lunes, 3 de junio de 2024

Un Día como Hoy en un Libro

El 3 de junio de 1922 abandonan Seattle. En el camino se enteran de que la situación en el estrecho de Bering está lejos de ser buena. La tempestad hace estragos y los hielos a la deriva son allí numerosos, a pesar de estar en pleno verano. Pero eso no importa; el Maud se las ha visto peores.
Con todo, los marinos que venían del norte y que pusieron sobre aviso a Amundsen, tenían razón. Apenas salido del estrecho de Bering, el Maud cogido en una terrible tormenta y asaltado por enormes bloques de hielo, debe refugiarse en el golfo de Kotzebue. Amundsen piensa que la tempestad no durará mucho pero en realidad tendrán que esperar todo un mes antes de poder dejar ese fondeadero.

Grandes Aventuras de los Tiempos Modernos. Del Polo a la Luna. Tomo 1. Amundsen/Scott/Charcot, de varios autores, Círculo de Amigos de la Historia
 


Franz Kafka

En 1918 se dedica a estudiar hebreo y jardinería, y termina numerosos cuentos.
En noviembre de 1919 escribe la Carta al padre, que entregó a su progenitora y que, posiblemente, nunca llegó a manos del destinatario. En ella señala las diferencias con su padre.
En 1920 va a Merano a curarse y conoce a Milena Jesenka, casada, la cual no se decide a dejar a su marido. Se agrava la enfermedad de Kafka y va a un sanatorio en los montes Tatra.
En 1921 regresa a Praga. En 1923 escribe su última carta a Milena y el 12 de junio, la última página de su diario.
En agosto, durante unas vacaciones en Müritz, encuentra el verdadero amor de su vida. Después de los anteriores fracasos sentimentales, de la oposición paterna a sus relaciones amorosas llega la dicha.
Ese verano, él va a cumplir cuarenta y un años, y ella, Dora Dynant, veinte. La joven trabaja en una colonia de veraneantes del hogar popular judío de Berlín. Kafka visita el hogar con frecuencia, y en una ocasión, en la cocina, ve a Dora ocupada en limpiar pescado. Max Brod, en su obra Franz Kafka, relata la escena: “Él la mira con aire de desaprobación y dice: Manos delicadas para un trabajo tan sangriento”. Dora, confundida, solicita otro trabajo. Kafka regresa a Praga ese mismo  ese mismo mes y, con la oposición familiar, renuncia a su empleo y, en septiembre, se va a Berlín a vivir con Dora.
En el invierno de 1924, año de tremenda inflación, empeora la salud de Kafka y éste regresa a Praga, en donde Dora se le une poco después. Muy enfermo, lo trasladan a una clínica de Viena, y finalmente al sanatorio de Kierling, cerca de esa ciudad.
Se acerca el final. Aún tiene tiempo para corregir las pruebas de Artista del hambre, pasadas a limpio por la mano fiel de su hermana Ottla.
El 3 de junio de 1924 muere en un sanatorio. Lo entierran en el panteón familiar, en el cementerio judío de Praga.

Almanaque Mundial 1983

 

 

1965

Astronáutica

Primera “caminata” espacial de un astronauta de Estados Unidos (realizada por Edward White)
Nave: Gemini 4
Lanzamiento: 3 de junio de 1965
Peso: 3.574 kg.
Lugar: Cabo Cañaveral
Cohete impulsor: Titán (2 etapas)
Apogeo: 296 km.
Perigeo: 159 km.
Número de órbitas: 62
La “caminata” duró 20 minutos; J. McDivitt fue el otro tripulante

 

 

España 

1981

 
En febrero (1)
un grupo de la Guardia Civil, encabezados por el Teniente Coronel Antonio Tejero, irrumpió en el edificio de las Cortes, secuestrando allí a 350 Diputados. Este intento de subversión militar fue conjurado por el rey Juan Carlos, a quien permanecieron leales los demás mandos militares, sin que hubiera víctimas por el incidente. (…)

(1) El intento de golpe ocurrió el 23 de febrero de 1981.

 

1982

Junio
3. Un tribunal de 17 militares condena a los acusados del fallido golpe de estado en España, en febrero de 1981. El teniente coronel Antonio Tejero y el teniente general Jaime Milans del Bosch, fueron condenados a 30 años de prisión; otros veinte oficiales condenados a seis o menos, y el único civil, a dos años. Otros diez oficiales de menor grado fueron absueltos.

Almanaque Mundial 1983


  

La nota entre paréntesis es mía.

domingo, 2 de junio de 2024

Un Día como Hoy en un Libro

Dos de junio de 1931. En esta fecha se cumplían once años del día en que Inglaterra se convirtió en un recuerdo. El sol que llevaba ya cuatro horas en el cielo, nos contemplaba cínicamente. Las golondrinas entraban y salían de los aleros del establo, construyéndose nuevos nidos o reparando los del año anterior. Sendero abajo, un pequeño rebaño de ovejas dormitaba a la sombra de un álamo solitario. Los corderitos, de patas rígidas, rebullían entre sus lomos, todavía sin esquilar. En el establo, al lado de las pocilgas, una vaca lamía a su ternero recién nacido para librarlo de la membrana.
Delante del almacén estaba la carreta, cargada hasta los topes de provisiones, herramientas y otros efectos que tanto tiempo nos costara reunir. Becher, sentado en el porche, acariciaba las orejas de su perro de caza.
—Ven a verme cuando necesites trabajo —me dijo cordialmente.
―Donde vamos no me faltará trabajo —repliqué.
Él asintió con la cabeza.
—¿Y qué me dices de la paga?
A esto ya no pude contestar.

