lunes, 18 de agosto de 2014
Yo Debí Haber Ganado Ese Certamen
Por Michael Wetmore
Un vistazo entre bastidores a lo que sucede en realidad en una prueba física desde el punto de vista de los jueces y también del competidor. Si alguna vez has participado en una prueba culturista, tendrás que ver con este artículo.
El culturismo es uno de los deportes más subjetivos del mundo y juzgar una competición es una tarea muy difícil ya que no hay un patrón exacto para valorar todos los tipos de cuerpos. Aunque hay unas líneas de guía para el jurado,en el análisis final, a menudo acaba valorándose lo que personalmente les gusta o no les gusta a los jueces en lo que se refiere a tipos de físico, especialmente en las decisiones muy igualadas. Comprensiblemente, entre los concursantes las reacciones ante un físico son siempre muy variadas.
Los ganadores están seguros de que se hizo justicia. Los perdedores pueden darse cuenta de que necesitan trabajar más y convertir la derrota en una victoria a su experiencia de aprendizaje.
Pero con más frecuencia, se sienten menospreciados e incluso discriminados por lo que ellos creen una pobre actuación oficial.
Michael Wetmore ha enfocado el tema desde ambos lados del escenario. Él es un culturista competitivo y juez nacional de la NPC. Durante diez años Michael actuó como vicepresidente del Cómite Nacional de USA.
En su artículo conocerás lo que los jueces buscan. Wetmore te familiazará con los misterios del arte de ganar un certamen -¡lo que conecta y lo que desconecta el papel del jurado!
Wetmore nos muestra lo que es un competidor de primera en un certamen y examina «la agonía de la derrota» con una inteligente conclusión filosófica. ¡Esta es una historia que tenéis que ver muchos de los que habéis estado allí!
El olor a aceite de coco y almendra mezclado con un sudor fresco pesa en el ambiente tanto como un press de banca de ocho discos grandes. El ruido metálico del hierro y las explosiones de una agitad respiración llenaban mis oídos. Algunos estaban sentados tan inmóviles como estatuas romanas. Como en un estado de trance, sólo el movimiento de sus ojos traicionaba su serenidad.
Rápidas miradas de reojo buscaban en sus oponentes la tan-esperada-debilidad. Otros eran una confusión de movimiento paseándose y congestionando y posando y rezando-. Rezando para que ocurra el milagro en esta última hora.
«Cinco minutos» gritó el presentador dando la tercera llamada de los últimos quince minutos. Yo terminé lo que de verdad esperaba que fuera mi última congestión. Ya sentía el sabor de langostas de sudor en mis labios. Mejor dicho su falta de sabor. Había desaparecido el fuerte sabor salado de los duros entrenamientos del gimnasio.
Sólo quedaba un ligero sabor a aceite, lo que suavemente me recordaba que «llegó la hora de la prueba». Me siento bien. Creo que puedo ganar esta vez. Midiendo a los competidores, sólo hay en realidad un chico que me preocupa. No... ni siquiera él me preocupa.
Mire a mi alrededor y me hacía preguntas sobre los otros competidores. ¿No les había dicho nadie el aspecto que tenían? La mayoría tenían un buen aspecto aunque yo no habría competido si hubiera tenido un cuerpo como el de ellos. Ellos habían venido a competir, no a ganar. Había varios que habían venido a ganar, pero pude ver por la mirada de sus rostros cuando me vieron que ellos sabía que no era su día. Excepto aquel chico... Él es un presumido S.O.B... Admito que parece preparado pero no es tan grande como yo. Y creo que también estoy en mejor forma.
«¡Alinéense!» Gritó el presentador haciendo estallar mis pensamientos en mil pedazos.
Caminamos sobre el escenario y nos ponemos de cara a los jueces. Yo intento no mirar hacia la cruel iluminación del escenario, esa iluminación que pondrá de relieve todos los defectos. La grandeza o casi grandeza ,de los que competimos también se pondrá de relieve bajo esas mismas luces.
Yo me esfuerzo por mantener una posición de frente en la alineación.
Espero que todos estas semanas de régimen y horas de duro entrenamiento tengan su recompensa. Veo los ojos de los jueces moverse de un lado a otro de la fila. Se detienen un momento y toman notas en sus hojas de puntuación. Yo intento leer algún tipo de aprobación en sus miradas, en vano. Siento el dolor de mis dorsales. Me concentro para mantenerlos tan abiertos como puedo. Aguanto también mis abdominales. Permaneced tensos, pienso. ¡Mis cuadríceps están ardiendo! ¡Los flexiono con la dureza de una vaca! Los mantengo así hasta que... «un cuarto de giro a la izquierda», dice el juez. Tomo rápidamente un trago de aire fresco mientras paso a una postura de costado. Mantengo el pecho erguido. La caja torácica totalmente ensanchada.
Estoy frente a frente con un competidor. Uno de nosotros ha girado en sentido equivocado. Por un segundo dudo de mí; entonces el juez dice al número 17 que gire hacia el otro lado. Los dos comprobamos nuestros números. Rápidamente un compañero gira para colocarse en la posición correcta.
El jefe del jurado continúa con la alineación de espalda, del otro lado, y vuelta a la posición de frente.
No puedo creer lo cansado que me encuentro. Salimos del escenario. No puedo explicar mi sensación de cansancio. Empiezo a congestionar otra vez, preparando mi rutina de pose individual. Sesenta segundos... años de duro entrenamiento me han llevado hasta aquí. Este es mi momento de posar solo.Todos los ojos estarán puestos en mí. Entro al escenario. Hago mi primera pose, un duro doble bíceps. «Nadie me va a ganar en esta pose me digo a mí mismo. Paso a un imponente lado de pecho total. Intento visualizar la famosa pose de espalda de Arnold mientras ejecuto la mía. Oigo a una multitud empezando a interesarse. Oigo a mis compañeros de entreno gritar "despacio". Mi madre dice "¡Ese es mi hijo!" "Gracias mamá" pienso para mí. "Diez segundos", advierte el jefe de jurado. "Voy bien de tiempo" me digo a mí mismo. "Tiempo" anuncia el jefe de jueces. Ataco con entusiasmo una pose super musculada y la congestiono con todas mis fuerzas. "Gracias" dice el juez secamente, haciéndome saber que había usado todo el tiempo que me correspondía»
Estoy de nuevo entre bastidores. Empiezo otra rápida congestión. Acepto modestamente unos cuantos cumplidos de algunos competidores. Volvemos al escenario. Ahora tienen lugar las comparaciones. Los jueces comparan primero los grupos del final y del medio. Yo tengo buen cuidado de colocarme bien enfocado. «Ponte bien prieto», me digo a mí mismo una y otra vez.
Finalmente llaman al mejor grupo. Se nos compara con cinco o seis poses. Los jueces nos mueven de un lugar a otro. Ahora estoy colocado junto al chico que es mi más estrecho competidor. Estoy contento; ahora verán los jueces que yo soy el mejor. Ataco cada pose dándole todo. La multitud se vuelve loca. El jefe del jurado les dice que «¡se calmen!» porque no podemos oír cuando anuncia la siguiente pose. Pose tras pose, vamos luchando. Ya no queda nada.
¡Esto es todo! Mi boca está tan seca como una toalla caliente. Mi lengua la siento de un modo parecido. Ahora les toca el turno a las aspiraciones y expiraciones profundas. Estoy preparado para luchar hasta el final, sin embargo, finalmente dice el jefe del jurado "Gracias señores, tengan la bondad de volver a colocarse por orden numérico».
Los jueces echarán un último vistazo para comprobar los números. El jefe anuncia «Los veremos esta noche a las siete».
El tiempo que transcurre entre el pre campeonato y la prueba de la noche es el limbo del culturista. Me alegro de que el pre campeonato haya terminado. Estoy deseando que llegue la exhibición de la noche. La rutina que he estado preparando seguro que va a gustar a los espectadores. La música comienza de forma suave y va creciendo hasta llegar a un intenso final. He pasado horas perfeccionando mis evoluciones y ejecutando mis poses para sacar ventaja de los acordes musicales.
Aunque estoy tan seguro de que he ganado, todavía bailan en mi mente pequeñas dudas. Yo las ahuyento considerándolas simple flaqueza humana. Decido concentrarme en el lado positivo. Tengo que ser positivo. Creo que he ganado la prueba; sin embargo, nunca se sabe «hasta que cante la dama gorda».
MÁS TARDE
Esto fue todo, la gran prueba. Mi rutina había salido precisa como un reloj. Recibí una ovación de la multitud en pie -decididamente la mejor respuesta de los fans. Los jueces tenían la palabra.
Yo estaba en pie junto a los otros finalistas. Estábamos esperando que el maestro de ceremonias anunciara el fallo. Yo veía las bonitas chicas escudriñando la mesa de los trofeos. Se estaban asegurando que tenían el trofeo correcto para el puesto correcto. El maestro de ceremonias esperó anunciando el quinto puesto. Yo estaba seguro de que había ganado, pero en cierto modo uno contiene la respiración por la incertidumbre de que pudiera prevalecer la insensatez.
Respiré con alivio cuando anunciaron el quinto puesto. Repetí el mismo proceso, un poco más intensamente según iban subiendo las calificaciones -4º puesto... 3º puesto. Ahora habíamos llegado a los dos finalistas.
La victoria estaba tan cerca que podía saborearla. ¡Qué gran sensación! Las luces brillantes, el murmullo de la multitud -merecía la pena. Yo sabía que saborearía este momento para siempre.
Oí al maestro de ceremonias comenzar su último y dramático anuncio «...El ganador... del Best Bodybuilder Contest... de 1988 en la categoría de pesos pesados ligeros... es... (parecía durar una eternidad) el número 22 Joe.....».
¡Unnghh! Fue como la coz de una mula. Sabía bien donde se sentaban los burros que habían lanzado las coces. Se sentaban en la mesa del jurado. ¡No puedo haber perdido este certamen! ¡¡No puede ser!!
Sentí náuseas; mi cabeza flotaba. La multitud estaba todavía abucheando la decisión
La chica del trofeo me estaba ofreciendo el trofeo del 2º puesto. "Voy a hacer pedazos este trofeo. ¡Esto es una aberración! ¡Esto es una locura! ¡Yo no entrené para ser el segundo! No puedo creer que esto me suceda a mí... Tengo que controlarme. Tengo que controlar mi disgusto. No quiero parecerme a otros tontos que he visto a veces. ¡Yo tengo más clase que todo eso, pero ahora sé como se sienten!» El ganador Joe se vuelve hacia mí, me tiende la mano y sonríe.
