lunes, 24 de agosto de 2015

¿Qué hay detrás de la obsesión de algunos con los Illuminati?

Por Jaime Gonzáles


¿Llegó realmente el hombre a la luna? ¿Quién asesinó al presidente de Estados Unidos John F. Kennedy? ¿Cómo se inició la pandemia global de VIH? ¿Quién gobierna realmente el mundo?

Hay quienes creen que las respuestas a estas preguntas no se encuentran en los libros de historia y dan crédito a las numerosas teorías conspirativas sin fundamento, que han surgido en las últimas décadas alrededor de esos y otros eventos cruciales.

Con la entrada del nuevo siglo y la irrupción de Internet, una de esas teorías ha ido ganando popularidad.

Se trata de la supuesta existencia de la Orden de los Illuminati, cuyo origen se remontaría a la sociedad secreta del mismo nombre creada en Alemania a fines del siglo XVIII y que estaría integrada por los poderes políticos y económicos, cuyo objetivo final sería el de establecer un nuevo orden mundial a través de un gobierno global.

Es habitual que en los foros de discusión de la red algunos internautas recurran a los Illuminati para explicar muchos de los males que aquejan a nuestro planeta.

Políticos como George W. Bush o Barack Obama, o magnates como el multimillonario George Soros, han sido acusados de formar parte de esta organización, con la que se ha llegado a vincular al papa Francisco y la reina Isabel II de Inglaterra.

Algunos creen ver en los videos musicales de artistas como Lady Gaga, Katty Perry, Beyoncé o Jay Z la simbología asociada a los Illuminati, como pentagramas, pirámides o el famoso "ojo que todo lo ve" que aparece en los billetes de dólar.

 Pero ¿de dónde proviene el mito de los Illuminati y por qué hoy en día hay gente que sigue creyendo en la existencia de un grupo que desapareció hace más de dos siglos?

La Orden Real

La Orden de los Illuminati fue fundada en 1776 en Baviera, Alemania, por el jurista Adam Weishaupt
El objetivo de esta sociedad secreta, inspirada en los ideales de la ilustración y cuya estructura estaba basada en la de las órdenes masónicas, era acabar con el oscurantismo y con la influencia que en aquella época tenía la iglesia en la esfera política.

 Tras el ascenso al poder del príncipe Karl Theodor, la Orden los Illuminati, igual que otras sociedades secretas, fue ilegalizada, disolviéndose en 1785, menos de una década después de su fundación.

Pese a su desaparición, algunos creían que la organización siguió operando de forma clandestina.
Autores como el francés Agustín Barruel (1741-1820), la británica Nesta Helen Webster (1876-1960) o el canadiense William Guy Carr (1895-1959) la vincularon con eventos como la Revolución Francesa de 1789, las Revoluciones de 1848, la Primera Guerra Mundial o la Revolución Bolchevique de 1917.

Hubo quien aseguró que los padres fundadores de EE.UU. eran miembros de la Orden de los Illuminati y que la Reserva Federal, el banco central estadounidense, fue creada para ayudar a cumplir los objetivos de dominación global de la organización.

En las últimas décadas han aparecido referencias a los Illuminati en obras como la trilogía satírica de ciencia ficción The Illuminatus (1975), de Robert Shea y Robert Anton Wilson, o "Ángeles y Demonios" (2000), de Dan Brown, así como en las letras de algunos artistas de la escena del hip hop.

Todo ello ha contribuido a que se convirtieran en protagonistas de numerosas teorías conspirativas sin pies ni cabeza, que han ganado popularidad en años recientes gracias a Internet, donde se pueden encontrar miles de páginas dedicadas a los Illuminati.

 "Una Locura"

"Es una locura que hoy en día haya gente que crea en la existencia de los Illuminati", asegura el escritor e historiador estadounidense Mitch Horowitz.

"Los ciudadanos tienen preocupaciones legitimas sobre cómo funcionan los poderes políticos y económicos, pero en vez de canalizar esas preocupaciones de manera efectiva para que haya más transparencia, algunos prefieren creer en historias de fantasía sobre una organización que dejó de existir hace más de 200 años", señala Horowitz en conversación con BBC Mundo.

Según Horowitz, "hay escritores y periodistas que contribuyen a la paranoia en torno a los Illuminati y la gente se deja convencer porque les resulta interesante pensar que existe un grupo secreto que domina el mundo".

"Si estudiaran lo que realmente eran los Illuminati, se darían cuenta de que se trataba de una organización política cuyos ideales estaban basados en una sociedad más justa y a la que le gustaba la iconografía que se relaciona con el mundo de lo oculto".

Horowitz cree que, debido al magnetismo que tiene para el público, hoy en día a muchos artistas les gusta experimentar en sus videos musicales con esa iconografía.

"Los músicos entienden el atractivo que tienen símbolos como el pentagrama, el obelisco o el ojo que todo lo ve y por eso los utilizan, aunque eso no los convierte en miembros de una sociedad secreta".

Entre los que sí creen en la existencia de los Illuminati se encuentra el escritor estadounidense Mark Dice, autor de un libro sobre esta presunta organización clandestina.

"Sociedades secretas interconectadas" 
 
"Es cierto que los Illuminati están rodeados de fantasía, pero cuando se separa realidad de ficción, creo que hay pruebas que demuestran que se trata de un grupo real que continúa existiendo hoy en día", explica Dice en conversación con BBC Mundo.

Según Dice, tras su disolución en 1785, "los Illuminati siguieron operando a través de varias sociedades secretas interconectadas, como el Grupo de Bilderberg o el Consejo de Relaciones Exteriores".

"Estas organizaciones comparten los objetivos de los Illuminati, sus métodos de funcionamiento, sus símbolos y su terminología", asegura.

Dice sostiene que no necesitan utilizar el nombre de Illuminati porque "ellos saben quiénes son y lo que están haciendo".

"En los últimos años el Grupo de Bilderberg ha sido expuesto, ya que con internet no es fácil que siga siendo un secreto. Lo venden como si fuera una conferencia aburrida más, pero eso no explica por qué en los últimos 60 años la prensa no ha informado de ello", asegura Dice, quien culpa de ello a los grandes medios.

"¿Cómo no es de interés público que cada año 100 de las personas más poderosas del planeta se reúnan en un hotel rodeados de guardas armados para conversar sin micrófonos sobre cómo quieren influir en el futuro del planeta?".

Dice asegura que los Illuminati "quieren crear un gobierno global de inspiración socialista" y "utilizan a artistas de fama global para promocionar su agenda".

Pese a lo descabelladas que puedan sonar las teorías de Dice sobre los Illuminati o quizás a causa de ello, el escritor estadounidense cuenta con cientos de miles de seguidores en Facebook y YouTube

¿Culpa de Internet? 

Ello viene a confirmar lo que sostiene Jesse Walker, autor del libro The United States of Paranoia ("Los Estados Unidos de la paranoia"), quien considera que "Internet ha sido fundamental para potenciar y propagar el fenómeno de los Illuminati".

"En la actualidad son vinculados con todo tipo de teorías, tanto por grupos de extrema derecha como de extrema izquierda, que los utilizan según les conviene", explica Walker en conversación con BBC Mundo.

 Según Walker, en los últimos años algunos artistas como el rapero Jay Z han incluido guiños a los Illuminati en sus apariciones públicas para divertirse, alimentando las teorías conspirativas que vinculan a numerosas estrellas de la industria del entretenimiento con este grupo.

"Las teorías conspirativas son una parte intrínseca de la psique humana. Somos criaturas que buscamos patrones para dar un sentido al mundo que nos rodea. Si hay lagunas en una historia hemos de buscar explicaciones para ello".

Walker considera que "existen motivos reales para tener miedo o ansiedad, ya que algunas veces las teorías conspirativas han resultado ser ciertas, como en el caso del escándalo de las escuchas de la Agencia Nacional de Seguridad de EE.UU. (NSA, por sus siglas en inglés) o cuando sale a la luz que un político ha estado recibiendo sobornos".

"Así que cuando combinas el miedo con la búsqueda de patrones, surgen teorías conspirativas como la de los Illuminati".

Según Walker, el problema es que "mucha gente no tiene el conocimiento suficiente como para diferenciar lo que es real de lo que no".

Quizás por eso, en la era de Internet, los Illuminati siguen siendo utilizados por aquellos que se niegan a creer la versión oficial de los hechos para explicar todo tipo de eventos.


