miércoles, 23 de abril de 2025

Un Día como Hoy en un Libro

Miguel de Cervantes Saavedra

Muerte de Cervantes.  El «Persiles y Sigismunda».

El 23 de abril de 1616 murió Miguel de Cervantes en su casa de la calle del León de Madrid. En la misma fecha moría en Stratford William Shakespeare; en la misma fecha pero no el mismo día, ya que no habiendo adoptado todavía Inglaterra la reforma gregoriana del gregoriano, el 23 de abril corresponde al nuestro de 3 de mayo. Cuatro días antes de morir redactó Cervantes la dedicatoria al Conde de Lemos de su obra Los trabajos de Persiles y Sigismunda (…)
Fue enterrado en el convento de las Trinitarias Descalzas de la calle de Cantarranas (hoy Lope de Vega), (…)


Aproximación al Quijote, de Martín de Riquer

Por qué en Europa hay tan pocos edificios altos (y las curiosas reglas de Roma, Atenas y Londres)

 

 
Hay rascacielos, pero Europa es relativamente bajita

 

Por BBC News Mundo
Redacción

 

Los rascacielos son, para algunos, el símbolo definitivo del progreso y la modernidad. Para otros, una fea mancha en el horizonte natural.

Las primeras edificaciones decididamente altas que conocemos fueron los zigurats de adobe cocido de Sumeria, que se alzaban en lo que una vez fue Mesopotamia y hoy es el sur de Irak.

Eran estructuras religiosas forjadas con la fusión de riqueza recién acumulada y la creencia en algo más allá de la existencia material.

Ese deseo de alcanzar el cielo mientras se celebraba tanto la fortuna y poder como a los dioses también dio lugar a las pirámides del antiguo Egipto y, milenios más tarde, a las agujas de las catedrales medievales.

La Gran Pirámide de Guiza, terminada en el 2540 a.C., no tuvo rival, elevándose por encima de todas las demás edificaciones... hasta que se completó la aguja de la Catedral de Lincoln en Inglaterra en 1092.

Pero fue a finales del siglo XIX, cuando las estructuras de acero y los ascensores seguros hicieron que vivir y trabajar a 300 metros de altura fuera una realidad sensata y rentable, que surgieron los rascacielos en Chicago y Nueva York.

Y también fue en esa época cuando se hizo más evidente otra de las principales razones para construir a tal altura: la competencia.

La carrera hacia las nubes empezó en esas dos ciudades estadounidenses, pero con el tiempo otras urbes del mundo las dejaron atrás.

Hoy en día, en la lista de los 100 edificios más altos del planeta del Council on Tall Buildings and Urban Habitat (CTBUH), el primero que aparece de EE.UU. es One World Trade Center, de Nueva York.

Está en 7° puesto, y con 541 metros de altura, es 287 metros más bajo que el indiscutible campeón, el Burj Khalifa de Dubái.

De hecho, los primeros puestos en esa lista muestran cómo los estados, reinos y emiratos de Medio Oriente compiten con China, mientras que otros países, deseosos de exhibir su nueva riqueza, se han sumado a este juego de números.

Sin embargo, Europa es una curiosa excepción.

El Centro Lakhta de San Petersburgo, con sus 462 metros, es el más alto de Europa, pero no la edificación más querida de la ciudad. 

Si bien es cierto que en el puesto 16 de esa lista está el Centro Lakhta de San Petersburgo, el primer edificio europeo que hace aparición, y que mucho más abajo aparecen 3 de Moscú y uno de Estambul, no hay ninguno de Europa Occidental.

Es más: solo siete de los 1.000 edificios más altos del mundo se encuentran en la Unión Europea.

El que ostenta el título del rascacielos ocupado más alto de toda la U.E. es el Varso, un edificio de oficinas en el centro de Varsovia, Polonia, pero alcanza apenas el lugar 179º en el ránking global.

El segundo más alto en esa región, la Torre Commerzbank de Frankfurt, Alemania, es el 552°, a pesar de alzarse 259 metros.

Con gran parte del mundo comprometido en una misión para construir su escalera hacia el cielo, ¿por qué Europa ha permanecido tan... bajita?

 

Sin bloquear la vista

No es que en Europa Occidental no haya rascacielos, sobre todo si tienes en cuenta que un edificio es considerado "rascacielos" si tiene una altura mínima de 100 metros.

Incluso tiene de los que se clasifican como rascacielos "altos", que superan los 150 metros, pero muy pocos "super altos", de más de 300 metros, y ninguno "mega alto", cuyo tamaño debe ser de más de 600 metros.

Y siendo un territorio rico con escaso terreno y mucha gente (Alemania, por ejemplo, tiene una densidad de población mayor que los Emiratos Árabes Unidos, obsesionados con los rascacielos), cabría esperar que Europa construyera masivamente hacia arriba.

Pero no ha sido así, y no es por falta de conocimientos ni posibilidades.

¿Recuerdan los avances claves que dispararon la carrera al cielo: las estructuras de acero y los ascensores para acceder a las plantas superiores?

Europa contó desde un principio con todas las habilidades necesarias, como demostraron magistralmente el francés Gustave Eiffel en 1889 y el alemán Werner von Siemens, quien inventó el primer ascensor eléctrico en 1880.

Es por diversos factores, pero uno de los más cruciales es que sencillamente es muy difícil construirlos debido a las complejas regulaciones destinadas a proteger el patrimonio cultural.

 

La Basílica de San Pedro determina la altura máxima en la zona central de Roma.

 

Tomemos a Atenas, por ejemplo.

Sus edificaciones no pueden bloquear las vistas del Partenón.

Están limitadas a solo 12 pisos, a menos de que estén lo suficientemente lejos para que no impidan ver el templo a la protectora de la ciudad, Atenea, la diosa de la sabiduría, la estrategia y la justicia.

