lunes 9 de noviembre de 2009

Friedrich Dürrenmatt. La Promesa


Título original en alemán:
Das Versprechen: Requiem auf den Kriminalroman, 1958. En inglés: The Pledge: Requiem for the Detective Novel
Traduccción: José María Valverde
Colección Esfinge nº 4, Editorial Noguer, tercera edición, 183 págs, 1971.

Esta es una novela policial de Friedrich Dürrenmatt (1921-1990),
novelista y comediógrafo suizo en lengua alemana.

El relato empieza cuando un ex-inspector de polícía le cuenta al autor un caso sucedido en un pueblo cerca a Zurich y sobre un detective de la policía que se vuelve obsesivo con el caso:

Un vendedor encuentra el cadáver de una niña, se investiga el hecho y la policía cree por los antecedentes del vendedor que éste es el asesino de la niña así como de otras dos.
Sucede algo imprevisto...y hay un salto en el libro en donde Dürrenmatt analiza los fundamentos del género policíaco, arremete contra el sistema rutinario en donde el asunto y el desarrollo de los hecho queda en manos del detective sabihondo, superdotado, contra aquello de que todo está estructurado y se pueda resolver con la fría lógica y los medios.

Un detective que había capturado al vendedor se obsesiona con el caso y trata de cumplir la promesa que le hizo a la madre de la niña. Hace una serie de preparativos para atrapar al criminal, se enterca de que en cualquier momento irá por donde él se encuentra...

Uno no puede soltar el libro porque desea saber qué pasará, y otra vez el inspector quien es el que cuenta la vida de ese detective que sólo piensa en el caso, habla entonces de que en las novelas policíacas se olvidan del azar, de lo imprevisto que no puede ser controlado y que no todo resulta como uno se lo espera. Entonces le narra al autor personaje como se llegó a saber de manera tan absurda, ilógica e imprevista quién era el criminal y lo que pasó posteriormente con el detective.

La novela es una desmitificación de la figura del detective. Muy bien escrita, recomendable, se lee rápido, no es muy larga, hay algunas caídas en el ritmo de lectura por culpa de la traducción de José María Valverde.

Es interesante el hecho de ver como otros autores que no son ingleses, norteamericanos o franceses escriben una novela policíaca, desarrollan la trama, la psicología de los personajes, la ambientación y el resto de detalles.


Este libro tiene dos adaptaciones cinematográficas: El Cebo (Es Geschah am Hellichten Tag, 1958) de Ladislao Vajda, con guión de Friedrich Dürrenmatt y Hans Jacoby; y la otra es Asesino Oculto (The Pledge, 2001) dirigida por Sean Penn, con Jack Nicholson. La segunda versión está ambientada en Reno, Nevada, con un detective llamado Jack Black. Tiene algunos otros cambios con respecto al libro.



viernes 6 de noviembre de 2009

Una Mirada por Internet

Oh, miren lo que hay por ahí:

-Los libros más apestosos y repugnantes de ficción y no ficción editados en España tienen su premio desde 1923:

El Premio e-Rata


Hay gente que sí se merece ser ganador vitalicio de la Rata de Oro.

Deberían existir los premios El Somnífero del Año/Almohada Encuadernada -sólo hojearlo te hace cerrar los ojos, publicado por Mosca Tsé-Tsé Editores-; El Analfabeto de Oro Falso (los políticos lo ganarían por goleada); el Peor Editado -el que se desarma, con hojas faltantes y con una letra para leerlo con lupa-; El más Asquerosamente Caro -ése que parece que te lo quieren vender con el autor incluido-; el Libro más Pirateado -consistente en una pésima fotocopia y entregado al pirata editorial más cínico y sirvergüenza-; El Peor Traducido -libro en donde hay un español tan raro no hablado en ninguno de los lados del charco, lleno de resbalones gramaticales y con el cual el solo acto de leerlo es una patada al cerebro-; El más Pedante otorgado a la obra más indigesta que nos hace odiar al autor desde la primera página y La Escoria del Año/Pulpa Desperdiciada a la editorial que sólo publica los peores mamarrachos sólo dignos de competir con el papel higiénico nacional, el papel periódico.


Cuando los gringos dicen que fulanito ganó el Pulitzer me da risa.