Fuente:

http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/08/150821_cultura_fenomeno_illuminati_realidad_ficcion_jg

sábado, 22 de agosto de 2015

Robert Conquest, el hombre que le reveló al mundo los horrores de Stalin

Por Stephen Evans

Para quien creció en un país comunista, los libros de Robert Conquest fueron, sin duda, una gran revelación.

En mi caso, dos de mis abuelos eran miembros del Partido, tal y como se le conocía entonces, sin tener siquiera que especificar cuál.

El padre de mi padre se unió poco después de la Revolución Rusa de 1917 y permaneció fiel –es la palabra más adecuada– durante las invasiones de Hungría y Checoslovaquia, impertérrito ante cada revelación y contrarrevolución.

En las cenas familiares en casa de mi abuelo en Bedlinog, Gales, los debates sobre el tema eran intensos e inútiles al mismo tiempo. Era como discutir con el creyente más devoto: cualquier argumento proveniente del Soviet Weekly o del Morning Star era palabra del Evangelio.

 Mi abuelo tenía las obras completas de Stalin en su estantería, no muy desgastadas por la lectura, obviamente. Cuando mi abuela opinaba en la mesa que, seguramente, cometieron algún crimen durante la Unión Soviética, su marido le decía que dejara de decir "esas malditas mentiras".

Mi padre recordaba el alivio que sintió cuando, siendo todavía un joven residente de su pueblo minero, Hitler traicionó a su antiguo aliado e invadió la Unión Soviética en 1941.

En ese entonces su familia temía terminar presa por sus ideas. Pero el Ejército Rojo terminó convirtiéndose en aliado de Gran Bretaña y los comunistas pasaron a ser los mayores defensores de la causa.

De acuerdo con su hijo, mi abuelo, un concejal comunista, recibió raciones adicionales de petróleo para recorrer los valles de Gales en busca de apoyo para la guerra.

Y esta "atmosfera religiosa" continuó también durante la Guerra Fría. Cualquier información poniendo en duda los logros de la Unión Soviética era automáticamente rechazada como "propaganda de la Guerra Fría".

Cuando un disidente importante era encerrado en un hospital mental, la visión al respecto era que debía de estar loco si se le había ocurrido poner en entredicho los méritos del socialismo soviético.

Así que, para aquellos de nosotros que dudábamos de estas afirmaciones, la obra de Robert Conquest, "El Gran Terror: las purgas de Stalin de los años 30", fue un trabajo extraordinario.

Este libro cambió la forma de pensar de algunos y disipó las dudas de otros (las mías incluidas) cuando fue publicado en 1968, año de la invasión soviética de Checoslovaquia, en respuesta a la Primavera de Praga.

En su obra, Conquest exponía los hechos sin adorno, de manera que éstos hablaban por sí solos, explicando con un lenguaje claro todos los detalles sobre las purgas y las ejecuciones.

Algunos soviéticos se burlaron de estos datos –y muchos todavía lo hacen– pero no pudieron encontrar ningún error; Conquest fue muy meticuloso en su investigación.


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José Stalin

-Iosif (José) Vissarionovich Dzhugashvili adoptó el nombre de Stalin, que significa "el hombre de acero".

-Estudió para ser sacerdote, pero abandonó el seminario y no se presentó a los exámenes finales.

-Tras la muerte de Lenin, se promocionó a sí mismo intensamente para convertirse en líder de la Unión Soviética. 

-Durante el Gran Terror o la Gran Purga de Stalin, alrededor de 750.000 personas fueron ejecutadas sumariamente.Stalin jugó un papel decisivo en laderrota de la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial.


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Cuando, finalmente, los archivos soviéticos salieron a la luz, las descripciones de Robert Conquest se mantuvieron intactas. Podía haber un debate en torno a las cifras –el número preciso de víctimas de Stalin– pero no sobre los hechos presentados.

Conquest explicó cómo cientos de miles de personas habían sido asesinadas por la policía secreta soviética en cuestión de meses, entre 1937 y 1938.

Supimos cómo las purgas de oficiales, llevadas a cabo por un paranoico Stalin, eran tan feroces que ponían en peligro al propio Ejército Rojo.

En su libro, Conquest describió cómo, en un sólo día, el 12 de diciembre de 1937, Stalin y su secuaz, Molotov, aprobaron personalmente las sentencias de muerte de 3.167 personas. Y después se fueron al cine.


Los detalles eran irrefutables.

Y entonces, Conquest volvió a hacerlo, con "La Cosecha del dolor: la colectivización soviética y la hambruna de terror", un libro sobre la escasez en Ucrania entre 1932 y 1933, causada por una política agrícola estúpida y vengativa, llevada a cabo por Stalin con un fin absolutamente destructivo.

Conquest documentó lo que pasó en los pueblos. Describió el canibalismo y la inanición.

Durante la preguerra, el periodista galés Gareth Jones viajó por Ucrania y constató la verdad de la hambruna. Publicó varios artículos sobre ello en 1933.

Pero había voces en contra que tenían más poder que él, como la del corresponsal en Moscú del New York Times,Walter Duranty, quien se dedicó a divulgar propaganda a favor de Stalin.

"Las condiciones son malas, pero no hay hambruna", escribió Duranty. Y, en cuanto a la política de Stalin, dijo que "no se puede hacer una tortilla sin romper algunos huevos".

Cuando los libros de Robert Conquest vieron la luz, se hizo evidente que Duranty estaba equivocado y Jones tenía razón.

Había un elemento de fe en torno a la Guerra Fría. Los comunistas desilusionados hablaban de un dios muerto y no hay duda de que los ultra fieles negarían la evidencia incluso aunque la tuvieran delante de sus propios ojos.

Cuando Stalin fue denunciado por Nikita Khrushchev en 1956, mi abuelo sufrió un shock nervioso.
Las obras completas de Stalin fueron escondidas detrás del televisor.

Mi abuelo murió justo cuando la Unión Soviética colapsó. Estaba demasiado confuso en su vejez para darse cuenta de que su dios había muerto. Nunca leyó los libros de Conquest. Los habría juzgado como la más despreciable propaganda de Guerra Fría.

Dicen que el escritor mexicano Octavio Paz opinó que los libros de Conquest "cerraron el debate" en torno al estalinismo. Esto no es cierto. La nostalgia por el monstruo continúa, quizás incluso en la Rusia de hoy en día.

Sin embargo, los libros de Conquest abrieron los ojos de aquellos que tenían la mente abierta. Yo lo sé. Lo recuerdo.

Fuente:




sábado, 8 de agosto de 2015

Los japoneses que niegan los crímenes sexuales de la Segunda Guerra Mundial



70 años después del final de la Segunda Guerra Mundial, las voces revisionistas en Japón son cada vez más fuertes y están empezando a normalizarse, sobre todo en la cuestión de las "mujeres de confort", forzadas a ser esclavas sexuales para los soldados japoneses durante la guerra.

Una de las voces más elocuentes del revisionismo es Toshio Tamogami.

Tamogami es una persona educada, culta y, cuando lo conocí, exquisitamente amable.

El antiguo jefe de gabinete de la fuerza aérea japonesa cree en una versión de la historia que se contradice profundamente con la que tiene el resto del mundo.

Pero es una versión cada vez más popular entre los jóvenes japoneses, cansados de oír que tienen que seguir pidiendo perdón a China y Corea

 El año pasado, Tamogami se presentó a las elecciones a gobernador de Tokio. Acabó cuarto, con 600.000 votos. Y, sorprendentemente, logró casi un 25% de votos entre los jóvenes entre 20 y 30 años.

"Como una nación derrotada, solo enseñamos la historia que nos enseñaron los vencedores", dice.

"Para volver a ser una nación independiente, necesitamos alejarnos de la historia que nos imponen. Debemos recuperar nuestra propia historia, de la que estamos orgullosos".

En la historia "verdadera" del siglo XX de la que habla Tamogami, Japón no fue el agresor, sino el liberador.

Los soldados japoneses lucharon de forma valiente para expulsar a los odiados imperialistas blancos que subyugaron a los pueblos asiáticos durante 200 años.
Es una historia de orgullo, en la que Japón, solo en Asia, fue capaz de vencer a los opresores europeos.

Es también una versión de la historia que no deja espacio para los japoneses que cometieron atrocidades contra otros asiáticos.

 Tamogami cree que Japón no invadió la península de Corea, sino que "invirtió en Corea y también en Taiwán y Manchuria".

La BBC le preguntó sobre la invasión de China en 1937 y la masacre de civiles en la capital, Nanjing.
"Puedo decir que no hubo masacre de Nanjing", dice, defendiendo que "no hubo testigos" que vieran a los soldados japoneses masacrando a civiles chinos.