De manera similar, en la zona central de Roma, ningún edificio puede superar la altura de la Cúpula de la Basílica de San Pedro, o de lo contrario se enfrentará a la ira de Dios, o del Papa o, al menos, de algunos burócratas de la ciudad.

Ese límite de 136 metros fue roto en el año 2012, cuando se levantó el rascacielos "Torre Eurosky" de 155 metros de altura.

Pero sólo se pudo construir gracias a que estaba por fuera del área de prohibición, en el distrito residencial y comercial EUR.

Y luego está Londres.

La capital británica no es ajena a los rascacielos.

El más alto, The Shard, ocupa el lugar 195 en el ránking global; con sus 306 metros de altura se eleva apenas un metro más que el T.Op Corporativo (Torres Obispado) de Monterrey, México.

Pero aunque hay varios rascacielos, incluso allí no es tan fácil construirlos, en gran parte debido a una ley de 1938 diseñada para proteger la Catedral de San Pablo o al menos una vista de este edificio que alguna vez fue el más alto de Londres, con 111 metros.

No se puede construir nada que tape la vista de la Catedral de San Pablo desde ocho puntos de Londres. 

Hay ocho miradores protegidos que atraviesan Londres, todos los cuales deben preservar una vista de la icónica catedral.

Un obstáculo complicado de sortear para los aspirantes a romper récords. 

 

Los colados (y odiados)

Ahora bien, también es cierto que, con el tiempo, algunos edificios más altos se han colado ocasionalmente.

Pero a menudo, son controvertidos y despreciados.

Pocos más que la famosa estructura alta de París.

No, no la Torre Eiffel, sino la Torre Montparnasse, con 210 metros.

Construida en 1973, fue tan repudiada que rápidamente se introdujo una nueva ley que limitaba todos los edificios nuevos en el centro de París a solo 37 metros.

Solo en el suburbio del distrito comercial de La Défense se levantaron después edificios altos, aunque nunca tanto como los de otras partes del mundo.

Esa es una tendencia en Europa: los rascacielos, a menudo, suelen estar en la periferia.

Ojos que no ven (o que al menos pueden evitar ver), corazón que no siente.

Aunque incluso eso a veces no es satisfactorio.

                                  Uno amado, otro odiado.

 

Hasta el Centro Lakhta de San Petersburgo, sede de la empresa estatal de gas Gazprom, que podría ser motivo de orgullo de todos por ser el rascacielos más alto de Europa, enfrentó una férrea oposición.

La ciudad fue construida por voluntad de Pedro el Grande en el siglo XVIII para que fuera un "antídoto contra Moscú" y su "ventana a Europa".

Y estuvo protegida, hasta la erección de ese rascacielos, por un decreto que prohibía edificios más altos que el Palacio de Invierno.

Durante mucho tiempo, en la silueta que definía la ciudad se destacaban sus tres torres: la Catedral de Pedro y Pablo, el Almirantazgo y la del Castillo de San Miguel.

La aparición del Centro Lakhta irrumpió en el famoso panorama.

                 El Centro Lakhta, a la izquierda, ahora hace parte de la silueta de San Petersburgo.

Organizaciones públicas y los residentes locales descontentos intentaron bloquear su construcción.

La UNESCO amenazó con despojar a la ciudad de su condición de patrimonio histórico.

La indignación pública obligó a que se cambiara la ubicación de la torre a las afueras, sin embargo muchos activistas siguieron viendo ese logro como una derrota.

 

Vista al cielo

Por supuesto, hay otras razones, además del patrimonio cultural y la estricta regulación, que diferencian a los horizontes europeos de sus homólogos del mundo.

La geografía distintiva en ciertas partes de Europa también influye, como señala el articulista Carlemagne en The Economist.

Dada su latitud norte, las vistas desde los penthouse de los rascacielos se obtienen a costa de más oscuridad para el resto.

En Gotemburgo, Suecia, por ejemplo, los 245 metros de altura del Karlatornet proyectan una sombra a media tarde de aproximadamente la misma longitud que la de los 828 metros del Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo.

Y eso importa mucho en un lugar que recibe, en promedio anual, poco más de 5 horas de luz del Sol al día.

Para algunos, otra razón puede ser la falta de necesidad: los rascacielos imponentes no sólo son símbolos de estatus sino que sirven para darle visibilidad a las ciudades que los alojan.

Ni a París, ni a Roma, ni a Atenas, ni a Praga les hace falta un edificio alto para fijar su lugar en el mapa cultural de la humanidad.

Para otros, es muestra de que el Viejo Continente se ha dado por vencido, y no puede competir con lugares más jóvenes y modernos.

El caso es que, hasta ahora, Europa ha resistido en gran medida la tentación de construir cada vez más alto.

Y hay quienes opinan que, dada la belleza de su histórica arquitectura que no le obstruye a nadie la vista al cielo desde sus plazas y bulevares arbolados, ojalá siga siendo así.

 

Fuente:  Por qué en Europa hay tan pocos edificios altos

 

 

 

jueves, 17 de abril de 2025

Colección Goliat

Editorial Planeta
1949-1974

Varias de las obras fueron publicadas en distintas colecciones de Planeta en la misma época, pero en otros casos en librerías se confunden con el contenido de las colecciones de Planeta como Luyve, Ómnibus o Infinito, etc., y además se les atribuye de estar en col. Goliat lo que sí está publicado por Plaza & Janés (Colección Alcotán) o por Caralt (Colección Gigante).