¡Eso es todo! ¡¡Aquí termina todo!! El brillo de la sonrisa de Joe se desvanece un poco cuando las piernas de plástico de mi trofeo crujen bajo el enfurecido apretón de mi mano. ¡¡Wheeeco!!
«Contente» pensé mientras daba la mano a Joe. Luché por por mantener el trofeo intacto con mi otra mano. En realidad no es culpa de Joe, han sido los malditos jueces.
Ahora estaba saliendo entre bastidores. Mi familia y mis amigos se me acercaron. Todos hablaban a la vez. «Te han robado. Debiste haber ganado ese concurso».
«Es todo política» «Está todo arreglado».
Había ruido y furor por todas partes. Mi madre dijo que iba a »decir un par de cosas a los jueces». Yo miraba ferozmente a los jueces según iban pasando por mi lado.
Ellos miraban al suelo o a otro lado. Estaban evitando mi mirada deliberadamente.
Eso lo confirmaba. Sabía que me habían robado.
Ni siquiera pude dormir aquella noche.
Todo el mundo me decía lo mismo. «Tenías que haber ganado este certamen».
LA SEMANA SIGUIENTE
Fui al gimnasio una semana después. Todavía estaba resentido por haber perdido un certamen que debería haber ganado.
No me apetecía hablar de ello, pero lo primero que me decían los demás era «debiste haber ganado este certamen».
Parece ser que todos lo sabían menos los jueces.
Entonces vi a uno que estaba en la máquina de piernas. «Miren quien está aquí», «el juez número tres». Hasta la semana anterior yo había creído que este chico era un juez bastante bueno. Decidí tener unas palabras con él. Y me descolgué con un «yo debí haber ganado este certamen».
El respondió: «Hablemos de ello»,mientras me alejaba de la gente que estaba empezando a amontonarse. El juez número tres dijo «estoy de acuerdo, tú debiste haber ganado aquel certamen». «Bien, entonces ¿por qué no lo hice?» dije bruscamente. «Yo voté por ti así como otros dos jueces» dijo el juez número tres.
«Desgraciadamente para ti los otros cuatro jueces votaron por Joe, el número 22».
Yo me sentía tan ultrajado con la conclusión del certamen que no había comprobado los resultados finales. Me sentí un poco mejor al saber que al menos tres jueces tenían algo de sentido.
«Siéntate», dijo el juez número tres.
«Aquella exhibición estuvo muy reñida», el juez continuó, «especialmente durante el precampeonato. Tú eres más grande y estabas en mejor forma. Tu torso es mejor. Las piernas de Joe son mejores que las tuyas, así como sus abdominales».
«Un momento» protesté. «Los abdominales de Joe puede que sean un poco mejores pero sus piernas no».
«Espera», dijo el juez número tres, «¡En mi opinión tus piernas son más voluminosas pero las de Joe tienen más detalle y definición; las inserciones de Joe también son mejores!».
El juez continuó, «yo no te puse a ti en primer lugar hasta el final del precampeonato. La cosa estaba entre tu superior forma y tamaño y el físico de Joe ligeramente más pequeño pero más recortado. Tú empezaste a destacar según el precampeonato iba avanzando»
«Otra cosa que puede haber estado en contra tuya», dijo el juez, «es que Joe ha ganado los dos últimos concursos en que ha participado. Se le considera un ganador. El culturismo es un deporte subjetivo; hay un elemento precedente de inclinarse a favor del campeón en las decisiones más reñidas. Yo no digo que esté bien», siguió el juez, «pero esa es la verdad».
El juez continuó, «ahora llega llega la exhibición de la noche. Ha desaparecido todo el agua de tu piel. Tienes un aspecto estupendo. Joe ha pasado ahora su apogeo. Su definición está ligeramente borrosa. Joe tiene que esforzarse para tener su mejor aspecto. La multitud reacciona según lo que ven; tú estás mejor. Lo que vi como casi un triunfo para ti en el pre campeonato, es ahora un claro triunfo en la prueba de la noche. ¡Pero es demasiado tarde! Para entonces las puntuaciones ya se han contado».
Yo tuve que preguntar al juez: «¿Y qué hay del hecho de que los jueces ni siquiera me mirasen después del concurso?» Yo pensé que pasaba algo.
El juez respondió:« Tú estabas decepcionado después de la prueba -visiblemente agitado-. No creo que nadie quisiera hablar contigo después del incidente del trofeo. Sí», continuó el juez. «Yo vi la expresión de la estatuilla. Me alegro que no fueras más lejos».
«Después de la prueba de la noche« dijo el juez, «Yo hablé con algunos de los otros jueces. Me dijeron que ellos hubieran votado por ti; si hubieras tenido tan buen aspecto durante el pre campeonato».
«Ya sé lo que quieres decir» dije yo, «pero todos mis amigos piensan que yo debería haber ganado. Ellos estuvieron en el pre campeonato».
El juez respondió: «Yo nunca he oído un incidente donde la gente se acercara a un competidor en una exhibición reñida y dijera:«tú deberías haber perdido ese concurso». Esto sencillamente no sucede. Tus amigos y tu familia tienden a ser parciales».
El juez continuó: «tu potencial es ilimitado; me gustaría verte sacarle partido. Mejora tus piernas y preséntate más recortado la próxima vez».
Me sentí un poco mejor después de hablar con el juez. Todavía me gustaría haber ganado ese concurso tan reñido.
Dos meses después miré algunas fotos del pre campeonato. Vi donde podía haber estado mejor. La próxima vez no voy a dejar ni una sombra de duda en las mentes de los jueces. Voy a presentarme en mi mejor forma. Lo voy a hacer por mí en primer lugar y por los jueces en el segundo. De todos modos no hay garantía de que mi idea de un físico perfecto sea igual que el concepto de los jueces.
Todavía puedo oír lo último que el juez me dijo. «Si compites en este deporte el tiempo suficiente, te van a suceder dos cosas. ¡Vas a ganar un certamen que tal vez no deberías haber ganado. Y vas a perder un certamen que tal vez deberías haber ganado!».
Revista Musclemag nº 4, marzo, páginas 89-92.
viernes, 6 de diciembre de 2013
Otras colecciones buscadas
Vuelvo a repetir: sólo he puesto el listado de una colección de Ediciones B (Cosecha Roja) y aquí no habrá ningún otro de alguna colección como la de Libro Amigo de esa editorial que destroza libros.
De otras colecciones no hay datos precisos y se ven muchas contradicciones y vacíos: figura autor, título, editorial, año -si es que lo ponen- y se olvidan de todo lo demás.
Las Causas del Atraso Educativo en América Latina
Prueba Pisa: ¿Por qué a los Países de América Latina les va tan mal?
José Joaquín Brunner*
América Latina ocupó algunos de los últimos lugares en la prueba PISA,
que mide el nivel educativo de adolescentes en 65 países y cuyos
resultados fueron divulgados esta semana. ¿Cómo resolver la trágica
deuda pendiente con los niños de la región?
Los resultados PISA vuelven a animar el debate sobre el estado de la
educación latinoamericana. En efecto, los ocho países de la región
participantes en este examen (Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica,
Colombia, México, Perú y Uruguay) califican dentro del 25 por ciento de
más bajo rendimiento entre los 65 países participantes.
Aunque entre ellos hay significativas diferencias de resultados,
ninguno muestra niveles satisfactorios de logro. Chile, el más
aventajado de los países del grupo latinoamericano, exhibe un
rendimiento promedio que equivale a un año menos de escolarización que
en España y Portugal, 2 años menos que en Suiza y 3 años menos que en
Singapur. Son brechas sustanciales que es imprescindible enfrentar.
Para ello lo primero es identificar las causas
que explican este atraso. Según muestra la evidencia disponible, éstas
son de dos tipos.
Por un lado, el contexto socioeconómico y
cultural de los países latinoamericanos es adverso. Hay más pobreza,
desigualdades y desintegración comunitaria que en las sociedades
desarrolladas, pero se gasta menos en educación, en el cuidado de los
niños y en la formación de profesores.
Hay más violencia en los hogares y los padres tienen un menor nivel
educacional. Muchos más niños y niñas viven vidas más difíciles en
América Latina, en entornos hostiles, que sus pares de los países
europeos. Y, a diferencia de lo que ocurre en un número de países del
Asia donde la educación tiene un alto valor cultural y goza del apoyo
absoluto de las familias, en América Latina la educación fue hasta la
segunda mitad del siglo XX un privilegio de minorías mientras se negaba
el acceso a las clases pobres del campo y la ciudad. Todavía ocurre así
en varios países de la región, donde menos de la mitad de los jóvenes
completa la educación secundaria.
Por otro lado, los sistemas escolares latinoamericanos --las escuelas
y liceos, los docentes, los ministerios de educación, los directores y
supervisores-- son débiles. No solo excluyen de las salas de clase a
varios millones de niños y jóvenes sino que, además, un porcentaje de
los que ingresan no obtiene una alfabetización a la altura del siglo
XXI.
La infraestructura y el equipamiento de los
colegios suelen ser precarios; el uso de tecnologías digitales limitado o
inexistente; el tiempo dedicado al aprendizaje escaso; la disciplina
excesivamente autoritaria o ausente, y las políticas educativas de los
gobiernos son inestables, mal diseñadas a veces y su implementación y
efectos poco evaluados.
Evidentemente cada uno de los países de la región sigue una trayectoria
distinta, según muestra PISA. Por ejemplo, durante la última década
Brasil exhibe una trayectoria moderadamente ascendente en lenguaje,
matemática y ciencias; por el contrario, Uruguay retrocede en los mismos
tres dominios. Chile y México avanzan gradualmente al menos en dos de
estos dominios; Colombia los sigue algo más atrás. Argentina se halla
estancada. Perú aparece a la cola a pesar de haber mejorado en el
dominio de comprensión lectora durante la década pasada. Costa Rica
recién comienza a participar en la prueba PISA de modo que no hay
todavía un registro de su evolución.
En breve, el cuadro de resultados que ofrecen las pruebas internacionales obliga a América Latina a una acción profunda, persistente y urgente de cambios en la organización y prácticas de su educación.