Es cuando le pregunto sobre el tema de las "mujeres de confort coreanas" que son las más indignantes negaciones de Tamogami.

Dice que se trata de "otra invención". "Si eso es cierto, ¿cuántos soldados tuvieron que ser movilizados para llevarse a esas mujeres a la fuerza? ¿Y esos hombres coreanos simplemente miraban cómo se llevaban a sus mujeres a la fuerza? ¿Eran todos los hombres coreanos unos cobardes?".

Aunque puede que no lo digan en voz alta y tan claramente como Tamogami, es una versión de la historia que creen muchos nacionalistas japoneses.

 A principios de este año, una sesión conjunta del Congreso de Estados Unidos en Washington, el primer ministro Shinzo Abe expresó una gran pena por el sufrimiento causado por Japón durante la II Guerra Mundial.

Abe no niega que hubiese mujeres coreanas sirviendo como "mujeres de confort" cerca de los frentes bélicos en China y en el sureste de Asia.

Pero ha dicho insistentemente que no hay pruebas de que estas mujeres fuesen coaccionadas o que el ejército japonés participase en su reclutamiento y encierro.

Lo que parece decir entre líneas es que estas mujeres eran prostitutas.

Es un área muy turbia. Las chicas de familias pobres han sido vendidas para la prostitución en Japón, Corea y China durante siglos, y la práctica todavía se desarrollaba en las décadas de 1930 y 1940.

Pero esto no absuelve de responsabilidad al ejército japonés.

"Fuimos secuestradas" 

En un valle tranquilo a una hora de Seúl hay una pequeña casa de cuidados llamada la Casa de Compartir.

Es donde algunas de las últimas "mujeres de confort" que han sobrevivido reciben cuidados en su vejez. Aquí solo quedan diez.

Lee Ok Seon es una mujer pequeña, de 88 años, con pelo blanco y grueso, y dentadura postiza. Se ríe cuando intento convencerla de que me hable en chino.

Lee pasó 65 años en China y solo volvió a Corea del Sur hace 15 años.

Lee nació en la ciudad portuaria de Busan, en la punta sur de la moderna Corea del Sur. Su familia era pobre y ella fue enviada a trabajar a la edad de 14 años.

"Tuve que empezar a trabajar como empleada doméstica para una familia. Un día que estaba en la calle, me secuestraron", dice.

Lee dice que dos hombres la agarraron y la pusieron en un tren. "Cuando paramos, me di cuenta de que habíamos cruzado la frontera con China. Fui enviada a un lugar en el que había todavía varias 'mujeres de confort'".

 "Me pregunto por qué nos llamaron así. No fuimos por voluntad propia, fuimos secuestradas. Me obligaron a tener sexo con muchos hombres cada día".

Lee pasó tres años en un burdel cerca de un campo militar japonés en Manchuria. Le pregunté por qué no intentó escapar.

"¡Claro que intenté escapar, varias veces!", exclama. "Me atraparon y me pegaron, una y otra vez".

"La policía militar me preguntaba que por qué quería escapar y yo les decía que porque tenía frío y no tenía comida. Me pegaban otra vez y me decían que hablaba demasiado".

Dice que perdió parte de su capacidad auditiva y algunos dientes debido a esas palizas.

Los revisionistas como Tamogami dicen que las mujeres como Lee Ok Seon han sido preparadas para embellecer sus historias; que son instrumentos del gobierno surcoreano en su intento de humillar a Japón y apretarlo para sacarle dinero.

Es evidente que el gobierno de Corea del Sur utiliza este tema para sus propios fines políticos.

Pero hay muchas más pruebas de que el ejército japonés organizó el sistema de mujeres de confort, también gracias a los hombres japoneses que sirvieron en el ejército imperial japonés en China.


"Es ridículo negarlo"

Masayoshi Matsumoto tiene 93 años y vive con su hija en los límites de Tokio. Tiene una cara agradable y los penetrantes ojos de un hombre mucho más joven.

Cuando tenía 20 años, sirvió como camillero en el noroeste de China.

 "Había seis 'mujeres de confort' para nuestra unidad", me dice.

"Una vez al mes, las analizaba por si habían adquirido enfermedades de transmisión sexual", relata.

"Las mujeres coreanas eran sobre todo para los oficiales", señala. "Así que los soldados normales atacaban los pueblos gritando: '¿Hay buenas chicas aquí?'. Esos soldados robaron, violaron o mataron a los que no les hacían caso".

Las que eran capturadas eran llevadas a la unidad de Matsumoto para servir como "mujeres de confort".

Tras la guerra, Matsumoto se convirtió en sacerdote para intentar reparar sus pecados. Durante décadas, no dijo nada de lo que había visto.

Pero luego, a medida que crecieron las voces de la negación, él se fue llenado de justificada indignación y decidió hablar.

"Es ridículo… Abe habla como si esto fuera algo que él presenció, pero no fue así. Yo sí lo presencié", dice Matsumoto.

"Alguien me dijo que el que no mira atrás y percibe el pasado, repetirá sus errores", agrega.

 "Pero Abe cree que puede borrar cualquier cosa mala que Japón haya hecho en el pasado y pretender que nada ha sucedido. Por eso no puedo perdonarlo".

Matsumoto se sienta en la silla y ríe.

"Un día, la derecha vendrá y me llevará por decir estas cosas", dice, y hace el gesto del cuchillo sobre la garganta con un dedo.

Parece poco probable, pero Matsumoto y todos los supervivientes tienen ahora 80 o 90 años.

Pronto se habrán ido, mientras que las voces de la negación crecen y se hacen más audibles.


Fuente:

http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/08/150804_japon_negacionistas_crimenes_sexuales_segunda_guerra_mundial_ac

jueves, 6 de agosto de 2015

¿Era necesario lanzar la bomba atómica contra Hiroshima?


Por Arturo Wallace

Nadie había tomado nunca antes una decisión así. Hasta el momento ninguna otra persona lo ha hecho. Y nadie más ha tenido que convivir con semejantes consecuencias.

Pero ordenar transformar a toda una ciudad en una sucursal del infierno y en el proceso acabar con la vida de 140.000 seres humanos –en su inmensa mayoría civiles, muchos luego de terribles padecimientos– no puede ser fácil.

Eso fue sin embargo lo que ocurrió después de que Harry S. Truman autorizó el lanzamiento de una bomba atómica sobre la localidad japonesa de Hiroshima, un 6 de agosto de hace ya 70 años.

"La usamos para acortar la agonía de la guerra, para salvar las vidas de miles y miles de jóvenes estadounidenses", se justificó el presidente estadounidense tres días después, en un mensaje transmitido el día del lanzamiento de una segunda bomba sobre la ciudad de Nagasaki.

Y pocos después, el 15 de agosto de 1945, Japón finalmente anunció la rendición incondicional que desde hacía tiempo se le venía exigiendo.

Terminaba así la Segunda Guerra Mundial.

Y empezaba un debate que todavía no ha terminado.

 Efectivamente, muchos todavía consideran que la relativamente rápida rendición japonesa valida la decisión de Truman de recurrir a las armas nucleares.

Para ese entonces, los bombardeos de la fuerza aérea estadounidense ya habían causado más muertos que los que eventualmente provocarían los dos artefactos nucleares. Y Japón no se rendía.

Y la alternativa –una invasión acompañada por un bloqueo naval– muy probablemente hubiera tenido un costo todavía mucho mayor en vidas humanas, para ambos bandos.

Otros, sin embargo, jamás considerarán justificable el uso de armas o estrategias que no discriminan entre combatientes y civiles, y no falta quien considere que lo de Hiroshima fue un crimen de guerra.

Pero además, incluso en 1945, muchos estaban convencidos de que una rendición japonesa se podía obtener sin recurrir a las armas nucleares.

 "Una pequeña concesión"

"Los japoneses estaban listos para rendirse y no hacía falta golpearlos con esa cosa horrible", diría por ejemplo, años después, Dwigth Eisenhower, en aquel entonces máximo comandante de las fuerzas aliadas en Europa y eventual sucesor de Truman en la Casa Blanca.

Y numerosos académicos –como Mark Selden, profesor de la Universidad de Cornell y editor de The Asia-Pacific Journal– han llegado a la conclusión de que las bombas no fueron tampoco el factor determinante para que Tokio se rindiera.

"Los japoneses ya habían sufrido la destrucción de ciudad, tras ciudad, tras ciudad, con la pérdida de aproximadamente medio millón de vidas, por causa de los bombardeos estadounidenses. Y no habían parpadeado", reconoció Selden.

