domingo, 24 de abril de 2022

Anecdotario III

Cito de memoria:

En alguna ocasión una artista de esbelta figura le dijo a George Bernard Shaw:

- Con usted me gustaría tener un hijo con mi cuerpo y con su cerebro.

Y Shaw le dijo:

-Pues a mí no me gustaría tener contigo un hijo con mi cuerpo y con tu cerebro.



Otra:

F. Scott Fitzgerald dijo alguna vez:

-Los ricos son diferentes a nosotros.

Y Ernest Hemingway le respondió:

-Claro, tienen más dinero.



En una ocasión, George Bernard Shaw –que no podía soportar a Churchill, le envió un par de entradas para ver el estreno de su obra San Juan. En la nota ponía: «Una entrada es para usted y la otra para un amigo suyo, si es que lo tiene» Sin inmutarse, Churchill se disculpó indicando que le era imposible asistir, y si era posible disponer de entradas para la segunda noche «si es que la hay».

 
Un día Jorge Luis Borges estaba en un avión y ahí un niño empezó a llorar un largo rato, y Borges ya harto del llanto empezó a decir: ¡Herodes! ¡Herodes!


Rudiyard Kipling encontró un día con que el periódico que leía había publicado por error su epitafio. Inmediatamente, escribió al diario pidiéndole que, ya que estaba muerto, lo borraran de la lista de suscriptores.

 
-Cuando Camilo José Cela ganó el Nobel de Literatura le preguntaron:

-¿Le ha sorprendido ganar el premio Nobel de Literatura?

-Muchísimo, sobre todo porque me esperaba el de Física.


En los comienzos de su carrera Ernest Hemingway fue ayudado por F. Scott Fitzgerald. Cuando se hizo más conocido Hemingway comenzó a ningunear a Fitzgerald, y esto siguió un buen tiempo hasta que un día se retaron a una pelea a puñetazo limpio. Fitzgerald ganó la pelea y de ahí en adelante los dos escritores ya no se quisieron ver ni en foto.



Beethoven se encontró una vez con Mozart. Cada uno ya sabía del talento del otro. Mozart le dio un ejercicio complicado a Beethoven quien se dio cuenta de la trampa y lo tocó sin problemas.

Cuando Goethe y otros visitaban a Beethoven, luego de un rato éste se encerraba en su estudio mientras los demás se quebaban conversando en el salón y lo oían tocar.

Pasadas unas horas, había un silencio, de repente se abría la puerta de golpe y todos saltaban de terror, y Beethoven exclamaba que había compuesto una nueva obra.
 
En otra época los músicos eran tratados como sirvientes. Beethoven fue invitado a una reunión y cuando le dijeron que fuera a comer con la servidumbre les respondió que o él se sentaba a la mesa con los señores de la casa e invitados o se iba. Le hicieron caso.



Nota: Salvo lo anterior con Hemingway y Fitzgerald, sobre las guerritas, pleitos, pullas y ninguneos entre escritores y de otra gente por ser tan desagradables e inaceptables No Voy A Pone
r NADA.

Por qué en realidad no es tan cierto eso de que los opuestos se atraen en el amor y el sexo

 

  • Por Jessica Klein
  • BBC Worklife


La gente ha vivido durante mucho tiempo con el dicho de que "los opuestos se atraen".

Se dice que el introvertido se enamorará del extrovertido, o el chico malo de la estudiante sobresaliente. Es una creencia alojada en la cultura popular desde hace mucho tiempo.

Mientras para muchos es una verdad que aceptan rápidamente, e incluso dan ejemplos de su propia vida, varios investigadores han desacreditado la idea a lo largo de los años.

"La investigación es bastante clara: en realidad no es cierto", dice el psicólogo clínico Ramani Durvasula, un experto en relaciones tóxicas.

"Aquellas personas que comparten intereses, carácter y todo eso tienden a ser más propensas a tener citas románticas".

De hecho, varios estudios han demostrado que los amigos y las parejas románticas tienden a compartir creencias, valores y pasatiempos básicos. Que las personas tienden a sentirse atraídas o confiar en aquellas con características físicas similares. Y algunas investigaciones sugieren que las personas se decantan por otras personas con personalidades similares.

También hay evidencia que sugiere que los opuestos se repelen, particularmente en torno a puntos de vista y valores.

Y en un clima social, político y cultural cada vez más dividido en el mundo, es posible que sea todavía menos probable que nos enamoremos de alguien que piensa muy diferente a nosotros.