1. Frank Yerby. Mientras la ciudad duerme
2. Lee Atkins. Esta es mi cosecha
3. Frank Yerby. Pasiones humanas
4. Rosamond Marshalll. Celeste
5. Alexander Key. La ira y el viento
6. Vicki Baum. Vuelo Fatal
7. Peter Bourne. Los Tambores del Destino
8. Anne Miller Downes. Encadenados
9. Edna Lee. La abeja reina
10. Edna Lee. Tela de araña
11. Frank Yerby. Promesa rota
12. Dale Van Every. El secuestro de Marah
13. Rosamond Marshall. Kitty
14. Pearl S. Buck. Peonía
15. Jan Foster. Vida robada
16. Frank Yerby. El Cielo está muy alto
17. Budd Schulberg. ¿Por qué corre Sammy?
18. Oscar Percival. En el paraíso no había ángeles
19. Elizabeth Janeway. Entre el amor y el pecado
20. Nelia Gardner White. El fruto ajeno
21. W.B. Maxwell. Una mujer cruza la calle (“Gabrielle”)
22. Louis Bromfield. La señora Parkington
23. Daphne Du Maurier. Rebeca
24. Louis Bromfield. Noche en Bombay
25. Daphne Du Maurier. La Posada de Jamiaca
26. Pearl S. Buck. La Exilada (La Exiliada)
27. Louis Paul. Destino de Mujer
28. Frank Yerby. El Halcón de Oro
29. John Brophy. Vidas tenebrosas
30. Frank Yerby. Una mujer llamada Fantasía
31. Kate O'Brien. Sin mi capa
32. Zola Ross. Una mujer en Reno
33. Louis Bromfield. El Río Salvaje
34. Daphne Du Maurier. ¡Adelante, Julio!
35. Rosamond Marshall. La mujer deseada
36. José María Souviron. La luz no está lejos
37. Pearl S. Buck. Orgullo de corazón
38. Leslie Wood. Uniforme de dolor
39. Karnett Kane y Victor Lecrerc. Los escándalos de la señora Blackford
40. Louis Bromfield. La Casona
41. Daphne Du Maurier. Nunca volveré a ser joven
42. Diana Gaines. La Esposa del doctor Logan
43. Ketti Frings. Si no amaneciera
44. Vicki Baum. Grand Hotel
45. Dina M. Craik. John Halifax
46. Pearl S. Buck. El Patriota
47. Henry Misrock. Dios tuvo siete días
48. Daphne Du Maurier. Monte Bravo
49. Louis Bromfield. El extraño caso de la señorita Annie Spragg
50. Oakley Hall. Yo la maté
51. Frank G. Slaughter. Sangaree
52. Warwick Deeping. Refugio secreto
53. Garth Hale. Egoísmo matrimonial
54. Louis Bromfield. La Selva (o La Espesura)
56. Frank Yerby. La hoja sarracena
57. Rosamond Marshall. Jane
59. Frank G. Slaughter. Hombres de Blanco
60. Louis Bromfield. Colorado
61. Louis Bromfield. El Mundo en que vivimos
62. Helen Rush y Mary. Sherkanowski. Aves de paso
63. Catherine Gaskin. Todo lo demás es insensatez
64. Hans Werner Richter. Los Vencidos
65. Pearl S. Buck. La flor escondida
66. Vicki Baum. Amor y muerte en Bali
67. Marcia Davenport. Lena Geyer
68. Vicki Baum. Retorno al amanecer
69. Vicki Baum. Una noche en el trópico
70. John Dos Passos. Un Lugar en la Tierra
71. Rosamond Marshall. La Duquesa
72. Vicki Baum. Entreacto
73. Elizabeth Seifert. El Doctor toma esposa
74. Frank G. Slaughter. Nadie debería morir
75. Vicki Baum. Vidas sin misterio
76. Katherine Bellamann. Los Hayven de Demarest
77. Louis Bromfield. Un Héroe moderno
78. Frank G. Slaughter. Cirujano del Aire
79. Louis Bromfield. Kenny
80. Frank G. Slaughter. En un jardín oscuro
81. W.B. Maxwell. Los habitantes de una casa
82. Frank G. Slaughter. Hospital General del Este
83. Louis Bromfield. Veinticuatro Horas
84. Frank G. Slaughter. Fort Everglades
85. Pearl S. Buck. Ven, amado mío (o Ven, amada mía)
86. Hans Fallada. Demasiado íntimo
87. Vicki Baum. La Carrera de Doris Hart
88. Frank Yerby. La risa del diablo
89. Vicki Baum. Camino a Escena
90. Rosamond Marshall. El General
91. Sergiusz Piasecki. Un mundo desconocido
92. Rosamond Marshall. Dólares
93. Sergiusz Piasecki. Nadie se salva
94. Suzanne Butler. Su pecado fue el orgullo
95. Dorothy Worley. El Triunfo del Doctor Brent
96. Frank G. Slaughter. La Dama de Florida
97. Alice Walworth Graham. Indigo Bend
98. Zola Ross. El Amor es más fuerte
99. Mary Deasy. El Caso Coriolí
100. Frank Yerby. La Familia Benton
101. Elswyth Thane. La Moza Tudor
103. Guy Des Cars. El Solitario
104.  Frank G. Slaughter. Tempestad de Pasiones
105. Magdalen King-Hall. La Novia Veneciana
108. Margaret Simpson. Demasiado tarde
109. Marian Castle. Roxana
110. Sheridan Spaearman. Su gran amor
111. Joaquín Paco D’Arcos. El Anticuario
112. Pitigrilli. Lecciones de Amor
113. Pearl S. Buck. La Gran Dama
114. Jacques Companéez. Nagana
115. Pierre Daninos. Los Comentarios del Mayor Thompson
116. Frank Yerby. El Capitán Rebelde
117. Kelvin Lindemann. Las Sombrillas Rojas
118. Clarence Buddington Kelland. Nadie escapa a su destino
119. Anne Miller Downes. El Jinete cautivo
120. Pierre Daninos. El Secreto del Mayor Thompson
121. Florence Jane Somen. El Amor es un personaje solitario
122. Frank Yerby. Roble claro
123. Marjorie McIntyre. La Hechicera del Río
125. Netta Muskett. En otoño no hay primavera
126. Irwin Shaw. El baile de los malditos
127. Guy Des Cars. La Catedral del odio
128. Elizabeth Spencer. Una voz en la puerta trasera
129. Zsolt Harsányi. Sin Amor
130. Christine Brückner. Gabriela
131. David Dodge. A bordo del “Ángel”
132. Charles B. Judah. Cristóbal Humble
133. Virginia Rowans. A Borde del Divorcio
134. Paull Vialar. El chico del ascensor
136. Alfred Slote. Lázaro en Viena
137. Gene Markey. Orgullo de Kentucky
138. Michel Peyramaure. Cleopatra
139. Peter De Polnay. El Puerto
140. Thelma Strabel. Caribe
141. Raymond Dumay. A ti, Corisa
142. Max Shulman. Un casado en apuros
143. Pitigrilli. Diccionario de la Sinceridad
144. John Dos Passos. Manhattan Transfer
146. Jerrard Tickell. Lo Eterno
147. John Dos Passos. El Paralelo 42
149. John Dos Passos. La Primera Catástrofe (o 1919)
150. Nevil Shute. El arco iris y la rosa
151. Pitigrilli. El “Caso” Susana
152. Pierre Boulle. La prueba de los hombres blancos
153. Irwin Shaw. Apuesta por un jockey muerto
154. Art Buchwald. Un regalo de los muchachos
155. Pitigrilli. La Roca de Léucade
156. Frank G. Slaughter. Huida sin retorno
157. S.J. Arbatoff. Vida perdida
158. Pitigrilli. El polo no se come con las manos. Urbanidad moderna
159. Francis Parkinson Keyes. Victorina
160. G.K. Chesterton. Ortodoxia
161. Joaquín Paco D’Arcos. La Corza prisionera
162. Frank Yerby. La Verde Mansión de los Jarrett
163. Pierre Daninos. Un tal señor Blot
164. Joe Lederer. Una chica atolondrada
165. John Jennings. El viento en sus puños
166. Irwin Shaw. Cosas de la vida
167. G.K. Chesterton. El Candor del Padre Brown
168. Joe Lederer. Tres días de amor/Llévame a casa
169. Pierre Benoit. El Comendador
170. Lawrence Bechmann.  Lorelei
171. Saint-Paulien. Los Defensores
172. Frank G. Slaughter. Vuestro Cuerpo y Vuestra Alma
173. Jean Merrien. Valeria Del Mar
174. Victoria Sackville-Wells. No hay signos en el mar
175.JoeLederer. Bajo los manzanos
176. Gerhard Fittkau. A mis treinta tres años
177. Pitigrilli. Los vegetarianos del amor
178. Peter DePolnay. Con las manos vacías
179. Sholom Aleksheim. El sastre embrujado
180. John Dos Passos. El Gran Dinero
181. Richard Powell. A casa, emprendedores
182. Pierre Daninos. Charlatanismo
183. Albert Morgan. Pequeño Milagro
184. Joe Lederer. Un corazón sencillo
185. Marion Kellermann. Amor tras el mostrador
186. Iliá Ehrenburg. Deshielo (El Deshielo)
187. Pierre Benoit. El pájaro de las ruinas
188. Joe Lederer. La última primavera
189. John Richler. Irene Besser
190. Iliá Ehrenburg. Sin Aliento
191. Hans Kades. La Casa de los Bellos Sueños