¿Qué pueden aprender los países latinoamericanos
de la experiencia de otros países que participan en este examen y de la
evidencia producida por la investigación educacional?
En primer lugar, que es posible mejorar
resultados del aprendizaje, pero que para lograrlo se requiere un
esfuerzo concertado de la nación: del gobierno y los colegios, de las
familias y autoridades locales, de los empresarios y universidades, de
la sociedad civil y organizaciones no gubernamentales y,
prioritariamente, de los docentes y sus alumnos. Se requieren políticas
de largo plazo, estables, coherentes y dotadas de suficientes recursos.
Los gobiernos deben contar con una estrategia de desarrollo
sustentable de la educación que articule las expectativas y los
intereses de los diversos actores. De no existir una tal estrategia, los
políticas y medidas de los gobiernos se vuelven erráticas, prima el
conflicto y al final los sistemas se estancan y la opinión pública
pierde confianza en el valor de la educación como medio para ensanchar
las oportunidades de vida y las posibilidades de movilidad social.
En seguida, la experiencia muestra que para
mejorar la calidad de los aprendizajes América Latina necesita hacer un
esfuerzo extraordinario de equidad educacional. No hay otro camino. La
educación debe compensar las desigualdades de la cuna y para esto los
países necesitan entregar atención temprana y jardines infantiles de
calidad para la población más vulnerable.
Ningún niño debe quedar fuera de la escuela o abandonarla antes de
completar la educación obligatoria. Es imperativo que ésta sea de
similar calidad para todos. En esto reside el mayor desafío para la
región. Para ello hay que formar profesores y directivos escolares
capaces de elevar la efectividad de los procesos de enseñanza. Hay que
evaluar resultados y corregir los bajos desempeños. Hay que premiar a
los mejores profesores de aula y ofrecer segundas oportunidades de
capacitación a aquellos menos competentes.
Todo esto obliga a invertir más y mejor en educación. En promedio, América Latina ha aumentado el gasto público en relación al PIB durante la última década. Pero el gasto por alumno es bajo aun y hay recursos que se usan con escasa eficiencia. Evidentemente, no se trata de convertir a los colegios en empresas ni puede esperarse que el mero hecho de aumentar el gasto traiga consigo mejores resultados.
Debe incrementarse el gasto pero, al mismo tiempo, importa mejorar la gestión, elevar los estándares y las exigencias, hacer efectiva la rendición de cuentas, generar un más fuerte control por parte de la comunidad y crear redes de apoyo para las escuelas, especialmente las más rezagadas.
En suma, PISA 2012 debe servir en América Latina
no solo para construir rankings efímeros y hacer comparaciones
deprimentes entre países de alto y mediano desarrollo si no para generar
nueva información y conocimiento que ayude a mejorar el trabajo de los
profesores en la sala de clase, de los directores en sus escuelas y de
los políticos y académicos al momento de diseñar reformas e impulsar
programas de innovación pedagógica".
*José Joaquín Brunner es profesor
del Centro de Políticas Comparadas de Educación en la Universidad Diego
Portales, Chile, y es considerado una autoridad mundial en educación.
Fuente:
Añado:
Mientras los gobiernos sigan con sus estúpidas políticas, continúe creciendo la brecha entre ricos y pobres y subsistan el resto de problemas en la sociedad no saldremos de esta crisis.
¿Perú ha avanzado en comprensión lectora?
Con su permiso voy a reventar de risa con esa soberana mentira que dicen las autoridades de educación: cuando le das un texto literario a los alumnos a muchos se les hace un mundo de dificultades (cuesta arriba) el poder entenderlo y menos poder explicarlo con sus propias palabras.
Nos lo van a decir a nosotros que enseñamos Historia, Razonamiento Verbal y Razonamiento Matemático, y tenemos que perder un montón de tiempo repitiendo y explicando cosas tan sencillas que se caen de maduras porque los alumnos no pueden comprender y/o resolver algo tan simple...
Claro, sigan (y seguirán diciendo) que "hemos avanzado"... en el camino dorado... acompañando a Alicia y a Dorothy en el País de las Maravillas y en la Tierra de Oz.
¿Perú ha avanzado en comprensión lectora?
Con su permiso voy a reventar de risa con esa soberana mentira que dicen las autoridades de educación: cuando le das un texto literario a los alumnos a muchos se les hace un mundo de dificultades (cuesta arriba) el poder entenderlo y menos poder explicarlo con sus propias palabras.
Nos lo van a decir a nosotros que enseñamos Historia, Razonamiento Verbal y Razonamiento Matemático, y tenemos que perder un montón de tiempo repitiendo y explicando cosas tan sencillas que se caen de maduras porque los alumnos no pueden comprender y/o resolver algo tan simple...
Claro, sigan (y seguirán diciendo) que "hemos avanzado"... en el camino dorado... acompañando a Alicia y a Dorothy en el País de las Maravillas y en la Tierra de Oz.
Y con La Antología del Disparate
tal vez un rato la risa nos mate,
pero con la crisis de nunca acabar
después sólo nos echaremos a llorar.
Y volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
pero que los gobiernos cambien sus idiotas políticas
dejando de gastar millones en armamentismo inútil
dejando de gastar millones en armamentismo inútil
y poquísimo en educación y otros temas.
Eso jamás pasará.
miércoles, 13 de noviembre de 2013
Las Razones para Entrenar
¿Por qué entrenamos?
Esto aplica a cualquier deporte (me he basado en los escritos en varios sitios de Internet y con algunos detalles de mi cosecha). No veo la aplicación con respecto a los deportes violentos como el boxeo que alguien llamó el menos deporte de los deportes.
Por las siguentes razones:
-Porque queremos vernos físicamente bien con la ropa -casual, formal o traje de baño- que traigamos puesta.
-Porque no nos interesa la opinión de los demás sobre nuestro cuerpo. Entrenamos porque lo queremos, porque nos gusta tener músculos, ser más fuertes y vernos mejor; y no por su opinión que rara vez es valiosa sino más bien ignorante, patética y absurda o lo que sea que no nos ayuda en casi nada oírla y mucho menos debemos hacerle caso.
-Porque no queremos envejecer tan rápido, porque queremos estar mejor físicamente que el resto de personas sedentarias.
-Porque queremos sentirnos mejor con nosotros mismos, considerar que esto que hacemos al entrenar aumenta y desarrolla nuestra autoestima. Si esto ayuda en la autoestima al resto qué le importa.
-Porque el ejercicio ayuda a tener más energías y confianza en uno mismo
-Porque nos ayuda a sentirnos bien cuando estamos con los demás
-Porque nuestro aspecto tal vez nos ayude en lo laboral y no necesariamente tenemos que ser modelo de revista. Sí acaso ayude en cómo nos ven los demás. Aunque joda decirlo: nos gusta que los demás nos aprueben y nos encomien.
-Porque como te ven te tratan aquí y en la China o van a decir qué es mentira.
-Porque entrenar es divertido sea en el gimnasio o en casa o en cualquier parte. Después de entrenar uno siente la sensación estupenda de haber trabajado los músculos y saber que todo el esfuerzo vale la pena, que tiene y produce beneficios en el volumen y/o la definición, y que el ejercicio ayuda a combatir el estrés y muchos más.
-Porque nos ayuda a combatir la angustia y la depresión al propiciar la producción de los neurotransmisores.
-Porque contribuye a tener mejor memoria y nos previene de muchas enfermedades mentales o físicas (o a sobrellevarlas de manera adecuada)
El que entrena aunque envejezca está en mejores condiciones que la gente sedentaria cuyo único ejercicio es cambiar de canal con el control remoto.
-Porque ésta es la razón principal por la que entrenamos:
Entrenamos porque Nos Interesa el Sexo Opuesto
Queremos atraer a una mujer (o a un hombre en el caso de las mujeres) ante nuestro físico trabajado con tanto esfuerzo.
Uno quiere que la esposa o la novia esté orgullosa y feliz de nosotros y que nos desee.
Porque el ejercicio ayuda a tener una mejor vida sexual que contribuye a sentir una sensación de bienestar, baja los niveles de grasa, las parejas se excitan mejor, a una mejor irrigación sanguínea a los órganos del cuerpo y en especial al que más nos preocupa a los hombres, el pene, y a poder durar más en la cama.
¿Qué más motivaciones queremos para entrenar?
Ojo, el hecho de llegar tener un buen físico trabajado o el que buenamente poseamos no justifica el descuidar la educación ni la cortesía y otras cualidades necesarias para el diario vivir.
Ni tampoco es sano el obsesionarse por el entrenamiento, la dieta y por cómo nos vemos frente a los demás y a nosotros mismos.
Nota:
En algunos detalles pido su comprensión porque errare humanum est (errar es humano)
El ejercicio es útil en muchas cosas relacionadas con la salud y la autoestima y debemos darle su lugar en nuestras vidas pero su limitación radica en que no puede sustituir ni a la ética ni a la religión.
Porque el entrenamiento corporal es provechoso para poco; pero la devoción piadosa es provechosa para todas las cosas, puesto que encierra promesa de la vida de ahora y de la que ha de venir (1 Timoteo 4:8)
Esto aplica a cualquier deporte (me he basado en los escritos en varios sitios de Internet y con algunos detalles de mi cosecha). No veo la aplicación con respecto a los deportes violentos como el boxeo que alguien llamó el menos deporte de los deportes.
Por las siguentes razones:
-Porque queremos vernos físicamente bien con la ropa -casual, formal o traje de baño- que traigamos puesta.
-Porque no nos interesa la opinión de los demás sobre nuestro cuerpo. Entrenamos porque lo queremos, porque nos gusta tener músculos, ser más fuertes y vernos mejor; y no por su opinión que rara vez es valiosa sino más bien ignorante, patética y absurda o lo que sea que no nos ayuda en casi nada oírla y mucho menos debemos hacerle caso.
-Porque no queremos envejecer tan rápido, porque queremos estar mejor físicamente que el resto de personas sedentarias.
-Porque queremos sentirnos mejor con nosotros mismos, considerar que esto que hacemos al entrenar aumenta y desarrolla nuestra autoestima. Si esto ayuda en la autoestima al resto qué le importa.