Factores como las redes sociales indican que se está volviendo mucho más fácil para las personas concertar citas con otras personas con ideas afines, lo que deja la idea de que "los opuestos se atraen" más obsoleta que nunca.

Cara a Cara

Es difícil precisar exactamente el origen del dicho "los opuestos se atraen", pero el sociólogo estadounidense Robert F. Winch lo sugirió en un artículo de 1954 en la American Sociological Review.

Su investigación se centró en las "necesidades complementarias en la selección de pareja": la idea de que las personas buscaban a quienes tuvieran ciertas cualidades de las que carecían (como el introvertido que elige al extrovertido, tal vez como una forma de que el introvertido se beneficie de la influencia del extrovertido).

Sin embargo, inmediatamente después de la investigación de Winch, otros científicos comenzaron a sacar conclusiones diferentes.

Menos de una década después, otro investigador de psicología social de Estados Unidos, Donn Byrne, desafió la hipótesis y planteó que "un extraño que se sabe que tiene actitudes similares a las del sujeto es más querido que un extraño con actitudes diferentes".

"Ese fue el comienzo", dice Angela Bahn, profesora de psicología en Wellesley College, EE.UU. "Desde entonces, ha habido evidencia muy fuerte y generalizada de atracción por similitud".Bahn identificó esto en su propio estudio de 2017, en el que los investigadores conocieron a parejas en espacios públicos estadounidenses. Observaron que la similitud entre los pares fue estadísticamente significativa en "86% de las variables medidas", incluidas actitudes, valores, actividades recreativas y uso de sustancias.

Más específicamente, las parejas de amigos y parejas románticas coincidieron en las actitudes sobre el matrimonio homosexual, el aborto, el papel del gobierno en la vida de los ciudadanos y la importancia de la religión.

Aun así, hay muchas razones por las que puede parecer que los opuestos se atraen, como las diferencias superficiales que hacen que las personas parezcan más opuestas de lo que realmente son.

Un "contador cuadrado" y un "artista desinhibido", por ejemplo, pueden parecer una pareja antitética, sugiere Durvasula, pero "sus valores, ya sea en torno a la familia o la ideología política", probablemente serán similares.

Personalidades

Curiosamente, la personalidad sigue siendo un área donde las conclusiones son menos sencillas.

En el estudio de Bahn, por ejemplo, las parejas mostraron "niveles más bajos de similitud" en la personalidad, específicamente en lo que se conoce como los "cinco grandes": apertura, escrupulosidad, extroversión, amabilidad y neuroticismo.

Bahn explica que, por ejemplo, "dos personas que son muy dominantes no van a trabajar bien juntas, por lo que esa es el área donde la complementariedad, que puede considerarse como 'los opuestos se atraen', es mucho más común".

Pero otro estudio de 2017 realizado por Youyou Wu, profesor de psicología social del University College London, arrojó hallazgos diferentes.

Al observar los perfiles de Facebook de aproximadamente 1.000 parejas y 50.000 pares de amigos, Wu y sus colegas mostraron que "existe una similitud más fuerte que la que se encontró anteriormente... para los cinco rasgos de personalidad" entre los pares: una indicación más de que los opuestos pueden no atraerse.

Las APP de Citas

Lo anterior no quiere decir que las personas con valores y puntos de vista polarizados no encuentren el éxito juntos.

Sucede, por supuesto, y puede haber beneficios en el desacuerdo, o incluso en la oposición fundamental en las parejas.

Ipek Kucuk, de 29 años y radicada en París, experta en citas y tendencias en la aplicación de citas Happn, dice que recientemente pasó de salir con una persona con la que"estaba de acuerdo en todo" a con alguien que tiene perspectivas alternativas sobre temas candentes como la vacunación y la religión.

"Antes de romper con mi ex, no sabía lo aburrida que estaba", dice Kucuk. "Si bien fue una montaña rusa de conversaciones con mi pareja actual, porque me impactó con algunas de sus opiniones, realmente me hizo crecer… ampliar mis perspectivas. Realmente aprecio eso".

Sin embargo, Kucuk dice que tiene ciertas creencias que debe compartir con su pareja, como el feminismo y el apoyo a los derechos LGBTQ. Y muchos otros parecen tener la misma preferencia.

Hoy, compartir puntos de vista políticos ha sido esencial para que las parejas se unan.

En un ejemplo, las menciones de "Black Lives Matter" (BLM) aumentaron 55 veces en 2020 en la aplicación de citas Tinder, lo que indica que las personas no estaban dispuestas a comprometerse con parejas que no compartían sus convicciones más importantes.