"Pero era porque estaban queriendo obtener una pequeña concesión de Estados Unidos, que exigía una rendición incondicional: la protección del emperador", le explicó a BBC Mundo.

Según Selden, antes de la detonación de Hiroshima, Japón ya estaba buscando desesperadamente un camino hacia la rendición y para ello había buscado incluso la intermediación de la Unión Soviética, con la que había suscrito un tratado de neutralidad años antes.

Pero, para el académico, los soviéticos no estaban realmente interesados en ayudar a la negociación, pues les ataría más la idea de sumarse al conflicto para hacerse con nuevos territorios y obtener otras ventajas.

Y según Tsuyoshi Hasegawa, profesor del departamento de historia de la Universidad de California en Santa Bárbara, fue precisamente la posibilidad de un involucramiento soviético lo que terminó de decidir a Truman por el uso de la bomba.


Aliados Incómodos 


"La entrada de la URSS habría acelerado el fin de la guerra. Pero EE.UU. ya había empezado a entrar en conflicto con los soviéticos en Europa del este, por lo que había preocupaciones", le dijo Hasegawa a BBC Mundo.

"Es decir, Truman tenía un dilema. Y la bomba resolvió ese dilema".

 "En otras palabras, la principal razón para usar la bomba fue forzar a los líderes japoneses a que se rindieran antes de que los soviéticos entraran a la guerra. Las dos cosas están muy conectadas", explicó.

Y tanto él como su colega de Cornell coinciden en que fue precisamente la decisión de Moscú de sumarse al conflicto contra los japoneses, dos días después de Hiroshima, lo que terminó de forzar la rendición nipona.

"Yo creo que es útil pensar en el lanzamiento de la bomba como el primer gran momento de lo que muchos llaman o les gusta llamar 'la Guerra Fría'", dijo Selden, quien cree que Washington también veía la bomba como una forma de mandarles un mensaje a los soviéticos.

"Y vista desde Tokio, desde el palacio imperial, la idea de tener a los rusos a cargo, en lugar de a los estadounidenses, debe haber parecido tremendamente poco atractiva", le explicó a BBC Mundo.


El peso de la opinión pública

Para muchos, la sensación de que la bomba tenía mucho de mensaje para la URSS se amplificaría cuando, después de la rendición EE.UU., no tuvo problemas en permitir lo que tanto había pedido Japón: conservar en el trono al emperador Hiroito.

¿Por qué no hacerlo antes si, como opina Hasegawa, esto habría podido acelerar el final del enfrentamiento?

Efectivamente, según el académico japonés, si Truman quería terminar la guerra cuanto antes y sin usar la bomba atómica, tenía dos opciones.

"Uno, podía haber invitado a Stalin a suscribir la declaración de Postdam [que exigía la rendición de Japón] . Dos, podía haberle dado a los japoneses la señal de que EE.UU. estaba dispuesto a preservar el sistema imperial. Pero no hizo ninguna de las dos", le dijo a BBC Mundo.

Y, para él, el sentimiento antijaponés que predominaba en EE.UU. luego del ataque a Pearl Harbor puede ayudar a entender por qué nunca hizo llegar ese mensaje.

"Los japoneses empezaron la guerra desde el aire en Pearl Harbor. Ahora les hemos devuelto ese golpe multiplicado", fue de hecho una de las primeras cosas que dijo Truman en el mensaje en el que informó al mundo del ataque contra Hiroshima.

 La usamos contra aquellos que nos atacaron sin advertencia en Pearl Harbor, en contra de aquellos que han matado de hambre, golpeado y ejecutado prisioneros de guerra estadounidenses, en contra de aquellos que han abandonado cualquier pretensión de obedecer las leyes internacionales de la guerra", insistiría en su mensaje del día del ataque nuclear contra Nagasaki.

Y aunque hay otros que piensan que la bomba también fue detonada para justificar los miles de millones de dólares invertidos en el proyecto Manhattan o para permitir su perfeccionamiento, Selden no le da mucho peso a esos argumentos.

"Puede que haya sido un factor, pero no le doy mucho énfasis porque la lógica de usar la bomba para terminar la guerra y la lógica de usar la bomba para enviarle un mensaje a los soviéticos es muy, muy poderosa. No necesita de eso", le dijo a BBC Mundo.


Por otro lado, también hay historiadores que disputan la aserción de que Japón estaba listo a rendirse y que EE.UU. lo sabía.
"Los japoneses no veían su situación como catastróficamente desesperada. Tampoco estaban buscando cómo rendirse, sino intentando una salida negociada a la guerra que preservara el viejo orden en Japón, no nada más la figura del emperador", escribió, por ejemplo, Richard B. Frank en un ensayo publicado en ocasión del 60 aniversario de Hiroshima.
Y, según Frank, gracias a las intercepciones radiales los líderes estadounidenses también sabían que la paz todavía no estaba al alcance de la mano y que Japón todavía tenía que ser golpeado con fuerza para que se rindiera.


Lo que pudo ser 

En cualquier caso, Japón nunca se rindió. Y ni los gobiernos, ni los militares, actúan basados en intenciones.

Y tanto Hasegawa como Selden coinciden en que, habiendo desarrollado la bomba, era muy difícil que EE.UU. no la terminara utilizando durante la guerra.

 "Las reticencias morales habían sido superadas incluso antes de la bomba atómica, así que pasar de las bombas incendiarias a las bombas atómicas fue una decisión relativamente fácil porque es nada más un asunto de escala: es hacer con una bomba lo que antes hacían 300 bombarderos B29", explica Hasegawa.

Y esa es también la razón por la que Selden critica el uso de la bomba atómica, que para él no fue sino una extensión del uso de bombas incendiarias "en 64 ciudades japonesas, con pérdidas inmensas de vidas humanas".

"El argumento no es que Estados Unidos inventó esa forma de hacer la guerra. De hecho, creo que los japoneses y los alemanes fueron los primeros, luego los británicos los siguieron y los estadounidenses a ellos", le dijo a BBC Mundo.

 "Y puedo apreciar el otro lado del argumento, que los militares tiene como prioridad proteger a sus propios soldados y terminar la guerra. No es algo irrelevante", explicó.

De hecho, eso puede explicar que según el comandante del Enola Gay, el avión que dejó caer la bomba sobre Hiroshima, las primeras palabras de su copiloto no fueron "¡Dios mío, qué hemos hecho!", como quiere la leyenda, sino "¡Dios mío, miren a esa hija de p…!".

Selden, sin embargo, también lamenta profundamente lo que considera es el mayor legado de Hiroshima: "Ese fue el inicio de lo que se convertiría en una forma muy estadounidense de guerrear en el período de post-guerra: el bombardeo de civiles, al tiempo que se lo niega", le dijo a BBC Mundo.

Y tal vez, por eso, más útil que preguntarse si el uso de la bomba atómica de Hiroshima era necesario o no, o evitable o no, su aniversario debería servir para reflexionar sobre las formas en las que, todavía hoy, se hace la guerra. En el que todavía hay guerra.


Fuente:

 http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/08/150805_hiroshima_bomba_atomica_aniversario_razones_aw

domingo, 2 de agosto de 2015

Otras colecciones... de nuevo

Estoy revisando información para ver si puedo poner algunas otras colecciones en el blog.

Los datos ya los tengo en su mayor parte y tendría que completar con lo faltante que busque y encuentre.

Estoy planeando en conseguirme otra computadora y así poder trabajar con más libertad mientras tenga algo más de tiempo libre.

Después me despediría de poner listados y escribiría otros temas que planeo hacer aparte de colocar ocasionalmente algunos interesantes artículos de la BBC con su permiso (se lo pedí hace un tiempo).


viernes, 31 de julio de 2015

¿Cuán saludable es hacer deporte sólo una vez a la semana?

La cita está anotada en la agenda de muchos como algo inamovible. Para unos es el partido de fútbol con los amigos, para otros es el paseo en bicicleta por el campo o la vuelta al parque trotando.

Es el día de la semana dedicado a hacer algo de ejercicio.

Pero, ¿qué tan saludable es practicar deporte solo una vez por semana?

"No es adecuado. Lo recomendables es practicar deporte tres veces por semana para que el cuerpo esté habituado a realizar un ejercicio", le dijo a BBC Mundo Pablo Celis, vicepresidente de la Federación Española de Entrenadores Personales, Feepyf.

 Sin embargo, un día es mejor que nada y en ese caso la recomendación es realizar ejercicios de poca intensidad como caminar o dar un paseo en bicicleta para evitar que el cuerpo sufra los efectos a largo plazo", añadió.

En BBC Mundo quisimos saber cuáles son las mejores maneras de optimizar ese poco tiempo que tienen muchas personas para el deporte.