-Porque el ejercicio ayuda a tener más energías y confianza en uno mismo
-Porque nos ayuda a sentirnos bien cuando estamos con los demás
-Porque nuestro aspecto tal vez nos ayude en lo laboral y no necesariamente tenemos que ser modelo de revista. Sí acaso ayude en cómo nos ven los demás. Aunque joda decirlo: nos gusta que los demás nos aprueben y nos encomien.
-Porque como te ven te tratan aquí y en la China o van a decir qué es mentira.
-Porque entrenar es divertido sea en el gimnasio o en casa o en cualquier parte. Después de entrenar uno siente la sensación estupenda de haber trabajado los músculos y saber que todo el esfuerzo vale la pena, que tiene y produce beneficios en el volumen y/o la definición, y que el ejercicio ayuda a combatir el estrés y muchos más.
-Porque nos ayuda a combatir la angustia y la depresión al propiciar la producción de los neurotransmisores.
-Porque contribuye a tener mejor memoria y nos previene de muchas enfermedades mentales o físicas (o a sobrellevarlas de manera adecuada)
El que entrena aunque envejezca está en mejores condiciones que la gente sedentaria cuyo único ejercicio es cambiar de canal con el control remoto.
-Porque ésta es la razón principal por la que entrenamos:
Entrenamos porque Nos Interesa el Sexo Opuesto
Queremos atraer a una mujer (o a un hombre en el caso de las mujeres) ante nuestro físico trabajado con tanto esfuerzo.
Uno quiere que la esposa o la novia esté orgullosa y feliz de nosotros y que nos desee.
Porque el ejercicio ayuda a tener una mejor vida sexual que contribuye a sentir una sensación de bienestar, baja los niveles de grasa, las parejas se excitan mejor, a una mejor irrigación sanguínea a los órganos del cuerpo y en especial al que más nos preocupa a los hombres, el pene, y a poder durar más en la cama.
¿Qué más motivaciones queremos para entrenar?
Ojo, el hecho de llegar tener un buen físico trabajado o el que buenamente poseamos no justifica el descuidar la educación ni la cortesía y otras cualidades necesarias para el diario vivir.
Ni tampoco es sano el obsesionarse por el entrenamiento, la dieta y por cómo nos vemos frente a los demás y a nosotros mismos.
Ni menos aún entrenamos para que el deporte nos deje secuelas como en el boxeo y en otros como el llamado fútbol americano con sus enfermos de Parkinson, con artrosis, de parálisis y con un número X de muertos o lo que les sucede a los abusadores de esteroides (¿no crees?, Investiga, san Google te espera).
Nota:
En algunos detalles pido su comprensión porque errare humanum est (errar es humano)
El ejercicio es útil en muchas cosas relacionadas con la salud y la autoestima y debemos darle su lugar en nuestras vidas pero su limitación radica en que no puede sustituir ni a la ética ni a la religión.
Porque el entrenamiento corporal es provechoso para poco; pero la devoción piadosa es provechosa para todas las cosas, puesto que encierra promesa de la vida de ahora y de la que ha de venir (1 Timoteo 4:8)
miércoles, 29 de mayo de 2013
Lecturas Abandonadas XII
-Hans Habe. Palazzo
La acción se desarrolla en Venecia. Una signora defiende su Palazzo contra las inundaciones y su propia familia.
No lo sé, lo tuve tanto tiempo guardado que ni ganas tuve de leerlo y dejé que se lo llevara el canal de mi indiferencia.
-Camille Gilles. 400.000 mil dólares para matar a Kennedy en París
Estoy podrido con el tema del asesinato de J.F.K. así que otro libro más con lo mismo -otro atentado- ya era más que inaguantable, así que lo miré, lo hojeé y regalé.
-Morris West. La Salamandra
Habla de un crimen y de un intento de golpe de estado pero a mí ya me daba igual todo lo relacionado con la tal Salamandra.
-Frank Yerby. Una Mujer llamada Fantasía
Ni en mis peores fantasías quería leer este libro.
-Daphne Du Maurier. Los Pájaros (relatos)
Ya me había llevado varios chascos con la autora así que sólo leí dos relatos de este libro, el del título y uno más y se fue volando al olvido.
-Daphne Du Maurier. Los Lentes Azules (relatos)
Otro libro de cuentos que no pienso leer.
-Lajos Zilahy. Las Armas miran Atrás
Ví esta novela y pensé que podría dedicarme mejor a mirar, comprar y leer otras obras.
-John O'Hara. La Venus de Visón
Esta Venus podía irse con su visón... al manicomio por deprimente.
- Frank Gruber. El Disco Delator.
Encontré esta novela tan simplona al hojearla que no la compré.
-Frederick Prokosch. Balada de Amor
El amor de Henry por Stella, las contradicciones de ésta y adios con su baladita tan aburrida.
-András László. El Castillo de las Focas/Doña Juana, don Juan, Juan y Juanito
Vi varias veces estas dos novelitas y siempre me parecieron tan flojas que las abandoné.
-Pierre Boulle. El Planeta de los Simios
Esperaba que fuera como en la película pero como iba por otro lado me hastió y lo envié a Monolandia.
-Ellery Queen. Los Cuatro Johns
Aquí Jack Vance bajo el seudónimo de Ellery Queen escribe una historia policíaca de lo más simplona y medio infantil, con una serie de detalles indigestos y con un final decepcionante: tanta vaina (lío) ridícula y tantas vueltas inútiles sobre los 4 tipos llamados John para decir que a la tal Mary la habían asesinado por un motivo... tan idiota.
-A.E.W. Mason. Las Cuatro Plumas
Al protagonista por un asunto X lo tratan como cobarde dándole 4 plumas, una de ellas por la mujer que amaba -todo un encanto-, sigue un montón de palabreo odioso y detalles que no nos interesaban en un tercio de novela, continúa con poca acción y un calor inaguantable en medio del desierto, más blablabla sobre las dichosas plumas y, al fin, agradecemos llegar a la nada especial conclusión.
La acción se desarrolla en Venecia. Una signora defiende su Palazzo contra las inundaciones y su propia familia.
No lo sé, lo tuve tanto tiempo guardado que ni ganas tuve de leerlo y dejé que se lo llevara el canal de mi indiferencia.
-Camille Gilles. 400.000 mil dólares para matar a Kennedy en París
Estoy podrido con el tema del asesinato de J.F.K. así que otro libro más con lo mismo -otro atentado- ya era más que inaguantable, así que lo miré, lo hojeé y regalé.
-Morris West. La Salamandra
Habla de un crimen y de un intento de golpe de estado pero a mí ya me daba igual todo lo relacionado con la tal Salamandra.
-Frank Yerby. Una Mujer llamada Fantasía
Ni en mis peores fantasías quería leer este libro.
-Daphne Du Maurier. Los Pájaros (relatos)
Ya me había llevado varios chascos con la autora así que sólo leí dos relatos de este libro, el del título y uno más y se fue volando al olvido.
-Daphne Du Maurier. Los Lentes Azules (relatos)
Otro libro de cuentos que no pienso leer.
-Lajos Zilahy. Las Armas miran Atrás
Ví esta novela y pensé que podría dedicarme mejor a mirar, comprar y leer otras obras.
-John O'Hara. La Venus de Visón
Esta Venus podía irse con su visón... al manicomio por deprimente.
- Frank Gruber. El Disco Delator.
Encontré esta novela tan simplona al hojearla que no la compré.
-Frederick Prokosch. Balada de Amor
El amor de Henry por Stella, las contradicciones de ésta y adios con su baladita tan aburrida.
-András László. El Castillo de las Focas/Doña Juana, don Juan, Juan y Juanito
Vi varias veces estas dos novelitas y siempre me parecieron tan flojas que las abandoné.
-Pierre Boulle. El Planeta de los Simios
Esperaba que fuera como en la película pero como iba por otro lado me hastió y lo envié a Monolandia.
-Ellery Queen. Los Cuatro Johns
Aquí Jack Vance bajo el seudónimo de Ellery Queen escribe una historia policíaca de lo más simplona y medio infantil, con una serie de detalles indigestos y con un final decepcionante: tanta vaina (lío) ridícula y tantas vueltas inútiles sobre los 4 tipos llamados John para decir que a la tal Mary la habían asesinado por un motivo... tan idiota.
-A.E.W. Mason. Las Cuatro Plumas
Al protagonista por un asunto X lo tratan como cobarde dándole 4 plumas, una de ellas por la mujer que amaba -todo un encanto-, sigue un montón de palabreo odioso y detalles que no nos interesaban en un tercio de novela, continúa con poca acción y un calor inaguantable en medio del desierto, más blablabla sobre las dichosas plumas y, al fin, agradecemos llegar a la nada especial conclusión.
jueves, 16 de mayo de 2013
Búsquedas en el Blog
-Ariane es la novela de Claude Anet y basada en ella tenemos la película Love in the Afternoon (1957) con Audrey Hepburn y Gary Cooper.
No busque muchos datos sobre algo o sabrá hasta el final de la película y/o del libro sin haberla visto o leído.
A veces es bueno no saber mucho de esto o aquello para poder disfrutar de un pasatiempo. Así se aprende y disfruta.
El otro Ariane es... el cohete para colocar satélites en el espacio.
-De Doña Bárbara es mejor leer el libro. Ni loco pongo el argumento de un libro en el blog aunque me guste o no.
-Por cortesía de san Google este modesto blog sale en la primera página -a veces- o en la segunda dependiendo de las búsquedas.
-Me di tiempo para poner otra colección libresca.
-Y otra vez: aquí no encontrarán resúmenes de ninguna obra salvo los títulos en alguna colección.
-Gracias por las visitas, gente de todo el mundo
Thanks for the visits, people around the world
No busque muchos datos sobre algo o sabrá hasta el final de la película y/o del libro sin haberla visto o leído.
A veces es bueno no saber mucho de esto o aquello para poder disfrutar de un pasatiempo. Así se aprende y disfruta.
El otro Ariane es... el cohete para colocar satélites en el espacio.
-De Doña Bárbara es mejor leer el libro. Ni loco pongo el argumento de un libro en el blog aunque me guste o no.
-Por cortesía de san Google este modesto blog sale en la primera página -a veces- o en la segunda dependiendo de las búsquedas.
-Me di tiempo para poner otra colección libresca.
-Y otra vez: aquí no encontrarán resúmenes de ninguna obra salvo los títulos en alguna colección.
