicología en el tiempo de Maslow era muy determinista”, le indica a BBC Mundo David Baker, director emérito del Centro Cummings para la historia de la psicología y profesor emérito de psicología de la Universidad de Akron, en Estados Unidos.

“Te comportas como resultado de todas las fuerzas que te afectan y no hay mucho que puedas hacer al respecto”.

Pero “la originalidad” de Maslow fue ver “cosas que no estaban ahí”.

“Y eso fue algo bastante increíble en la psicología estadounidense del siglo XX”.

“Maslow vivió dos guerras mundiales, tiempos de migración masiva, opresión terrible, pobreza aplastante, pero logró trascender eso y ver algo más”.

Y lo que vio fue el potencial humano.

“Ante el conflicto, el odio, la violencia, hizo una evaluación realista y dijo: ‘Hay algo más. Hay cosas que todos están pasando por alto, tanto la psicología como la sociedad, y es que podemos ser mejores personas’”.

“Fue un punto de vista optimista, una nueva dirección”.

Maslow apostó por un enfoque humanista, que, señala Lachman, hizo énfasis en la capacidad de las personas para “hacer cosas buenas en el mundo”.

"Creía que los seres humanos son, por naturaleza, buenos y bien intencionados".

 

Toda la Vida 

A diferencia de las otras corrientes, Maslow afirmó que las personas actuaban en función de sus necesidades y motivaciones y que tenían el potencial de crecer y desarrollarse a lo largo de toda la vida.

“Y es que teóricos anteriores, especialmente Freud y algunos de sus contemporáneos, pensaban que el desarrollo (de la personalidad) básicamente terminaba cuando se llegaba a la adolescencia”, dice Lachman.

La académica aclara que, aunque algunos psicoanalistas como Carl Jung o Erik Erikson también creían en el desarrollo en el transcurso de la vida, Maslow realmente enfatizó “la importancia de pensar en el potencial para crecer a lo largo de la vida”.

Además, señala la experta, mientras algunos de los primeros teóricos se centraron más en individuos con, por ejemplo, neurosis o problemas psicológicos, lo cual fue muy importante, Maslow se interesó en “las personas a las que les iba bien”.

Y que al irles mejor, al darse cuenta de su creatividad, de su potencial, promovían no solo su propio crecimiento, sino que eso les permitía “hacer bien en el mundo”.

Centrarse en personas saludables como una manera de entender el comportamiento y optimizar el bienestar, fue un cambio muy significativo en la disciplina.

“Maslow defendió el valor de enfocarse en lo que está bien en la persona en lugar de concentrarse en lo que está mal”, escribió la profesora en un artículo de la Universidad Brandeis.

 

La Motivación

En 1954, Maslow publicó el libro “Motivación y personalidad”, en el que planteó su teoría de la jerarquía de las necesidades, que ya había explorado, en 1943, en el ensayo "Una teoría para la motivación humana".

El psicólogo explicó que cuando nuestras necesidades más básicas -fisiológicas y de seguridad- están satisfechas, desarrollamos otras necesidades y deseos que, al estar motivados, buscamos cubrir, como el aprecio y el reconocimiento.

En su trabajo original sobre la jerarquía de las necesidades, Maslow no incluyó pirámides ni triángulos. Sin embargo, otros investigadores llevaron a que su teoría se ilustrara en forma de pirámide.



En la cúspide está la autorrealización, algo que él sabía era muy difícil de lograr.

“Todos tenemos la capacidad de conseguirla, pero tenemos que ser capaces de trascender nuestra situación y esforzarnos por alcanzar nuestro potencial”, indica Baker.

Para Maslow se trataba de un proceso continuo, que dura toda la vida, en el que era importante generar situaciones que fuesen meaningful, significativas para nosotros.

“En su visión optimista, si alcanzamos la autorrealización, seremos más felices y, por ende, haremos más cosas buenas en el mundo”.

Pero a Maslow realmente no le preocupaba el tema de la felicidad, su interés estaba enfocado en el crecimiento personal y en su conexión con nuestra capacidad para hacer buenas cosas.

Hoffman nos habla de la eupsiquia, un término que Maslow acuñó para describir “la mejor sociedad posible”, una orientada en potenciar el crecimiento de sus miembros.

“Maslow era realista, sabía que ningún ser humano puede ser perfecto, que todos tenemos defectos”, sin embargo vio la posibilidad de esa sociedad ideal, la eupsiquia.