Sí, gran cosa, viniendo de Joseph Pulitzer, quien junto con el Ciudadano Kane, William Randolph Hearts, son los padres de la pestífera prensa amarilla.


-Hace 20 años se cayó el inútil Muro de Berlín pero en el mundo hay 14 más que son una terrible vergüenza.


- Un nuevo reality show, uno con concursantes discapacitados.
Luego no se quejen de las humillaciones y demás barbaridades

Demonios, la gente hace tonterías por dinero.

¿Qué falta ver?

¿Algo así como en la película The Running Man (El Corredor o Perseguido) en donde los concursantes se matan entre ellos?

Vienen más estúpidos reality shows para el 2010.

El público aborregado y apático con lo que ve no se harta de tanta porquería y quiere más de la misma bazofia con diferente envase.


-Sigue la ola de tiroteos en Estados Unidos: 13 muertos en una base militar y uno en Orlando, Florida

Fort Hood es el lugar en donde van los norteamericanos afectados por las guerras.

jueves 5 de noviembre de 2009

Lecturas Abandonadas V

Seguimos con el fusilamiento libresco:

-R. L. Stevenson. Nuevas Noches Árabes
Lo revisé, lo hojeé y nada me interesaba ni lo del dueño de la florería, digo, el príncipe Florizel.
Tengo por ahí El Club de los Suicidas y El Dinamitero que enlaza con las Nuevas Noches... del mismo autor a ver si me animo a leerlos.

-R. L. Stevenson. En los Mares del Sur
El escritor escocés se fue a vivir a las islas del Pacífico y aquí cuenta sus experiencias y las costumbres de la gente. Todo va muy bien hasta que narra las creencias de los isleños y te das cuenta que te está exponiendo que ellos viven en un paraíso tropical pero, ¿cómo decirlo?, que es al mismo tiempo un infierno plagado de supersticiones que esclavizan a la gente y hacen su vida miserable lo cual es tremendamente penoso.
Ya no lo pude seguir leyendo.

¿Sino de dónde viene la palabra Tabú?. De por ahí.

El hecho que tenga por seudónimo el título de una obra de Stevenson no quiere decir que me van a gustar todas las obras del escritor victoriano.


-Budd Schulberg. Más Dura será la Caída
Un cronista deportivo trabaja para un empresario que ha traído a un boxeador argentino para que sea la sensación del momento.
El novelista va comentando los pormenores pero se detiene a cada momento para contar esto y aquello de fulano, zutano, mengano y perencejo; y ya hemos leído unas 80 páginas y no va al grano sobre el púgil El Toro Molina y sus problemas porque quiere hablar de todas las menudencias, así no sean las del pollo, habidas y por haber antes de entrar al terreno. Y se me agotó la paciencia con el tema del boxeo, ese deporte que ha enviado a la tumba a más de 1400 personas...

Por esta vez lo diré: la condensación del libro en la revista Selecciones del Reader's Digest es más amena de leer sin tanta palabrería.


-Umberto Eco. El Nombre de la Rosa
El que no supera las páginas de pura pedantería y denso palabreo del principio no leerá el resto que es un desafío para el lector. El italiano Eco se las da de muy erudito de cuánta cosa se le ocurrió meter en el libro.
Hasta ahora no siento ningún deseo de leerlo a pesar de haberlo tenido.
Me gustó la película pero no paso el libro que se me cayó de las manos de lo aburrido que es.

De Eco prefiero leer sus ensayos y me olvido de sus insoportables novelas (revisé algunas por si acaso)


-Warwick Deeping. La Mujer en el Umbral.
Una novela empalagosa y melodramática de lo más insoportable. Una mujer estúpida mata a su repugnante marido, el protagonista descerebrado la ayuda mientras la policía investiga la muerte del mojón, los dos imbéciles huyen. Demonios, cómo se les ocurre desaparecerse si con eso sólo se demuestra la culpabilidad de la cabeza hueca, sobre esto el autor pone una sarta de excusas ridículas, flojas e inconsistentes con menos base que un castillo de arena, no se resuelve nada de nada... tanta tontería contada a uno le desilusiona y le da rabia... y deja de leer.


Para comentar libros dejados de lado:


¿Por qué tan serio?


Y eso es to..., eso es to... y eso es todo, amigos.