Sin numeración conocida:
—Manfed Conte. Cassia y el Aventurero. 1952
—Kate O'Brien. Esa Señora. 1952
—Anne Miller Downes. Entre Cielo y Tierra. 1956
—Anne Miller Downes. La Gran Promesa. 1956
—John Steinbeck. Las Praderas del Cielo. 1957
—Clarence Buddington Kelland. Tombstone. 1959
—Norah C. James. Entre marido y mujer. 1960
—Paul Guth. El Ingenuo y los Cuarenta Niños. 1960


Publicadas con cambios en la tapa dura, color y ya sin sobrecubierta ni numeración:
—Carlos Rojas. Azaña. 1974
—Ángel María de Lera. Las últimas banderas
—Ángel María de Lera. Los que perdimos
—Ernest Hemingway. El Viejo y el mar
—Torcuato Luca de Tena. Edad Prohibida
—Torcuato Luca de Tena. La mujer de otro
—Giovanni Guareschi. Don Camilo
— Giovanni Guareschi. La Vuelta de Don Camilo





miércoles, 16 de abril de 2025

Por qué gran parte de los economistas cree que los aranceles no funcionan (y qué argumentan quienes los defienden)

 

  
Trump impuso aranceles sin precedentes en la historia reciente de Estados Unidos.   

 

Por Guillermo D. Olmo

BBC News Mundo

 

Pocas ideas suscitan un acuerdo tan generalizado entre los economistas como que los aranceles son una mala idea.

Pese a que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dice estar convencido de que los que anunció la semana pasada provocarán "históricos resultados" que harán a su país "rico de nuevo", la mayoría de los economistas consideran estos aranceles un obstáculo para el progreso.

Trump ha establecido aranceles masivos y los ha convertido en una de las banderas de su segundo mandato.

Pero la mayoría de expertos señalan que resultarán perjudiciales y que los principales damnificados serán probablemente los consumidores y compañías estadounidenses.

¿Cómo ha llegado la ciencia económica a esta conclusión negativa sobre los aranceles


Qué son los aranceles y qué dicen sus partidarios

Los aranceles son impuestos a las importaciones que se pagan en la aduana por los importadores.

Por ejemplo, si una empresa estadounidense quiere importar madera por un valor de US$100 y el gobierno estadounidense ha impuesto un arancel del 10% al país de procedencia, tendrá que pagar US$110.