Después de que OkCupid lanzó una insignia que los usuarios podían poner en sus perfiles para mostrar su apoyo a BLM, los usuarios que incluían la insignia tenían dos veces más probabilidades de coincidir con otros usuarios que la tenían, le dijo un representante de OkCupid.

La enorme influencia cultural de las redes sociales y sus algoritmos,que conectan a personas con creencias similares, puede estar empujando a las personas aun más hacia aquellos que comparten los mismos puntos de vista y actitudes.

Como explica Wu, varias aplicaciones de citas recomiendan personas en sus redes sociales, o basándose en los "me gusta" compartidos en Facebook o seguidores en Twitter.

"Es fácil conectarse con personas con las que se está de acuerdo en internet", dice Bahn. "Los algoritmos en las plataformas de redes sociales nos muestran cosas con las que creen que ya estaremos de acuerdo".

Los servicios de citas en línea parecen aceptar esto: es una característica, no un error.

Según el portavoz de OkCupid, su aplicación es conocida "por ayudar a las personas a conectarse en temas sociales y políticos" gracias a su algoritmo.

Ahora, las redes y sitios en línea que muchos de nosotros usamos para encontrar amigos, citas y, en última instancia, el amor, nos empujan hacia personas que parecen pensar de manera similar a nosotros.

Eso no es del todo malo: la gran cantidad de datos que muestran el alto porcentaje de parejas que comparten puntos de vista y valores sugiere que es un buen indicador de una relación duradera.

Pero también hay desventajas: si solo salimos con personas que piensan como nosotros, es menos probable que tengamos el tipo de conversaciones que disfruta Kucuk con su pareja, como los debates que desafían nuestras suposiciones y tal vez incluso nos abren los ojos a diferentes visiones del mundo.

Después de todo, dada la prevalencia y el poder de la tecnología, y el hecho de que, para empezar, los opuestos no se atraen exactamente, el dicho bien puede estar en camino a la obsolescencia.

Fuente:

BBC News Mundo

Anecdotario II

Vamos con Stephen King ahora que me acuerdo:

Le preguntaron en una entrevista sobre sus colegas James Michener y Robert Ludlum y respondió:

-Son escritores sin estilo.

Y en la misma con otra pregunta:

-¿Cómo define su literatura?

-Mi literatura es como una hamburguesa con papas -patatas- fritas.

 

A un premio Nobel le pidieron que haga una conferencia sobre silvicultura- ciencia destinada a la formación y cultivo de bosques- y el hombre no tenía ni idea de eso.

 

H.G. Wells le tenía una ojeriza a Henry James, y en una parte de su autobiografía lo pone por los suelos. James podía ser una joyita muy pagado de sí mismo pero Wells a veces se pasaba de antipático.

Cuando visitó Estados Unidos en una entrevista a Wells le importó un comino lo demás y se puso a hablar como gran tema de... las habichuelas.
 

 

Oscar Wilde contó esta anécdota:

Tenía una tía muy bella, rica y elegante. Un día a mi tía se le ocurrió organizar una gran reunión por lo que organizó una gran limpieza y el adorno de su mansión.

El día de la reunión la casa estaba llena de luces y ostentando todo el lujo mientras una orquesta tocaba en el salón. Mi tía bajó y vio que no había venido nadie. Pasaba una hora, pasaban dos y tres y no llegaba ningún invitado, y entonces mi tía les dijo a los músicos que paraban y fueran a comer. Luego al final le dijo a la servidumbre que apagara las luces, cerrara todo y se fuera a dormir.

Mi tía se entristeció por el fracaso de su reunión y pasado un tiempo ella murió tal vez esto fue influenciado por la vergüenza del fracaso.

Se había olvidado de enviar las invitaciones.

Anecdotario I

Anecdotario

Aquí comienzo a poner una serie de anécdotas, frases,chistes y curiosidades que salieron en la revista Selecciones del Reader's Digest desde los años 40 hasta la primera década del siglo XXI, y de otras fuentes. No pongo todos los datos de cada una como número, tomo, año, mes, etcétera porque sería muy cansino indicar tanta cosa de muchos números pero si me los piden de alguno en particular los diría sin problemas. Lo que sí he hecho cuando he puesto algunos artículos de la revista antes indicada.

Esto es hecho sólo para compartir con los lectores del blog el contenido de mi modesta biblioteca/hemeroteca.