 Acondicionamiento

Una de las principales razones para no recomendar la práctica deportiva una vez a la semana, es que el cuerpo necesita acondicionarse para la actividad física.

"No se trata de un asunto muscular, sino de las articulaciones. Muchas veces los deportes que se hacen una vez por semana exigen mucho al cuerpo sin que se realice una preparación adecuada", dijo Celis.

Y un ejemplo podrían ser los futbolistas ocasionales.

Mientras un jugador profesional realiza una rutina de calentamiento previa a cada juego de aproximadamente 30 minutos, los que se reúnen a "pelotear" con los amigos muchas veces prefieren jugar directamente que dedicarle tanto tiempo a calentar.


"Por eso es que después de diez años de esta práctica, comienzan los dolores en las articulaciones, en los huesos, porque el cuerpo se resiente después de tanta intensidad sin tener una base para hacer ejercicio", anotó el entrenador español.

Un error común, aseguró Celis, es que se puede caer en la trampa de querer compensar el ejercicio que no se hace en la semana estirando la actividad física de un solo día.

"Lo recomendable siempre es hacer un ejercicio que tenga una exigencia del 60% de tu capacidad física. Muchos lo llevan a una intensidad del 80%, sin estar preparados para hacerlo y es allí donde comienzan a verse las lesiones".

Caminar, el mejor ejercicio

"El hombre está hecho para caminar. Por eso, el consejo es buscar la forma de darse espacios para ello y de ese modo crear la base de una buena condición física", dijo Celis.

Por eso los expertos recomiendan tener en cuenta que hay actividades diarias que pueden hacerse caminando y que son ideales para compensar la falta de tiempo para el ejercicio.

"Bajarse dos paradas antes del bus o del metro cuando se está camino al trabajo, no utilizar el carro, subir las escaleras en vez del ascensor todos los días. Lo importante es que el cuerpo se mueva, no dejarlo quieto", dijo.

Y si llegado el caso ninguno de los anteriores ejemplos funciona, el principal consejo a tener en cuenta es que, ante cualquier actividad física que se haga una sola vez por la semana, lo fundamental es la calistenia.

"Hay deportes como el tenis o el paddle, que son muy populares, que aunque no tengan una gran exigencia cardiovascular, lo cierto es que sí requieren una adecuación previa para practicarlos", dijo Celis.

Veinte minutos de intensidad

Pero la falta de tiempo de las personas en las grandes ciudades ha sido aprovechada por algunos gimnasios para ofrecer sesiones que duran solo 20 minutos, pero con mucha "intensidad".

"Es igual de peligroso que hacerlo en un día. A largo plazo, esa intensidad cobrará factura en el cuerpo, a pesar de que se noten los resultados esperados como resistencia o menos peso en el corto plazo", señaló Celis.

 Y el consejo que se repite, no solo del representante de la Feepyf, sino de otros médicos deportólogos es que lo mímino que se recomienda como una práctica deportiva adecuada son tres veces por semana y con una duración de una hora -se pueden dividir dos sesiones de 30 minutos.

"Esto garantiza que el cuerpo se adecúa a las exigencias que trae una actividad física como correr, trotar o jugar fútbol", concluyó Celis.

Y añadió: "Y si no hay tiempo, siempre quedará caminar como la mejor opción".


Fuente:

http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/07/150727_deportes_salud_ejercicios_una_vez_por_semana_amv

sábado, 25 de julio de 2015

La injustificada moda de la dieta sin gluten

Millones de personas alrededor del mundo están renunciando al gluten. El autor William Kremer es uno de ellos. Y tiene sus razones para haber dejado de comprar el pan y los pasteles tradicionales. Pero no está seguro de por qué lo hacen los demás, como escribe a continuación. 

Esta es la manera en la que liberas tu vida del gluten. Primero, retiras el pan, la harina y los cereales de trigo del desayuno. Tiras frascos abiertos de mermelada y tarrinas de margarina por si tuviesen migas.

Millones de personas están haciendo todo esto y probablemente mucho más a medida que van convirtiendo sus cuerpos en zonas libres de gluten.

Alrededor de 70 millones de estadounidenses -el 29% de la población adulta- aseguran que están tratando de cortar el consumo de gluten, según la empresa de investigación de mercados NDP.

En Reino Unido, por ejemplo, el 60% de los adultos han comprado un producto sin gluten, de acuerdo a los datos de la encuestadora aYouGov, y un 10% de los hogares tienen algún miembro que piensa que el gluten es malo para la salud.

Uno de estos 2,6 millones de hogares es el mío. En febrero, Sam, mi hijo de 21 meses fue diagnosticado de celiaquía.

Dificultades para procesar el gluten

Los seres humanos generalmente tienen mucho que agradecerle al gluten. Convierte el pan en un producto más suave y esponjoso al hacer que la masa se eleve durante la cocción.

Pero es la única de las proteínas que no puede ser descompuesta por completo por el cuerpo humano y convertida en aminoácidos.

 Lo más que podemos hacer es dividirla en cadenas de ácidos llamados péptidos.

Estos simplemente pasan a través del cuerpo de la mayoría de la gente, pero los celíacos están genéticamente predispuestos a alertar sobre ellos al sistema inmunológico, el cual cree que está siendo atacado por microbios.

Una guerra comienza, y hay daños colaterales: una reducción de las vellosidades, filamentos con forma de finos dedos que recubren el intestino delgado y absorben los nutrientes hacia el flujo sanguíneo.

A medida que se atrofian, su superficie disminuye y no pueden hacer su trabajo apropiadamente.

La enfermedad celiaca es bastante común. Afecta a alrededor del 1% de las personas del mundo desarrollado, pero no es suficiente para explicar la creciente popularidad de la dieta sin gluten.

 Según la empresa de estudios de mercado Mintel, el 7% de los adultos de Reino Unido evitan el gluten a causa de una alergia o una intolerancia (estrictamente hablando, la enfermedad celiaca no es ninguna de las dos cosas), y más de un 8% lo evitan como parte de "un estilo de vida saludable".

Dejar el gluten, ¿una moda?

Este punto de vista, según el cual el gluten no es sólo malo para celiacos como Sam sino para todo el mundo, es apoyado por una corriente de blogueros, nutricionistas que venden best sellers y famosos. Un informe de Mintel valora en casi US$9.000 millones el mercado estadounidense de productos sin gluten.

Un vistazo a las búsquedas en Internet en los últimos años sugiere que el aumento de interés en las dietas sin gluten tiene poco que ver con una creciente conciencia de la enfermedad celíaca, y mucho que ver con la popularidad de las dietas "paleo": el movimiento alimenticio que busca que la humanidad vuelva a la Edad de Piedra, al menos en cuanto a la dieta se refiere.

La existencia de la sensibilidad al gluten sigue en discusión, pero el doctor Alessio Fasano, director del Centro de Investigación Celíaca en Estados Unidos, es un firme creyente.

 En 1993, Fasano asumió como director de gastroenterología pediátrica en la Universidad de la Escuela de Medicina de Maryland. Era un joven médico procedente de Nápoles, Italia, donde había visto al menos 20 ó 30 niños a la semana con trastorno celíaco.

En Estados Unidos era otra historia. "Pasaban los días, las semanas, los meses, y no veía un solo caso de celiaquía. Ni uno", recuerda. Posteriormente averiguó que era una cuestión de mal diagnóstico.
Aunque sus colegas eran escépticos, puso en marcha un gran estudio epidemiológico con 13.000 personas que ayudó a cambiar las cifras: de una prevalencia calculada en una de cada 10.000 personas afectadas por la enfermedad, pasó a una de cada 133. Su clínica trata actualmente a más de 1.000 pacientes al año.

A diferencia de la alergia al trigo y la celiaquía, la sensibilidad al gluten no tiene una serie de biomarcadores conocidos, es decir, los médicos no pueden saber si un paciente la sufre con un examen (hay una prueba de sangre pero no aporta resultados precisos para muchos pacientes).

Así que sólo se puede diagnosticar eliminando otros trastornos y después probando una dieta sin gluten.

Aunque el gluten no tiene valor nutritivo en sí mismo, hacer un cambio radical en la dieta sin la supervisión de un especialista es una mala idea, insiste Fasano.

Diferencias en torno al gluten

41% de los adultos de EE.UU. cree que una dieta sin gluten es buena para todos pero...
44% dice que es una moda pasajera
  • US$8.800 millones: valor del mercado de los productos sin gluten en EE.UU. en 2014
  • US$14.200 millones: valor previsto para 2017

"Dejar de ingerir gluten te priva de muchos elementos clave en la dieta, como vitaminas y fibras que necesitan ser compensadas para mantener una nutrición equilibrada", sostiene.