-Gracias por las visitas, gente de todo el mundo
Thanks for the visits, people around the world
martes, 14 de mayo de 2013
Colección 15 Historias
Editorial Fher, Bilbao, España
Colección publicada entre 1970 y 1981
Cada tomo contiene obras de varios autores
-15 Historias de Aviación
-15 Enigmas de la Historia
-15 Grandes Destinos
-15 Aventuras del Oeste
-15 Historias de Corsarios
-15 Aventuras Fantásticas
-15 Aventuras del Espacio
-15 Casos Policíacos (Poe, Conan Doyle, Leblanc,etc.)
-15 Leyendas de la Mitología
-15 Grandes Exploraciones
-15 Aventuras de Arqueología
-15 Aventuras Históricas
-15 Relatos del Tiempo de las Cruzadas
-15 Maravillas del Mundo
-15 Aventuras Verídicas
-15 Grandes Descubrimientos
-15 Aventuras Olímpicas
-15 Evasiones Célebres
-15 Historias de Amistad
-15 Historias de Aventura
-15 Historias de Buscadores de Tesoros
-15 Historias de Espionaje
-15 Grandes Aventureros
-15 Aventuras de Motos
-15 Grandes Batallas
-15 Historias de Agentes Secretos
-15 Grandes Expediciones
-15 Personajes Inolvidables
-15 Relatos de la Prehistoria
-15 Gestas por la Libertad
-15 Viajes Alrededor del Mundo
Continuará si es posible que haya otros tomos.
Colección publicada entre 1970 y 1981
Cada tomo contiene obras de varios autores
-15 Historias de Aviación
-15 Enigmas de la Historia
-15 Grandes Destinos
-15 Aventuras del Oeste
-15 Historias de Corsarios
-15 Aventuras Fantásticas
-15 Aventuras del Espacio
-15 Casos Policíacos (Poe, Conan Doyle, Leblanc,etc.)
-15 Leyendas de la Mitología
-15 Grandes Exploraciones
-15 Aventuras de Arqueología
-15 Aventuras Históricas
-15 Relatos del Tiempo de las Cruzadas
-15 Maravillas del Mundo
-15 Aventuras Verídicas
-15 Grandes Descubrimientos
-15 Aventuras Olímpicas
-15 Evasiones Célebres
-15 Historias de Amistad
-15 Historias de Aventura
-15 Historias de Buscadores de Tesoros
-15 Historias de Espionaje
-15 Grandes Aventureros
-15 Aventuras de Motos
-15 Grandes Batallas
-15 Historias de Agentes Secretos
-15 Grandes Expediciones
-15 Personajes Inolvidables
-15 Relatos de la Prehistoria
-15 Gestas por la Libertad
-15 Viajes Alrededor del Mundo
Continuará si es posible que haya otros tomos.
domingo, 2 de septiembre de 2012
Cualidades Profesionales y la Biblioteca Particular
Esto puede aplicarse a otras profesiones:
"[...]
La negrita es mía.
"[...]
La primera condición del hombre de Foro es la veracidad. Se dirá que esto se relaciona con la ética y no con el estilo. Así es. Pero de toda suerte, no está de más fijar esta virtud como la primera y más esencial condición de nuestro trabajo.
Aunque el vulgo ignaro y prostituido suele creer que la gracia del abogado está en hacer lo blanco negro, la verdad es exactamente la contraria. El abogado está para que lo blanco deslumbre como blanco y lo negro se entenebrezca como negro. Somos voceros de la verdad, no del engaño. Se nos confía que pongamos las cosas en orden, que procuremos dar a cada cua lo suyo, que se abra paso la razón, que triunfe el bien. ¿Cómo armonizar tan altos fines con predominio del embuste?[...]
Después de la veracidad, la segunda condición del escritor forense es la claridad. Nunca se recordará bastante el precepto del Quijote: "llaneza, muchacho, llaneza, que toda afectación es mala". Todo el que escribe debe hacerlo para que le entiendan. Pero, al fin y al cabo, si el filósofo, el novelista o el poeta se empeñan, el público aburrido no los leerá y allá ellos. Ellos solos son los perdidosos. Pero las torpezas del escritor forense no las paga él con su descrédito, sino que las sufre el cliente cuyo derecho no ha quedado de manifiesto.[...]
Aneja a la claridad ha de ir la virtud de la brevedad. Cierto magistrado viejo, dando consejos a un abogado novel, le decía entre otras cosas: Sé breve, que la brevedad es el manjar preferido de los jueces. Siéndolo, te darán la razón aunque no la tengas y a veces... a pesar de que la tengas.[...]
¿Y la erudición? La erudición es saber muchas cosas.
Ángel Ossorio, El Alma de la Toga, Ediciones Praxis, Lima, 1998, págs 139, 142, 143, 148, 173, 175
Aneja a la claridad ha de ir la virtud de la brevedad. Cierto magistrado viejo, dando consejos a un abogado novel, le decía entre otras cosas: Sé breve, que la brevedad es el manjar preferido de los jueces. Siéndolo, te darán la razón aunque no la tengas y a veces... a pesar de que la tengas.[...]
¿Y la erudición? La erudición es saber muchas cosas.
Pero hay quien no lo entiende así y cree que la erudición consiste en decir "que se sabe". Todos, en mayor o menor grado somos eruditos, porque lo que sabemos se lo debemos a lo que hemos leído. Las lecturas han ido formando nuestra conciencia y nuestro ideario. Lo que hoy, es fruto de lo que hemos leído en treinta o cuarenta años. Pero lo que se reputa erudición es la invocación de doscientos o trescientos autores que, si a mano viene, no conocíamos hasta el instante de citarlos. Lo cual no es erudición sino pedantería. ¿A qué viene envanecerse que uno ha leído diez autores franceses, veinte italianos y treinta alemanes?. Lo que importa es el sedimento que esas lecturas han dejado en nuestro ánimo. Y eso dará su fruto en nuestras ideas y en nuestra conducta sin necesidad de que presumamos de sabihondos y omniscientes.[...]
Y, es claro, al no leer viene el atasco intelectual, la atrofia del gusto, la rutina para discurrir y escribir, los tópicos, los envilecimientos del lenguaje... Efectivamente, cuando se llega a ese abandono, apenas hay diferencia entre un abogado y un picapedrero; y la poca es a favor del picapedrero.
Se argüirá: "leer es caro y no todos los abogados ganan bastante para permitírselo". Lo niego. Es inasequible para los bolsillos modernos formar una gran biblioteca; a nadie se le puede exigir tenerla, pero es fácil para todoel mundo reputar los libros como artículos de primera necesidad y dedicar a su adquisición un cinco o un cuatro o un tres por ciento de lo que se gane, aunque para ello sea preciso privarse de otras cosas. Más costoso es para los médicos crear, entretener y reponer el arsenal mínimo de aparatos que la ciencia exige hoy para el reconocimiento y para la intervención quirúrgica, así como elementos de higiene, desinfección, asepsia, etc.; y a ningún médico le faltan ni se lo toleraría el público.[...]
Se puede vivir sin mover los brazos ni las piernas, pero a los pocos años de tan singular sistema los músculos estarán atrofiados y el hombre será un guiñapo. Pues lo mismo ocurre en el orden mental. La falta de lectura que excite la imaginación, amplíe el horizonte ideal y mantenga viva la renovada flexiblidad de lenguaje, acaba por dejar al Abogado muerto en sus partes más nobles, y le reduce a una ley de Enjuiciamiento con figura humana, a un curialete con título academico".
Ángel Ossorio, El Alma de la Toga, Ediciones Praxis, Lima, 1998, págs 139, 142, 143, 148, 173, 175
La negrita es mía.
viernes, 10 de agosto de 2012
Colección Novelas y Cuentos
E.M.E.S.A. (Editorial Magisterio Español, S.A.)
1. Ramón J. Sender. La Aventura Equinoccial de Lope de Aguirre, vol. 1
2. Ramón J. Sender. La Aventura Equinoccial de Lope de Aguirre, vol. 2
5. Miguel de Unamuno. Amor y Pedagogía/Tres Novelas Ejemplares y un Prólogo
6. Henry James. Los Europeos
7. Leonardo Romero Tobar (ant). Narraciones de la España Romántica
8. Antonio Buero Vallejo. En la Ardiente Oscuridad/Irene o el Tesoro
11. John Updike. En Torno a la Granja
12. Azorín. Memorias Inmemoriales
14. Ramón J. Sender. La Llave y otras narraciones
15. Petrarca. Cancionero
17. José Luis Abellán. Visión de España en la Generación del 98: Antología de textos
18. Lope de Vega. La Dama Boba/Los Melindres de Belisa
21. Jacques de Bourbon Busset. Confidencias Incomunicables
22. Bret Harte. El Socio de Tennessee y Otros Relatos del Oeste Californiano
23. Jesús Burillo. La Universidad Actual en Crisis: Antología de textos desde 1939
24. Juan Timoneda. El Patrañuelo
25. Ramón J. Sender. La Tesis de Nancy
28. Marcel Arland. La Música de los Ángeles
31. Guillermo Díaz-Plaja. Discursos para Sordos
32. André Thèrive. Como un Ladrón
33. Juan Ramón Jiménez. Antología Poética
34. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Castellana III)
36. Antón Chejov. El Beso
37. Félix Herrero Salgado (ant.). Narraciones de la España Medieval
38. Anny Latour. Reinas sin Corona
40. José Luis López Muñoz (sel.). Narraciones Postguerra U.S.A
41. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Castellana IV)
42. Félix Herrero Salgado (ant.). Narraciones de la España Renacentista
43. Marino Gómez-Santos. La Reina Victoria De Cerca
44. Varios autores. Los Mejores Cuentos. Antología de premios «Hucha de Oro»
45. Josefina de la Maza. Vida de mi madre, Concha Espina
46. Luigi Santucci. Orfeo en el Paraíso
47. Concha Espina. El Metal de los Muertos
48. Rafael Gómez Pérez. La Generación de la Protesta
49. Jean-Noël Aquistapace. Diccionario de la Política
50. Brian Crozier. Franco, Historía y Memoria volumen 1
51. Brian Crozier. Franco, Historía y Memoria volumen 2
52. Frederick Pohl (sel.). Los Soñadores Expertos
53. Andrew Sarris. Entrevistas con Directores de Cine (Volumen I)
54. Wolfgang Hildesheimer. El Fin de un Mundo: Narracioness sin Amor
55. Mario Pomilio. El Compromiso
56. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Castellana V)