Cito de memoria:

Los hermanos Gouncourt -esos chismosos- contaban en su Diario que en las cenas entre escritores hablaban de cualquier tema como chistes, mujeres y de otras cosas pero no de libros ni de nada relacionado. Los autores que se reunían habían establecido entre ellos esta condición en sus comilonas: Cuando comemos no hablamos del trabajo, y cuando trabajamos hablamos de comida



Otra:

Luego de comer y beber en algún lugar a Mark Twain le pedían que pagara la cuenta y el escritor les decía que lo pongan en la cuenta de Mark Twain -su sobrenombre- en vez de poner su nombre real: Samuel Langhorne Clemens. Luego buscaban al tal Twain y no lo encontraban por ninguna parte.



Otra:

Mark Twain un día agarró una tiza blanca -gis- e hizo una raya en el suelo de su estudio y le indicó a la servidumbre:

- ¿Ves esta línea? Hasta aquí puedes limpiar y más allá de este lado de esta línea no lo harás.



Otras: Los menciono porque muchos músicos usaron obras literarias para sus composiciones o por curiosidad.

Beethoven adoptó a su sobrino después de pelearse con su hermana y muchas veces se olvidaba de darle de comer. El chico luego de un tiempo, harto de toda la situación familiar, se enlistó en el ejército.

Beethoven iba a un restaurante, se sentaba frente a una mesa y se quedaba pensando o componiendo anotando en sus papeles pero no pedía nada. Pasadas unas horas llamaba al camarero y pedía su cuenta, y el hombre le respondía que no había pedido nada pero Beethoven más terco que una mula igual pagaba la cuenta y se iba.

El compositor alemán prohibía que limpiaran la habitación donde tocaba y componía. Así que ésta se encontraba llena de polvo, papeles y hasta de orinales. 



Otra:

Un día Chopin fue a visitar a alguien y sentado en la sala se quedó pensando y mientras lo hacía vio como el perro de su conocido giraba en una u otra dirección. Y observando el movimiento del can se puso a reflexionar en las notas La y Re, y eso le dio una gran idea para una de sus composiciones.


Más adelante pondré los datos bibliograficos a las siguientes anécdotas.


miércoles, 20 de abril de 2022

¿Cuál es la mejor edad para aprender a leer?

 

  • Por Melissa Hogenboom
  • BBC Future


Tenía 7 años cuando comencé a aprender a leer, como es típico en la escuela alternativa Steiner a la que asistí.

Mi propia hija asiste a una escuela de inglés estándar y comenzó a los 4 años, como es típico en la mayoría de las escuelas británicas.

Verla memorizar letras y pronunciar palabras, a una edad en la que mi idea de la educación era trepar árboles y saltar charcos, me ha hecho preguntarme cómo nos moldean nuestras diferentes experiencias.

¿Está obteniendo una ventaja inicial crucial que le dará beneficios de por vida? ¿O está expuesta a cantidades indebidas de potencial estrés y presión, en un momento en que debería estar disfrutando de su libertad? ¿O simplemente me estoy preocupando demasiado y no importa a qué edad comenzamos a leer y escribir?

No hay duda de que el lenguaje en toda su riqueza -escrito, hablado, cantado o leído en voz alta- juega un papel crucial en nuestro desarrollo temprano.

Los bebés responden mejor al lenguaje al que fueron expuestos en el útero. Se alienta a los padres a leerles a sus hijos antes de que nazcan y cuando son bebés.

La evidencia muestra que cuánto o qué tan poco nos hablen de niños puede tener efectos duraderos en el rendimiento educativo futuro.

Los libros son un aspecto particularmente importante de esa rica exposición lingüística, ya que el lenguaje escrito a menudo incluye un vocabulario más amplio, matizado y detallado que el lenguaje hablado cotidiano.

Esto a su vez puede ayudar a los niños a aumentar su rango y profundidad de expresión.

Dado que la experiencia temprana del lenguaje de un niño se considera tan fundamental para su éxito posterior, se ha vuelto cada vez más común que las escuelas preescolares comiencen a enseñar a los niños habilidades básicas de alfabetización incluso antes de que comience la educación formal.

Cuando los niños comienzan la escuela, la alfabetización es invariablemente un enfoque principal.

Este objetivo de garantizar que todos los niños aprendan a leer y escribir se ha vuelto aún más apremiante, ya que los investigadores advierten que la pandemia ha provocado una brecha de logros cada vez mayor entre las familias más ricas y las más pobres, aumentando la desigualdad académica.

En muchos países, la educación formal comienza a los 4 años. A menudo se piensa que comenzar temprano les da a los niños más tiempo para aprender y sobresalir.

