lunes, 5 de diciembre de 2016

Los Sinlogismos de Sofocleto


Luis Felipe Angell, mejor conocido como Sofocleto, es un escritor peruano, autor de una serie de aforismos y epigramas que bautizó ingeniosamente con el nombre de sinlogismos. Pero, ¿qué son los sinlogismos? Según el autor, “ideas llevadas a la máxima condensación conceptual e idiomática” que rompen “esquemas dando una nueva forma a la verdad”. Pero no debemos dejarnos engañar por esta definición un tanto arrogante.

Los lectores han de saber (porque se lo vamos a decir) que el  tal Sofocleto es un iconoclasta incorregible: para él nada es sagrado, ni existen los tabúes. En consecuencia, los sinlogismos resultan ser, sobre todo, una fina mezcla de irreverencia, frescura, ironía y agudeza, y una fuente inagotable de ingenio y buen humor. Estas breves frases, agudas y brillantes, son portadoras de sonrisas, y como señala el propio Sofocleto, “la sonrisa es la filosofía del que llora sin odios y del que se ríe perdonado. La sonrisa es la hija de la carcajada y de las lágrimas”.

Invitamos a los lectores a comprobarlo con este bocadillo, que esperamos sea sólo el comienzo de un gran banquete.


• El pesimista auténtico cree que, además, él ve las cosas por el lado bueno.

• Nunca subo a una balanza porque sé que me va a pesar.

• Los avaros se mueren sin dar el último suspiro.

• No es que los argentinos bailen tango. Es que no saben dónde llevarse a la pareja.

• La unanimidad es la opinión del que manda.

• Para los verdugos el trabajo es la muerte.

• El piropo es un equilibrio entre la oferta y la demanda.

• No hay guerra civil: todas las guerras son inciviles.

• El suicida se mata porque no confía en su médico.

• Lo peor del farsante es que es auténtico.

• El Decreto es un capricho oficial.

• Los presos políticos son el símbolo de la libertad.

• ¿Cómo harán para vivir los muertos de hambre?

• Los carteros sufren de carteroesclerosis.

• El verdadero drama del teatro es la falta de público.

• Andorra, Mónaco y San Marino, pertenecen al grupo de países accidentales.

• El embarazo es la concepción que confirma la regla.

• Los prólogos en general no explican nada.

• Sólo dan explicaciones los que no tienen razón.

• Aclamar es aplaudir con la garganta.

• La advertencia consiste en amenazar por las buenas.

• En Sodoma y Gomorra inventaron las relaciones públicas.

• La bofetada es un aplauso unilateral.

• En política siempre existe el peligro de pertenecer a las mayorías.

• El bandoneón es la madre de los argentinos huérfanos.

• Los escultores siguen viviendo en la Edad de Piedra.

• El Dogmatismo es el Renacimiento de la Oscuridad.

• Me gustan los reincidentes porque no cambian de idea.

• Los notarios no creen en las sagradas escrituras.

• ¡Es terrible ver cómo se achican los que se van…!

• La monogamia consiste en una sola cosa.

• La flor es la asamblea de los pétalos.

• ¡Debe de haber sido terrible el susto del erizo!

• Las cartas de amor son electrocardiogramas de la ausencia.

• No. Con su sistema la dinamita nunca aprenderá a esculpir.

• La Ciencia consiste en descubrir que las cosas existen

• Sí, ya lo sé. Todos los demás maridos son perfectos...

• Es sólo en el destierro en donde los monarcas pueden darse vida de reyes.

• Para graduarse de otorrinolaringólogo lo principal es aprenderse la palabra.

• Las mujeres celosas no besan al marido; le sellan la boca.

• El director de orquesta vive acusando a los músicos.

• No conozco a nadie que haya volado en T.N.T.

• El hombre regresa cuando ya no es el mismo que se fue.

• Las ventajas del nudismo saltan a la vista.

• A la letra “A” la inventaron los dentistas.

• Las canas ya no se respetan. Se tiñen.

• ¿Y si combatiésemos la superpoblación esterilizando a las cigüeñas…?

• La filosofía consiste en decir refranes con palabras difíciles.

• En estos tiempos se necesita mucho ingenio para cometer un pecado original.

• Sólo quien ha comido ajos puede darnos una palabra de aliento.

• A las cuatro de la mañana nunca se sabe si es demasiado tarde o demasiado temprano.

• Lo malo de la experiencia es que nos enseña a golpes.

• La margarita siempre tiene un pétalo de reserva para los casos desesperados.

• El maleducado cena ejecutando un concierto de sopa.

• Sólo conozco un verbo reflexivo: Pensar.

• El problema de los imparciales es que están sobornados por las dos partes.

• La multitud es el plural de nada.

• Para imponer condiciones hay que tenerlas.

• ¿Y por qué no ejecutan a los malos compositores…?

• Para un erudito debe ser terrible perder el conocimiento.

• El latín es griego para mí.

• Sólo empleamos la Lógica cuando han fracasado todos los sistemas.

• Desde hace cuatrocientos años los países subdesarrollados tienen un gran porvenir.