57. Herbert Gold. El Padre
58. Sholom Aleichem. Dos Antisemitas y otras narraciones
59. Marcelino C. Peñuelas. Conversaciones con Ramón J. Sender
60. María Jesús Viguera (ant.). Narraciones Árabes del Siglo XX. Antología de cuentos árabes modernos.
61 Evaristo Acevedo. Cartas a los Celtíberos Esposados
62. Emilio Romero. Cartas a un Príncipe
63. José Luis Varela (ant.). El Costumbrismo Romántico
64. William Golding. Martín el Náufrago
65. Gustavo Adolfo Bécquer. Rimas, Leyendas y Cartas
66. Josep Meliá. Informe sobre la Lengua Catalana
69. Camilo José Cela. Timoteo el Incomprendido y otros Papeles Ibéricos
70. Carmen Bravo-Villlasante. Gáldos visto por sí mismo
71. Pedro de Lorenzo. Fray Luis de León
72. Jean Paris. Shakespeare visto por sí mismo
73. Félix Herrero Salgado (ant.). Narraciones de la España del Barroco
74. Adolfo Calero-Orozco. Cuentos Nicaragüenses
75. Luis Jiménez Martos (ant.). José María Gabriel y Galán. Poesía y Prosa
76. Carmen Llorca. El Sistema
77. José Carlos Clemente. Cataluña Hoy
78. PA. Lesort. Paul Claudel visto por sí mismo
79. Julio Camba. El Destierro
80. Evaristo Acevedo. El Despiste Nacional (Primera antología 1952-1958)
81. Enrique Gutiérrez Ríos. José María Albareda. Una Época de la Cultura Española
82. José Hesse (ant.). Francisco de Quevedo. Sátiras Políticas y Literarias
83. César Alonso de los Ríos. Conversaciones con Miguel Delibes
84. Juan Gutiérrez Palacios (ant.). Cuentos Judíos
85. Guglielmo Petroni. El Mundo es una Prisión
86. Luc Stang. Saint-Exupery visto por sí mismo
88. Andrew Sarris. Entrevistas con Directores de Cine (Volumen II)
89. Evaristo Acevedo. El Despiste Nacional (Segunda antología 1959-1965)
90. Rosa María Echeverría. La Segunda Parte del Hombre
91. Eugenio D'Ors. El Nuevo Prometeo Encadenado/Guillermo Tell (teatro)
92. Infante Don Juan Manuel. El Conde Lucanor
93. José María Albareda Herrera. Vida de la Inteligencia
94. Vicente Marrero. Historia de una Amistad
95. Pedro Antonio de Alarcón. El Sombrero de Tres Picos/El Capitán Veneno
96. Jean Austen. Emma volumen 1
97. Jean Austen. Emma volumen 2
98. Pedro Antonio de Alarcón. El Escándalo
99. Concha Castroviejo. Los Días de Lina
100. Miguel de Cervantes Saavedra. El Ingenioso HidalgoDon Quijote de La Mancha Volumen I
101. Miguel de Cervantes Saavedra. El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha Volumen II
102. Evaristo Acevedo. El Despiste Nacional (Tercera antología 1966-1971)
103. Emilia Pardo Bazán. La Vida Contemporánea (1896-1915)
104. Fernando Quiñones. Sexteto de Amor Ibérico y Dos Amores Argentinos
105. Lope de Vega. Fuente Ovejuna/El Mejor Alcalde, El Rey
106. Miguel Pérez Ferrero. Vida de Pío Baroja
107. Pedro Antonio Urbina. Gorrión Solitario en el Tejado
109. Alfredo Marqueríe. Cincuenta Personajes del Teatro Universal
112. Alfonso Sánchez. Iniciación al Cine Moderno volumen 1
113. Alfonso Sánchez. Iniciación al Cine Moderno volumen 2
114. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Mosaico Español I)
115. Pedro Antonio de Alarcón. El Niño de la Bola
116. Dámaso Santos. Conversaciones con Guillermo Díaz-Plaja
118. Jorge Isaacs. María
119. José Ángel Cortés. Entrevistas con Directores de Cine Italiano
120. Vintila Horia. El Viaje a San Marcos
121. Antonio Prieto. Secretum
122. Varios autores. Narraciones Hispanoamericanas de Tradición Oral. Antología
123. María Dolores de la Fe. Happenings para Jacob
124. Joaquín Esteban Perruca. Cuentos del Último Día
125. Luis Mateo Díez. Memorial de Hierbas
126. Marta Portal. La Veintena
127. Carlos Areán. Cultura Autóctona Hispana
128. Guy de Maupassant. Bola de Sebo y otros cuentos
129. Varios autores. Los Mejores Cuentos. Segunda antología de premios «Hucha de Oro»
130. José María Castroviejo. La Burla Negra
131. Evaristo Acevedo. Treinta Años de Risa (Volumen Primero)
132. Panait Istrati. Los Cardos del Baragan
133. Juan Ramón Jiménez. Con el Carbón del Sol (Antología de prosa lírica)
134. Carmen Bravo-Villasante. Vida de Emilia Pardo Bazán
135. Miguel de Cervantes Saavedra. Novelas Ejemplares (Volumen Primero)
136. Tomás Alfaro Fournier. Las Justicias del Rey
137. Alejandro Puschkin. Dunya y otros relatos
138. Rosalía de Castro. El Caballero de los Botas Azules
139. Vicente Soto. Casicuentos de Londres: seis sobre gente de aquí y allá y tres sobre españoles
140. Consuelo Burell (sel.). Cuentos Españoles del Siglo XIX
141. Juan Ramón Jiménez. El Andarín de su Órbita
142. Carmen Bravo-Villasante. Vida de Juan Valera
143. Miguel de Cervantes Saavedra. Novelas Ejemplares (Volumen Segundo)
144. Ramón J. Sender. Nancy, Doctora en Gitanería
145. Herbert Read. El Significado del Arte
146. Tirso de Molina. Marta la Piadosa/El Burlador de Sevilla
147. Enrique Gil y Carrasco. El Señor de Bembibre
148. Rodrigo Rubio. El Gramófono
149. Dolores Medio. El Bachancho (cuentos)
150. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Mosaico Español II)
151. Rabindranath Tagore. El Naufragio
152. Miguel de Cervantes Saavedra. Novelas Ejemplares (Volumen Tercero)
153. Federico García Lorca. Yerma/La Casa de Bernarda Alba/Doña Rosita la Soltera
154. Ramón J. Sender. Nancy y el Bato Loco
155. Luis López Álvarez. Conversaciones con Miguel Ángel Asturias
156. José Luis Olaizola. A Nivel de Presidencia
157. Nikos Kazantzaki. Inglaterra
158. Antonio Buero Vallejo. Hoy es Fiesta/Aventura en lo Gris
159. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Ultramar I)
160. Armando Palacio Valdés. Riverita
161. Antonio Prieto. Carta sin Tiempo
162. José María de Pereda. Peñas Arriba
163. Andrés Bosch. La Estafa
164. Iván Turguéniev. Aguas Primaverales
165. José Olivio Jiménez (ant.). José Martí. Prosa Escogida
166. Federico Carlos Sainz de Robles. Madrid y sus Fantasmas
167. Cecilia G. de Guilarte. La Soledad y sus Ríos
168. Jorge Manrique. Poesía
169. Robert Louis Stevenson. La Isla del Tesoro
171. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Ultramar II)
172. Charles Dickens. Cuentos de Navidad
173. José María Carrascal. Antología de la Literatura Española
174. Rodrigo Rubio. Cuarteto de Máscaras
175. Antonio Pereira. El Ingeniero Balboa y otras historias civiles
176. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Mosaico Español III)
177. Jesús Fernández Santos. En la Hoguera
178. Joaquín Esteban Perruca. Tiempo Muerto
179. Mark Twain. Aventuras de Huckleberry Finn
180. Alphonse Daudet. Cartas de mi Molino (o Cartas desde mi Molino)
181. Salvador García de Pruneda. La Soledad de Alcuneza
182. Pedro Calderón de la Barca. La Dama Duende
183. Felipe Mellizo. Arturo, Rey
184. Luis Jiménez Martos (ant.). Antonio Machado. Antología Poética
185. Félix Herrero Salgado (ant.). Gaspar Melchor de Jovellanos. Prosa Escogida
186. José María Merino. Novela de Andrés Choz
187. Ignacio Aldecoa. Cuentos
188. Ramón de Garciasol (Miguel Alonso Calvo). Las Horas del Amor y Otras Horas
189. Félix Herrero Salgado (ant.). Mariano José de Larra. Prosa Escogida
190. Margarita Smerdou Altolaguirre (ant.). Manuel Machado. Antología Poética
191. Marcel Pagnol. El Agua de las Colinas: Jean De Florette
192. Obdulia Guerrero. Valle-Inclán y el Novecientos: Apunte para un estudio biográfico-literario
193. Tatiana Pérez. Memorias de Lara
194. Luis Mateo Díez. Apócrifo del Clavel y la Espina
195. Carlos Zeda. Historias de Benidorm
196. Alfonso Martínez-Mena. Antifiguraciones
197. Marcel Pagnol. El Agua de las Colinas: La Hija de los Manantiales
198. José Fariña Jamardo. La Balada del Wolfram
199. Oliver Goldsmith. El Vicario de Wakefield
200. Heinrich von Kleist. Catalina De Heilbronn o La Prueba de Fuego
201. Honorato de Balzac. Los Chuanes
203. Juan Ignacio Gónzales del Castillo. El Café de Cádiz y otros Sainetes
204. Vicente Soto. Cuentos del Tiempo de Nunca Acabar
205. Luis Fernández Roces. El Buscador
207. Ramón J. Sender. Gloria y vejamen de Nancy
208. Alonso Zamora Vicente. Sin levantar Cabeza
209. Jacob y Wilhelm Grimm. Cuentos de los Hermanos Grimm
210. Carmen Conde. La Rambla
211. Carlos Alfaro. Señales de Humo
213. Julio Verne. La Jangada
215. Jean Giono. La Piedad Solitaria
216. Luis Marañón. El Ruso y otras narraciones de amor y muerte
217. Fedor Dostoievski. Noches Blancas
218. Armando Palacio Valdés. Maximina
219. Joaquín Caro Romero. Vida del centauro Quirón
220. Jean Pierre Hervé Bazin. El Legado de Emma (relatos)
221. Domingo Manfredi Cano. Los Niños también se mueren y otros cuentos