El resultado, sin embargo, puede ser una "carrera armamentista educativa", con padres que intentan dar a sus hijos ventajas tempranas en la escuela a través de entrenamiento y enseñanza privados, y algunos incluso pagan para que niños de hasta 4 años tengan tutoría privada adicional.

Si comparas eso con la educación temprana más basada en el juego de hace varias décadas, podrás ver un gran cambio en la política, basado en ideas muy diferentes de lo que necesitan nuestros niños para salir adelante.

En los Estados Unidos, esta urgencia se aceleró con cambios de política como la ley de 2001 llamada "ningún niño se queda atrás", que promovió las pruebas estandarizadas como una forma de medir el rendimiento y el progreso educativo.

En Reino Unido, se evalúa a los niños en su segundo año de escuela (entre 5 y 6 años) para verificar que estén alcanzando el nivel de lectura esperado.

Los críticos advierten que las pruebas tempranas como esta pueden disuadir a los niños de leer, mientras que los defensores dicen que ayuda a identificar a aquellos que necesitan apoyo adicional.

Sin embargo, muchos estudios muestran el poco beneficio de un ambiente temprano excesivamente académico.

Un informe de EE.UU. de 2015 dice que las expectativas de la sociedad sobre lo que los niños deben lograr en el jardín de infancia han cambiado, lo que está dando lugar a "prácticas inapropiadas en el aula", como la reducción del aprendizaje basado en el juego.

El Riesgo de la Escolarización

La forma en que aprenden los niños y la calidad del ambiente donde aprenden son muy importantes.

"Que los niños pequeños aprendan a leer es una de las cosas más importantes que hace la educación primaria. Es fundamental para que los niños progresen en la vida", dice Dominic Wyse, profesor de educación primaria en el University College London (UCL), en el Reino Unido.

Él, junto con la profesora de sociología Alice Bradbury, también de UCL, ha publicado una investigación que propone que la forma en que enseñamos a leer y escribir realmente importa.

En un informe de 2022, afirman que el intenso enfoque del sistema escolar inglés en la fonética, un método que implica hacer coincidir el sonido de una palabra o letra hablada, con letras escritas individuales, a través de un proceso llamado "pronunciado", podría estar fallando a algunos niños.

Una de las razones de esto, dice Bradbury, es que la "escolarización de los primeros años" ha resultado en un aprendizaje más formal que antes.

Pero las pruebas utilizadas para evaluar ese aprendizaje temprano pueden tener poco que ver con las habilidades realmente necesarias para leer y disfrutar libros u otros textos significativos.

Por ejemplo, las pruebas pueden pedir a los alumnos que "pronuncien" y deletreen palabras sin sentido, para evitar que simplemente adivinen o reconozcan palabras familiares.

Dado que las palabras sin sentido no son lenguaje significativo, los niños pueden encontrar la tarea difícil y desconcertante.

Bradbury descubrió que la presión para obtener estas habilidades de decodificación y aprobar las pruebas de lectura también significa que algunos niños de tres años ya están expuestos a la fonética.

"No termina siendo significativo, termina siendo memorizar en lugar de comprender el contexto", dice Bradbury. También le preocupa que los libros utilizados no sean particularmente atractivos.

Ni Wyse ni Bradbury defienden el aprendizaje posterior per se, sino que destacan que debemos repensar la forma en que se enseña a leer y escribir a los niños.

La prioridad, dicen, debe ser fomentar el interés y la familiaridad con las palabras, utilizando libros de cuentos, canciones y poemas, todo lo cual ayuda al niño a captar los sonidos de las palabras, así como a ampliar su vocabulario.

Esta idea está respaldada por estudios que muestran que los beneficios académicos del preescolar se desvanecen más adelante.

Los niños que asisten a centros preescolares intensivos no tienen mayores habilidades académicas en los últimos grados que aquellos que no asistieron a esos preescolares, según muestran ahora varios estudios.

Sin embargo, la educación temprana puede tener un impacto positivo en el desarrollo social, lo que a su vez alimenta la probabilidad de graduarse de la escuela y la universidad, además de estar asociado con tasas de delincuencia más bajas.

En resumen, asistir al preescolar puede tener efectos positivos en los logros posteriores en la vida, pero no necesariamente en las habilidades académicas.

Demasiada presión académica puede incluso causar problemas a largo plazo. Un estudio publicado en enero de 2022 sugirió que aquellos que asistieron a un preescolar financiado por el Estado con un fuerte énfasis académico mostraron logros académicos más bajos unos años después, en comparación con aquellos que no obtuvieron un lugar.