“Es un concepto muy importante porque creo que los jóvenes, en parte por la obsesión con las redes sociales, con internet, están atrapados en el momento. Pero Maslow era el pensador del largo plazo, de lo que los seres humanos son capaces de lograr a largo plazo”.

 

El Legado

Maslow siempre estuvo abierto a la investigación científica, sin embargo hay quienes cuestionan que no ofreció evidencia empírica para sustentar su teoría.

De hecho, hubo científicos que criticaron que en sus últimos años se convirtió más en un filósofo.

Pero lo cierto es que dejó un importante legado en su disciplina.

“Muchos de los esfuerzos más recientes en psicología se han basado en el trabajo de Maslow: él sentó las bases de lo que llamamos la psicología positiva”, señala Lachman.

Ese movimiento se centra en cómo las personas pueden vivir una vida positiva y encontrar un propósito.

“Y, al usar su propia creatividad y sabiduría, pueden ayudar a otras personas y marcar una diferencia en el mundo”.


El Mensaje

En ese proceso continuo de crecimiento que Maslow planteaba hay un punto de partida:

“Mirar dentro de nosotros y descubrir qué nos da una sensación de alegría, incluso en momentos pequeños. ¿Qué comidas nos gustan? ¿De qué temas nos gusta hablar? ¿Qué música nos hace sentir con más energía o felices? El punto de partida debe venir de comprendernos y conocernos a nosotros mismos”, indica Hoffman.

Para Baker, gran parte del legado de Maslow es “ver lo que está ahí y también lo que no está”.

“Todavía hay bondad, decencia, gente que se esfuerza por hacer lo correcto y eso es fácil de olvidar, como también es fácil sentirse abrumado por las noticias negativas, de odio, de violencia”.

“Pero era lo mismo en el tiempo de Maslow, la gente sentía el mismo nivel de miedo, desesperanza, ansiedad, depresión, pero ahí está su legado: ver más allá de eso y decir que hay algo mejor”.

Siempre he sentido que es un mensaje de esperanza”.

 

 Fuente: Abraham Maslow

 

 

domingo, 1 de diciembre de 2024

Lecturas Abandonadas XIV

Y seguimos con el Festival de opinar sobre lecturas abandonadas y sacando la espada Excalibur en 5, 4, 3, 2, 1, 0... y despegamos.


—Amelia Reynolds Long. Crimen en Tres Tiempos
Ocurre un crimen en cierta casa y llega la policía a investigar pero queda en un misterio quién lo hizo y cuál era su motivación.
A la escritora se le ocurrió dar un salto en el tiempo y contar un suceso ocurrido a otro personaje y de ahí regresa a la casa del inicio y aparecen otros personajes relacionados con el muerto.
Pasa esto y lo otro y nuevamente ocurre otro asesinato en el mismo lugar y nuevamente pues a darle con hablar del otro hecho del pasado pero sin aclarar bien qué relación tiene con los dos crímenes.
Siguen más hechos intrascendentes y cascadas de blablablá y llegué a la página 100 y me despedí de la novela porque ya no tenía ganas de jugar (leer) el segundo tiempo ni el suplementario.
Estuve investigando sobre la autora y encontramos que a ella le desagradaba la novela negra escrita por Hammett, Chandler y demás colegas.


  —David Morrell. Primera Sangre
La obra en donde nació el tal Rambo.
Comienza con unas descripciones fantásticas y atractivas tan secas como el desierto de Atacama (el desierto más seco del mundo) y sigues por el bosque hasta que aparece el aburrimiento y dejas el libro sin haber avanzado la gran cosa.
Es de esos casos en que la película está mejor que el libro y me refiero a la primera porque el resto sólo fue alargar el chicle.

 

 —Thomas Pynchon. El Arco Iris de la Gravedad
Un experimento en papel para la paciencia en donde el inicio no te cuenta nada especial y el autor se la pasa realizando malabares para hablar de cualquier cosa y no querer ser claro. Llegué a la parte de este pabellón psiquiátrico de papel en donde después de varias páginas completamente vacías de contenido menciona estar sentado en el trono comiendo un plátano... y me despedí de esta chifladura.

