Los últimos meses del 2025 fueron terribles: se dañó el ventilador, la tarjeta madre y otras linduras. La deuda es bellísima y tendré que ver cómo la voy pagando.
La paz se fue de vacaciones y tuve que hacer sacrificios personales que están entre la repugnancia de la causa y la generosidad.
Así que dentro de poco seguiré poniendo contenido por aquí.
Ah, sí, los anuncios los saqué porque no justifican tanto tiempo y trabajo para tan poco.
Revisaré otras fuentes de ingresos.