Esto concuerda con la investigación sobre la importancia del aprendizaje basado en el juego en los primeros años.

Los preescolares basados en el juego tienen mejores resultados que los preescolares más enfocados académicamente, por ejemplo.

Un estudio de 2002 encontró que "el éxito escolar posterior de los niños parece haber sido mejorado por experiencias de aprendizaje temprano más activas e iniciadas por los niños", y que el aprendizaje demasiado formalizado podría haber ralentizado el progreso.

El estudio concluyó que "empujar a los niños demasiado pronto puede ser contraproducente cuando los niños pasan al último grado de la escuela primaria".

De manera similar, otro pequeño estudio encontró que los niños desfavorecidos en EE.UU. que fueron asignados al azar a un entorno más basado en el juego tuvieron menos problemas de comportamiento y deficiencias emocionales a los 23 años, en comparación con los niños que habían sido asignados al azar a un entorno de más "instrucción directa".

Demasiada presión académica puede incluso causar problemas a largo plazo. Un estudio publicado en enero de 2022 sugirió que aquellos que asistieron a un preescolar financiado por el Estado con un fuerte énfasis académico mostraron logros académicos más bajos unos años después, en comparación con aquellos que no obtuvieron un lugar.

Esto concuerda con la investigación sobre la importancia del aprendizaje basado en el juego en los primeros años.

Los preescolares basados en el juego tienen mejores resultados que los preescolares más enfocados académicamente, por ejemplo.

Un estudio de 2002 encontró que "el éxito escolar posterior de los niños parece haber sido mejorado por experiencias de aprendizaje temprano más activas e iniciadas por los niños", y que el aprendizaje demasiado formalizado podría haber ralentizado el progreso.

El estudio concluyó que "empujar a los niños demasiado pronto puede ser contraproducente cuando los niños pasan al último grado de la escuela primaria".

De manera similar, otro pequeño estudio encontró que los niños desfavorecidos en EE.UU. que fueron asignados al azar a un entorno más basado en el juego tuvieron menos problemas de comportamiento y deficiencias emocionales a los 23 años, en comparación con los niños que habían sido asignados al azar a un entorno de más "instrucción directa".

Los estudios preescolares como estos no arrojan luz sobre el impacto de la alfabetización temprana per se, y los estudios pequeños en lugares únicos siempre deben tratarse con cuidado, pero sugieren que la forma en que se enseña es importante.

Una de las razones por las que la educación temprana puede generar resultados sociales positivos más adelante en la vida puede no tener nada que ver con la enseñanza, sino con el hecho de que proporciona cuidado infantil.

Esto significa que los padres pueden trabajar sin interrupciones y proporcionar más ingresos al hogar familiar.

Anna Cunningham, profesora titular de psicología en la Universidad de Nottingham Trent, en Inglaterra, que estudia la alfabetización temprana, argumenta que si un entorno se enfoca demasiado académicamente desde el principio, puede hacer que los maestros se estresen por las pruebas y los resultados, lo que a su vez puede afectar a los niños.

"Por supuesto que no es bueno juzgar a un niño de cinco años por sus resultados", dice.

La ansiedad de los padres acerca de qué tan bien le está yendo a su hijo en la escuela también puede contribuir a esto: según una encuesta encargada por una organización benéfica educativa en el Reino Unido, el rendimiento escolar es una de las principales preocupaciones de los padres.

¿Hay Mejores Resultados con un Comienzo Tardío?

No todo el mundo favorece un comienzo temprano. En muchos países -incluidos Alemania, Irán y Japón- la educación formal comienza alrededor de los seis años.

En Finlandia, a menudo aclamado como el país con uno de los mejores sistemas educativos del mundo, los niños comienzan la escuela a los siete años.

A pesar de ese aparente retraso, los estudiantes finlandeses obtienen puntajes más altos en comprensión de lectura que los estudiantes del Reino Unido y EE.UU. a los 15 años.

De acuerdo con ese enfoque centrado en el niño, los años del jardín de infantes finlandeses están llenos de juegos y sin instrucción académica formal.

Siguiendo este modelo, una revisión de la Universidad de Cambridge de 2009 propuso que la edad escolar formal debería retrasarse a los seis años, dando a los niños en el Reino Unido más tiempo "para comenzar a desarrollar el idioma y las habilidades de estudio esenciales para su progreso posterior", ya que comenzar demasiado temprano podría "presentar el riesgo de mellar la confianza de los niños de cinco años y causar daños a largo plazo en su aprendizaje".