 

 —James Joyce. Ulises
Otro experimento con juegos de palabras y sintácticos e invenciones de palabras.
El autor usa el monólogo interior, la conciencia del personaje pero esto de Ulises no hay quien se lo lea sin problemas, porque este sopor irlandés te agarra del cuello desde el comienzo y ya estás pensando en dejarlo.
Vas bostezando y llegas al punto en que con tanta descripción y rollos sobre cada personaje pues ya no te interesa en lo más mínimo lo que les suceda a Stephen Dedalus, a Leopold Bloom y a la antipática Molly, y te vas a leer otra cosa que no sea tan cansina.

 

—Jane Austen. Orgullo y Prejuicio
Un familiar que había visto las películas basadas en esta obra me dijo que le consiguiera un ejemplar. A mí esas películas basadas en ella no me llamaban la atención. Busqué por ahí y se lo conseguí.
Estuvo metido en el anaquel un buen tiempo y un día se me ocurrió darle una hojeada.
El estilo descriptivo de la autora se me atragantó apenas lo empecé topándome con la dichosa frasecita sobre la esposa, seguí un poco más y no pude continuar porque me desagradaba y abandoné el barco de la novelita georgiana.



—Eduardo Mendoza. La verdad sobre el caso Savolta
Lo revisé, no me dio risa en nada de lo que narraba el autor sobre el juicio, los personajes y la empresa Travolta, digo, la empresa Savolta y dejé su lectura.
Fue un caso cerrado rápidamente en el archivo de mi indiferencia.



—Irving Wallace. El Hombre
Al ocurrir un accidente fatal trae como consecuencia que un hombre se convierta en el primer presidente negro de los Estados Unidos.
Uno dice: Aquí lo que cuenta Wallace parece profético con lo que ocurrió luego con Barack Obama y ahí queda la cosa.
Creemos que va a contar algo interesante sobre las intrigas políticas, los grupos de presión, el racismo, la burocracia y demás lacras pero NO.
El autor cae en sus defectos como demasiada descripción hasta en la sopa o cuando se va por las ramas, hay falta de agilidad, un ritmo más lento que una tortuga, lo que narra es de lo más insulso, aburrido y pedante y con unos diálogos que parecen no tener fin.
Como la historia era tan simplona y nada especial pues la dejé de leer.

Según se cuenta Wallace dijo alguna vez que tenía miedo a resumir porque no quería perder detalles en sus libros.

Claro, en otra obra (Fan Club) nos atiborra con más de 200 páginas con detalles de cada cosa para hablar del secuestro de una actriz, y cuando el secuestro sucede pues suelta otra larga parrafada para hablar de todo lo demás incluidos los horrores, luego aparece un super detective que con unas facturas de compras de un perfume y ropa deduce en dónde está la víctima, ésta para liberarse después se convierte en She Hu... She Punisher, y la obra llega a su desinflado final por cortesía del señor Deus Ex Machina.



—Margaret Mitchell. Lo que el Viento se llevó
Si alguna vez has visto la película ésta comienza y escuchas la música de Max Steiner mientras desfilan los créditos y aparece la plantación llamada Tara.
Pasa esto y lo otro hasta que aparece la tal Scarlett O'Hara que hace, deshace y opina pavada y media en donde hallamos que el nombre de la plantación era preciso, porque demostraba que tenía una tara de ser una tipa caprichosa más rayada que una cebra y más loca que una cabra.
¿Y por esta loca de lo más voluble, cargante e insoportable se obsesiona Rett Butler hasta el punto de humillarse y que por su culpa tengamos que ver todo el resto hasta ese final tan decepcionante?

Cuando aparecieron juntos en escena esos dos personajes y con las abundantes tonterías que sucedían pues perdí la paciencia y dejé de ver la película.
Luego me topé nuevamente años después por ahí con el libro pero la paciencia se me había ido de vacaciones junto con el interés y las ganas de leer la novela.

Ya sé que dirán: No juzgues el libro por la película que hagan de él.

Mira, si has leído algo sobre Abraham Lincoln y lo relacionado con la Guerra Civil, sobre el racismo y la esclavitud en Estados Unidos pues lo que diga la novelita sobre ello no te llama mucho la atención.


Paciencia: Ni creas que voy a regresar de mis vacaciones si alguna vez quieres ponerte a leer ese ladrillo inaguantable.

 X: ¿Por qué no lo quieres leer?

Francamente, querida, este libro me importa un comino.