 Difícil diagnóstico

Parte de la controversia en torno a la sensibilidad al gluten nace de la dificultad para distinguir los beneficios que cualquiera puede experimentar al adoptar una dieta sin gluten del efecto placebo (el poder de las expectativas del paciente de que el tratamiento conducirá a la cura).

La falta de biomarcadores físicos para la sensibilidad al gluten también significa que es difícil saber cuántas personas están afectadas.

El cálculo de Fasano, al cual ha llegado estudiando el historial de los pacientes, es del 6%, una cifra más alta que el 1% de celíacos.

Pero con un 29% de adultos estadounidenses que intentan evitar el gluten, hay un 22% -53 millones de personas- que no están en el espectro de sufrir enfermedades relacionadas con el gluten pero que aun así dicen que quieren eliminarlo de su dieta.

En 2013, se pidieron 200 millones de comidas sin gluten en los restaurantes, según datos del NPD.

"Nos hemos estado rompiendo la cabeza para entender este fenómeno social", explica Fasano.

 "Empezamos esta cruzada, por decirlo así, para sensibilizar a la comunidad estadounidense sobre la existencia de la celiaquía. No nos dimos cuenta de que este péndulo se iba a descontrolar e iba a ir hasta el otro extremo".

Cuando le pregunto si adoptar una dieta sin gluten puede ayudar a alguien a perder peso, Fasano se ríe.
"Si empiezas una dieta sin gluten, y tomas o comes sustitutos como cerveza sin gluten, o pasta, galletas, etc., lo que harás será subir de peso. Una galleta común tiene 70 calorías. La misma galleta, sin gluten, puede subir hasta 210 calorías.

"Tienes que sustituir el gluten con algo que haga que esa galleta sea comestible, por lo que la cargas con grasas y azúcares. Toma en cuenta esto: un gramo de proteína contiene cuatro calorías; un gramo de grasa, nueve".

Pero, añade, puede ser posible perder peso con una dieta sin gluten si se eligen productos naturales como pescado fresco, carne, verduras y fruta.

Académicos enfrentados

Dos libros muy populares –Wheat Belly (Panza de trigo) de William Davis, y Grain Brain (Mente de granos) de David Perlmutter- han sido especialmente importantes a la hora de alertar a los estadounidenses sanos sobre los "peligros" del trigo y el gluten.

Ambos libros hacen referencia a la investigación de Fasano, pero el experto dice que están llenos de exageraciones y generalizaciones ("El gluten y los carbohidratos están destruyendo tu cerebro", se lee en la contraportada del libro de Perlmutter).

Frustrado por esta cobertura sensacionalista, Fasano publicó su propio libro el año pasado: Gluten Freedom (Libertad del gluten), escrito con Susie Flaherty.

Dice que comer gluten no supone ningún riesgo para las personas que están fuera del espectro de enfermedades relacionadas con este elemento, y la mayoría de los expertos está de acuerdo con él.

"Cuando tenemos algo como el gluten, es muy importante dejar que la ciencia sea lenta y humilde", dice otro experto en la materia, Alan Levinovitz.

Académico especializado en religión y literatura, puede parecer extraño que Levinovitz se haya involucrado en el debate sobre el gluten.

Pero dice que ve la moda contra el gluten como una combinación entre los poderosos mitos de un paraíso pasado con una actitud anticorporativa hacia la industria alimentaria.

En su nuevo libro, The Gluten Lie (La mentira del gluten), Levinovitz señala que no es la primera vez que un tratamiento para celíacos se pone de moda. Ya ocurrió en las décadas de 1920 y 1930.

Muchos de los famosos que han abandonado el gluten -una lista que incluye a Gwyneth Paltrow, Miley Cyrus y Victoria Beckham- dicen que no han eliminado el gluten de sus dietas por diversión, sino porque tienen intolerancia, algo que usualmente se detecta con la ayuda de un nutricionista o un gurú de la salud.

En su libro, Levinovitz habla también del efecto "nocebo": la idea de que creer que algo te puede hacer daño genera de verdad efectos negativos.

¿Puede ser que una gran parte de EE.UU. se encuentre bajo lo que los médicos llaman una "enfermedad masiva sociogénica" cuando se trata del gluten?

A la gente no le gusta que le digan que su enfermedad está sólo en su mente.

 Una decisión arriesgada

Levinovitz sabía que iba a recibir fuertes críticas por su libro, pero le impactó la cantidad de mensajes cargados de odio que recibió.

"Si le dices a alguien, 'Oye, los científicos acaban de descubrir que Plutón no es un planeta', a nadie le importa. Sólo dicen '¡oh! ¿es un meteorito? ¡Genial!'". Pero, añade, hablarle a la gente sobre mitos de la comida es como atacar su identidad.

"Es aterrador pensar que podemos no entendernos a nosotros mismos. Que podemos estar equivocados sobre nuestros cuerpos y sobre los efectos de lo que ponemos en ellos.

"Mirando hacia atrás, ojalá mi tono hubiera sido menos burlón, un poco más sensible".

Pero Levinovitz cree firmemente que la moda del sin gluten no está libre de peligros.

Muchos pacientes que lidian con desórdenes alimentarios, sostiene, empezaron su declive con dietas de exclusión.

 Hay pruebas que sugieren que una ansiedad extrema sobre lo que comemos puede conducir a síntomas que no son diferentes a aquellos de la sensibilidad hacia el gluten.

Pero al menos ya no es un tema tabú o desconocido.

Según crece, mi pequeño se beneficiará de un abanico y una calidad sin precedentes de productos alimentarios para su condición.

Es también fantástico que cuando dices en cafés y restaurantes que el niño no come gluten, la gente sabe de qué estás hablando.


Fuente:

http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/07/150718_salud_gluten_dieta_moda_celiacos_finde_jm

miércoles, 22 de julio de 2015

Los rasgos faciales que hacen que te juzguen en un segundo

Por David Robson


Imagínate que creciste con gemelo no idéntico. Los dos fueron criados de la misma manera, los dos tienen el mismo coeficiente intelectual, la misma educación, los mismos intereses. Los dos son gregarios, igualmente aventureros, igualmente interesantes. Los dos van al mismo gimnasio y comen lo mismo.

Espiritual y mentalmente, el uno es el doble del otro. Sólo hay una pequeña diferencia: sus rostros.

Quizás uno tiene esa mirada amplia y ese flequillo de bebé. Quizás el otro tiene pómulos más pronunciados y un ceño más rudo, algunos diría que más estilo Neanderthal.

Con los años, ¿cómo crees que evolucionarían sus vidas? ¿Seguirían los mismos caminos o sus sutiles diferencias en apariencia los llevarían por caminos diferentes?

Tristemente, la respuesta correcta es la segunda.


Decisiones racionales sobre señales superficiales

Pocas fracciones de segundos después de posar su mirada en ti, los demás habrán decidido si eres competente y confiable, si eres un líder o un seguidor. Y todos esos prejuicios pueden dar forma a los eventos fundamentales de tu vida, determinándolo todo, desde tus amistades hasta tu balance bancario.

"Aunque nos gusta creer que tomamos decisiones de forma racional, con frecuencia nos desvían las señales superficiales", dice Christopher Olivola, del Carnegie Mellon University.

"Las apariencias son señales particularmente superficiales, y sin embargo muy fuertes".

 En el pasado, esta tendencia a juzgar por el rostro (Olivola y sus colegas lo llaman "face-ism" en inglés, algo que podría traducirse libremente como "carismo") se consideraba un hecho desafortunado de la vida.

Pero mientras más entendemos su ubicua influencia, más comenzamos a preguntarnos si debería ser tratada como cualquier otro prejuicio. Si es así, podría ser hora de actuar.

Dada nuestra obsesión con la cultura de las celebridades, la belleza física podría parecer la mayor fuente de "carismo".

Ya en los años 90 el economista Daniel Hamermesh había encontrado que las personas más atractivas pueden ganar entre un 10 y un 12% más, en profesiones tan diversas como jugador de fútbol americano, abogado y hasta economista.

"Lo que asusta", dice hoy en día. De hecho, una de las pocas excepciones que encontró fueron los ladrones armados. "Si te puede forzar a darle tu dinero con miedo, no necesita usar la violencia.

Pero, de hecho, el atractivo físico puede no significar un pase dorado para los ciudadanos comunes y corrientes. Una mujer que se considere más bonita que el promedio, por ejemplo, puede encontrar más difícil encontrar un empleo de alto nivel si quienes la entrevistan creen que su belleza mina su credibilidad.