La investigación respalda esta idea de comenzar más tarde. Un estudio de jardín de infantes de 2006 en EE.UU. mostró que hubo una mejora en los puntajes de las pruebas en los niños que retrasaron el ingreso un año.

Otra investigación que comparó lectores tempranos con lectores tardíos encontró que los lectores tardíos alcanzan niveles comparables más adelante, incluso superando ligeramente a los lectores tempranos en habilidades de comprensión.

El estudio, explica el autor principal Sebastian Suggate, de la Universidad de Regensburg en Alemania, muestra que el aprendizaje posterior permite a los niños relacionar de manera más eficiente su conocimiento del mundo, su comprensión, con las palabras que aprenden.

"Tiene sentido", dice. "La comprensión de la lectura es lenguaje, tienen que desbloquear las ideas detrás de él".

"Por supuesto, si pasas más tiempo enfocándote en el lenguaje desde el principio, estás construyendo una base sólida de habilidades que lleva años desarrollar".

"La lectura se puede aprender rápidamente, pero para el lenguaje (vocabulario y comprensión) no hay trucos fáciles", dice Sugate. "Es trabajo duro".

¿Más Vale Pronto queTarde?

En otro estudio que analizó las diferentes edades de ingreso a la escuela, se encontró que aprender a leer temprano no tenía beneficios perceptibles a los 15 años.

La pregunta sigue siendo si la capacidad de lectura no mejora con el aprendizaje temprano, ¿por qué empezar temprano? La variación individual en el gusto y la capacidad de lectura es un aspecto importante.

"Los niños son muy diferentes en términos de sus habilidades fundamentales cuando comienzan la escuela o comienzan a aprender a leer", explica Cunningham.

En su estudio de niños educados por Steiner, que solo comienzan la educación formal alrededor de los siete años, tuvo que excluir al 40% de la muestra porque los niños ya sabían leer.

"Creo que es porque estaban preparados para ello", dice. También descubrió que los niños mayores estaban más preparados "para aprender el proceso de lectura en términos de sus habilidades lingüísticas subyacentes" porque habían tenido tres años adicionales de exposición al lenguaje.

Los estudios también muestran que la capacidad de lectura está más estrechamente relacionada con el vocabulario de un niño que con su edad, y que las habilidades del lenguaje hablado son un alto indicador de las habilidades literarias posteriores.

Sin embargo, sabemos que muchos niños que ingresan a la escuela están atrasados en sus habilidades lingüísticas, especialmente aquellos de entornos desfavorecidos.

Algunos argumentan que la enseñanza formal les permite a estos niños acceder al apoyo y las habilidades que otros pueden adquirir de manera informal en el hogar.

Esta línea de pensamiento es defendida por las autoridades educativas del Reino Unido, quienes dicen que enseñar a leer temprano a los que están atrasados en su idioma hablado es "la única ruta efectiva para cerrar esta brecha [de capacidad lingüística]".

Otros favorecen el enfoque opuesto, de sumergir a los niños en un entorno donde puedan disfrutar y desarrollar su comprensión del lenguaje, que después de todo es fundamental para el éxito en la lectura.

Esto es exactamente lo que un entorno de aprendizaje lúdico ayuda a fomentar.

"El trabajo de la enseñanza es evaluar dónde se encuentran tus hijos y brindarles la enseñanza más adecuada en relación con su nivel de desarrollo", dice Wyse.

La revisión de Cambridge de 2009 se hizo eco de esto y afirmó: "No hay evidencia de que un niño que pasa más tiempo aprendiendo a través de lecciones, en lugar de aprender a través del juego, 'lo hará mejor' a largo plazo".

Cunningham, cuya hija también ha comenzado recientemente a aprender a leer, tiene una visión generosa y tranquilizadora de la edad ideal para leer: "No importa si empiezas a leer a los cuatro, cinco o seis años, siempre y cuando el método que se les enseñe sea un método bueno y comprobado. Los niños son tan resistentes que encontrarán oportunidades para jugar en cualquier contexto".

Entonces, nuestra obsesión con la alfabetización temprana parece ser algo infundada: no hay necesidad ni beneficio claro de apresurarlo.

Por otro lado, si tu hijo está comenzando temprano o muestra un interés independiente en la lectura antes de que su escuela lo ofrezca, también está bien, siempre que haya muchas oportunidades para parar y divertirse en el camino.

Melissa Hogenboom es la editora de BBC Reel. Su libro, The Motherhood Complex, ya está disponible. Puedes seguirla en @melissasuzanneh en Twitter.