Tres Pioneros, de Eric Collier (traducción de Ana María De la Fuente)

 

 

1960

Saludé con la mano a Audrey y volví con él a la aduana. Todo el equipaje, con excepción de los cajones, había ido con Audrey. La situación era ahora claramente desagradable. En veinticinco minutos, a las cuatro, se cerraría la frontera entre Hong Kong y China.  Agradecía a las estrellas que me habían dado un día extra. Estábamos a jueves 2 de junio. Mi visado no expiraría hasta el día siguiente.
Teniendo en cuenta la incertidumbre de los viajes aéreos y la mentalidad comunista, había decidido que podía ser útil contar con un día extra.

Destino: Pekín, de Frederick Nossal (traducción de Atanasio Sánchez)

 

Nota.- El año de 1960 puesta por mí sólo está para indicar la época en que transcurren los hechos narrados en el libro de Frederick Nossal, que fue corresponsal extranjero en China entre 1959 y 1960.

sábado, 1 de junio de 2024

Un Día como Hoy en un Libro

Desde Nueva España, ya en 1542, Rui López de Villalobos había llegado a las islas Filipinas, pero nadie había logrado todavía realizar el regreso a Nueva España. Veintidós años transcurrieron antes de que fuera intentada de nuevo la aventura por Miguel López de Legazpi, y así, en 21 de setiembre de 1564, salieron del puerto de Navidad cuatro naves ―dos galeones y dos pataches—acompañados de una fragatilla menor. Iban Andrés de Urdaneta como cosmógrafo y Esteban Rodríguez, vecino de Huelva, como piloto mayor. Empezó Legazpi por la conquista de las Bisayas, y envió a Martín de Goiti a hacer un reconocimiento hasta la bahía de Manila, ciudad bien fortificada donde ejercían el poder dos rajás, Suleimán y Lakandola. Allí traficaban indios, javaneses y árabes en oro, perlas, nácar, maderas preciosas, nidos de golondrinas, aletas de tiburón, hojas de betel, cambiando todo esto por lacas del Japón, especias de Molucas, sedas y porcelanas de China, marfiles, joyas, tapices de la India, de Siam o de Camboya. Ocupó Legazpi la isla de Luzón e hizo de Manila su capital.
Pero mucho antes había quedado resuelta la comunicación con México. A primero de junio de 1565 salía del puerto de Cebú la nao San Pedro para intentar el problemático regreso a Nueva España al mando de Felipe de Salcedo, nieto de López de Legazpi, y pilotada por Esteban Rodríguez, acompañados por el célebre Urdaneta. Navegaron directamente hacia el norte, y entre los 37° y 38° encontraron los alisios del oeste que los condujeron rápidamente hasta Acapulco en la costa mexicana. Fue el camino que seguirían en adelante los galeones que aseguraron el tráfico entre las Filipinas y el continente americano.

La Conquista de la Tierra, de Juan Maluquer de Motes et al

 

 

(…) Cuando un grupo de hombres pintados como indios mohawks asaltó un buque que había entrado en el puerto de Boston, después de haber establecido el Parlamento un impuesto especial al té, y arrojó al agua todo el té que había a bordo  ―342 cajas en total―, la noticia se supo en todo el país, y no tardó en ser imitada. En Nueva York también arrojaron el té al puerto y en Annapolis, Maryland, no sólo arrojaron el té por la borda sino que también quemaron el buque. (…)

Su conflicto con Gran Bretaña no era el único. Las colonias también disputaban entre ellas. Ya hemos mencionado la disputa entre Maryland y Virginia por el río Potomac, pero hubo otras muchas. Nueva  York y Nueva Jersey, por ejemplo, tenían discusiones constantes sobre la bahía situada entre ambas. Nueva Jersey y Pennsylvania tuvieron más de una diferencia por el río Delaware. Y no siempre se trataba de cuestiones fronterizas. Siempre alguna de las colonias trataba de aprovecharse de otra en cuestiones comerciales. (…)
Tal vez nunca se hubiesen unido si un acto imprudente de Gran Bretaña no les hubiese hecho ver que debían mantenerse unidas para no caer una por una. El 1 de junio de 1774 los británicos cerraron el puerto de Boston y anunciaron que permanecería cerrado hasta que fuese pagado el té que había sido arrojado al agua.
La clausura del puerto significaba que se quería someter a la ciudad por el hambre  y, si eso sucedía en Boston, lo mismo podría ocurrir a otra ciudad cualquiera. 

Amanecer de un Coloso. Siglo XV a Siglo XVIII, de Gerald W. Johnson (traducción de Atanasio Sánchez)

 

 

Fue entonces cuando Nixon mandó llamar a Kissinger y celebró con él una reunión secreta en el Hotel Pierre de Nueva York, tras la cual Kissinger fue nombrado Asesor del presidente en Asuntos de Seguridad Nacional. Había recorrido un largo camino desde su nacionalización en 1943. (…)
En la excitación de los primeros meses de organización del equipo de la Casa Blanca, casi todo el mundo olvidó que Kissinger había hablado mucho en contra de la presidencia de Nixon en el transcurso de la Convención de Miami Beach.
Y el 1 de junio de 1969 Patrick Anderson pudo citar en el New York Times Magazine el siguiente chascarrillo filosófico de Kissinger: «Cuando se conoce a un presidente, se les conoce a todos».

Las Aventuras de Kissinger, de Charles R. Ashman (traducción de María Antonia Menini)