• La mujer espera un niño cuando el hombre menos lo espera…

• El primer amor se olvida al segundo.



Nota: He unido en lo posible el contenido de dos artículos con estos sinlogismos.

Revista Selecciones del Reader’s Digest, Tomo LXXVIII, N° 468, Año 39, Noviembre de 1979, página 67, Reader’s Digest México, S.A. de C.V., México, D.F., México.

Revista Selecciones del Reader’s Digest, Tomo LXXX, N° 478, Año 40,  Septiembre de 1980, pp. 4-5, Reader’s Digest México, S.A. de C.V., México, D.F., México.




La Réplica Ingeniosa



Hay momentos en que nos hace falta...

Por John Berendt

Qué divertido habría sido que, en la campaña electoral de 1988 en Estados Unidos, el senador republicano Dan Quayle hubiera replicado en forma brillante a la pulla del senador demócrata Lloyd Bentsen:   “Senador, usted no es un John Kennedy”. La respuesta de Quayle  (“Observación realmente innecesaria, senador”) fue tibia. Sólo sirvió para detener el golpe, cuando se necesitaba un contraataque; una combinación de ingenio y veneno. Como la salida de sir Winston Churchill ante Bessie Braddock, miembro del Parlamento inglés, quien le gritó en una cena:

–¡Está usted borracho!

El Primer Ministro repuso:

–Usted, señora está muy fea. Y  yo mañana estaré sobrio.

Tal vez la réplica más aguda del mundo sea la que se atribuye a John Wilkes, periodista y político británico del siglo XVIII. Cuando lord Sandwich le vaticinó que moriría “de viruela o en las galeras”, Wilkes contraatacó:

–Todo depende de que abrace yo a la amante de Vuestra Señoría, o los principios de Vuestra Señoría.

La maravilla de una réplica ingeniosa es que quien la recibe pasa de agresor a víctima. El actor Noel Coward, se encontró una vez con la novelista Edna Ferber, que vestía traje sastre, y le dijo:

–Casi parece hombre.
–También usted –reaccionó ella.

Churchill,el gran maestro de la réplica, tenía la costumbre de darle a la gente una sopa de su propio chocolate. Es ya legendaria la contestación que le dio al dramaturgo Bernard Shaw, quien le envió en cierta ocasión dos boletos para el estreno de una de sus obras de teatro, con el siguiente mensaje: “Uno para usted, y otro para un amigo suyo… si es que lo tiene”. Churchill se disculpó de asistir, pero pidió que le enviara boletos para la siguiente función, añadiendo: “… si es que la hay”.

El absurdo puede resultar demoledor si sabe uno aplicarlo con tino. Cierto duque inglés, molesto por la lentitud del servicio en su club, llamó al camarero y le preguntó con altivez:

–¿Sabe usted quién soy?

–No, señor, no lo sé; pero trataré de averiguarlo y se lo comunicaré de inmediato.

Otro clásico del género es un diálogo que tuvieron la periodista y escritora Dorothy Parker y la diplomática Clara Boothe Luce, ambas norteamericanas, una vez que llegaron al mismo tiempo a una puerta. La señora Luce se hizo a un lado y dijo:

–La edad antes que la belleza.

La señora Parker sin detenerse, asestó:

–Las perlas antes que los cerdos.

Nada de lo anterior sugiere una réplica ingeniosa para el senador Quayle. Pero en vista de lo que se ha sabido sobre el lado oscuro la personalidad de John Kennedy (sus enredos sexuales, la crueldad con que manipulaba a las mujeres) , tal vez Quayle no la necesitaba. Habría bastado quizá decir:

–Favor que usted me hace.


© 1991 por John Berendt. Condensado de  “Esquire” (Octubre de 1991), de Nueva York, Nueva York.

Revista Selecciones del Reader’s Digest, Tomo CIV, Número 624, Año 52, Noviembre de 1992, págs 95-96, Reader’s Digest Latinoamérica, Coral Gables, Florida, Estados Unidos,

domingo, 4 de diciembre de 2016

¿Están obsoletas las clases magistrales en las universidades?

Por


Las clases tradicionales siguen siendo, por mucho, la forma más común de la enseñanza en las universidades.
Y todavía lo son pese a que muchos predijeron que a estas alturas la tecnología digital habría acabado con este estilo de educación.

¿Por qué querrías sentarte a que alguien te diga algo, con tanta información disponible al alcance siempre que lo desees?

Pero cuando si te fijas en algunos cursos en línea descubrirás que, en lugar de revolucionar la educación superior, a menudo simplemente han transportado el formato de conferencia clásica a un público de internet.

¿Cuál es la razón de que este modelo perdure?

Déficit de Atención 

No es porque es particularmente eficaz.

La investigación muestra que los estudiantes recuerdan tan sólo el 10% de sus clases pocos días después.

Un estudio de Harvard en 2014 encontró que, en promedio, la asistencia a conferencias cae del 79% al inicio del período al 43% al final.

 Y los estudios sugieren otras formas de enseñanza que son mucho más eficaces en la mejora de los resultados de exámenes y la asistencia.