En cualquier caso, nuestra preocupación con la belleza puede habernos llevado a descuidar muchas otras formas de prejuicio facial, como concluyó Alexander Todorov –colega de Olivola- en la Universidad de Princeton hace 10 años.

Todorov le pidió a un grupo de participantes que miraran fotos de políticos estadounidenses que competían por una curul en el Congreso y en el Senado por un segundo y que juzgaran cuán "competentes" parecían usando una escala numérica.

Incluso cuando tomó en cuenta otros factores, como la edad y el atractivo físico, la decisión instantánea de los participantes predecía con un 70% de precisión quién ganaría la elección.

Estudios más recientes que examinan cómo la apariencia facial se refleja en el éxito –independientemente del atractivo sexual- han arrojado resultados similares.

Mientras más dominante pareces, más probabilidades tienes de que te contraten como ejecutivo de alto nivel.

En el ejército, entretanto, los científicos le han pedido a personas que juzguen el rostro de los cadetes en términos de su capacidad percibida para dominar. Aquellos con los índices más altos tuvieron más probabilidades de escalar posiciones más adelante.

Se cree en particular que la honestidad se refleja en el rostro. Cuando a un grupo de participantes en un experimento se les da un número de fotos, la mayoría tiende a estar de acuerdo en quién se ve más confiable, y las probabilidades de que accedan a prestarle dinero son más altas.

En un tribunal, tener un rostro inocente puede significar tu boleto de salida de prisión. Dada la misma evidencia, la gente que se ve más confiable tiene menores probabilidades de ser hallada culpable, de acuerdo con un estudio.

Es cierto que todo esto se centra en reportes subjetivos. ¿Cómo sabemos qué hace un rostro honesto, competente o dominante?


 La imagen ideal

Una posibilidad es que simplemente estemos respondiendo a expresiones faciales: una sonrisa bonachona, un ceño fruncido. No hay duda de que eso hace una diferencia.

Aun así, la evidencia sugiere que también leemos otras señales, más permanentes.
Por ejemplo, Olivola y Todorov han utilizado fotos cuidadosamente diseñadas por computadora con expresiones neutrales para usarlas como control frente al resto de factores.

A base de pedirle a sujetos que las evalúen y de comparar los resultados de muchas fotos diferentes, el equipo ha podido crear una especie de imagen ideal que captura las características sutiles señaladas por cada rasgo.

La foto resultante sugiere que reaccionamos a pequeñas diferencias en la cara, desde la forma de las cejas hasta la estructura ósea.

Pruébalo tú mismo. Mira las fotos abajo y decide si se ven particularmente competentes, extrovertidas o confiables.

Quizás quieras pensar que nunca serás tan superficial, pero el hecho es que cuando conoces a alguien, espontáneamente lo evalúas.

De hecho, Todorov ha demostrado que sólo se necesitan 40 milisegundos para formarse una impresión de la personalidad de alguien. Eso equivale casi a un pestañeo.

Aun más, parece que se trata de un hábito de por vida: incluso los niños de 3 y 4 años deciden quién se ve "malvado" o "bueno" basados únicamente en apariencias.

Estos juicios podrían no ser preocupantes si fueran más precisos. Y, de hecho, contienen una pequeña dosis de verdad.

Jean-Francois Bonnefon, del CNRS de Francia, y sus colegas le pidieron a unos voluntarios que jugaran un juego económico, en el que se les daba unos pocos euros y tenían que decidir si invertían o no en otro jugador, quien podía decidir si se quedaba con el dinero (la opción deshonesta) o lo compartía (la opción honesta).

Basados en una sola foto, los participantes lograron predecir el comportamiento de su competidor ligeramente mejor que usando sólo el azar.

Esto crea algunas preguntas evolutivas interesantes, dice. "Es difícil entender por qué algunos tenemos una señal en nuestra cara que dice 'no confíes en mí'", explica.

¿Engaña la apariencia?

En términos prácticos, sin embargo, nuestra precisión es tan mala, que probablemente hace más daño que bien. "La gente le da mucho peso a las apariencias y olvidan lo que ya saben", dice Olivola.

En juegos que miden la confianza y honestidad, por ejemplo, los participantes están dispuestos a confiar en alguien con un rostro inocente, incluso cuando hay evidencia tangible de que ha hecho trampa anteriormente.

No es difícil ver cómo este tipo de primeras impresiones rápidas pueden llevarte a ti y a tu gemelo imaginario por trayectorias diferentes.

 Sea que estés entrando a una fiesta, conociendo a tus futuros parientes políticos, tomando parte en una entrevista de trabajo o solicitando un crédito bancario, tu apariencia podría estar decidiendo tu destino.

Es un asunto espinoso en el mundo hiper-conectado de hoy, dice Olivola. "Hoy en día, con los perfiles online, podemos formarnos impresiones antes de hablar con alguien, incluso antes de que conozcamos a la persona", dice.

Supongamos que estás por contratar a un nuevo asistente. Es posible que tengas toda la intención de revisar los currículos objetivamente, pero una vez que una foto ha plantado una semilla de parcialidad en tu cabeza, podría ser muy tarde.

"Puede cambiar la manera en que interpretamos la información subsiguiente", dice el especialista.
Bonnefon está de acuerdo. "Probablemente es imposible entrenar a las personas para que no se hagan impresiones. Es un comportamiento automático", afirma.

Dadas estas preocupaciones, Olivola y Todorov escribieron un ensayo recientemente en el que argumentan que los psicólogos deben empezar a investigar las maneras de combatir el "carismo".
"Si una decisión es importante, yo trataría de estructurar la información de manera que los rostros entren al final del proceso de decisión", dice Todorov.

"Cuando entrevistamos a estudiantes para el proceso de admisión a la universidad, sé si querría trabajar con ellos incluso antes de conocerlos. La información más importante es su desempeño previo y sus cartas de referencia".

Olivola llega a sugerir que se entreviste a los candidatos detrás de una pantalla, aunque concede que puede no tratarse de una solución realista.

Sin embargo, muchas orquestas profesionales han encontrado que las audiciones a ciegas pueden reducir la influencia de otros prejuicios. Un estudio concluyó que mejoran significativamente las oportunidades de las mujeres, por ejemplo.

Como Hamermesh argumenta en su libro Beauty Pays ("La belleza paga"), el prejuicio basado en apariencias podría ser un asunto legal, si puedes demostrar que no estás ganando tanto dinero como tu colega más atractivo.

Crear e implementar nuevas leyes cuesta dinero, no obstante, y él no está seguro de que esto amerite invertir recursos, cuando hay otros problemas más acuciantes.

"La cuestión es: ¿querríamos usar el dinero público protegiendo a las personas que se ven mal cuando otros grupos ameritan más atención?", se pregunta.

Ciertamente, nadie está diciendo que el "carismo" debería eclipsar nuestros esfuerzos por combatir otra clase de prejuicios, como el sexismo o el racismo (aunque es posible que aquel inflame estos, cuando se sobreponen).

Sea que queramos que estos asuntos se debatan en los tribunales o no, al menos deberíamos tomarnos el tiempo de reconocer nuestra superficialidad.

A diferencia de lo que ocurre con la mayoría de los prejuicios, somos tanto las víctimas como los victimarios: todos hemos juzgado a alguien en forma injusta, basándonos en su apariencia y, como contrapartida, todos hemos sido juzgados en algún momento.

Y esa es una fea verdad que vale la pena afrontar.


Fuente:

 http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/07/150720_vert_fut_rasgos_faciales_ch 



sábado, 18 de julio de 2015

Desconcertantes, Ignorantes y otros temas

-Lo han criticado y siguen criticando hasta el cansancio por sus idiotas comentarios, ha perdido varios contratos pero los norteamericanos republicanos son tan desconcertantes que han elevado a Donald Trump al primer lugar en sus preferencias.

Un tipo que no sabe manejar sus negocios ni tampoco controlar su bocota no merece ser candidato y mucho menos llegar a ser presidente de Estados Unidos ni de nada... ni de su barrio.


-Otro ataque de un pistolero y ahora contra una base militar en Chattanooga, Tennesse.

Columbine, Virginia Tech y un largo etcétera de tragedias han ocurrido pero de control de armas no les hablen a los gringos que continúan aferrados a ideas del siglo XVIII ni a los otros porque los lobbies de armas no quieren perder su gran negocio.

Es una bofetada a la dignidad el derrame hipócrita de tantas lágrimas de cocodrilo y, sin embargo, no hacer casi nada contra algo que se repite una y otra vez.