Durante décadas, los aranceles fueron el instrumento principal de la política económica proteccionista, aplicada en diferentes países por gobiernos que buscaban proteger a la industria local de la competencia exterior.

Los partidarios del proteccionismo creían que la imposición de aranceles favorecería el desarrollo de la industria local, a la que consideraban clave para el desarrollo y veían ahogada por la afluencia de mercaderías extranjeras.

Fue la tesis esgrimida, entre otros, por Alexander Hamilton, uno de los "padres fundadores" de Estados Unidos, que abogó por los aranceles para frenar las importaciones de Gran Bretaña y permitir que la industria de la joven república estadounidense levantara el vuelo.

La teoría proteccionista sostenía que las restricciones a la competencia extranjera ayudarían a la industria nacional, que con menos competidores foráneos podría aumentar sus beneficios y emplear a más trabajadores locales. También compensaría la balanza de pagos y contribuiría a la capitalización del país.

Es la misma visión aparentemente abrazada más de dos siglos después por Trump, que aboga por que los autos de Estados Unidos se fabriquen en factorías en el país y cree que los ingresos por los aranceles compensarán los costes de la gran rebaja de impuestos que ha prometido.

El sector del automóvil puede ser uno de los más afectados cuando se gravan las importaciones.

 

Qué dicen los economistas de hoy sobre los aranceles

Pero desde hace décadas impera el criterio de que los aranceles hacen más mal que bien.

En palabras de Erika York, analista de la Tax Foundation, un centro de análisis de Estados Unidos, "barreras al comercio como los aranceles han demostrado causar más daño económico que beneficio".

"Elevan los previos, reducen la disponibilidad de bienes y servicios, lo que resulta en suma en menores ingresos, reducción del empleo y una menor producción".

La principal preocupación en el contexto actual es que los aranceles tengan como primer efecto un aumento de los precios, precisamente cuando Estados Unidos y el mundo comenzaban a superar la ola inflacionista de los últimos años.

Los aranceles impactan en los márgenes de beneficio de fabricantes e importadores, lo que en muchos casos repercutirá en el precio final, contribuyendo a una potencial caída del consumo y, en consecuencia, del crecimiento económico.

"Cuando un producto es más caro para una compañía, se lo venderá más caro al consumidor, así que el consumidor va a tener que o pagar más o decidir no comprarlo, lo que resultará en una ralentización de la economía", explica Şebnem Kalemli-Özcan, profesora de economía de la Universidad de Brown.

Por eso, el presidente de la Reserva Federal estadounidense, Jerome Powell, advirtió que los aranceles de Trump implican "riesgos elevados de un mayor desempleo y una mayor inflación".

Los expertos también cuestionan la obsesión de ver la balanza de pagos como indicador de prosperidad de un país.

Trump insiste en que el déficit comercial que muestra la estadounidense es la prueba de que el resto del mundo lleva años abusando de su país.

 Pero en realidad la balanza de pagos no es más que un indicador que mide el flujo de bienes y servicios, y el capital, lo que refleja los flujos financieros pero no necesariamente la salud del comercio y la economía.

Un ejemplo sencillo usado por York ilustra bien porque fijarse solo en la balanza de pagos puede llevar a engaño.

Imaginemos que una compañía estadounidense envía un flete valorado en US$100 millones a Francia. Al partir, se registraría esa cantidad como déficit para Estados Unidos. Si tras vender todas sus mercancías allí, ese mismo buque regresa de Francia con productos valorados en US$30 millones para vender en Estados Unidos, la balanza de pagos seguiría registrando un déficit de US$70 millones, pero a la postre esa compañía estadounidense habría vendido US$130 millones en ambos países.

El proteccionismo ha sido también abandonado por la constatación de que, aunque pueda resultar beneficioso a corto plazo para un determinado sector industrial, a la larga acaba siendo perjudicial para la economía en general.

Los agricultores locales, por ejemplo, pueden ampliar sus ventas y su cuota de mercado si no tienen que enfrentar la competencia extranjera, pero a la larga la falta de competencia llevará a un encarecimiento de los precios de los productos y potencialmente a un descenso de su calidad que acabará afectando a todos los consumidores.

"A medida que los consumidores gastan más en los bienes a los que se ha impuesto el arancel, tienen menos para gastar en otros, de manera que se apuntala a una industria en detrimento de todas las demás", según explicó York.

Los aranceles son además un impuesto no progresivo. Se imponen sobre los artículos importados sin importar el nivel de renta de los consumidores, por lo que si derivan en un aumento de los precios, como suele suceder, acaban siendo un lastre mayor para las personas con menos recursos.

Por poner un ejemplo, si los aguacates suben un 15% como resultado de los aranceles, el impacto será mayor para las familias que tienen menos o ningún margen para afrontar esa subida.

 
Los aranceles pretenden proteger a sectores productivos específicos pero con frecuencia acaban siendo dañinos para la economía en general. 
 
 
Qué enseña la historia sobre los aranceles

En realidad, la idea de que el libre comercio es una fuente de prosperidad está presente en economistas clásicos desde hace siglos.

Adam Smith, considerado el padre de la ciencia económica moderna, ya abogaba por él en su libro "La riqueza de las naciones" de 1776.

Smith explicó que el libre comercio permitía a cada país especializarse en los productos que le resultaran más convenientes y con los que obtenía mayores beneficios, en lugar de tener que producir todo aquello que se demandara en su mercado.

Varias experiencias del pasado han llevado a los economistas a la conclusión actualmente vigente sobre los aranceles y el proteccionismo.

Rober Gulotty, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Chicago, recuerda el precedente de la Ley de Embargo de 1807, aprobada en Estados Unidos para castigar el comercio con Gran Bretaña y Francia. "Tuvo como efecto una pronunciada reducción de las importaciones y exportaciones de Estados Unidos, y la expansión del comercio británico en Sudamérica y culminó en la guerra de 1812" entre Estados Unidos y su antigua metrópoli.