222. Heinrich von Kleist. Pentesilea
223. Fernando Ponce. Oratorio (novela)
224. Miren Díez de Ibarrondo. La Zarpa de las Flores
225. Alfonso Barrera Valverde. Heredarás un mar que no conoces y lenguas que no sabes
226. Luis Pérez Botero. Ulises en Sabanilla y otros cuentos
227. Henrik Ibsen. Peer Gynt
229. Óscar Wilde. Cuentos
230. Julio Verne. El Doctor Ox
231. Luchy Núñez. Paseos
232. Garcilaso de la Vega. Poesía Completa
233. Chrétien de Troyes. La Historia de Perceval o El Cuento del Grial
234. Jean-Pierre Claris de Florian. Fábulas
235. Rubén Darío. Cuentos y Prosas
236. Blanca García Valdecasas. La Puerta de los Sueños (cuentos)
237. Carlos Eduardo Zavaleta. Un Día en muchas partes del Mundo
238. Rosa Romá. Lloran las cosas sobre nosotros
239. María Luisa Vergara. Más allá del río Biru
240. Alfonso Albalá. El Fuego
241. José Alfaro. Madrid. Primera Década del Siglo XX (1901-1910)
242. Miguel de Cervantes Saavedra. Entremeses
243. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Ultramar III)
244. Medardo Fraile. Ejemplario
245. Elena Santiago. Ácidos Días
246. Tomás de Iriarte. Fábulas Literarias
247. Daniel-Rops. Corazones Cómplices
248. Ricardo Doménech. La Pirámide de Khéops (relatos)
249. José Luis Olaizola. El Señor del Huerto
250. Henrik Ibsen. Casa de Muñecas/La Dama del Mar
251. Marqués de Santillana. Refranero
252. François-René, Vizconde de Chateaubriand. Atala/René
253. Alonso Zamora Vicente. Mesa, Sobremesa
254. Francisco de Quevedo. Poesía de España, la muerte y Dios
255. Pedro Crespo. Todo el oro del mundo
256. Luis Marañón. Yo, el otro Balzac
257. Charles Perrault. Cuentos de Perrault
1. Ramón J. Sender. La Aventura Equinoccial de Lope de Aguirre, vol. 1
2. Ramón J. Sender. La Aventura Equinoccial de Lope de Aguirre, vol. 2
3. Anónimo. Lazarillo de Tormes/Alonso Jerónimo de Salas Barbadillo. La Hija de Celestina
4. Antón Chejov. La Rusia Olvidada (cuentos)5. Miguel de Unamuno. Amor y Pedagogía/Tres Novelas Ejemplares y un Prólogo
6. Henry James. Los Europeos
7. Leonardo Romero Tobar (ant). Narraciones de la España Romántica
8. Antonio Buero Vallejo. En la Ardiente Oscuridad/Irene o el Tesoro
9. Francisco Aguilar Piñal (ant). Los Comienzos de la Crisis Universitaria en España: Antología de textos del siglo XVIII
10. Francisco de Quevedo. La Vida del Buscón llamado Don Pablos11. John Updike. En Torno a la Granja
12. Azorín. Memorias Inmemoriales
14. Ramón J. Sender. La Llave y otras narraciones
15. Petrarca. Cancionero
17. José Luis Abellán. Visión de España en la Generación del 98: Antología de textos
18. Lope de Vega. La Dama Boba/Los Melindres de Belisa
19. Federico García Lorca. Mariana Pineda/La Zapatera Prodigiosa/Bodas de Sangre
20. John Cheever. El Nadador21. Jacques de Bourbon Busset. Confidencias Incomunicables
22. Bret Harte. El Socio de Tennessee y Otros Relatos del Oeste Californiano
23. Jesús Burillo. La Universidad Actual en Crisis: Antología de textos desde 1939
24. Juan Timoneda. El Patrañuelo
25. Ramón J. Sender. La Tesis de Nancy
26. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Castellana I)
27. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Castellana II)28. Marcel Arland. La Música de los Ángeles
29. Alfonso Sastre. GuilllermoTell tiene los Ojos Tristes/Muerte en el Barrio/Asalto Nocturno
30. Manuel Alvar (ant.). El Romancero31. Guillermo Díaz-Plaja. Discursos para Sordos
32. André Thèrive. Como un Ladrón
33. Juan Ramón Jiménez. Antología Poética
34. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Castellana III)
36. Antón Chejov. El Beso
37. Félix Herrero Salgado (ant.). Narraciones de la España Medieval
38. Anny Latour. Reinas sin Corona
40. José Luis López Muñoz (sel.). Narraciones Postguerra U.S.A
41. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Castellana IV)
42. Félix Herrero Salgado (ant.). Narraciones de la España Renacentista
43. Marino Gómez-Santos. La Reina Victoria De Cerca
44. Varios autores. Los Mejores Cuentos. Antología de premios «Hucha de Oro»
45. Josefina de la Maza. Vida de mi madre, Concha Espina
46. Luigi Santucci. Orfeo en el Paraíso
47. Concha Espina. El Metal de los Muertos
48. Rafael Gómez Pérez. La Generación de la Protesta
49. Jean-Noël Aquistapace. Diccionario de la Política
50. Brian Crozier. Franco, Historía y Memoria volumen 1
51. Brian Crozier. Franco, Historía y Memoria volumen 2
52. Frederick Pohl (sel.). Los Soñadores Expertos
53. Andrew Sarris. Entrevistas con Directores de Cine (Volumen I)
54. Wolfgang Hildesheimer. El Fin de un Mundo: Narracioness sin Amor
55. Mario Pomilio. El Compromiso
56. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Castellana V)
57. Herbert Gold. El Padre
58. Sholom Aleichem. Dos Antisemitas y otras narraciones
59. Marcelino C. Peñuelas. Conversaciones con Ramón J. Sender
60. María Jesús Viguera (ant.). Narraciones Árabes del Siglo XX. Antología de cuentos árabes modernos.
61 Evaristo Acevedo. Cartas a los Celtíberos Esposados
62. Emilio Romero. Cartas a un Príncipe
63. José Luis Varela (ant.). El Costumbrismo Romántico
64. William Golding. Martín el Náufrago
65. Gustavo Adolfo Bécquer. Rimas, Leyendas y Cartas
66. Josep Meliá. Informe sobre la Lengua Catalana
67. Guillermo Díaz-Plaja. El Calendario Inútil: Notas a la actualidad cultural 1967-1968
68. Carmen Laforet. La Niña y otros relatos69. Camilo José Cela. Timoteo el Incomprendido y otros Papeles Ibéricos
70. Carmen Bravo-Villlasante. Gáldos visto por sí mismo
71. Pedro de Lorenzo. Fray Luis de León
72. Jean Paris. Shakespeare visto por sí mismo
73. Félix Herrero Salgado (ant.). Narraciones de la España del Barroco
74. Adolfo Calero-Orozco. Cuentos Nicaragüenses
75. Luis Jiménez Martos (ant.). José María Gabriel y Galán. Poesía y Prosa
76. Carmen Llorca. El Sistema
77. José Carlos Clemente. Cataluña Hoy
78. PA. Lesort. Paul Claudel visto por sí mismo
79. Julio Camba. El Destierro
80. Evaristo Acevedo. El Despiste Nacional (Primera antología 1952-1958)
81. Enrique Gutiérrez Ríos. José María Albareda. Una Época de la Cultura Española
82. José Hesse (ant.). Francisco de Quevedo. Sátiras Políticas y Literarias
83. César Alonso de los Ríos. Conversaciones con Miguel Delibes
84. Juan Gutiérrez Palacios (ant.). Cuentos Judíos
85. Guglielmo Petroni. El Mundo es una Prisión
86. Luc Stang. Saint-Exupery visto por sí mismo
88. Andrew Sarris. Entrevistas con Directores de Cine (Volumen II)
89. Evaristo Acevedo. El Despiste Nacional (Segunda antología 1959-1965)
90. Rosa María Echeverría. La Segunda Parte del Hombre
91. Eugenio D'Ors. El Nuevo Prometeo Encadenado/Guillermo Tell (teatro)
92. Infante Don Juan Manuel. El Conde Lucanor
93. José María Albareda Herrera. Vida de la Inteligencia
94. Vicente Marrero. Historia de una Amistad
95. Pedro Antonio de Alarcón. El Sombrero de Tres Picos/El Capitán Veneno
96. Jean Austen. Emma volumen 1
97. Jean Austen. Emma volumen 2
98. Pedro Antonio de Alarcón. El Escándalo
99. Concha Castroviejo. Los Días de Lina
100. Miguel de Cervantes Saavedra. El Ingenioso HidalgoDon Quijote de La Mancha Volumen I
101. Miguel de Cervantes Saavedra. El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha Volumen II
102. Evaristo Acevedo. El Despiste Nacional (Tercera antología 1966-1971)
103. Emilia Pardo Bazán. La Vida Contemporánea (1896-1915)
104. Fernando Quiñones. Sexteto de Amor Ibérico y Dos Amores Argentinos
105. Lope de Vega. Fuente Ovejuna/El Mejor Alcalde, El Rey
106. Miguel Pérez Ferrero. Vida de Pío Baroja
107. Pedro Antonio Urbina. Gorrión Solitario en el Tejado
109. Alfredo Marqueríe. Cincuenta Personajes del Teatro Universal
112. Alfonso Sánchez. Iniciación al Cine Moderno volumen 1
113. Alfonso Sánchez. Iniciación al Cine Moderno volumen 2
114. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Mosaico Español I)
115. Pedro Antonio de Alarcón. El Niño de la Bola
116. Dámaso Santos. Conversaciones con Guillermo Díaz-Plaja
118. Jorge Isaacs. María
119. José Ángel Cortés. Entrevistas con Directores de Cine Italiano
120. Vintila Horia. El Viaje a San Marcos
121. Antonio Prieto. Secretum
122. Varios autores. Narraciones Hispanoamericanas de Tradición Oral. Antología
123. María Dolores de la Fe. Happenings para Jacob
124. Joaquín Esteban Perruca. Cuentos del Último Día
125. Luis Mateo Díez. Memorial de Hierbas
126. Marta Portal. La Veintena