-Una razón más como el ciberacoso para seguir detestando al Facebook

En esa Egocentrolandia plagada de biografías y detalles que nos importan un rábano pues ahí no nos verán ni en sueños.

Sin olvidarnos de esa tierra de insultos y cosas banales llamada Twitter.


-Cuando pasas por Youtube el sitio te pone como grandes "recomendaciones", por ejemplo, dos videos muy vistos con dos mujeres esbeltas cu... de bonito trasero.
Los miras y cambias rápido de video porque no son más que muestras del más que insoportable reggaeton.
Lo mismo sucede con varios otros videos con chicas guapas en tanga, bikini o con poca ropa en pose sensual y con la música horrorosa actual -99% de ella es una caca- o de remix mediocres.

¿Eso está entre lo más visto en Youtube?.


 -Todos los días matan gente y este gobierno sólo improvisa e improvisa.
Qué les importa a los políticos los asaltos, extorsiones, robos, secuestros, violaciones, estafas y todo el desfile del código penal.
Claro, porque ya entraron en piloto automático porque únicamente falta un año para que se larguen Humala, su mujercita y toda su gente.

Pisemos tierra: muchos infelices serán reelegidos nuevamente y los seguiremos viendo en el Gobierno, el Congreso, el Poder Judicial y en todo el resto de la fauna burocrática.


¿No es maravilloso el desfile de tanta estupidez?

Sí, cómo no, como una pesadilla mezclada con Alicia en el país de las Maravillas, con los cuadros de Bosch, las torturas chinas, 1984 de Orwell, el Mundo Feliz de Huxley y el archipiélago Gulag.


¿No aprendemos nada de la historia?.

No.


 -Hace casi 1 mes que no veo televisión y siento que no me estoy perdiendo casi nada.
Prefiero leer mi ruma de libros, revistas, consultar sitios de noticias y ver videos en Internet.

No estamos desinformados de ninguna manera. 


-Hay un programete televisivo de preguntas a alumnos de colegios que concursan por un viaje de promoción.

Les hacen preguntas sencillas, estúpidas o mal hechas, pasar por pruebas humillantes y los alumnos no saben o contestan en la forma que les parezca medio adivinando si será melón o sandía, y los conductores demuestran que son más brutos que una pared de ladrillos, que no leen ni el periódico en el baño.

¿En un programa de preguntas ponen de conductores a un par de ignorantes?

Es insoportable ver en la televisión el interminable velorio con el ataúd ocupado por el cadáver de la Cultura General (me baso en las noticias y además opino porque no tengo estómago para ver programas tan imbéciles).

¿Los alumnos no leen, no repasan, no pueden saber o retener lo más básico o sencillo en conocimientos?

¿Qué hacen durante horas en el colegio: únicamente calentar el asiento y jugar?.

¿No estudian ni hacen sus tareas en sus casas?

¿No leen nada ni siquiera comics o el periódico?

Por lo visto no estudian ni repasan nada y carecen de métodos para estudiar salvo hacerlo como locos y chapuceramente para los exámenes a fines de los bimestres, de los semestres, del ciclo o del año.

Van a ese programa donde como no pueden contestar preguntas sencillísimas quedan como unos pobres y tristes ignorantes, unos haraganes, unos burros.
No digo nada de las otras pruebas idiotas e insultantes.
Todo esto es de lo más humillante.

Pero dicen: qué importan las burradas dichas y las tonterías pasadas con tal de tener un viajecito gratis.

"Felicitaciones", chicos, porque no hay nada más terrible y vergonzoso como el quedar como una tremenda bestia ignorante a nivel nacional.

 Lo mismo pasa en otros programitas con musculitos y chicas lindas traseronas -no tiene talento pero es muy buena moza. Tiene buen cuerpo y es otra cosa...- que son todo un festival de brutalidades, de un desconocimiento terrible sobre cosas tan elementales que deben conocerse. 


Para ellos si el estudio da frutos... pues que estudien los libros.

Una ociosidad y una increíble fobia a la lectura como si fuera un castigo.


Para qué pregunto si estamos hasta las patas -de lo peor- en educación, en un país en donde la mayoría de la gente no lee libros. 


Me acordé de cuando vendía libros y me preguntaron en dos ocasiones distintas:

-¿Tiene el resumen del Lazarillo de Tormes?

 Demonios, ¿no se pueden leer un libro tan corto?.

No, eso cansa, mucho sacrificio. Me duele la cabeza.


-¿Tiene el libro José el Ingeniero Mediocre?

Le corregí: El Hombre Mediocre de José Ingenieros.


Buscan un cuento o relato y no quieren o dudan en comprar el libro porque sólo quieren el dichoso cuento y se les hace un mundo -cuesta arriba- acaso el leer el resto de la obra.


Los gobiernos han destrozado los programas educativos en todos los niveles por lo que no sorprende nada la tremenda crisis académica que vivimos en todos lados.



-¿Terminator 5?

Ah, sí, la peliculita del robot y los viajes en el tiempo con Arnold Schwarzenegger.

La 3 me pareció un fiasco odioso, la 4 una rotunda estupidez y lo de la 5 me da igual lo mismo como que el viento sople o llueva porque para muchos de nosotros la historia con el cyborg terminó con la 2.


FIN



¿Qué papel juegan los osos en la exploración espacial?

Con la llegada del invierno, los osos regresan a sus guaridas para hibernar durante los meses más fríos del año.

Pese a que permanecen inmovilizados por alrededor de cinco meses, a diferencia de los humanos, no sufren pérdida de masa ósea.

¿Cómo lo hacen? Eso es algo que un equipo de investigadores en Estados Unidos está empezando a descifrar.

Y este conocimiento, dicen, puede allanar el camino para desarrollar un nuevo tratamiento para evitar el desgaste óseo en los astronautas durante los viajes espaciales.

"No encontramos un factor único para explicar por qué los osos no pierden masa ósea cuando hibernan, pero sí descubrimos varias piezas importantes del rompecabezas", le dijo a BBC Mundo Meghan McGee-Lawrence, profesora adjunta de Biología Celular y Anatomía de la Universidad Georgia Regents en Augusta, Estados Unidos, y una de las autoras del estudio.

Tras analizar muestras óseas y sanguíneas de 13 osas durante y después del período de hibernación, los investigadores descubrieron que los niveles de una proteína llamada "transcripción regulada de cocaína y anfetamina", también conocida como TRCA, que reduce la cantidad de minerales óseos que se descomponen en la sangre, aumenta 15 veces durante la hibernación.

Por otro lado, observaron que los niveles de otras dos enzimas que contribuyen a la generación de nueva masa ósea, cayeron durante el mismo período.

Es decir, los osos logran mantener su estructura ósea intacta porque dejan de perder masa ósea y no porque generan nuevo material óseo.

Circuito cerrado

Aunque los astronautas no hibernan durante sus estadías en el espacio, la falta de gravedad por un tiempo prolongado les provoca osteopenia, una condición en la que la falta de estrés sobre los huesos da lugar una disminución en la densidad mineral ósea.

En la actualidad, el método para minimizar este problema es el ejercicio.

Sin embargo, el éxito de esta estrategia es limitado y, por esta razón, y en vista de los avances tecnológicos que nos están permitiendo llegar a rincones del Universo cada vez más lejanos, resulta crucial desarrollar una terapia que posibilite exploraciones espaciales tripuladas.

"Si podemos determinar exactamente cuáles son las proteínas y los procesos biológicos que le permiten al oso conservar su masa ósea, esto puede sentar las bases para un tipo de intervención en humanos", explica McGee-Lawrence.

Si bien los osos no son los únicos que hibernan, los investigadores se centraron en estos mamíferos ya que los más pequeños como las ardillas o los murciélagos pierden cierta cantidad de masa ósea tras la inactividad.

Además, a diferencia de estos, "cuando los osos hibernan no excretan desechos. Son sistemas cerrados: nada entra y nada sale"", dice la investigadora.

"Si perdiesen hueso, el calcio liberado acabaría en la corriente sanguínea y no podría escaparse, por eso creemos que la preservación del esqueleto está ligada, en parte, a la necesidad de mantener niveles normales de calcio en sangre", añade McGee-Lawrence.

El objetivo de los investigadores es aislar los elementos que permiten mantener el esqueleto de los osos, para trabajar en una terapia que cumpla el mismo objetivo sin provocar los demás efectos de la hibernación, como la disminución del ritmo metabólico.


Fuente:

 http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/07/150710_hiberanar_osos_espacio_huesos_lp