Los economistas señalan que las políticas proteccionistas en Estados Unidos agravaron la Gran Depresión de los 1930.

 

El premio Nobel de Economía Joseph S. Stiglitz dijo en una conferencia reciente que el programa proteccionista implantado en Estados Unidos en la década de 1930, cuando el país sufría la grave crisis económica provocada por el crack bursátil de 1929, fue "un factor importante que contribuyó a la Gran Depresión".

"No fue un programa de creación de empleo. Fue uno de destrucción de empleo", dijo Stiglitz, que alertó además que la imposición de aranceles en un país suele desencadenar medidas de represalia en otros, justo lo que lleva años ocurriendo entre Estados Unidos y China, las dos mayores economías del mundo.

"Sabemos que este tipo de guerras comerciales conduce a un descenso de las condiciones de vida", indicó Stiglitz.

Escarmentados por experiencias como la de 1930, los líderes mundiales apostaron tras el final de la Segunda Guerra Mundial por la supresión de las barreras comerciales en todo el mundo, un proceso impulsado decididamente por Estados Unidos.

La firma en 1948 del Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT, por sus siglas en inglés) llevó a un sistema de mayor apertura y una supresión generalizada de aranceles que se tradujo en la creación de la Organización Mundial de Comercio en 1995, un legado que es valorado positivamente por la mayoría de economistas.

 

La Unión Europea es un ejemplo de asociación de países que han prosperado mutuamente gracias al libre comercio. 

 

Fue la era de la Globalización, en la que, según Erika York, "el mundo abandonó las políticas comerciales proteccionistas y se desplazó hacia un sistema de comercio abierto basado en reglas", lo que" ha llevado a beneficios generalizados, incluido un aumento de los ingresos, precios más bajos y más opciones para los consumidores".

Tras la Segunda Guerra Mundial, se inició también el proceso de integración que desembocó en la creación de un mercado común europeo, clave para la reconstrucción del viejo continente tras el desastre de la guerra y el desarrollo que ha experimentado Europa desde entonces.

Los estudios disponibles sobre episodios más recientes, como los aranceles impuestos a los productos de China durante la primera presidencia de Trump, también han revelado más perjuicios que beneficios y apuntan a que quienes acabaron pagándolos en mayor medida fueron los consumidores estadounidenses.

 

Fuente: Aranceles que no funcionan

 

lunes, 14 de abril de 2025

Cable roto y virus

Lo que me faltaba en mi colección de imprevistos ocurrió: el cable de Internet se rompió, por lo que no podré poner nada en el blog durante unos días.

Y sobre la situación actual sobra comentar del tremendo manicomio en que estamos y de lo que pasa que indigna en unas cosas y en otras sólo provoca repugnancia, indiferencia y/o sueño zzzzzz. 

P.D. Fue una preocupación ridícula pero en cualquier momento sucederá de verdad.

PD. 2. Ahora fueron los malditos virus de los que está plagado la dichosa Internet. No puedes ver nada porque de cualquier lado te puede caer un troyano que se mata de risa de los antivirus, y otra  vez gastar en reparar la pc.

Qué repugnante el no poder ver casi nada sin que por ahí tenga su virus escondido. Ni siquiera descargas, simplemente entras a un sitio, miras y como sea el virus ataca sin que te des cuenta y luego te friega la vida.

Ni loco hago operaciones bancarias con el celular porque te pueden clonar hasta cómo usas el teclado.

Qué suerte la mía. Con esto voy a terminar endeudado hasta la coronilla y después veré cómo me las arreglo para poder pagar. 

Ahora sí me tiro a la piscina con la bendita publicidad en el blog.

Alea iacta est

Ya regresamos por este mismo canal... cuando podamos.

 

Después de cambiar el disco duro apareció el error 1962 que tienen las computadoras Lenovo. Se arregla y si apagas la pc aparece de nuevo, hay que desenchufarla, enchufarla de nuevo, encenderla otra vez junto a darle a F12 y a MSI y Enter y aparece el Escritorio, entonces existe algún problema pero ya me decidió a que si en el futuro me puedo comprar otra PC ya no será una Lenovo.

 


viernes, 28 de marzo de 2025

Colección El Mundo en Color

Editada por Doré Ogrizek, Pierre Daninos et al

Ediciones Castilla

1950-1962

Cada volumen encuadernado de tapa dura viene con sobrecubierta a colores (si acaso la tiene), un prólogo, textos de varios autores que están acompañados con fotos, mapas y bellas ilustraciones de diversos dibujantes.



Italia

París

Portugal

Estados Unidos

Países Nórdicos. Dinamarca, Noruega, Suecia, Finlandia

Benelux. Bélgica, Holanda, Luxemburgo

España

Saber Vivir Internacional (Sabre Vivre). Formas de comportarse en todos los países
 