Dan Butin, decano fundador de la escuela de la educación y la política social en Merrimack College en Massachusetts, dice que las conferencias han sobrevivido porque la investigación, no la enseñanza, determina el éxito de una universidad y sus académicos.

El Estado de la Investigación
 
Los académicos son contratados y promovidos en función de cuántos estudios han hecho y los resultados de las investigaciones juegan un papel importante en el ranking mundial de las universidades.

Así que hay poco incentivo para que los académicos pasen mucho tiempo reinventándose los métodos de enseñanza.

"Ponemos a estos académicos brillantes a cargo de las aulas debido a sus tremendas investigaciones, no porque tengan alguna idea de cómo enseñar", dice Butin.

"Pero, de hecho, la investigación y la enseñanza habilidades son muy diferentes, y la creación de un buen curso es tan difícil como escribir un buen libro", señala.

"Los académicos invierten miles de horas de trabajo en sus libros y mucho menos tiempo en pensar en la eficacia de su estilo de enseñanza".


Un destacado activista en contra de las clases magistrales es el Premio Nobel de Física Carl Wieman.
Se convirtió en entusiasta de la tecnología en la educación hace más de una década, cuando le dieron un dispositivo electrónico de mano para que los estudiantes lo utilizaran en sus conferencias para indicar "sí" o "no" a una pregunta.

Al final de la conferencia, hizo una pregunta a la que le había dado la solución durante la charla. Para su consternación, sólo uno de cada 10 estudiantes recordaron la respuesta.

Llamado a la Actividad
 
Wieman se dio cuenta de que hablarle a los estudiantes y esperar que absorban el conocimiento no los estaba ayudando a aprender.

Así que sustituyó las tradicionales clases magistrales con "aprendizaje activo", donde expone un problema al comienzo de una conferencia, divide a los estudiantes en grupos pequeños y se pasea por el salón para escuchar y guiar sus discusiones.

Parece que funciona; un estudio realizado por el profesor Scott Freeman, de la Universidad de Washington, EE.UU., encontró que el índice de reprobaciones de los estudiantes fue menor cuando cambiaron las clases tradicionales por el aprendizaje activo, y sus resultados en los exámenes mejoró.

Después de una campaña por Wieman y otros físicos, Stanford, MIT y la Universidad de Columbia Británica han introducido el aprendizaje activo en sus cursos de física.

De hecho, muchas universidades han comenzado a experimentar con este tipo de alternativas a las conferencias.

Nuevos colegios de codificación en París y California han abandonado la clase magistral en favor del aprendizaje entre pares y el aprendizaje basado en proyectos, en los que los alumnos trabajan juntos en proyectos del mundo real, como la construcción de un sitio web o un juego de computador.

Relación Calidad-Precio
 
Charles Knight, profesor de gestión de proyectos en la Universidad de Edge Hill, en Lancashire, Reino Unido, ha reemplazado clases con sesiones interactivas en las que los estudiantes usan el software de gestión de proyectos utilizado por empresas de consultoría para administrar su trabajo.

Tras confirmar que las calificaciones de los estudiantes mejoró, la universidad está considerando la posibilidad de incorporar algunas de sus ideas en otros cursos.

 Otra razón práctica que explica que las clases tradicionales perduren es que es una forma relativamente barata de dar a los estudiantes tiempo de contacto con un académico.

Existen enfoques alternativos, pero por lo general tienen a un costo mayor. 

El MIT gastó US$2,5 millones en la reforma de dos salas de conferencias para que los estudiantes se sienten alrededor de pequeñas mesas con pantallas que muestran simulaciones animadas para ayudarles a visualizar los conceptos.

Harvard utilizó una donación de US$40 millones para experimentar con nuevas formas de enseñanza, incluyendo el aprendizaje activo.

A medida que aumenta el costo de la matrícula, más se cuestiona si las clases magistrales valen lo que los estudiantes pagan. 

No pasarán a la Historia
 
Una encuesta del Instituto de Política de Educación Superior de Reino Unido en 2014 mostró que un tercio de los estudiantes en Inglaterra considera que la relación calidad-precio de su grado es "mala" o "muy mala".

Una investigación del Departamento de Educación de Estados Unidos encontró que no hay diferencia en términos de eficacia de aprendizaje si las clases se dictan en el aula o en línea.

 Con el auge de los "cursos masivos abiertos en línea" (Moocs por sus siglas en inglés) y las tecnologías digitales, hay más presión para que las universidades le ofrezcan a los estudiantes una experiencia de aprendizaje que no esté disponible gratuitamente en Internet.

Butin espera que esto anime a más universidades a adoptar con más entusiasmo el aprendizaje activo, basado en proyectos, entre pares y comunitario.

Pero después de haber trabajado con muchas universidades para ver cómo apoyar a los profesores para que utilicen estrategias de aprendizaje más activas, piensa que será un proceso lento y difícil.

"La mayoría de las universidades pueden hablar de la calidad de su enseñanza, pero es más fácil hablar de esos cambios que hacerlos", lamenta. 

"Así que en el futuro previsible, la clase magistral está aquí para quedarse".


 Fuente:


http://www.bbc.com/mundo/noticias-38084513