Fuente:

BBC News Mundo


miércoles, 6 de abril de 2022

Publicidad Radial

Por Francisco Candel

 

Otro conserje ―u ordenanza —, éste de azul, botonadura de plata,  recoge las invitaciones, papelillos rosa, a la puerta de los estudios. La cola va desapareciendo en ellos —en los estudios—, como engullida. Se amontonan  

—¡No empujen, no empujen! Y empujan. Gritan:

—¡No colarse, no colarse!

Y se cuelan.

Comentan:

—A mí, las invitaciones, me las ha dado el locutor Fanlo. Yo le conozco.

―Yo soy socio de la Emisora, de los primeros socios que hubo. ―Se golpea el pecho— Tengo el número de carnet de los más antiguos, El doce, el doce. —Se golpea.

—A mí me las ha dado la casa «Pavoexprés». Sí, sí.

—A mí, también. Cien envolturas que tuve que recoger.

―A mí, igual

—Y a mí.

La ola junto con el ordenanza, es una aglomeración. Luego, una verdadera fila. Es como un núcleo y un rabo.

Los estudios, el estudio es rectangular. Las butacas, grises, ocho filas, están colocadas a lo ancho, una veinte cada ringlera. Al sentarse en ellas, rechinan. ¡Ñigoñic!

―¡Ssssss!

El escenario es «acinemascopado». En la parte superior del estudio, frente a este escenario, hay una especie de enormes ventanales inclinados hacia delante. Detrás de sus cristales unos hombres, en mangas de camisa, trajinan. Ponen discos, los quitan. Pulsan botones. Colocan rollos de cintas magnetofónicas. Hay un reloj grande en una de las paredes del estudio. La aguja corta está en el número 10 y la larga en el 4. ¿Qué hora es? Los que entran se van sentando. En la primera fila se han sentado unos a quienes en la puerta cogieron unas papeletas verdes. Han sido acompañados por otro ordenanza.

—Ustedes aquí.

Entre estos están B. de Roldán, Lucky, el maestro Gafas Amor, Sebastíán, su mujer, dos de los hijos, los tres vecinos, ¿más?, ¡no! Lucky habla al oído de B. de Roldán. Luego lo hace al del maestro Gafas Amor. Ambos mueven la cabeza maquinalmente, cli, cla, cli, cla, sí, sí, no, no.

Entra algún otro con papeleta verde.

En el muy larguísimo y poco ancho escenario hay varios micros, uno en el centro, dos a un lado, otro… Hay un atril junto al micro del centro y otro junto a los otros dos. Hay un piano. Y una mesita arrinconada con un teléfono encima. Y…

En el centro-fondo del escenario, una especie de cuadro de mandos. Arriba, dos bombillas, una verde y una roja. Está encendida la verde. En el local resuena la voz de la radio. «¡Clang! En un minuto diez noticias de última hora… »  

—Se oye igual que en casa —bisbisea alguien.

«Los comunistas del Berlín Oriental…»

—Claro. ¡Pues vaya!

«Un avión norteamericano que volaba sobre territorio ruso…»

—¿Son las noticias de Madrid, verdad? ― pregunta Sebastián al maestro.

«Franco visita la presa del pantano de… »

—Sí

«Importantes manifestaciones del Ministro de Industria y Comercio…»

—Fíjate qué bien se oye —le dice Sebastián a su mujer.

Por un lateral del escenario entra un ordenanza con una enorme mano cerrada, el dedo índice extendido, de madera o de cartón. La deja encima de la mesa.

Ahora está sonando el combinado «Por Dios, por la Patria y el Rey», «Cara al sol», y el «Himno Nacional». El ordenanza entra con un grandísimo corazón rojo recortado en contraplacado. Lo deja en el suelo. Extiende la pata que hay detrás del armatoste y el gigantesco corazón permanece enhiesto. A su lado coloca otro micro: una varilla con una bolita en la punta. La voz de la radio ahora dice

«Babalí, babalá, su ropa lavará…»

«No diga Blancaflor, diga membrillo Dolç..»

«Aaatchís. Para resfriados…»

B. de Roldán susurra a Lucky:

—Qué hatajo de majaderías. A que son capaces de darle un sueldo fabuloso al elemento que suda todo eso ¿no?

«Dijo Salomón: Muebles Calderón.»

«Flan La Oposición: Sin Huevos»

―Hombre, hay un departamento de publicidad, me parece a mí…


Francisco Candel, Los Importantes: Élite, Colección Libros Reno n° 358, Editorial Plaza Janés, 1970, págs 20-22