Gran Bretaña

El Mundo en la Mesa. Guía-Diccionario de la Gastronomía Internacional

África del Norte. Argelia, Túnez, Marruecos Español y Francés, Sáhara, Libia

Francia. Sus Provincias

Suiza

Tierra Santa. Jordania, Siria, Líbano, Israel

Alemania

México/América Central/Antillas

Japón

América del Sur, Tomo I. Brasil. Venezuela, Colombia, Ecuador

América del Sur, Tomo II. Argentina, Bolivia, Uruguay, Chile, Paraguay, Perú

Grecia

África Negra. Etiopía, Madagascar

Yugoslavia

Austria


Un Día como Hoy en un Libro

1889

La madre de Rockefeller había visitado durante los últimos años, con frecuencia, a sus hijos y nietos. Pero pasaba la mayor parte de su tiempo en Cleveland, una ciudad por la que se había encariñado.
Siempre había sido una mujer humilde y modesta, a la que no le gustaba el lujo y que contemplaba con creciente inquietud cómo sus hijos, John y William, iban acumulando riquezas. Pero dado que, en su opinión, aquella acumulación de riquezas correspondía a las vidas que sus dos hijos llevaban, de acuerdo con lo que señalaba el Señor, su admiración iba mezclada con cierto orgullo.
Durante la boda de Bessie ya había tenido que guardar cama. Cuando John llegó a la casa de su hermana, encontró a su madre paralizada de un lado, a causa de un ataque de apoplejía. La mujer ya no estaba en condiciones de hablar, pero sus ojos tenían una expresión clara y serena.
John cogió el libro de rezos y empezó a leer los cánticos y versos sagrados que sabía gustaban muy especialmente a su madre.
Una serena satisfacción iluminaba el rostro de la anciana.
Durante veinticuatro horas se fueron relevando los hermanos en la cabecera de la madre. Eliza Rockefeller murió el 28 de marzo de 1889, a la edad de setenta y seis años.
Siguiendo su deseo, fue enterrada en la tumba familiar de los Rockefeller en Cleveland. Frank, William y John llevaron el ataúd. Aquel día quedó zanjada la discusión familiar entre el hermano menor y el mayor. Sólo uno faltaba en el entierro: el padre.

Rockefeller, de Hans Georg Merten (traducción de Víctor Scholz).




1896

Andrea Chenier. Ópera en cuatro actos, música de Umberto Giordano, libreto de Luigi Illica. Estrenada en La Scala de Milán, el 28 de marzo de 1896.

Almanaque Mundial 1972



 

1936

Mario Vargas Llosa (Jorge Mario Pedro Vargas Llosa)

Notable y fecundo novelista, autor teatral y ensayista nacido en Arequipa el sábado 28 de marzo de 1936.

Distínguesele como uno de los altos exponentes de la Novela Latinoamericana y gran exponente del Boom Hispanoamericano.

Es un narrador prolífico y activo que llegó a tener 7 puestos diferentes al mismo tiempo.

Caracterizan a Vargas Llosa (sobre todo en sus narraciones): ruptura de la unidad de tiempo, en el afán de encontrar la simultaneidad imposible cuando sólo se cuenta con el espacio y no con el tiempo; intervención de lo mágico, de lo fabuloso, de lo inesperado; carácter local de los temas, esto es, un declarado intento de dar vida a una narrativa estrictamente nacional (excepto en La Guerra del Fin del Mundo, cuyo escenario es Brasil); temática urbana o semirrural.

Literatura Española y Peruana, de Walter Fernández Meléndez



 

1962
Argentina. Depuesto el presidente Frondizi por el ejército a raíz de un triunfo electoral de los peronistas (marzo 28).

Almanaque Mundial 1971

Nota.- La sublevación militar estalla el 28 y el derrocamiento fue al día siguiente el 29.



1969
Fallece el ex presidente norteamericano Dwight Eisenhower.

Informatodo 1972


martes, 25 de marzo de 2025

Colección Alternativa

Editorial Argos-Vergara

1980-1982

Algunas de las obras indicadas ya habían sido publicadas antes por la misma editorial.


1. Jesús Torbado y Manuel Leguineche. Los Topos
2. Montserrat Roig. Tiempo de cerezas
3. Justin Scott. El Cazador de Barcos
4. Jesús Fernández Santos. Laberintos
5. Lillian Hellman. Mujer inacabada
6. John Irving. El mundo según Garp
7. Philip Caputo. Un rumor de guerra
8. Juan Antonio Vallejo-Nágera. Locos egregios (biografías)
9. Ramón J. Sender. Ramú y los animales propicios
10. Jesús Fernández Santos. Extramuros
11. Ken Kesey. Alguien voló sobre el nido del cuco (Atrapado sin Salida)
12. Francisco Umbral. Travesía de Madrid
13. Toni Morrison. La canción de Salomón
14. Blaise Cendrars. La mano cortada
15. Montserrat Roig. Ramona, adiós
16. Vladimir Nabokov. Desesperación
17. André Malraux. La Vía Real
18. William Faulkner. ¡Desciende, Moisés!
19. Jesús Fernández Santos. Cabeza rapada
20. Abel Posse. Daimón
21. Andrew Holleran. El danzarín y la danza
22. Marilyn French. Mujeres
23. Manuel Leguineche. El camino más corto
24. Harold Courlander. El Africano
25. Jack-Alain Léger. Monsignore
26. Naomi James. A solas con el mar
27. Christiane F. con Kai Hermann y Horst Rieck. Los Niños de la Estación del Zoo (Christiane F. Los hijos de la droga)
28. Peter Benchley. Isla

29. Lillian Hellman. Pentimento
30. Charles Jackson. Días sin huella
31. Felicidad Blanc. Espejo de sombras
32. Vladimir Nabokov. La Defensa
33. B. Traven. El Tesoro de la Sierra Madre
34. Philip Roth. La visita al maestro
35. Mercedes Salisachs. La Presencia
36. Jerzy Kosinski. El pájaro pintado
37. Daniel Sueiro. Estos son tus hermanos
38. (Dolores/Lola) Salvador Maldonado. El crimen de Cuenca
39. Eric Ambler. Doctor Frigo
40. Alfonso Sastre. Flores rojas para Miguel Servet
41. Fernando G. Delgado. Exterminio en Lastenia
42. Jerzy Kosinski. Cockpit
43. Kingsley Amis. Una chica como tú
44. Christopher Isherwood. Un hombre soltero
45. Christopher Isherwood. Andanzas
46. Ramón Ayerra. Las amables veladas con Cecilia
47. Kingsley Amis. Un inglés gordo

 

 

lunes, 24 de marzo de 2025

Un Día como Hoy en un Libro

1905

A pesar de todo, «sed buenos»