127. Carlos Areán. Cultura Autóctona Hispana
128. Guy de Maupassant. Bola de Sebo y otros cuentos
129. Varios autores. Los Mejores Cuentos. Segunda antología de premios «Hucha de Oro»
130. José María Castroviejo. La Burla Negra
131. Evaristo Acevedo. Treinta Años de Risa (Volumen Primero)
132. Panait Istrati. Los Cardos del Baragan
133. Juan Ramón Jiménez. Con el Carbón del Sol (Antología de prosa lírica)
134. Carmen Bravo-Villasante. Vida de Emilia Pardo Bazán
135. Miguel de Cervantes Saavedra. Novelas Ejemplares (Volumen Primero)
136. Tomás Alfaro Fournier. Las Justicias del Rey
137. Alejandro Puschkin. Dunya y otros relatos
138. Rosalía de Castro. El Caballero de los Botas Azules
139. Vicente Soto. Casicuentos de Londres: seis sobre gente de aquí y allá y tres sobre españoles
140. Consuelo Burell (sel.). Cuentos Españoles del Siglo XIX
141. Juan Ramón Jiménez. El Andarín de su Órbita
142. Carmen Bravo-Villasante. Vida de Juan Valera
143. Miguel de Cervantes Saavedra. Novelas Ejemplares (Volumen Segundo)
144. Ramón J. Sender. Nancy, Doctora en Gitanería
145. Herbert Read. El Significado del Arte
146. Tirso de Molina. Marta la Piadosa/El Burlador de Sevilla
147. Enrique Gil y Carrasco. El Señor de Bembibre
148. Rodrigo Rubio. El Gramófono
149. Dolores Medio. El Bachancho (cuentos)
150. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Mosaico Español II)
151. Rabindranath Tagore. El Naufragio
152. Miguel de Cervantes Saavedra. Novelas Ejemplares (Volumen Tercero)
153. Federico García Lorca. Yerma/La Casa de Bernarda Alba/Doña Rosita la Soltera
154. Ramón J. Sender. Nancy y el Bato Loco
155. Luis López Álvarez. Conversaciones con Miguel Ángel Asturias
156. José Luis Olaizola. A Nivel de Presidencia
157. Nikos Kazantzaki. Inglaterra
158. Antonio Buero Vallejo. Hoy es Fiesta/Aventura en lo Gris
159. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Ultramar I)
160. Armando Palacio Valdés. Riverita
161. Antonio Prieto. Carta sin Tiempo
162. José María de Pereda. Peñas Arriba
163. Andrés Bosch. La Estafa
164. Iván Turguéniev. Aguas Primaverales
165. José Olivio Jiménez (ant.). José Martí. Prosa Escogida
166. Federico Carlos Sainz de Robles. Madrid y sus Fantasmas
167. Cecilia G. de Guilarte. La Soledad y sus Ríos
168. Jorge Manrique. Poesía
169. Robert Louis Stevenson. La Isla del Tesoro
171. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Ultramar II)
172. Charles Dickens. Cuentos de Navidad
173. José María Carrascal. Antología de la Literatura Española
174. Rodrigo Rubio. Cuarteto de Máscaras
175. Antonio Pereira. El Ingeniero Balboa y otras historias civiles
176. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Mosaico Español III)
177. Jesús Fernández Santos. En la Hoguera
178. Joaquín Esteban Perruca. Tiempo Muerto
179. Mark Twain. Aventuras de Huckleberry Finn
180. Alphonse Daudet. Cartas de mi Molino (o Cartas desde mi Molino)
181. Salvador García de Pruneda. La Soledad de Alcuneza
182. Pedro Calderón de la Barca. La Dama Duende
183. Felipe Mellizo. Arturo, Rey
184. Luis Jiménez Martos (ant.). Antonio Machado. Antología Poética
185. Félix Herrero Salgado (ant.). Gaspar Melchor de Jovellanos. Prosa Escogida
186. José María Merino. Novela de Andrés Choz
187. Ignacio Aldecoa. Cuentos
188. Ramón de Garciasol (Miguel Alonso Calvo). Las Horas del Amor y Otras Horas
189. Félix Herrero Salgado (ant.). Mariano José de Larra. Prosa Escogida
190. Margarita Smerdou Altolaguirre (ant.). Manuel Machado. Antología Poética
191. Marcel Pagnol. El Agua de las Colinas: Jean De Florette
192. Obdulia Guerrero. Valle-Inclán y el Novecientos: Apunte para un estudio biográfico-literario
193. Tatiana Pérez. Memorias de Lara
194. Luis Mateo Díez. Apócrifo del Clavel y la Espina
195. Carlos Zeda. Historias de Benidorm
196. Alfonso Martínez-Mena. Antifiguraciones
197. Marcel Pagnol. El Agua de las Colinas: La Hija de los Manantiales
198. José Fariña Jamardo. La Balada del Wolfram
199. Oliver Goldsmith. El Vicario de Wakefield
200. Heinrich von Kleist. Catalina De Heilbronn o La Prueba de Fuego
201. Honorato de Balzac. Los Chuanes
203. Juan Ignacio Gónzales del Castillo. El Café de Cádiz y otros Sainetes
204. Vicente Soto. Cuentos del Tiempo de Nunca Acabar
205. Luis Fernández Roces. El Buscador
207. Ramón J. Sender. Gloria y vejamen de Nancy
208. Alonso Zamora Vicente. Sin levantar Cabeza
209. Jacob y Wilhelm Grimm. Cuentos de los Hermanos Grimm
210. Carmen Conde. La Rambla
211. Carlos Alfaro. Señales de Humo
213. Julio Verne. La Jangada
215. Jean Giono. La Piedad Solitaria
216. Luis Marañón. El Ruso y otras narraciones de amor y muerte
217. Fedor Dostoievski. Noches Blancas
218. Armando Palacio Valdés. Maximina
219. Joaquín Caro Romero. Vida del centauro Quirón
220. Jean Pierre Hervé Bazin. El Legado de Emma (relatos)
221. Domingo Manfredi Cano. Los Niños también se mueren y otros cuentos
222. Heinrich von Kleist. Pentesilea
223. Fernando Ponce. Oratorio (novela)
224. Miren Díez de Ibarrondo. La Zarpa de las Flores
225. Alfonso Barrera Valverde. Heredarás un mar que no conoces y lenguas que no sabes
226. Luis Pérez Botero. Ulises en Sabanilla y otros cuentos
227. Henrik Ibsen. Peer Gynt
229. Óscar Wilde. Cuentos
230. Julio Verne. El Doctor Ox
231. Luchy Núñez. Paseos
232. Garcilaso de la Vega. Poesía Completa
233. Chrétien de Troyes. La Historia de Perceval o El Cuento del Grial
234. Jean-Pierre Claris de Florian. Fábulas
235. Rubén Darío. Cuentos y Prosas
236. Blanca García Valdecasas. La Puerta de los Sueños (cuentos)
237. Carlos Eduardo Zavaleta. Un Día en muchas partes del Mundo
238. Rosa Romá. Lloran las cosas sobre nosotros
239. María Luisa Vergara. Más allá del río Biru
240. Alfonso Albalá. El Fuego
241. José Alfaro. Madrid. Primera Década del Siglo XX (1901-1910)
242. Miguel de Cervantes Saavedra. Entremeses
243. Guillermo Díaz-Plaja. Tesoro Breve de las Letras Hispánicas (Serie Ultramar III)
244. Medardo Fraile. Ejemplario
245. Elena Santiago. Ácidos Días
246. Tomás de Iriarte. Fábulas Literarias
247. Daniel-Rops. Corazones Cómplices
248. Ricardo Doménech. La Pirámide de Khéops (relatos)
249. José Luis Olaizola. El Señor del Huerto
250. Henrik Ibsen. Casa de Muñecas/La Dama del Mar
251. Marqués de Santillana. Refranero
252. François-René, Vizconde de Chateaubriand. Atala/René
253. Alonso Zamora Vicente. Mesa, Sobremesa
254. Francisco de Quevedo. Poesía de España, la muerte y Dios
255. Pedro Crespo. Todo el oro del mundo
256. Luis Marañón. Yo, el otro Balzac
257. Charles Perrault. Cuentos de Perrault
sábado, 28 de julio de 2012
El Crimen y las Novelas Policíacas
Los personajes hablan de un crimen en la localidad:
«[...] Todo aquello fue muy comentado en la tasca.
-¿Encuentra usted una razón científica para un acto semejante? -preguntaban a Mouraille.
-A su juicio, ¿los asesinos son responsables?
-A veces -respondió Armand Jolibois.
-Sí, sin ninguna duda.
«[...] Todo aquello fue muy comentado en la tasca.
-¿Encuentra usted una razón científica para un acto semejante? -preguntaban a Mouraille.
-El oficio de asesino -decía éste- es el último de los oficios y, ciertamente el mas estúpido. [...]
-A su juicio, ¿los asesinos son responsables?
-Patológicamente hablando así lo creo. Hablo del crimen premeditado como el presente.
Vean, ustedes, el crimen perfecto no es realizable y, si lo fuere excepcionalmente, sería por causas ajenas a la voluntad del asesino y a sus previsiones. ¿Leen ustedes novelas policíacas?
-A veces -respondió Armand Jolibois.
-El autor, un intelectual que puede combinar a placer el tema de su obra, posee una técnica muy superior a la del asesino primario, el cual no puede haber analizado todas las probabilidades de su crimen. ¿Están todos conformes?
-Sí, sin ninguna duda.
-Entonces lean con atención algunas novelas policíacas. Descubrirán en ellas el fallo, el lugar donde el narrador hace trampa para hacer realizable y misterioso el crimen. Se lo repito: el criminal está virtualmente cogido de antemano. Actúa no obstante, como si no lo supiera. Con ello prueba que es un débil mental[...]»
Gabriel Chevallier, Clochemerle Babilonia, Plaza & Janés, 1979, págs. 169-170, Colección El Arca de Papel nº 146
Las negritas son mías.
Gabriel Chevallier, Clochemerle Babilonia, Plaza & Janés, 1979, págs. 169-170, Colección El Arca de Papel nº 146
Las negritas son mías.
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