Así es, o se adivina que será, el mundo del que se despide Julio Verne un día de marzo de 1905, el mismo año en que Einstein enuncia la teoría de la relatividad restringida, poniéndonos a todos en el camino de la era atómica. Hasta el último momento, pese a lo avanzado de la diabetes, Julio Verne sigue trabajando; (…)

El fallecimiento de Verne causa un duelo universal, y a su entierro asisten embajadores de diversos estados, hasta un representante del káiser, que ante el genio perdona la germanofobia. Es el escritor más popular del mundo. Es una figura legendaria por todo lo que ha escrito, hasta el punto de que algunos creen en la existencia de «agencia Verne»: dice calumniosamente que Verne emplea a varios «negros» para que le escriban sus novelas, porque no entienden que un solo hombre sea capaz de escribir tanto y saber de tantas cosas.
Su secreto, sin embargo, ha sido simple: una idea clarividente de su mundo y de lo que tenía que hacen él, y una enorme fuerza de voluntad puesta en el estudio y en el trabajo.
Cuando muere, las últimas palabras que les dirige a los íntimos que le rodean, su familia y el hijo de Hetzel, son: «Sed buenos». (…)


Julio Verne y su Tiempo (Cronología)

1905

El 24 de marzo muere Julio Verne.

El Káiser Guillermo II, en viaje a Tánger, envía su pésame a la familia de Julio Verne.
 

Luis Reyes. Julio Verne, Colección Biblioteca Histórica Grandes Personajes, Ediciones Urbión/Hispamérica

 

Nota.- La fecha de la muerte de Verne y el detalle del pésame se encuentran en la cronología puesta al final del libro.

Escritor fantasma o negro literario: Autor contratado para escribir un libro de otro escritor y sin revelar su identidad.


domingo, 23 de marzo de 2025

Un teléfono en nuestro destino

Una increíble casualidad, y precisamente lo que necesitaban

Por Thom Hunter
 

MI ESPOSA LISA y yo publicábamos con grandes trabajos en un pequeño periódico semanal. Yo escribía y ella vendía anuncios.
A menudo trabajábamos hasta pasada la medianoche, mientras el pueblo, incluidos nuestros hijos, dormía. 

Una de esas noches nos metimos en la cama tardísimo, para levantarnos unas horas después. Me comí un plato de cereal y bebí un refresco grande, y luego emprendí el viaje a la capital del estado, pues tenía que ir a la imprenta. Lisa vio que nuestros cinco hijos se vistieran, y mandó a los tres mayores a la escuela con las bolsas del almuerzo. Yo estaba tan cansado que no debí haber conducido, y mi esposa estaba tan cansada que no debía haber hecho nada.

“La temperatura es de 21 grados centígrados, y el sol brilla en todo su esplendor״, dijo alegremente un locutor por la radio. “¡Otro hermoso día!״ No le hice caso.

Pero de lo que sí tuve que hacer caso fue de las consecuencias de beber un refresco grande. Me di cuenta de que no llegaría a tiempo a la ciudad, así que me detuve en una parada de descanso, a unos cuantos kilómetros de la casa.

Mientras tanto, Lisa, molida como estaba, empezó a llamar a las empresas de servicios para explicar nuestro atraso en los pagos y suplicar que se nos diera un día más de agua caliente y aire acondicionado.
Buscó el número de la compañía de luz y lo marcó… o al menos creyó que lo hacía.

Al bajar del auto en la parada de descanso oí sonar el teléfono público. Yo era la única persona que estaba ahí, pero de todos modos miré a todos lados.

Pensé que tenía que ser el más equivocado de todos los números equivocados. Después me escuché a mí mismo decir: ¿Por qué no? Así que caminé hacia el teléfono y levanté el auricular.

ꟷHola ꟷdije. 
Silencio. Luego, un grito:
ꟷ¿Thom? ¿Qué diablos estás haciendo en la compañía de luz?
ꟷ¿Lisa? ¿Por qué llamas a un teléfono de la carretera? 

Pasamos por toda una gama de exclamaciones, desde: “¡No lo puedo creer!״ hasta “¡Esto es algo en verdad sobrenatural!״

Seguimos hablando. A las exclamaciones siguió la conversación; una charla real, sin prisas y sin interrupciones… la primera en mucho tiempo. Hablamos incluso de la cuenta de luz. Le aconsejé a Lisa que durmiera unas horas, y ella me dijo que usara el cinturón de seguridad y que tomara menos refresco.

Aun así, yo no quería cortar la comunicación. Habíamos compartido una experiencia maravillosa. Los números de la compañía de luz y del teléfono público diferían sólo por un dígito, pero el hecho de que yo estuviera allí cuando Lisa llamó había sido tan improbable que se lo atribuimos a Dios. Él sabía que esa mañana cada uno de nosotros necesitaba, más que nada en el mundo, escuchar la voz del otro. Él nos puso en contacto.

Aquel telefonazo fue el principio de un cambio sutil en nuestra familia. Ambos nos preguntamos cómo era posible que nos hubiéramos enfrascado tanto en nuestro trabajo que dejáramos que una desconocida acostara a nuestros hijos. Y cómo había podido yo sentarme a desayunar sin decir siquiera buenos días. 

Dos años después ya habíamos dejado atrás el negocio que dominó a tal grado nuestra vida, y yo tenía un empleo nuevo… en la compañía de teléfonos. Que nadie me diga ahora que Dios no tiene sentido del humor.

 

Condensado de Those No-So-Still Small Voices״, © 1993 por Thom Hunter, Publicado por Navpress, de Colorado Springs, Colorado.

Revista Selecciones del Reader’s Digest, Tomo CIX, Número 653, Año 55, Abril de 1995, págs. 41-42, Reader’s Digest Latinoamérica, S.A., Coral Gables, Florida, Estados Unidos



Nota.- 21 grados centígrados = 69,8 grados Fahrenheit.